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Jueves, 2 de julio de 2020

Diferencia entre revisiones de «Plantas en la Biblia»

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Cuando [[Moisés]] le habló al pueblo sobre la Tierra Prometida, la decribió como “tierra de montes y valles” ([[Deuteronomio|Deut.]] 11,11), “una tierra buena, tierra de torrentes, de fuentes y hontanares que manan en los valles y en las montañas, tierra de trigo y de cebada, de viñas, higueras y granados, tierra de olivares, de aceite y de miel” (Deut. 8,7-8).  Esta brillante descripción, esbozada exclusivamente desde un punto de vista utilitario, estaba lejos de hacer [[justicia]] a la maravillosa variedad de las producciones del país, a la cual contribuían muchas causas.  Primero las diferencias en elevación; pues entre el Líbano, 10,000 pies sobre el nivel del mar, y las costas del Mar Muerto, 1285 pies bajo el Mediterráneo, se halla cada gradación de altitud, dentro de menos de 200 millas.  Sinuosos valles surcan la altiplanicie, causando una increíble variación en la topografía; de ahí que las tierras cultivadas yacen lado a lado con manchas de [[desierto]].  El suelo es ahora de arcilla, ahora de barro mezclado con cal, más allá de arena; el suelo es de suave roca caliza y basalto.  Además de estos factores, las variaciones del clima como consecuencia de los cambios de altitud y posición geográfica causan formas de vegetación que crece en otros lugares alejados de prosperar lado a lado dentro de los estrechos límites de Palestina.  La vegetación a lo largo de la costa oriental, como la de [[España]], sur de [[Italia]], [[Sicilia]] y Algeria, está compuesta de especies características de la flora del Mediterráneo.  Cerca de las nieves perennes de los picos septentrionales crecen las plantas familiares de las regiones alpinas y sub-alpinas; las tierras altas de Palestina y las faldas orientales de las cordilleras del norte producen la vegetación de las estepas; mientras que las condiciones climáticas peculiares prevalecientes a lo largo de Ghor y cerca del Mar Muerto favorecen una flora sub-tropical, que se caracteriza por especies parecidas a las que crecen en [[Nubia]] y [[Abisinia]].
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Cuando [[Moisés]] le habló al pueblo sobre la Tierra Prometida, la describió como “tierra de montes y valles” ([[Deuteronomio|Deut.]] 11,11), “una tierra buena, tierra de torrentes, de fuentes y hontanares que manan en los valles y en las montañas, tierra de trigo y de cebada, de viñas, higueras y granados, tierra de olivares, de aceite y de miel” (Deut. 8,7-8).  Esta brillante descripción, esbozada exclusivamente desde un punto de vista utilitario, estaba lejos de hacer [[justicia]] a la maravillosa variedad de las producciones del país, a la cual contribuían muchas causas.  Primero las diferencias en elevación; pues entre el Líbano, 10,000 pies sobre el nivel del mar, y las costas del Mar Muerto, 1285 pies bajo el Mediterráneo, se halla cada gradación de altitud, dentro de menos de 200 millas.  Sinuosos valles surcan la altiplanicie, causando una increíble variación en la topografía; de ahí que las tierras cultivadas yacen lado a lado con manchas de [[desierto]].  El suelo es ahora de arcilla, ahora de barro mezclado con cal, más allá de arena; el suelo es de suave roca caliza y basalto.  Además de estos factores, las variaciones del clima como consecuencia de los cambios de altitud y posición geográfica causan formas de vegetación que crece en otros lugares alejados de prosperar lado a lado dentro de los estrechos límites de Palestina.  La vegetación a lo largo de la costa oriental, como la de [[España]], sur de [[Italia]], [[Sicilia]] y Algeria, está compuesta de especies características de la flora del Mediterráneo.  Cerca de las nieves perennes de los picos septentrionales crecen las plantas familiares de las regiones alpinas y sub-alpinas; las tierras altas de Palestina y las faldas orientales de las cordilleras del norte producen la vegetación de las estepas; mientras que las condiciones climáticas peculiares prevalecientes a lo largo de Ghor y cerca del Mar Muerto favorecen una flora sub-tropical, que se caracteriza por especies parecidas a las que crecen en [[Nubia]] y [[Abisinia]].
  
 
Se sabe que existen más de 3,000 especies de flora palestina, pero la [[Tierra Santa]] de nuestros días puede dar sólo una [[idea]] imperfecta de lo que fue en tiempos bíblicos.  La colina-país de Juda y el Negeb son, como antes, las tierras de pastoreo de los rebaños judíos, sin embargo, arboledas, bosques y selva y florecían por doquier, de lo cual quedan pocos rastros.  Los bosques de cedro del [[Líbano]] tenían fama mundial; las laderas del [[Hermón]] y las montañas de Galaad estaban cubiertas de frondosos bosques de pinos; bosques de robles eran el rasgo distintivo de Basán, a lo largo de Efraín grupos de terebintos punteaban la tierra, al tiempo que extensas arboledas de palmeras eran tanto el ornamento como la riqueza del valle del [[Jordán]].  La tierra cultivable, muchas de la cual ahora se encuentra en barbecho, estaba toda cultivada y recompensaba ampliamente al cultivador.  El agricultor derivaba de sus huertos y viñedos abundantes cosechas de aceitunas, higos, granadas y uvas.  Casi todo campesino judío tenía su “jardín de hierbas”, que proveían a su tiempo vegetales y frutas para la mesa, flores y plantas medicinales.   
 
