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Sábado, 23 de febrero de 2019

Tropo

De Enciclopedia Católica

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Definición y Descripción

En el sentido de la liturgia y los himnos, el tropo es el nombre colectivo que, desde aproximadamente finales de la Edad Media o un poco más tarde, se ha aplicado a textos de una gran variedad (en poesía y prosa) escritos con el propósito de amplificar y embellecer un texto litúrgico completo independientemente (por ejemplo, el Introito, el Kirie, el Gloria, el gradual u otras partes de la Misa o del oficio cantado por el coro). Estas adiciones están estrechamente vinculadas al texto litúrgico oficial, pero de ninguna manera cambian el carácter esencial del mismo; están entrelazadas en él, lo aumentan y elucidan; son, por así decirlo, un comentario más o menos poético que se teje en el texto litúrgico, formando con él una unidad completa. Así, en Francia e Inglaterra, en lugar del texto litúrgico " Sanctus, Sanctus, Sanctus, Dominus Deus Sabaoth", se cantaban las líneas:

1. Sanctus ex quo sunt omnia;
2. Sanctus, per quem sunt omnia;
3. Sanctus, in quo sunt omnia; Dominus Deus Sabaoth, tibi gloria sit in saecula.

La definición más precisa, aplicable a todos los diferentes tipos de tropos, podría ser la siguiente: Un tropo es una interpolación en un texto litúrgico, o el embellecimiento provocado por la interpolación (es decir, por introducciones, inserciones o adiciones). Aquí radica la diferencia entre el tropo y la estrechamente relacionada Secuencia o Prosa. La secuencia también es un embellecimiento de la liturgia, una inserción entre los cantos litúrgicos (el gradual y el Evangelio) que se originó alrededor del siglo VIII; la secuencia es así una interpolación en la liturgia, pero no es una interpolación en un texto litúrgico. La secuencia es una unidad independiente, completa en sí misma; el tropo, sin embargo, forma una unidad solo en conexión con un texto litúrgico, y cuando se separa de este último a menudo carece de significado. En consecuencia, los diversos tropos llevan el nombre del texto litúrgico al que pertenecen, a saber, tropo del Kirie, tropo del Gloria, tropo del Agnus Dei, etc.

Originalmente no existía un nombre uniforme para lo que ahora se combina bajo la idea y el nombre de Tropus. Solo se les llamaba Tropi (trophi, tropos, tropos) a las interpolaciones del introito, del ofertorio y de la Comunión, e incluso eso no exclusivamente sino solo predominantemente; pues al tropo del introito se le solía llamar "Versus in psalmis”, al tropo del ofertorio también “prosa [o prosula] ad [o ante] offerenda". A todas las demás interpolaciones se les aplicaba una gran variedad de nombres, como “Prosaede Kyrieleison”, o "Versus ad Kyrieleison", = tropos del Kirie; "Laudes" (Lauda, laus), "Gloria cum laudes", "Laudes cum tropis", o simplemente "Ad Gloria", = tropos del Gloria; "Laudes ad Sanctus", "Versus super Sanctus", = tropos del Santo; "Laudes de Agnus Dei", "Prosa ad Agnus Dei", = tropos del Agnus; "Epistola cum Versibus", "Versus super epistolam", = tropo de la Epístola (Epître farcie); "Verba", o "Verbeta", o "Prosella", = tropo del Breviario. Aún no se ha determinado exactamente cómo y cuándo surgió el nombre general de Tropus. Y así tampoco se ha establecido la prioridad de los diferentes tipos de interpolaciones, si la del introito es la más antigua, o la del Gloria, o la del Kyrie, o la de cualquier otra parte de la Misa; por esa misma razón, aún no se sabe cuál de las diversas designaciones (Versus, Prosae, Tropi o Laudes) es la más antigua y original.

