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Jueves, 17 de octubre de 2019

Arqueología de la Cruz y el Crucifijo

De Enciclopedia Católica

Revisión de 22:19 27 ago 2017 por Luz María Hernández Medina (Discusión | contribuciones) (Signos Cruciformes Primitivos)

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Signos Cruciformes Primitivos

El signo de la cruz, representado en su forma más simple por un cruce de dos líneas en ángulo recto, es muy anterior, en Oriente y Occidente, a la introducción del cristianismo. Se remonta a un período muy remoto de la civilización humana. De hecho, algunos han tratado de atribuir una verdadera importancia etnográfica al uso generalizado de este signo. Es cierto que en el signo de la cruz es notablemente prominente el concepto decorativo y geométrico, obtenido por una yuxtaposición de líneas agradables a la vista; sin embargo, originalmente la cruz no era un mero medio u objeto de ornamento, y desde los primeros tiempos ciertamente tenía otro significado —es decir, simbólico-religioso. La forma primitiva de la cruz parece haber sido la de la llamada cruz "gamma" (crux gammata), más conocida por los orientalistas y los estudiantes de arqueología prehistórica por su nombre sánscrito, esvástica (swastika). Vea la forma más común de este signo en la Figura 1. En períodos sucesivos este se modificó, convirtiéndose en curvado en las extremidades, o añadiéndoles líneas más complejas o puntos ornamentales, los cuales también luego se encontraban en la intersección central.

La esvástica es un signo sagrado en la India, y es muy antiguo y generalizado en todo el Oriente. Tiene un significado solemne tanto entre los brahmanes como entre los budistas, aunque el anciano Burnouf cree que es más común entre los últimos que entre los primeros. Parece haber representado el aparato utilizado en una época por los padres de la raza humana para encender el fuego; y por eso fue el símbolo de la llama viva, del fuego sagrado, cuya madre es Maia, la personificación del poder productivo (Burnouf, La science des religions). Según Milani, es también un símbolo del sol (Bertrand, La religion des Gaulois, p.159), y parece indicar su rotación diaria. Otros han visto en ella la representación mística del relámpago o del dios de la tempestad, e incluso el emblema del panteón ario y la primitiva civilización aria. Emile Burnouf (op. cit., p. 625), tomando literalmente la palabra sánscrita, la dividió en las partículas su-asti-ka, equivalentes al griego eu-estike. De este modo, especialmente a través de la partícula adverbial, significaría “señal de bendición”, o de “buen presagio” (svasti), también “de salud” o “vida”. La partícula ka parece haber sido usada en un sentido causativo (Burnouf, Dictionnaire sanscrit-français, 1866). El signo de la esvástica estaba muy extendido en todo el Oriente, el asiento de las civilizaciones más antiguas. Las inscripciones budistas talladas en ciertas cuevas de la India occidental suelen estar precedidas o cerradas por este signo sagrado (Thomas Edward, "The Swastika India", 1880, Philip Greg, "Sobre el significado y origen de la Fylfot y Swastika").

Las famosas excavaciones de Schliemann en Hissarlik, en el lugar de la antigua Troya, trajeron a la luz numerosos ejemplos de la esvástica: en bastidores, en un cubo, a veces unida a un animal e incluso cortada en el vientre de un ídolo femenino, un detalle también visible en una pequeña estatua de la diosa Atis. El signo de la esvástica se ve en monumentos hititas, e.g., en un cilindro ("Los monumentos de los hititas" en "Transacciones de la Soc. de Arq. Bíblica", VII, 2, p.259. Para su presencia en los monumentos gálatas y bitínicos, vea Guillaume y Perrot, "Exploration archeologique de La Galatie et de la Bithynie ", Atlas, Pl. IX). Lo encontramos también en las monedas de Licia y de Gaza en Palestina. En la isla de Chipre se encuentra en vasijas de barro. Originalmente representa, como también en Atenas y Micenas, un pájaro en vuelo. En Grecia tenemos especímenes de él en urnas y vasos de Beocia, en un vaso ático que representa una gorgona, en monedas de Corinto (Raoul-Rochette, "Mém. de l'acad. des inscr.", XVI, pt. II, 302 ss.; "Hercule assyrien", 377-380; Minervini en "Bull. arch. Napolit.", Ser. 2, II, 178-179), y en el Tesoro de Orcomeno.

Parece haber sido desconocido en Asiria, en Fenicia y en Egipto. En Occidente se encuentra con mayor frecuencia en Etruria. Aparece en una urna cineraria de Chiusi y en la fíbula encontrada en la famosa tumba etrusca de Cere (Grifi, Mon. Di Cere, Pl. VI, n ° 1). Hay muchos de tales emblemas en las urnas encontradas en Capanna di Corneto, Bolsena, y Vetulonia; también en una tumba samnita en Capua, donde aparece en el centro de la túnica de la persona allí representada (Minervini, Bull. Arch. Napolit., Ser., Pl. II, 178-179). Este signo también se encuentra en mosaicos en pompeyanos, en vasijas italo-griegas, en monedas de Siracusa en Sicilia (Raoul-Rochette, "Mém. de l'acad. des inscr." Pl. XVI, pt. II, 302 ss.; Minervini, "Bull. arch. Nap.", ser. 2, Pl. II, p. 178-179); finalmente entre los antiguos germanos, en una roca tallada en Suecia, y en unas cuantas piedras celtas en Escocia, y en una piedra celta descubierta en el Condado de Norfolk, Inglaterra, y ahora en el Museo Británico.