Se sabe que existen más de 3,000 especies de flora palestina, pero la [[Tierra Santa]] de nuestros días puede dar sólo una [[idea]] imperfecta de lo que fue en tiempos bíblicos.  La colina-país de Juda y el Negeb son, como antes, las tierras de pastoreo de los rebaños judíos, sin embargo, arboledas, bosques y selva y florecían por doquier, de lo cual quedan pocos rastros.  Los bosques de cedro del [[Líbano]] tenían fama mundial; las laderas del [[Hermón]] y las montañas de Galaad estaban cubiertas de frondosos bosques de pinos; bosques de robles eran el rasgo distintivo de Basán, a lo largo de Efraín grupos de terebintos punteaban la tierra, al tiempo que extensas arboledas de palmeras eran tanto el ornamento como la riqueza del valle del [[Jordán]].  La tierra cultivable, muchas de la cual ahora se encuentra en barbecho, estaba toda cultivada y recompensaba ampliamente al cultivador.  El agricultor derivaba de sus huertos y viñedos abundantes cosechas de aceitunas, higos, granadas y uvas.  Casi todo campesino judío tenía su “jardín de hierbas”, que proveían a su tiempo vegetales y frutas para la mesa, flores y plantas medicinales.   
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En la Biblia se mencionan sólo 130 plantas, lo cual no sorprende, puesto que la gente ordinaria se interesa sólo en unas cuantas, ya sean ornamentales o útiles.  El primer intento de clasificar esta flora está en el [[Génesis]] 1,11-12, donde se dividen en:  (1) deshe, que significa todas las plantas pequeñas, por ejemplo la criptogamia; (2) ‘esebh, que incluye las herbáceas; (3) ‘es peri, que incluye todos los árboles.  Con el correr del [[tiempo]] las riquezas de Palestina atrajeron la curiosidad del [[hombre]]; se dice que [[Salomón]], en particular, trató sobre los árboles (es decir, las plantas) desde el elevado [[cedro]] “hasta el [[hisopo]] que brota del muro” (1 [[Libros de los Reyes|Ry.]] 5,13).  De las plantas mencionadas en la [[Biblia]], las variedades más comunes pueden ser identificadas con [[certeza]] o probabilidad; pero un gran número de los nombres de las plantas en la biblia son genéricos en lugar de específicos, por ejemplo, zarzas, hierbas, ortigas, etc.; y en algunos casos es imposible determinar de qué planta se trata, por ejemplo, algummim, cizaña, agalla, etc.  Aquí se da, con un intento de identificación, una lista alfabética completa de los nombres de plantas que se hallan en las versiones inglesas.   
 
En la Biblia se mencionan sólo 130 plantas, lo cual no sorprende, puesto que la gente ordinaria se interesa sólo en unas cuantas, ya sean ornamentales o útiles.  El primer intento de clasificar esta flora está en el [[Génesis]] 1,11-12, donde se dividen en:  (1) deshe, que significa todas las plantas pequeñas, por ejemplo la criptogamia; (2) ‘esebh, que incluye las herbáceas; (3) ‘es peri, que incluye todos los árboles.  Con el correr del [[tiempo]] las riquezas de Palestina atrajeron la curiosidad del [[hombre]]; se dice que [[Salomón]], en particular, trató sobre los árboles (es decir, las plantas) desde el elevado [[cedro]] “hasta el [[hisopo]] que brota del muro” (1 [[Libros de los Reyes|Ry.]] 5,13).  De las plantas mencionadas en la [[Biblia]], las variedades más comunes pueden ser identificadas con [[certeza]] o probabilidad; pero un gran número de los nombres de las plantas en la biblia son genéricos en lugar de específicos, por ejemplo, zarzas, hierbas, ortigas, etc.; y en algunos casos es imposible determinar de qué planta se trata, por ejemplo, algummim, cizaña, agalla, etc.  Aquí se da, con un intento de identificación, una lista alfabética completa de los nombres de plantas que se hallan en las versiones inglesas.   
  
'''Abeto''':  Se aplica a todas las coníferas excepto al [[cedro]], pero se debe restringir al género Abies y Pícea, expresado por el [[Lengua y Literatura Hebreas|hebreo]] siakh (Gén. 21.15; expresado por el hebreo siakh (Gén. 21,15; D. V. "árboles"; cf. [[Arabia|árabe]], shukh).  Entre éstos, Abies cilicia, Kotsch, y Picea orientalis se hallan en el Líbano, Amano y hacia el norte.
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'''Absintio''':  Vea ajenjo en este mismo artículo y el artículo [[Ajenjo]]
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'''Abeto''':  Término que se aplica a todos los árboles de coníferas, excepto el cedro, pero debe limitarse a los géneros ''Abies'' y ''Picea'', denotados por la palabra hebrea ''siakh'' ([[Génesis|Gén.]] 21,15; B.D. "árboles", cf. [[Arabia|aráb.]] ''shukh'').  Entre estos, ''Abies Cilicia'', Kotech y ''Picea orientalis'' se encuentran en el Líbano, Amano y hacia el norte.
  
