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Lunes, 21 de enero de 2019

Egberto de York

De Enciclopedia Católica

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Arzobispo de York, Inglaterra, hijo de Eata, hermano del rey Eadberto de Northumbria y primo del rey Ceolwulfo, a quien Beda le dedicó su historia; se desconoce su fecha de nacimiento; murió el 19 de noviembre de 766. Recibió su educación elemental en un monasterio, y luego se fue a Roma con su hermano Ecgredo, donde fue ordenado diácono. Ecgredo murió en Roma y Egberto regresó inmediatamente a Northumbria.

Cuando Wilfrido II renunció al obispado de York en 732, el rey Ceolwulfo nombró a Egberto como su sucesor. Poco después de su accesión Beda le escribió una larga aconsejándole que dedicase mucho tiempo al estudio y la oración, que ordenase más sacerdotes para la administración de los sacramentos, y que tradujese el Credo y la Oración del Señor a la lengua sajona. También le instó a esforzarse por obtener la subdivisión de muchas de las diócesis del norte con el fin de que las visitas episcopales se pudiesen realizar con mayor frecuencia. Llamó su atención a los muchos desórdenes que eran frecuentes y, en particular, lo instó a asegurar el palio para sí mismo. Actuando de conformidad con este consejo, Egberto obtuvo el palio de manos de San Gregorio III en Roma en el año 735, y así se convirtió en el segundo arzobispo de York, cuyo título la Iglesia de York había perdido desde que San Paulino huyó a Kent hacía más de un siglo. Durante todos esos años nadie había tratado de restaurar la dignidad perdida, y este descuido se utilizó después como un fuerte argumento a favor de la precedencia de Canterbury, cuando surgió la muy conocida controversia entre las dos sedes.

La restauración del palio a Egberto aumento su poder y autoridad sobre los obispos norteños, que se convirtieron así en sus sufragáneos; y su poder se fortaleció aún más en 738 cuando su hermano Eadberto fue sucesor al trono de Northumbria. Egberto obtuvo así una posición que le permitió llevar a cabo muchas reformas, y en el cumplimiento de las cuales probó ser un disciplinario estricto; pero aunque era severo cuando la corrección y reprensión eran justamente merecidas, fue notable por su dulzura y gentileza. Su discípulo Alcuino habla con frecuencia de su piedad y energía y siempre se refiere a él en términos del más profundo afecto.

"Se dice que fue el primer prelado que poseyó una casa de moneda en York. Le prestaba gran atención a los servicios y a la música de su iglesia, e introdujo la observancia de las horas. También fue un benefactor para la construcción de la iglesia del monasterio, y le otorgó a su catedral la exquisita obra del joyero y orfebre, y le donó cortinas de seda labradas por mano de obra extranjera. Fue, con toda probabilidad, el primer introductor del sistema parroquial en el Norte" (Fasti Ebor.).

Una de sus más grandes obras, quizás, fue la fundación de la famosa Escuela de York y su famosa biblioteca. La fama de sus maestros y eruditos pronto se extendió a través de todos los países cristianos, y jóvenes nobles de todas partes acudían a York para ser enseñados por el gran arzobispo. Él mismo enseñó divinidad, mientras que su ayudante Alberto, quien luego le sucedió como arzobispo, dio lecciones de gramática, artes y ciencias. El hecho de que el ilustre Alcuino fue discípulo de Egberto, arroja brillo a esta famosa escuela. Alcuino mismo describe así el trabajo diario del arzobispo: "Tan pronto como estaba libre en la mañana, mandaba llamar a algunos de los jóvenes clérigos, y sentado en su sofá les enseñaba sucesivamente hasta el mediodía, momento en el que se retiraba a su capilla privada y celebraba la Santa Misa. Después de la cena, en la que comía frugalmente, se entretenía oyendo a sus alumnos discutir cuestiones literarias en su presencia. Por la noche recitaba con ellos el servicio de completas, y luego los llamaba en orden, y les daba su bendición a cada uno a medida que se arrodillaban uno a uno a sus pies "(Mabillon, Acta SS. Ord. SB, ad an. 815). Hacia el final de su vida le dejó el cuidado de la escuela a Alberto y a Alcuino, y se dio más tiempo y oportunidad para prepararse en paz y tranquilidad para su final. A esta vida de retiro y oración se le unió su hermano el rey Eadberto, que voluntariamente renunció a su trono para entrar al monasterio en 757. Egberto murió antes que su hermano, tras haber gobernado la diócesis de York por casi treinta y cuatro años. Fue enterrado en uno de los porches de su catedral en York.

Su obra más conocida es el "De Jure Sacerdotali", una colección de reglas canónicas, extractos de la cual se hicieron en el siglo XI, bajo el título de "Excerptiones e dictis et canonibus SS. patrum." (Mansi, XII, 411-32; Wilkins, I, 101-12), por largo tiempo estuvieron en boga como obra de Egberto. Entre los escritos que se le atribuyen están un “Pontificale”, o serie de oficios especiales para uso de un obispo, un “Dialogus Ecclesiasticæ Institutionis”; un “Confessionale”, y un "Pœnitentiale", ambos de los cuales fueron escritos en el idioma vernáculo así como en latín. El "Pontificale", un importante texto litúrgico, ha sido publicado por la Sociedad Surtees, y sus otras obras se pueden hallar en el segundo volumen de "Ancient Laws and Institutes of England” de Thorpe. En su forma actual el "Pœnitentiale Egberti" (P.L., LXXXIX, 411 ss.) contiene muy poco de la mano de Egberto, y es una compilación de del siglo IX por los francos, compilada mayormente a partir de Halitgar. De igual forma, se dice que el "Dialogus Eccl. Institutionis" (Mansi, XII, 482-88) no es de Egberto en su forma actual (vea Antigua Sede de York, libros penitenciales, Liber Pontificalis).


Bibliografía: Para los escritos de EGBERTO vea P.L., LXXXIX. cf. RAINE, Fasti Eboracenses (Londres, 1863), I, 94 ss.; MABILLON, Acta SS. Ord. S. B. (Venecia, 1733), sæc. III, 548-9, y sæc. IV, 148-9; IDEM, Annales O.S.B. (París, 1703-1739), II, 97-8; Historiadores de York en Series de Rollos, I, 386; SIMEÓN DE DURHAM, Hist. Eccles. Dunelm. en Series de Rollos; HAHN, Bonifaz und Lul (1882), 189 ss.; WILLIAM DE MALMESBURY, Gesta Pontif. en Series de Rollos, 245; SCHNEIDER, Kirchenrechtsquellen (2da. ed., 1892), 70; WASSERSCHLEBEN, Bussordnungen (1851), 231 ss,; SCHMITZ, Bussbcher (1883), 565 ss.

Fuente: Hind, George. "Egbert, Archbishop of York." The Catholic Encyclopedia. Vol. 5. New York: Robert Appleton Company, 1909. <http://www.newadvent.org/cathen/05326a.htm>.

Traducido por Sara Campis Meléndez.