La esvástica aparece en un epitafio sobre una tumba pagana de Tébesa en el África Romana (Annuaire de la Société de Constantine, 1858-59, 205, 87), en un mosaic del ignispicium (Ennio Quirino Visconti, Opere varie, ed. Milán, I, 141, sqq.), y en una inscripción votive griega en Porto. En este último monumento la esvástica es de forma imperfecta, y se asemeja a una letra fenicia. Explicaremos a continuación el valor y significado simbólico de este crux gammata cuando se encuentra en monumentos cristianos. Pero la esvástica no es el único signo de este tipo conocido en la antigüedad. En Asiria se han encontrado objetos cruciformes. La estatua de los reyes Asurnazirpal y Sansirauman, ahora en el Museo Británico, tienen joyas cruciformes alrededor del cuello (Layard, Monuments of Nineveh, II, pl. IV). El Padre Delattre encontró pendientes cruciformes en tumbas púnicas en Cartago.

Otro símbolo que se ha relacionado con la cruz es la cruz con asas (ankh o crux ansata) (Vea Figura 2) de los antiguos egipcios erróneamente llamada la "llave ansata del Nilo". A menudo aparece como un signo simbólico en las manos de la diosa Heket. Desde los primeros tiempos también aparece entre los signos jeroglíficos simbólicos de la vida o de los vivos, y fue transliterada al griego como Anse (Ansa). Pero el significado de este signo es muy oscuro (De Morgan, Recherches sur les origines de l'Egypte, 1896-98); tal vez era originalmente, como la esvástica, un signo astronómico. La cruz “ansata” (egipcia) se encuentra en muchos y diversos monumentos de Egipto (Prisse d'Avennes, L'art Egyptien, 404). En el siglo XIX los cristianos egipcios (coptos), atraídos por su forma y quizás por su simbolismo, la adoptaron como el emblema de la cruz (Gayet, "Les monuments coptes du Musée de Boulaq" en "Mémoires de le mission française du Caire", VIII, fasc. III, 1889, p. 18, pl. XXXI-XXXII y LXX-LXXI), (Para más información sobre el parecido entre la cruz y los signos simbólicos más antiguos, vea G. de Mortillet, "Le signe de la croix avant le christianisme", París, 1866; Letronne, "La croix ansée égyptienne" en "Mémoires de l'académie des inscriptions", XVI, pt. II, 1846, p. 236-84; L. Müller, "Ueber Sterne, Kreuze und Kränze als religiöse Symbole der alten Kulturvölker", Copenhagen, 1865; W. W. Blake, "The Cross, Ancient and Modern" Nueva York, 1888; Ansault, "Mémoire sur le culte de la croix avant Jésus-Christ", Paris, 1891.)

Podemos añadir que algunos han afirmado que encontraron la cruz en monumentos griegos en la letra X (chi ) que, a veces en conjunción con P (rho), representaban en monedas las letras iniciales de la palabra griega chrusoun, "oro", u otras palabras indicativas del valor de la moneda, o el nombre del acuñador (Madden, "History of Jewish Coinage", Londres, 1864, 83-87; Eckhel, "Doctrina nummorum", VIII, 89; F. X. Kraus, "Real-Encyklopädie der christlichen Alterthümer", II, 224-225). Regresaremos luego a estas letras.

En la edad de bronce encontramos en diferentes partes de Europa una representación más exacta de la cruz, tal como se concibió en el arte cristiano, y en esta forma pronto fue ampliamente difundida. Esta caracterización más precisa coincide con un cambio general correspondiente en las costumbres y las creencias. La cruz se encuentra ahora, en varias formas, en muchos objetos: fíbulas, cíngulos, fragmentos de barro y en el fondo de las vasijas. De Mortillet opina que tal uso del signo no era meramente ornamental, sino más bien un símbolo de consagración, especialmente en el caso de objetos pertenecientes al entierro. En el cementerio proto-etrusco de Golasecca cada tumba tiene un vaso con una cruz grabada en él. Se han encontrado cruces verdaderas de diseño más o menos artístico en Tirin, en Micenas, en Creta y en una fíbula de Vulci. Estas figuras pre-cristianas de la cruz han llevado a muchos escritores al error de ver en ellos tipos y símbolos de la manera en que Jesucristo habría de expiar nuestros pecados. Tales inferencias son injustificadas, contrarias a las justas reglas de la crítica y a la interpretación exacta de los monumentos antiguos.

La Cruz como Instrumento de Castigo en el Mundo Antiguo

La Crucifixión de Jesucristo

Desarrollo Gradual de la Cruz en el Arte Cristiano

Desarrollo Posterior del Crucifijo

Fuente: Marucchi, Orazio. "Archæology of the Cross and Crucifix." The Catholic Encyclopedia. Vol. 4, pp.517-. New York: Robert Appleton Company, 1908. 27 Aug. 2017 <http://www.newadvent.org/cathen/04517a.htm>.

Está siendo traducido por Luz María Hernández Medina.