'''Acacia, madera de''':  Árbol de goma arábiga, Acacia Seyal, Del., que abunda en el oasis de la Península Sinaítica y en el tórrido Wadys cerca del [[Mar Rojo]].  La madera es liviana, aunque dura de textura fina y compacta, con un fino matiz anaranjado-marrón que se oscurece con el tiempo, y se consideraba incorruptible.  Ver artículo [[acacia]].
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'''Absintio''':  Vea Ajenjo en este mismo artículo y el artículo [[ajenjo]].
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'''Acacia''': Vea artículo [[acacia]]. Árbol de goma arábiga, ''Acacia seyal'', Del., que abunda en el oasis de la Península del [[Sinaí]] y en el tórrido Wadys cerca del [[Mar Muerto]].  La madera es ligera, aunque dura y de grano fino, de un fino color anaranjado-marrón que se oscurece con la edad, y tenía fama de incorruptible.
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'''Acacia, madera de''': Vea Acacia (arriba) y artículo [[acacia]].
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'''Acanto''':  Vea Zarza.
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'''Acebuchina''':  ([[Epístola a los Romanos|Rom.]] 11,17.24), no el acebuche, ''Elceagnus angustifolia'', común en toda Palestina, sino la semilla de la aceituna, en la que se injerta el olivo (''Olea europaea'').
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'''Aceite, árbol de''':  [[Lengua y Literatura Hebreas|Heb.]] ''es shemen'' ([[Isaías|Is.]] 41,19; 1 [[Libros de los Reyes|Rey.]]  6,23.31-33; [[Nehemías|Neh.]]  8,15), el olivo en [[Biblia de Douay|B.D.]], el acebuche en [[Versión Revisada|VR]], y traducida literalmente en [[Versión Autorizada|V.A.]]: "árbol del aceite", "olivo" y "pino".  Para cumplir los requisitos de los diferentes pasajes donde se menciona ''es shemen'', debe ser un árbol de grasa, productor de aceite o de resina, un emblema de la fertilidad, capaz de proporcionar un bloque de madera del cual se pueda tallar una imagen de diez pies de alto; debe crecer en las montañas cerca de [[Jerusalén]], y tener un denso follaje.  El olivo silvestre, el acebuche, ''Elceagnus angustifolius'' (del aráb. ''haleph''), ''Balanites cegyptiaca'', Del., (aráb., ''zaqqum''), quedan por tanto excluidos; probablemente se denota algún tipo de pino.
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'''Ajenjo''':  Vea artículo [[ajenjo]].  Heb., ''la’anah'' ([[Apocalipsis|Apoc.]] 8,11), planta del género ''Artemisia'', varias especies de la cual (''A. monosperma'', Del., ''A. herba-alba'', Asso., ''A. judaica'', ''A. annua'', ''A. arborescens'') son comunes en Palestina, notablemente en las mesetas y en los [[desierto]]s.  La amargura característica de las Artemisias, junto con su habitual lobreguez de hábitat, caracterizan adecuadamente para las [[mente]]s calamitosas orientales, la [[injusticia]] y los [[mal]]os resultados del [[pecado]]. 
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'''Ajo''': ''Allium sativum'', Heb. ''chum'' (cf. aráb. ''them'') artículo alimenticio favorito en Oriente.  La especie más cultivada es el chalote, ''Allium ascalonicum''.
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'''Aladierno''':  Vea Zarzamora.
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'''Álamo''': Heb. ''libneh'' (Gén. 30,37; [[Oseas]] 4,13), aráb. ''lubna'', ''styrax orcnnalis'', sin [[duda]] identificado con el árbol, de la capa interna de cuya corteza se obtiene el estoraque oficinal. 
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'''Álamo temblón''':  Vea Balsamera. 
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'''Alcaparra''':  Heb. ''abiyyonah'' (B.D. [[Eclesiastés|Ecls.]] 12,5), el fruto del alcaparro, probablemente ''Capparis spinosa''; ''herbacea'' y ''C. csgyptiaca'' también se encuentran en Palestina.
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'''Alerce africano''':  probablemente''Thuya articulate'' (tuya articulada), especialmente en Apoc. 18,12.  Vea Sándalo.
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'''Algarroba''': Griego K‚Ǩpdriov ([[Evangelio según San Lucas|Lc.]] 15,16), traducida como "cáscaras" (V.A., B.D.), las vainas gruesas del algarrobo, ''Ceratonia siliqua'', "árbol del pan de San Juan".
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'''Algarrobo''':  (N. del T.:  Definición de la RAE):  Árbol siempre verde, de la familia de las Papilionáceas, de ocho a diez metros de altura, con copa de ramas irregulares y tortuosas, hojas lustrosas y coriáceas, flores purpúreas, y cuyo fruto es la algarroba. Originario de Oriente, se cría en las regiones marítimas templadas y florece en otoño y en invierno.  Vea Algarroba.
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'''Algodón''': Heb. o persa, ''karpas'', ''Gossypium herbaceum'', traducida como "verde".  Probablemente el ''shesh'' de [[Egipto]] y la ''buq'' de [[Siria]] ([[Ezequiel|Ezq.]] 27,7.16, "lino fino") eran también algodón.
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'''Algummim''':  (2 [[Libros de las Crónicas|Crón.]] 2,7) Vea Almugguim.
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'''Alheña''':  (V.A., [[Cantar de los Cantares|Cant.]] 1,14; DV 4,13; "ciprés").  Del hebreo ''kopher''.  El moderno "alcanfor" era desconocido para los antiguos.  Plinio identifica el ciprés con el ''ligustrum'' de [[Italia]], pero la planta no es otra que el árbol de alheña (''Lawsonia alba''), a la que los orientales son tan aficionados.  Sus espigas rojas de dulce aroma (DV, Cant. 1,13; "racimos") producen el aceite de alheña; de sus hojas en polvo se obtiene la pasta de color rojizo-naranja con la que las [[mujer]]es orientales se pintan las uñas de las manos y los pies y se tiñen el cabello .  [[Ascalón]] y [[Engadí]] eran particularmente famosos por su alheña.
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'''Almáciga''':  Aliteración del griego ''axIvoc'', ''o-xfaet'', ''Aram. pistheqa-pesaq'' ([[Libro de Daniel|Dan.]] 13,54), el ''lent isk'', ''Pistacia lentiscus'', común en Oriente, que exuda una resina olorosa muy utilizada para sazonar comidas dulces, vino, etc.  Vea bálsamo.
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'''Almendro''':  Heb. ''luz'' (Gen. 30,37; ''hazel" en V.A. es un [[error]] de traducción; cf. aráb. ''lauz''), al parecer una antigua palabra más tarde reemplazada por ''shaqed'' (Gén. 43,11; [[Números|Núm.]] 17,23; Ecls. 12,5); que alude a la floración temprana del árbol.  Las almendras son consideradas (Gén. 43,11) uno de los mejores frutos en Oriente, y el árbol, ''Amygdalus communis'', se ha cultivado siempre allí.  Varias variedades, ''A. orientalis'', Ait., o ''A.  argentea'', ''A. lycioides'', Spach, ''A.  spartioides'', Spach; crecen en forma silvestre en los distritos como el [[Líbano]], [[Carmelo]], [[Moab, moabitas|Moab]].
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'''Almugguim''':  (1 Rey. 10,11-12, "tomillos", "abetos"), escrito "algummim" en 2 Crón. 2,7; 9,10-11).  Sin duda, se denota el mismo árbol, pues el nombre doble se debe a una mera transposición accidental de letras; si se puede confiar en la  [[analogía]] lingüística, ''almugguim'' es correcto (cf. Tamil, valguka).  Se dice que el árbol de sándalo es un producto exótico valioso importado a Palestina por Jiram y las flotas de [[Salomón]] (1 Ry. 10,11; 2 Crón. 2,7; 9,10), apta para carpintería fina y la fabricación de instrumentos musicales (1 Ry. 10,12; 2 Crón. 9,11).  [[Flavio Josefo|Josefo]] (Ant., VIII, VII, 1) dice que era algo así como la madera de la higuera, aunque más blanca y más brillante.  De acuerdo a los estudiosos modernos y a ciertos [[rabí y rabinismo|rabinos]], lo que quiere decir es el sándalo rojo, ''Pterocarpus santalina'', aunque algunos de los usos que se le dan parecen requerir un material más grueso.  La identificación propuesta por la [[Revisión de la Vulgata|Vulgata]]  (Véase Alerce africano) es mucho más satisfactoria.
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'''Áloe''':  ([[Proverbios|Prov.]] 7,17; Cant. 4,14; [[Evangelio según San Juan|Juan]] 19,39; A.V., [[Salmos|Sal.]]  45(44),9) se cuenta entre "los principales perfumes".  En V.A., Núm. 24,6 ("lináloe"; B.D., "[[tabernáculo]]s" es una traducción errónea), denota claramente un árbol.  No se alude al áloe oficinal, ''Liliacea''; el áloe de la [[Biblia]] es el producto de un árbol del género ''Aquilaria'', quizás ''A.  agallocha'', Roxb., nativa del norte de la [[India]]; en cierta etapa de decadencia, la madera desarrolla una fragancia bien conocida por los antiguos (Dioscórides, I, 21), y de ella se obtenía un perfume raro.
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'''Amapola''':  vea  Amapola silvestre (hierba venenosa). 
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'''Amapola silvestre''' (hierba venenosa):  Traduce dos palabras hebreas: (1) ''mererah'', que significa bilis, (2) ''rosh'', una planta amarga asociada con el [[ajenjo]], y que crece "en los surcos del campo" (Os. 10,4; DV "amargura"), identificado con la cicuta (V.A., Os. 10,4) ''Conium maculatum'', no crece en los campos; coloquíntida, ''Citrullus colocynthis'', no se encuentra en tierra arada; y cizaña, ''Lolium temulentum'', no amarga.  Probablemente se denota la amapola, ''Papaver rheas'', o ''P. somniferum'', aráb. ''ras elhishhash''.
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'''Amomo''': (Apoc. 18,13, ni en el [[Nuevo Testamento]] griego, Vulg., V.A., ni B.D., sino que se halla en ediciones críticas, tales como Griesbach, Lachmann, Tischendorf, Nestle), un perfume muy conocido en la antigüedad (Dioscor., I, 14; Theophr., "Hist. plant.", IX, 7; "De odor.", 32, etc.).  La variedad [[Asiria|asiria]] fue particularmente apreciada (Virg., Eclog., IV, 25; [[Flavio Josefo|Josefo]], "Ant"., XX, II, 3; Martial., "Epigr.", VII, 77; Ovid., "Heroid." X) d, 166, etc.), y, probablemente se obtenía de la ''Cissus vitigenea'', una planta trepadora nativa de la [[India]] pero que se encontraba también en [[Armenia]], Media y [[el Ponto]] (Plinio, "Nat. hist.", XII, 13).
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'''Anea''': ([[Job]] 8,11). Vea Junco.
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'''Aneto''':  ([[Evangelio según San Mateo|Mt.]] 23,23), no el [[anís]], ''Pimpinella anisum'', sino más bien denota el aneto, ''Anethum graveolens'', ''shabath'' del [[Talmud]], ''shibith'' de los árabes.  El eneldo siempre ha sido muy cultivado en Palestina; sus semillas, hojas y tallos estaban sujetos al [[diezmo]], según el rabino Eliezer (Maasaroth, I, 1, cf. Mt. 23,23), cuya opinión, sin embargo, otros consideraban exagerada (Schwab, "Talmud de Jerus.", III, 182).
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'''Añublo:''' Heb. ''yeraqon'', aparece tres veces en BD y con ella se menciona ''shiddaphon'', diversamente traducido (2 Crón. 6,28: "añublo"; [[Amós]] 4,9: "viento ardiente"; [[Ageo]] 2,17 "viento de limpieza").  En [[Deuteronomio|Deut.]] 28,22, y los 1 Rey. 8,37, ''yeraqon'' se traduce como "añublo" (VA "moho"), y ''shiddaphon'', "aire corrompido".  Evidentemente los traductores no tenía [[idea]] definida de la [[naturaleza]] y la diferencia de estas dos plagas. ''Yeraqon'', o el moho, es [[causa]]da por hongos parásitos como ''Puccinia graminis'' y ''P. straminis'', los cuales chupan el grano, en el que se desarrollan a causa de la humedad excesiva.  ''Shiddaphon'', o añublo, se manifiesta, en períodos de sequía excesiva, y es causada por hongos del género ''Ustilago'', que, cuando está totalmente desarrollado, con la ayuda del viento ''khamsin'', "añubla" el grano.
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'''Arbusto''': Heb. ''na acug'' (BD, [[Isaías|Is.]] 7,19; 55,13), un tipo particular de arbusto, probablemente algún azufaifo, ya sea ''Zizyphus vulgaris'', Lam., o ''Z. spina-christi'', Willd.
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'''Aspálato''': ([[Eclesiástico|Eclo.]] 24,15; griego, 10) B.D., 20; B.D. "bálsamo aromático") los escritores antiguos lo mencionan con bastante frecuencia (Teognis Hipócrates, Teofrastes, Plutarco, Plinio, etc.) como una planta espinosa que da un costoso perfume.  Es imposible identificarla con [[certeza]], pero la [[mayoría]] de los estudiosos [[creencia|creen]] que es ''Convolvulus scoparius'', también llamada ''Lignum rhodium'' (madera con aroma a rosas).
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'''Astrágalo''':  Un género de plantas papilionáceas de la tribu ''Lotea'', varias especies de la cual producen la goma tragacanto (Heb. ''nek'oth'', aráb., ''Neka'at'') probablemente denotado en [[Génesis|Gén.]] 37,25; 43,11 (DV "especias" ; "estoraque").  En 2 Ry. 20,13 y en Is. 39,2, Heb. ''nekothoth'' ha sido confundido con el plural de ''nek'oth'' y mal traducido, en consecuencia "especias aromáticas"; V.A.y V.R.dan, en el margen, "especias"; AV "cosas preciosas" es correcta.  La goma que se menciona en Génesis se obtenía probablemente de las especies encontradas en Palestina, ''A.  gummifer'', ''A. rousseaunus'', ''A. kurdicus'', ''A. stromatodes''.
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'''Avellano''':  Ver Almendro.
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'''Azafrán''': Heb. ''karkom'' ([[Cantar de los Cantares|Cant.]] 4,14), cf. aráb. ''kurkum'', una planta aromática, ''Crocus sativus'', se cultiva en Oriente y en [[Europa]] para condimentar los alimentos, el pan, etc. 
  
  

Revisión de 20:07 17 abr 2010

Cuando Moisés le habló al pueblo sobre la Tierra Prometida, la describió como “tierra de montes y valles” (Deut. 11,11), “una tierra buena, tierra de torrentes, de fuentes y hontanares que manan en los valles y en las montañas, tierra de trigo y de cebada, de viñas, higueras y granados, tierra de olivares, de aceite y de miel” (Deut. 8,7-8). Esta brillante descripción, esbozada exclusivamente desde un punto de vista utilitario, estaba lejos de hacer justicia a la maravillosa variedad de las producciones del país, a la cual contribuían muchas causas. Primero las diferencias en elevación; pues entre el Líbano, 10,000 pies sobre el nivel del mar, y las costas del Mar Muerto, 1285 pies bajo el Mediterráneo, se halla cada gradación de altitud, dentro de menos de 200 millas. Sinuosos valles surcan la altiplanicie, causando una increíble variación en la topografía; de ahí que las tierras cultivadas yacen lado a lado con manchas de desierto. El suelo es ahora de arcilla, ahora de barro mezclado con cal, más allá de arena; el suelo es de suave roca caliza y basalto. Además de estos factores, las variaciones del clima como consecuencia de los cambios de altitud y posición geográfica causan formas de vegetación que crece en otros lugares alejados de prosperar lado a lado dentro de los estrechos límites de Palestina. La vegetación a lo largo de la costa oriental, como la de España, sur de Italia, Sicilia y Algeria, está compuesta de especies características de la flora del Mediterráneo. Cerca de las nieves perennes de los picos septentrionales crecen las plantas familiares de las regiones alpinas y sub-alpinas; las tierras altas de Palestina y las faldas orientales de las cordilleras del norte producen la vegetación de las estepas; mientras que las condiciones climáticas peculiares prevalecientes a lo largo de Ghor y cerca del Mar Muerto favorecen una flora sub-tropical, que se caracteriza por especies parecidas a las que crecen en Nubia y Abisinia.

Se sabe que existen más de 3,000 especies de flora palestina, pero la Tierra Santa de nuestros días puede dar sólo una idea imperfecta de lo que fue en tiempos bíblicos. La colina-país de Juda y el Negeb son, como antes, las tierras de pastoreo de los rebaños judíos, sin embargo, arboledas, bosques y selva y florecían por doquier, de lo cual quedan pocos rastros. Los bosques de cedro del Líbano tenían fama mundial; las laderas del Hermón y las montañas de Galaad estaban cubiertas de frondosos bosques de pinos; bosques de robles eran el rasgo distintivo de Basán, a lo largo de Efraín grupos de terebintos punteaban la tierra, al tiempo que extensas arboledas de palmeras eran tanto el ornamento como la riqueza del valle del Jordán. La tierra cultivable, muchas de la cual ahora se encuentra en barbecho, estaba toda cultivada y recompensaba ampliamente al cultivador. El agricultor derivaba de sus huertos y viñedos abundantes cosechas de aceitunas, higos, granadas y uvas. Casi todo campesino judío tenía su “jardín de hierbas”, que proveían a su tiempo vegetales y frutas para la mesa, flores y plantas medicinales.

En la Biblia se mencionan sólo 130 plantas, lo cual no sorprende, puesto que la gente ordinaria se interesa sólo en unas cuantas, ya sean ornamentales o útiles. El primer intento de clasificar esta flora está en el Génesis 1,11-12, donde se dividen en: (1) deshe, que significa todas las plantas pequeñas, por ejemplo la criptogamia; (2) ‘esebh, que incluye las herbáceas; (3) ‘es peri, que incluye todos los árboles. Con el correr del tiempo las riquezas de Palestina atrajeron la curiosidad del hombre; se dice que Salomón, en particular, trató sobre los árboles (es decir, las plantas) desde el elevado cedro “hasta el hisopo que brota del muro” (1 Ry. 5,13). De las plantas mencionadas en la Biblia, las variedades más comunes pueden ser identificadas con certeza o probabilidad; pero un gran número de los nombres de las plantas en la biblia son genéricos en lugar de específicos, por ejemplo, zarzas, hierbas, ortigas, etc.; y en algunos casos es imposible determinar de qué planta se trata, por ejemplo, algummim, cizaña, agalla, etc. Aquí se da, con un intento de identificación, una lista alfabética completa de los nombres de plantas que se hallan en las versiones inglesas.

A

Abeto: Término que se aplica a todos los árboles de coníferas, excepto el cedro, pero debe limitarse a los géneros Abies y Picea, denotados por la palabra hebrea siakh (Gén. 21,15; B.D. "árboles", cf. aráb. shukh). Entre estos, Abies Cilicia, Kotech y Picea orientalis se encuentran en el Líbano, Amano y hacia el norte.

Absintio: Vea Ajenjo en este mismo artículo y el artículo ajenjo.

Acacia: Vea artículo acacia. Árbol de goma arábiga, Acacia seyal, Del., que abunda en el oasis de la Península del Sinaí y en el tórrido Wadys cerca del Mar Muerto. La madera es ligera, aunque dura y de grano fino, de un fino color anaranjado-marrón que se oscurece con la edad, y tenía fama de incorruptible.

Acacia, madera de: Vea Acacia (arriba) y artículo acacia.

Acanto: Vea Zarza.

Acebuchina: (Rom. 11,17.24), no el acebuche, Elceagnus angustifolia, común en toda Palestina, sino la semilla de la aceituna, en la que se injerta el olivo (Olea europaea).

Aceite, árbol de: Heb. es shemen (Is. 41,19; 1 Rey. 6,23.31-33; Neh. 8,15), el olivo en B.D., el acebuche en VR, y traducida literalmente en V.A.: "árbol del aceite", "olivo" y "pino". Para cumplir los requisitos de los diferentes pasajes donde se menciona es shemen, debe ser un árbol de grasa, productor de aceite o de resina, un emblema de la fertilidad, capaz de proporcionar un bloque de madera del cual se pueda tallar una imagen de diez pies de alto; debe crecer en las montañas cerca de Jerusalén, y tener un denso follaje. El olivo silvestre, el acebuche, Elceagnus angustifolius (del aráb. haleph), Balanites cegyptiaca, Del., (aráb., zaqqum), quedan por tanto excluidos; probablemente se denota algún tipo de pino.

