Herramientas personales
En la EC encontrarás artículos autorizados
sobre la fe católica
Viernes, 21 de septiembre de 2018

Liber Pontificalis

De Enciclopedia Católica

Saltar a: navegación, buscar

(LIBRO DE LOS PAPAS). Una historia de los Papas, en forma de biografías, que comienza con San Pedro y continúa hasta el siglo XV. La primera colección completa de las biografías papales en la forma original del Liber Pontificalis llegaba hasta Esteban V (885-91). Después continuaron en un estilo diferente hasta Eugenio IV (m. 1447) y Pío II (m. 1464). Las biografías individuales son muy desiguales en extensión e importancia. En la mayoría de los casos muestran una forma simétrica definida, que en el viejo Liber Pontificalis es bastante uniforme. Estos breves esbozos dan el origen, lugar de nacimiento del Papa, la duración de su pontificado, los decretos que emitió sobre asuntos de disciplina eclesiástica y liturgia, sucesos civiles y eclesiásticos, construcción y renovación de las iglesias romanas, donaciones a las iglesias de tierras, mobiliario litúrgico, relicarios, tapices valiosos y otros, traslado de reliquias a las iglesias, el número de las principales ordenaciones (obispos, sacerdotes, diáconos) el lugar de enterramiento del Papa y el tiempo en que estuvo vacante la sede.

El criticismo histórico ha tratado durante largo tiempo con este texto antiguo de forma muy exhaustiva, especialmente en décadas recientes después de que Duchesne comenzó la publicación de su edición clásica. En la mayoría de las copias manuscritas se encuentra, al principio, una correspondencia espuria entre el Papa San Dámaso I y San Jerónimo. En la Edad Media se consideraban estas cartas como genuinas; en consecuencia, se consideraba a San Jerónimo como el autor de las biografías hasta la de Dámaso, quien se cree pidió a San Jerónimo que escribiera la obra, y las siguientes biografías habrían sido añadidas por mandato de cada Papa individual. Cuando se demostró que esa correspondencia era completamente apócrifa, se abandonó esta opinión. En el siglo XVI Onofrio Panvinio, sobre bases insuficientes, atribuyó a Anastasio Bibliotecario, la continuación en el siglo IX de las biografías hasta Nicolás I. Aunque Baronio en gran medida corrigió esta falsa impresión, las ediciones anteriores, que aparecieron en el siglo XVII, llevan el nombre de Anastasio como autor del libro de los Papas. Las investigaciones de Ciampini ("Examen Libri Pontificalis seu Vitarum Rom. Pont. quæ sub nomine Anastasii circumferuntur", Roma, 1688), Schelstrate ("Dissertatio de antiquis Romanorum Pontificum catalogis", Roma, 1692), y otros eruditos refutan cualquier posible pretensión de Anastasio a la autoría de esta obra. Las investigaciones conclusivas de Duchesne han establecido más allá de toda duda que en su parte más antigua, hasta al siglo IX, el Liber Pontifícalis fue compilado gradualmente, y que las continuaciones posteriores fueron añadidas de forma poco sistemática. El autor se puede determinar en sólo unos pocos casos.

El criticismo moderno trata principalmente de dos asuntos, el período en el que fue compilada la parte más antigua del Liber Pontificalis, y las fuentes entonces disponibles al autor de esta más antigua división del mismo. Duchesne ha demostrado exhaustivamente y de forma convincente que la primera serie de biografías desde San Pedro hasta Félix IV (m. 530), fueron compiladas a más tardar bajo el sucesor de Félix, Bonifacio II (530-2), y que su autor era un contemporáneo de Anastasio II (496-8) y de Símaco (498-514). Sus principales argumentos son los siguientes: Muchas de las biografías de los predecesores de Anastasio II están llenas de errores y son insostenibles históricamente, pero de Anastasio II en adelante la información sobre la historia eclesiástico-política de los Papas es valiosa e históricamente cierta. Además, algunos manuscritos ofrecen un resumen de la primera parte del Liber Pontificalis hasta Félix IV, de donde el nombre "catalogus Felicianus"; por consiguiente, el Liber Pontificalis debió estar accesible al autor de este resumen en una recensión que alcanzaba hasta el mencionado Félix IV. Esta observación encaja bien con el hecho arriba mencionado de que las biografías desde Anastasio II en adelante tienen información histórica precisa. Duchesne defendió exitosamente esta opinión contra Waitz y Mommsen, que colocaban la primera edición del Liber Pontificalis a principios del siglo VII. Para apoyar este punto de vista ellos suponen que desde tiempos de Anastasio II hasta el del autor había a su disposición una fuente histórica confiable, ahora perdida. Como, además, no pueden explicar el resumen que termina en Félix IV, tan fácilmente como se hace por la hipótesis de Duchesne, la opinión de este último cuenta con la aprobación general de los historiadores, y ha sido mejorada recientemente por investigadores como Grisar. Por consiguiente, la primera parte hasta la muerte de Félix IV, es decir, hasta 530, debería ser considerada una obra completa, la compilación de algún autor que escribió poco después de la muerte de Félix; después varios autores añadieron biografías en diferentes tiempos en grupos o por separado.

El compilador de la primera parte hizo uso de dos antiguos catálogos o listas de Papas tomando de ellos el orden de sucesión, los datos cronológicos y ciertas notas históricas. Esas listas eran: (a) el llamado “Catálogus Liberianus”; (b) una lista de Papas que varía en longitud en los manuscritos y quizás depende del "Catalogus Liberianus" para el período anterior a la mitad del siglo VI. El "Catalogus Liberianus" recibe ese nombre porque termina con el Papa Liberio (352-66). Nos ha llegado en el llamado Chronographus anni 354, un antiguo manuscrito que contiene la valiosa lista del "Depositio martyrum" y del "Depositio episcoporum". En el "Catalogus Líberianus" hay ya breves noticias históricas de algunos papas (San Pedro, Pío, Ponciano, Fabián, Cornelio, Lucio, Sixto, Marcelino, Julio) que fueron usadas por el autor del Liber Pontificalis.

Para su lista de los primeros Papas el "Catalogus Liberianus" pudo sacar del catálogo papal dado por San Hipólito de Roma en su "Liber generationis", aunque esta no es la lista de Papas más antigua. Es probable que desde el principio del siglo II hubiera ya una lista de Papas con breves notas históricas y que fuera después continuada. Eusebio y cronistas posteriores usaron dichas listas en sus obras [Lightfoot, "Los Padres Apostólicos", Part I; "San Clemente de Roma", I (2nd ed., Londres, 1890), 201 sqq.; Harnack, "Gesch. der altchristl. Litt.", Part II: "Die Chronologie", I (Leipzig, 1897), 70 sqq.; Segna, "De Successione Romanorum Pontificum" (Rome, 1897)]. Tal catálogo de Papas nos ha llegado como hemos dicho arriba, en el "Catalogus Liberianus", y es la base de las primeras recensiones de la obra.

El compilador del Liber Pontificalis utiliza también algunos escritos históricos (por ejemplo, San Jerónimo, ("De Viris Illustribus"), varios fragmentos apócrifos (por ejemplo, los Reconocimientos Pseudo-C1ementinos), el "Constitutum Silvestri", las actas espurias del supuesto sínodo de 275 obispos bajo Silvestre, etc., y Actas Romanas de Mártires del siglo V. Finalmente, el compilador distribuyó arbitrariamente a lo largo de su lista de Papas una lista de decretos papales tomados de fuentes no auténticas, atribuyó asimismo a Papas anteriores regulaciones litúrgicas y disciplinarias del siglo VI. Se especifica con gran detalle la construcción de iglesias, donaciones de tierras, muebles de las iglesias y muchas clases de preciosos ornamentos. . Estos objetos son de gran valor puesto que se basan en los informes de tesoro papal (vestiarium), y por ello se ha sacado la conclusión de que el compilador del Liber Pontificalis en su forma más antigua debió ser un empleado del tesoro. Hay que notar que el Liber Pontificalis que tenemos actualmente no es la única obra de esta clase. Existió una colección similar de biografías papales, hecha bajo el Papa San Hormisdas (m. 523) del cual ha llegado un largo fragmento (Fragmentum Laurentianum) que va hasta el final de la vida de Anastasio II (m. 498) y la de su sucesor Símaco. El texto del antiguo Liber Pontificalis (primera parte del siglo VI), como se encuentra en los manuscritos de las continuaciones posteriores, no es un texto original. Duchesne hace una reconstrucción del texto más antiguo de la obra. Después de Félix IV el Liber Pontificalis fue continuado a intervalos por varios autores; cada escritor trataba de un grupo de biografías papales. Duchesne reconoce una primera continuación hasta el Papa San Silverio (536-7), cuya vida es atribuida a un contemporáneo. Los límites de la siguiente continuación son más difíciles de determinar; más aún, en las primeras biografías hay varias inexactitudes. Es verdad que una continuación terminaba con el Papa Conon (m. 687); el antedicho resumen terminaba con este Papa (Catalogus Cononianus) y ciertas listas de Papas son prueba de esto.

