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Miércoles, 16 de enero de 2019

Orden Sobrenatural

De Enciclopedia Católica

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Definición

El orden sobrenatural es el conjunto de efectos que exceden los poderes del universo creado y producidos gratuitamente por Dios con el propósito de elevar la criatura racional por encima de su ámbito nativo a una vida y destino divinos. El significado de la frase fluctúa con el de su antítesis, el orden natural. Aquellos que conciben éste último como el mundo de los seres materiales, con exclusión de entidades inmateriales, o como el mecanismo necesario de causa y efecto con exclusión de la agencia libre de la voluntad, o también como las fuerzas inherentes del universo con la exclusión de la concurrencia extrínseca de Dios, bastante coherentemente llaman sobrenaturales a todos los hechos espirituales o determinaciones voluntarias u operaciones divinas. No hay ninguna objeción a esa forma de hablar siempre que la afirmación de lo sobrenatural así entendida no se use, por una transferencia falaz de significado, para encubrir la negación de lo sobrenatural según se definió anteriormente.

Los teólogos católicos a veces llaman sobrenatural al modo milagroso en que se producen ciertos efectos, en sí mismos naturales, o ciertas dotaciones (como la inmunidad del hombre de la muerte, el sufrimiento, la pasión y la ignorancia) que llevan a la clase inferior hasta la superior, aunque siempre dentro de los límites de lo creado, pero son cuidadosos en calificar la primera como accidentalmente sobrenatural (supernaturale per accidens) y a la segunda como relativamente sobrenatural (praeternaturale). Para un concepto de lo substancial y absolutamente sobrenatural, parten de una visión global del orden natural adoptado, en su más amplia acepción, por la suma de todas las entidades creadas y los poderes, incluidos los más altos dones naturales de los que la criatura racional es capaz, e incluso tales operaciones divinas como son exigidas por la efectiva realización del orden cósmico.

El orden sobrenatural es entonces más que un modo milagroso de la producción de efectos naturales, o una noción de superioridad relativa dentro del mundo creado, o la concurrencia necesaria de Dios en el universo; es un efecto o una serie de efectos sustancial y absolutamente por encima de toda la naturaleza y, como tal, requiere una intervención excepcional y el otorgamiento gratuito de Dios y se eleva de cierto modo al orden divino, el único que trasciende a todo el mundo creado. Aunque algunos teólogos no consideran imposible la elevación de la criatura irracional al orden divino, es decir, a través de la unión personal, no obstante, es lógico que tan eminente privilegio deba reservarse para la criatura racional, capaz de conocimiento y amor. Es evidente también que esta elevación de la criatura racional al orden sobrenatural no puede ser a través de la absorción de lo creado en el Divino o de la fusión de ambos en una especie de identidad monista, sino sólo a modo de unión o participación, permaneciendo los términos perfectamente distintos.

Al no ser un concepto a priori, sino un hecho positivo, el orden sobrenatural sólo puede ser conocido a través de la revelación divina adecuadamente apoyada por tales evidencias divinas como el milagro, la profecía, etc. La revelación y sus evidencias son llamadas sobrenaturales extrínsecas y auxiliares, y la elevación en sí mantiene el nombre de intrínseca o, según algunos, sobrenatural teológica. Hay tres clases principales de tal elevación: