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Martes, 10 de diciembre de 2019

''Regesta'' Papal

De Enciclopedia Católica

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Regesta Papal (N. de la T.: latín, regesta, catálogo, registro; la palabra regesta no aparece en el Diccionario de la RAE.) son las copias, generalmente ingresadas en volúmenes de registro especiales, de las cartas papales y documentos oficiales que se guardan en los archivos papales; el nombre, además, también se usa para indicar las publicaciones modernas que contienen dichos documentos en orden cronológico con resúmenes cuidadosos de sus contenidos esenciales. Los comienzos del regesta papal probablemente son anteriores a Constantino. Es cierto que no hay pruebas directas de la realización y conservación de copias de los documentos oficiales de la Iglesia Romana en este período. El crecimiento de la correspondencia de la sede papal, sin embargo, es evidente incluso a fines del siglo II, a partir de la controversia sobre la celebración de la Pascua, y también se muestra a mediados del siglo III por los desórdenes de la persecución de Decio, por la disputa respecto al bautismo herético y por otros motivos. Además, era importante para los funcionarios de la Iglesia Romana tener la oportunidad de inspeccionar su correspondencia anterior y poder usarla para casos similares. Por estas razones, apenas hay duda de que desde una fecha muy temprana se hacía una copia de los documentos papales antes de su envío, y que la colección de estos documentos se conservaba en la sede de la administración central de la Iglesia Romana. Esta teoría puede aceptarse fácilmente, ya que los más altos funcionarios de la administración del Estado romano, la cancillería imperial, el Senado, los cónsules, los gobiernos provinciales, tenían todos los documentos oficiales ingresados en tales volúmenes y conservados en los archivos.

Los libros en los que se ingresaban estos documentos eran llamados comentarii, regesta, esta última palabra proviene de regerere, inscribir. La existencia de tal regesta papal se puede demostrar positivamente para el siglo IV y la era posterior. En su polémica con Rufino (“Apolog. Adv. Rufinum”, III, XX), San Jerónimo se refiere a los archivos (chartarium) de la Iglesia Romana, donde se conservó la carta del Papa Anastasio (399-401) sobre la controversia sobre las doctrinas de Orígenes. También hay menciones sobre el registro de cartas papales en los documentos de varios Papas del siglo V. Así, el Zósimo, en su carta del 22 de septiembre de 417 a los obispos de África, se refiere al hecho de que todas las negociaciones anteriores con Celestio habían sido examinadas en Roma (Coustant, "Epist. Rom. Pontif.", 955). En consecuencia, deben haber existido copias de estos documentos. Desde esa época en adelante permaneció fija la costumbre de que la cancillería papal hiciese copia en registros de los papeles oficiales emitidos por ella.

De los siglos anteriores al pontificado de Inocencio III (1199-1216) solo quedan fragmentos de los volúmenes de registro de la cancillería papal y estos en gran parte simplemente en copias posteriores. Casi todos los volúmenes del regesta papal hasta finales del siglo XII han desaparecido. La frecuente guerra local en Roma y las conflagraciones que sufrió la ciudad explican suficientemente la pérdida de los registros más antiguos. Los fragmentos más importantes de este período que se han conservado son los siguientes: casi 850 cartas, en tres grupos del regesta del Papa Gregorio (590-604). Una investigación probó que el regesta original consistía de catorce volúmenes en papiro, correspondientes al número de años del pontificado, los cuales estaban organizados de acuerdo a las indicciones; que cada uno de estos volúmenes se dividía en doce partes, antes de cada una de las cuales se escribía el nombre del mes correspondiente. De esta manera se obtiene información sobre el plan de los primeros volúmenes del regesta papal.

Un manuscrito de los archivos del Vaticano contiene cartas de Juan VIII (872-882), que comienzan con septiembre de 876 y se extiende hasta el final de su pontificado. Este no es un registro original, sino una copia del siglo XI. Cincuenta y cinco cartas separadas pertenecientes a los primeros cuatro años del pontificado de este Papa existen en una colección contenida en un manuscrito del siglo XII en el Museo Británico de Londres (manuscritos Add. 8874). El manuscrito contiene cartas de Gelasio I (492-96), Pelagio I (556-61), León IV (847-55), Juan VIII (872-82), Esteban V (885-91), Alejandro II (1061-73) y Urbano II (1088-99). El estudio del manuscrito que hizo Ewald ["Neues Archiv", V (1880), 275 ss., 503 ss.] llevó a importantes conclusiones respecto a los volúmenes del regesta.