Una cosa es cierta: el latín Tropus es una palabra tomada del griego tropos. Este último era un término musical, y denotaba una melodía (tropos lydios, phrygios = melodía dórica, lidia, frigia), o en general un cambio musical, como el latín modus o modulus, similar a la "modulación" internacional. Es bastante concebible que el nombre de la melodía se transfiriera al texto que se le había compuesto, como es el caso de la palabra Sequentia. Al razonar así, habría que presuponer que sobre una sílaba de un texto litúrgico, por ejemplo, sobre la e del Kirie, se cantaba un melisma más largo, que llevaba el nombre de tropus; además, que más tarde se le compuso un texto al tal melisma, y que este texto también se llamó "tropus". Y es un hecho real que desde los primeros tiempos tales melismas existían sobre una vocal del Kirie, del Gloria, del Santo, etc.; asimismo, hubo muchos textos que se produjeron para estos melismas, en consecuencia, fueron interpolaciones. Pero sigue siendo una cuestión de investigación la fecha en que estos melismas del Kyrie, del Gloria, del Santo, etc., se llamaron por primera vez "Tropi"; lo que sabemos es que los textos bajo ese tipo de melisma que acabamos de describir no se llamaban "Tropi" desde los primeros tiempos. Por el contrario, con el nombre de "Tropi" se designaban originalmente las interpolaciones de precisamente aquellas partes de la Misa que no exhiben melismas largos, como el introito y el ofertorio. Para dar un ejemplo, una interpolación de un introito de Navidad escrita en prosa lee como sigue:

Ecce, adest de quo prophetæ cecinerunt dicentes;
Puer natus est nobis,
Quem virgo Maria genuit,
Et filius datus est nobis, etc.

La primera frase introductoria de esta interpolación y otras similares, particularmente cuando comprende una estrofa completa, como por ejemplo

Laudemus omnes Dominum,
Qui virginis per uterum
Parvus in mundum venerat
Mundum regens, quem fecerat,
Puer natus est nobis, etc.

no se puede posiblemente considerar como texto a un melisma ya existente que se llamaba "Tropus", y que luego dio su nombre al texto que se le puso. Y sin embargo, esas interpolaciones del Introito y el Ofertorio se llamaban "Tropi". En este artículo bastará con aludir a estas dificultades, de cuya solución dependerá la teoría del origen y desarrollo temprano del "Tropi". Hasta ahora no se puede proponer ninguna teoría definida, aunque varios escritores sobre liturgia, música e himnos se han sentido tan seguros como para hacer afirmaciones para las cuales no hay absolutamente ningún fundamento.

División

A base de los dos libros de coro para la Misa y el Breviario, a saber, el gradual y el antifonal, los tropos se dividen en dos grandes clases: "Tropi Graduales" y "Tropi Antiphonales", es decir, tropos de esas partes de la Misa y del Breviario según se cantan. Los últimos son de fecha algo posterior, se limitan principalmente a interpolaciones del responsorio después de las lecturas y son casi exclusivamente inserciones a una de las palabras finales de tal responsorio. Toda su estructura se asemeja tanto a la estructura de las secuencias de la primera época, sobre las cuales indudablemente fueron modeladas, que más tarde se usaron a menudo como secuencias independientes. Tal es el caso del más antiguo tropo del Breviario de la Santísima Virgen, que se construye sobre la penúltima palabra, inviolata, del responsorio de la Asunción: "Gaude Maria virgo... et post partum inviolata permansisti". La sílaba la de inviolata era portadora de un largo melisma; hacia fines del siglo X en Francia se compuso el siguiente texto para este melisma:

1a Invio-lata integra………. 1b Quæ es effecta
et casta fulgida
es, Maria. regis porta.
2a O mater alma 2b Suscipe pia
Christi carissima laudum precamina
3a Nostra ut pura 3b Quæ nunc fagitant
pectora devota
sint et corpora. corda et ora,
4a Tu da per precata 4b Novis perpetua
dulcisona, frui vita,
5. O benigna,
quae sola inviolata
permansisti.

De una estructura similar son todos los tropos de Breviario o “Verbeta”, y están enlazados, según se muestra arriba, más o menos ingeniosamente, entre la penúltima y la última palabra de su responsorio.

Los "Tropi Graduales" a su vez se dividen en dos clases, a saber: "Tropi ad Ordinarium Missae" o del texto inmutable de la Misa, es decir, Kirie, Gloria, Credo, Santo, Agnus Dei e Ite Missa Est; y en "Tropi ad Proprium Missarum" o de aquellas partes del texto que cambian según la fiesta respectiva, es decir, el introito, lecturas, gradual, ofertorio y Comunión. Esta segunda clase a menudo difiere de la primera también en la estructura externa de sus tropos; y al principio fue la más difundida; tal vez incluso podría pretender ser la más antigua y la más original; pero desapareció en una fecha relativamente temprana, mientras que el "Tropi ad Ordinarium Missae" todavía mantuvo su lugar en la liturgia durante un tiempo considerable.