Ajenjo: Vea artículo ajenjo. Heb., la’anah (Apoc. 8,11), planta del género Artemisia, varias especies de la cual (A. monosperma, Del., A. herba-alba, Asso., A. judaica, A. annua, A. arborescens) son comunes en Palestina, notablemente en las mesetas y en los desiertos. La amargura característica de las Artemisias, junto con su habitual lobreguez de hábitat, caracterizan adecuadamente para las mentes calamitosas orientales, la injusticia y los malos resultados del pecado.

Ajo: Allium sativum, Heb. chum (cf. aráb. them) artículo alimenticio favorito en Oriente. La especie más cultivada es el chalote, Allium ascalonicum.

Aladierno: Vea Zarzamora.

Álamo: Heb. libneh (Gén. 30,37; Oseas 4,13), aráb. lubna, styrax orcnnalis, sin duda identificado con el árbol, de la capa interna de cuya corteza se obtiene el estoraque oficinal.

Álamo temblón: Vea Balsamera.

Alcaparra: Heb. abiyyonah (B.D. Ecls. 12,5), el fruto del alcaparro, probablemente Capparis spinosa; herbacea y C. csgyptiaca también se encuentran en Palestina.

Alerce africano: probablementeThuya articulate (tuya articulada), especialmente en Apoc. 18,12. Vea Sándalo.

Algarroba: Griego K‚Ǩpdriov (Lc. 15,16), traducida como "cáscaras" (V.A., B.D.), las vainas gruesas del algarrobo, Ceratonia siliqua, "árbol del pan de San Juan".

Algarrobo: (N. del T.: Definición de la RAE): Árbol siempre verde, de la familia de las Papilionáceas, de ocho a diez metros de altura, con copa de ramas irregulares y tortuosas, hojas lustrosas y coriáceas, flores purpúreas, y cuyo fruto es la algarroba. Originario de Oriente, se cría en las regiones marítimas templadas y florece en otoño y en invierno. Vea Algarroba.

Algodón: Heb. o persa, karpas, Gossypium herbaceum, traducida como "verde". Probablemente el shesh de Egipto y la buq de Siria (Ezq. 27,7.16, "lino fino") eran también algodón.

Algummim: (2 Crón. 2,7) Vea Almugguim.

Alheña: (V.A., Cant. 1,14; DV 4,13; "ciprés"). Del hebreo kopher. El moderno "alcanfor" era desconocido para los antiguos. Plinio identifica el ciprés con el ligustrum de Italia, pero la planta no es otra que el árbol de alheña (Lawsonia alba), a la que los orientales son tan aficionados. Sus espigas rojas de dulce aroma (DV, Cant. 1,13; "racimos") producen el aceite de alheña; de sus hojas en polvo se obtiene la pasta de color rojizo-naranja con la que las mujeres orientales se pintan las uñas de las manos y los pies y se tiñen el cabello . Ascalón y Engadí eran particularmente famosos por su alheña.

Almáciga: Aliteración del griego axIvoc, o-xfaet, Aram. pistheqa-pesaq (Dan. 13,54), el lent isk, Pistacia lentiscus, común en Oriente, que exuda una resina olorosa muy utilizada para sazonar comidas dulces, vino, etc. Vea bálsamo.

Almendro: Heb. luz (Gen. 30,37; hazel" en V.A. es un error de traducción; cf. aráb. lauz), al parecer una antigua palabra más tarde reemplazada por shaqed (Gén. 43,11; Núm. 17,23; Ecls. 12,5); que alude a la floración temprana del árbol. Las almendras son consideradas (Gén. 43,11) uno de los mejores frutos en Oriente, y el árbol, Amygdalus communis, se ha cultivado siempre allí. Varias variedades, A. orientalis, Ait., o A. argentea, A. lycioides, Spach, A. spartioides, Spach; crecen en forma silvestre en los distritos como el Líbano, Carmelo, Moab.

Almugguim: (1 Rey. 10,11-12, "tomillos", "abetos"), escrito "algummim" en 2 Crón. 2,7; 9,10-11). Sin duda, se denota el mismo árbol, pues el nombre doble se debe a una mera transposición accidental de letras; si se puede confiar en la analogía lingüística, almugguim es correcto (cf. Tamil, valguka). Se dice que el árbol de sándalo es un producto exótico valioso importado a Palestina por Jiram y las flotas de Salomón (1 Ry. 10,11; 2 Crón. 2,7; 9,10), apta para carpintería fina y la fabricación de instrumentos musicales (1 Ry. 10,12; 2 Crón. 9,11). Josefo (Ant., VIII, VII, 1) dice que era algo así como la madera de la higuera, aunque más blanca y más brillante. De acuerdo a los estudiosos modernos y a ciertos rabinos, lo que quiere decir es el sándalo rojo, Pterocarpus santalina, aunque algunos de los usos que se le dan parecen requerir un material más grueso. La identificación propuesta por la Vulgata (Véase Alerce africano) es mucho más satisfactoria.