Otro manuscrito en Cambridge contiene unas setenta cartas de los regestas de Adriano IV (1154-59), (1154-59), Alejandro III (1159-81) y Lucio III (1181-85) [vea Löwenfeld en "Neues Archiv", X, 1885, 585 ss.]. Además, grandes partes del regesta de Gregorio VII (1073-85), a saber 381 cartas, aparecen en un manuscrito en los archivos vaticanos. Esta colección también es solo un extracto del regesta original. En ella las cartas ya no están organizadas según las indicciones, sino según el año del pontificado. Una fracción del regesta del antipapa Anacleto II (1130-38), que contiene treinta y ocho cartas de diversos contenidos, se ha conservado en un manuscrito de Montecasino (Ewald en "Neues Archiv", III, 164 ss.). Además de estas colecciones de cartas que han conservado fragmentos del primer regesta papal, también se puede encontrar material rico en las colecciones canónicas de la Edad Media. En parte, estas colecciones se remontan directa o indirectamente a los volúmenes del regesta de los archivos papales, de donde los autores de estas colecciones, como Anselmo de Lucca, y sobre todo Deusdedit, reunieron la mayor parte de su material. Desde Inocencio III (1198-1216) en adelante, los volúmenes manuscritos del regesta papal todavía existen en los Archivos del Vaticano.

Los regestas del siglo XIII son volúmenes de pergamino bellamente escritos. Sin embargo, la mayoría de estos en su forma actual se han hecho a partir de volúmenes más antiguos. No se puede decidir positivamente cómo se planearon estos volúmenes más antiguos, los verdaderos regestas originales. Desde el siglo XIV en adelante, se utilizaron volúmenes de registro de papel para ingresar las copias. Sin embargo, cuando los Papas regresaron de Aviñón a Roma, estos regestas de papel se dejaron en Aviñón, y se hicieron copias de ellos en volúmenes de registro de pergamino que se llevaron a Roma. Posteriormente los volúmenes de regesta originales también se trajeron a los Archivos Vaticanos, de modo que existen dos series de la época de Aviñón del siglo XIV.

Desde el siglo XIV en adelante los volúmenes del regesta se hacían generalmente de papel. Varios eruditos han hecho numerosas investigaciones sobre la disposición de los volúmenes del regesta, las reglas o costumbres observadas al entrar las partes separadas, sobre la pregunta de si se copió el borrador o la carta terminada, y sobre muchos otros asuntos en diplomática, sin llegar a resultados muy certeros. En el siglo XIII las cartas se dividían en “Litteræ communes” y “Litteræ de curia” o “Curiales”, estas últimas trataban mayormente sobre asuntos de importancia general. Posteriormente también se introdujeron otros títulos (litteræ secretæ, litteræ de beneficiis). Además de los regesta regulares de las cartas papales hechos en la cancillería papal, había regestas similares de cartas papales ejecutadas desde el siglo XIV en la Cámara Apostólica. Aproximadamente a mediados del siglo XIV, también se conservaron los registros de peticiones, en los que se ingresaban, no los documentos papales, sino los memoriales al Papa, en respuesta a los cuales se emitían los documentos papales.

Como colecciones de los documentos oficiales de la cancillería papal, los regesta son una autoridad histórica muy importante. Para conveniencia en la investigación histórica, varios estudiosos han publicado en orden cronológico todos los documentos papales conocidos de grandes períodos, con breves resúmenes del contenido de las cartas. Las tres mayores colecciones de este tipo son: Jaffé, "Regesta Pontificum Romanorum ab condita ecclesia ad annum p. Chr. n. 1198"; 2da ed. por S. Löwenfeld, F. Kaltenbrunner, P. Ewald (2 vols., Leipzig, 1888). P. F. Kehr ha emprendido una nueva edición del regesta para este período en orden tipográfico y a la misma vez cronológico: "Regesta Pontif. Roman.: Italia Pontifica" (Berlín, 1906—); "Germania Pontificia" (Berlín, 1910); con la cooperación de otros eruditos todavía está llevando a cabo su gran empresa. La obra de Jaffé fue complementada por Potthast, "Regesta Pontificum Romanorum inde ab an p. Chr. n. 1198 ad an. 1304 (2 vols., Berlín, 1874-75). Cartas de varios Papas tomadas de los volúmenes del regesta han sido publicadas por: Löwenfeld: "Epistolæ Pontificum Romanorum ineditæ" (Leipzig, 1885) tomadas del manuscrito de Cambridge; Rodenberg, "Epistolæ sæc. XIII e Regestis Rom. Pont. selectæ" (Berlín, 1883 —), en "Mon. Germ. Hist."