Historia e Importancia

El origen de los tropos, es decir de los tropos graduales (puesto que los tropos antifonales son evidentemente de una fecha posterior) casi debe coincidir con el de las prosas o secuencias que están más estrechamente relacionadas con ellos; esto significaría que su historia comienza en algún momento del siglo VIII. Es muy difícil decidir si la forma más antigua es el tropo o la secuencia, ya que la secuencia en sí misma es hasta cierto punto una especie de tropo. La colección de tropos de San Marcial, la más antigua conocida, de mediados del siglo X (Cod. Parisin., 1240), abunda en tropos del introito, gradual, ofertorio y Comunión; en otras palabras tiene muchos “Tropi ad Proprium Missarum”. Además contiene trece tropos del Gloria, pero solo dos del Santo, y ninguno del Kirie. Comparativamente pobre en tropos es la colección de San Gall, y este solo hecho hace extremadamente dudoso si Tutilo de San Gall fue el inventor de los tropos.

Parece que el tropo, al igual que la secuencia, se originó en Francia, donde desde el siglo X en adelante gozó de gran popularidad y se cultivó con mucho entusiasmo. A partir de ahí, pronto se dirigió a Inglaterra y al norte de Italia, más tarde al centro y sur de Italia , y se extendió en todos estos países, pero menos en Alemania. Se conocía allí ya en el siglo IX, ya que Tutilo de San Gall puede correctamente considerarse un compositor de tropos. Sigue siendo un hecho curioso que a pesar de la gran cantidad de tropos no se puede nombrar a ningún poeta que se haya distinguido como compositor de tropos. En el siglo XIII, esta rama de la literatura, una vez importante, comenzó a declinar y sobrevivió casi exclusivamente en los tropos del Kirie, particularmente en Francia hasta los siglos XV y XVI.

Respecto a su contenido poético, con algunas excepciones, los tropos no son de gran valor. Pero esta producción poética peculiar es aún más interesante para el estudiante de liturgia, y especialmente grande es su importancia en el desarrollo de la música y la poesía. Es digno de notar que, en lugar de breves inserciones en el texto litúrgico, a medida que pasó el tiempo aparecieron varios versos, estrofas enteras, incluso una serie de estrofas. La parte no esencial se desarrolló en la obra principal; el texto litúrgico se retiró por completo a un segundo plano, y apenas se lo consideró como el punto de partida. De esta manera, los tropos se convirtieron en cantos, motetes o canciones folclóricas religiosas independientes. También el carácter dramático, que era bastante peculiar de muchos tropos de introito en Navidad y Pascua, se desarrolló cada vez más exuberantemente hasta alcanzar su máxima perfección en escenas dramáticas más grandes, obras de misterio y obras de carácter puramente religioso. Los tropos finalmente abandonaron el terreno litúrgico y religioso por completo, y se alejaron del campo espiritual al profano de canciones de amor, apuestas y bebida. Y por esa razón, muchos especímenes de poesía religiosa y secular de fecha posterior se pueden entender completamente solo cuando se remontan a su origen: los tropos.

Desde el punto de vista musical tanto los tropos como las secuencias han sido adecuadamente caracterizados por el Rev. Walter Howard Frere en su introducción a “The Winchester Troper”, donde dice: "Para el músico toda la historia está llena de interés, pues los tropos representan prácticamente la suma total del avance musical entre el siglo IX y el XII... Todos los nuevos desarrollos en la composición musical, al no lograr admisión en el círculo privilegiado de los reconocidos libros de servicios gregorianos, se unieron para formar una colección musical independiente complementaria de los libros oficiales, y eso es exactamente lo que es una colección de tropos” "(op cit, p. VI).


Bibliografía: FRERE, The Winchester Troper (Londres, 1894); WOLF, Ueber die Lais (Heidelberg, 1841); GAUTIER, Les Tropes (París, 1886); REINERS, Tropen-Gesange u. ihre Melodien (Luxemburgo, 1887); BLUME AND BANNISTER, Tropi Graduales ad ordinarium Missae in Analecta hymnica, XLVII (Leipzig, 1905); BLUME, Tropi Graduales ad Proprium Missarum in Anal. Hymn., XLIX (Leipzig, 1906).

Fuente: Blume, Clemens. "Trope." The Catholic Encyclopedia. Vol. 15. New York: Robert Appleton Company, 1912. 17 Jun. 2018 <http://www.newadvent.org/cathen/15065a.htm>.

Traducido por Luz María Hernández Medina.