Áloe: (Prov. 7,17; Cant. 4,14; Juan 19,39; A.V., Sal. 45(44),9) se cuenta entre "los principales perfumes". En V.A., Núm. 24,6 ("lináloe"; B.D., "tabernáculos" es una traducción errónea), denota claramente un árbol. No se alude al áloe oficinal, Liliacea; el áloe de la Biblia es el producto de un árbol del género Aquilaria, quizás A. agallocha, Roxb., nativa del norte de la India; en cierta etapa de decadencia, la madera desarrolla una fragancia bien conocida por los antiguos (Dioscórides, I, 21), y de ella se obtenía un perfume raro.

Amapola: vea Amapola silvestre (hierba venenosa).

Amapola silvestre (hierba venenosa): Traduce dos palabras hebreas: (1) mererah, que significa bilis, (2) rosh, una planta amarga asociada con el ajenjo, y que crece "en los surcos del campo" (Os. 10,4; DV "amargura"), identificado con la cicuta (V.A., Os. 10,4) Conium maculatum, no crece en los campos; coloquíntida, Citrullus colocynthis, no se encuentra en tierra arada; y cizaña, Lolium temulentum, no amarga. Probablemente se denota la amapola, Papaver rheas, o P. somniferum, aráb. ras elhishhash.

Amomo: (Apoc. 18,13, ni en el Nuevo Testamento griego, Vulg., V.A., ni B.D., sino que se halla en ediciones críticas, tales como Griesbach, Lachmann, Tischendorf, Nestle), un perfume muy conocido en la antigüedad (Dioscor., I, 14; Theophr., "Hist. plant.", IX, 7; "De odor.", 32, etc.). La variedad asiria fue particularmente apreciada (Virg., Eclog., IV, 25; Josefo, "Ant"., XX, II, 3; Martial., "Epigr.", VII, 77; Ovid., "Heroid." X) d, 166, etc.), y, probablemente se obtenía de la Cissus vitigenea, una planta trepadora nativa de la India pero que se encontraba también en Armenia, Media y el Ponto (Plinio, "Nat. hist.", XII, 13).

Anea: (Job 8,11). Vea Junco.

Aneto: (Mt. 23,23), no el anís, Pimpinella anisum, sino más bien denota el aneto, Anethum graveolens, shabath del Talmud, shibith de los árabes. El eneldo siempre ha sido muy cultivado en Palestina; sus semillas, hojas y tallos estaban sujetos al diezmo, según el rabino Eliezer (Maasaroth, I, 1, cf. Mt. 23,23), cuya opinión, sin embargo, otros consideraban exagerada (Schwab, "Talmud de Jerus.", III, 182).

Añublo: Heb. yeraqon, aparece tres veces en BD y con ella se menciona shiddaphon, diversamente traducido (2 Crón. 6,28: "añublo"; Amós 4,9: "viento ardiente"; Ageo 2,17 "viento de limpieza"). En Deut. 28,22, y los 1 Rey. 8,37, yeraqon se traduce como "añublo" (VA "moho"), y shiddaphon, "aire corrompido". Evidentemente los traductores no tenía idea definida de la naturaleza y la diferencia de estas dos plagas. Yeraqon, o el moho, es causada por hongos parásitos como Puccinia graminis y P. straminis, los cuales chupan el grano, en el que se desarrollan a causa de la humedad excesiva. Shiddaphon, o añublo, se manifiesta, en períodos de sequía excesiva, y es causada por hongos del género Ustilago, que, cuando está totalmente desarrollado, con la ayuda del viento khamsin, "añubla" el grano.

Arbusto: Heb. na acug (BD, Is. 7,19; 55,13), un tipo particular de arbusto, probablemente algún azufaifo, ya sea Zizyphus vulgaris, Lam., o Z. spina-christi, Willd.

Aspálato: (Eclo. 24,15; griego, 10) B.D., 20; B.D. "bálsamo aromático") los escritores antiguos lo mencionan con bastante frecuencia (Teognis Hipócrates, Teofrastes, Plutarco, Plinio, etc.) como una planta espinosa que da un costoso perfume. Es imposible identificarla con certeza, pero la mayoría de los estudiosos creen que es Convolvulus scoparius, también llamada Lignum rhodium (madera con aroma a rosas).

Astrágalo: Un género de plantas papilionáceas de la tribu Lotea, varias especies de la cual producen la goma tragacanto (Heb. nek'oth, aráb., Neka'at) probablemente denotado en Gén. 37,25; 43,11 (DV "especias" ; "estoraque"). En 2 Ry. 20,13 y en Is. 39,2, Heb. nekothoth ha sido confundido con el plural de nek'oth y mal traducido, en consecuencia "especias aromáticas"; V.A.y V.R.dan, en el margen, "especias"; AV "cosas preciosas" es correcta. La goma que se menciona en Génesis se obtenía probablemente de las especies encontradas en Palestina, A. gummifer, A. rousseaunus, A. kurdicus, A. stromatodes.

Avellano: Ver Almendro.

Azafrán: Heb. karkom (Cant. 4,14), cf. aráb. kurkum, una planta aromática, Crocus sativus, se cultiva en Oriente y en Europa para condimentar los alimentos, el pan, etc.


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Fuente: Souvay, Charles. "Plants in the Bible." The Catholic Encyclopedia. Vol. 12. New York: Robert Appleton Company, 1911. <http://www.newadvent.org/cathen/12149a.htm>.

Traducido por Luz María Hernández Medina.