Los regesta de las cartas de Gregorio I fueron editados de nuevo por Ewald y Hartmann, "Gregorii I Registrum epistolarum" en "Mon. Germ. Hist." (Berlin, 1891 —). Las cartas de Gregorio VII fueron editadas por Jaffé, "Monumenta Gregoriana" en "Bibliotheca Rerum Germanicarum" (2 vols., Berlín, 1868). Ya para 1591 los registros de Juan VIII fueron publicados a partir del manuscrito en el Vaticano. De los Papas del siglo XIII, Pressuti editó (Roma, 1888-96) el regesta sobre Honorio III (1216-27) a partir de los volúmenes del regesta en los Archivos Vaticanos; el regesta de los Papas que sucedieron a Bonifacio VIII (m. 1303) fueron editados por miembros de la Ecole Françoisaise de Roma; la publicación del regesta de todos los Papas estaba todavía incompleta. Después que un grupo de benedictinos habían publicado el regesta de Clemente V (1305-14), los miembros de la Ecole Françoisaise comenzaron de nuevo con Juan XXII (1316-34), con la intención de publicar el regesta de los Papas de Aviñón hasta Gregorio XI (1370-78). En esta serie posterior, además de los documentos de interés general, mantuvieron a la vista en particular aquellos documentos que tenían que ver con la historia de Francia. Para las épocas posteriores, solo se publicaron los primeros números del regesta de León X (1513-21), editado por el cardenal Hergenröther (vea bajo los diferentes Papas). Además, se han publicado o están en curso de publicación una serie de obras que contienen regestas de los regestas del Vaticano del siglo XIV, que tienen que ver con preguntas especiales o con la historia de varios países y diócesis, por ejemplo, Werunsky, "Excerpts ex registris Clementis VI et Innocenti VI (Innsbruck, 1885); Riezler, "Vatikanische Akten zur deutschen Geschichte in der Zeit Ludwigs des Bayern" (Munich, 1890).


Bibliografía: BRESSLAU, Die Commentarii der römischen Kaiser und die Registerbücher der Päpste in Zeitschrift der Savigny-Stiftung Roman. Abteil. (1885), 242 sqq.; PITRA, De epistolis et regestis Romanorum Pontificium in Annalecta novissima Spicilegio Solesmensi comparata I (Tusculum, 1885); DIEKAMP, Die neure Literatur zur päpstlichen Diplomatique in Histor. Jahrbuch (1883), 210 sqq; numerous papers in the Mitteilungen des Institutes für oester Gesch., as by OTTENTHAL, in V, 128 sqq.; KALTENBRUNNER, ibid., V, 213 sqq.; VI, 79 ss.; BRESLAU, ibid., IX, 1 sqq.; DONABAUM, ibid., XI, 101, ss.; DENIFLE, Die päplischen Registerbände des Vatikanischen Archivs des XIII. Jahrhunderts und das Inventar vom Jahre 1339 in Archiv für Literatur- und Kirchengeschichte des Mittelalters, II (1886), 1 sqq.; Idem, Specimina palæographica Regestorum Rom. Pont. (Roma, 1888); PALMIERI, Ad Archivi Rom. Pont. Regestorum manuductio (Roma, 1884); BROM, Guide aux archives du Vatican (Roma, 1910); HASKINS, The Vatican Archives in Cath. Univ. Bulletin, III (Washington, 1897), 179.

Fuente: Kirsch, Johann Peter. "Papal Regesta." The Catholic Encyclopedia. Vol. 12, pp. 715-717. New York: Robert Appleton Company, 1911. 29 oct. 2019 <http://www.newadvent.org/cathen/12715a.htm>.

Traducido por Luz María Hernández Medina