Después de Conon se fueron añadiendo regularmente las vidas hasta Esteban VI (885- 91), y desde fines del siglo VII usualmente por contemporáneos de los Papas en cuestión. Mientras muchas de las biografías son muy circunstanciales, su valor histórico varía mucho; desde un punto de vista literario tanto en estilo como en dicción, en general, son pobres. Sin embargo son una fuente histórica muy importante para el período cubierto. Algunas fueron comenzadas mientras el Papa vivía y los sucesos se van añadiendo a medida que ocurren. Los autores eran clérigos romanos, algunos de ellos estaban ligados a la corte papal. En sólo dos casos se puede descubrir el nombre del autor con alguna probabilidad. La vida de Esteban III (752-7) fue probablemente escrita por el "Primicerius" papal Cristóbal. Anastasio Bibliotecario quizás escribió la vida de Nicolás I (858-67), una genuina aunque breve historia de este Papa y quizás este mismo autor trabajara en la vida del siguiente Papa Adrián II (867-72), con cuyo pontificado termina el texto de este Liber Pontificalis, como consta en los manuscritos qua han sobrevivido. Faltan las biografías de los siguientes tres Papas y la de Esteban VI (885-91) está incompleta. En su forma original, el Liber Pontificalis llega hasta Esteban VI. Desde finales del siglo IX las series de las vidas papales se interrumpen. Para la totalidad de los siglos X y XI sólo hay listas de Papas con pocas y breves notas históricas, que suelen tratar del origen del Papa y la duración de su pontificado.

Después de León IX (1049-54) se vuelven a escribir detalladas vidas de Papas; al principio, sin embargo, no como continuaciones del Libro Pontifical, sino cuando surgía la ocasión, sobre todo durante el conflicto de las Investiduras. Así, Bonizo de Sutri, en su "Liber ad amicum" o "De persecutione ecclesiæ", escribió las vidas de los Papas desde León IX hasta Gregorio VII y escribió además, como introducción al cuarto libro de sus "Decretales", un "Chronicon Romanorum Pontificum" hasta Urbano II (1088-99). El cardenal Beno escribió una historia de la Iglesia Romana en oposición a Gregorio VII "Gesta Romanæ ecclesiæ contra Hildebrandum" (Mon. Germ. Hist., Libelli de lite, II, 368 sqq.). Hay información importante sobre los Papas en los "Annales Romani", de 1044 a 1187 y es utilizada en parte por Duchesne en su edición del Liber Pontificalis (ver abajo). Solamente se reemprendió una continuación sistemática en la segunda mitad del siglo XII. Es el Liber Pontificalis de Petrus Guillermi (hijo de William) llamado así por Duchesne por el manuscrito escrito en 1142 por este Petrus en el monasterio de San Giles (diócesis de Reims). Pero Petrus Guillermi simplemente copió, con ciertas adiciones y abreviaciones, las biografías de los Papas escritas por Pandulfo, sobrino de Hugo de Alatri. Siguiendo las líneas del antiguo Liber Pontificalis, Pandulfo había recopilado las vidas de los papas desde San Pedro; pero sólo a partir de León IX añade algo de material original. Hasta Urbano II (1088-99) saca la información de otras fuentes; de Pascual II (1099-1118) a Honorio II (1124-30), después de cuyo pontificado fue escrita esta recensión del Liber Pontificalis, tenemos la propia información de los contemporáneos. Duchesne mantiene que todas las biografías desde Gregorio VII en adelante fueron escritas por Pandulfo mientras que historiadores anteriores como Giesebrecht ("Allgemeine Monatsschrift", Halle, 1852, 260 sqq.) y Watterich (Romanorum Pontificum vitæ, I, LXVIII sqq.) habían considerado que el cardenal Pedro Pisano era el autor de las vidas de Gregorio VII, [[Papa Víctor III|Víctor III y Urbano II y habían atribuido a Pandulfo solamente las vidas siguientes, es decir, las de Gelasio II, Calixto II y Honorio II. Esta serie de biografías papales, existentes solamente en la recensión de Pedro Guillelmi, se continúa en los mismos manuscritos del monasterio de San Giles hasta Martín IV (1281-5); sin embargo las afirmaciones de estos manuscritos no tienen ningún valor especial porque han sido tomados todos de la Crónica de Martino Polono.

Por otra parte la serie de vidas papales escritas por el cardenal presbítero Boso (m. alrededor de 1178), tiene valor independiente; era su intención continuar el antiguo Liber Pontificalis desde la muerte de Esteban V, con cuya vida, como se ha dicho arriba, termina la obra. Para los Papas de Juan XII a Gregorio VII Boso sacó información de Bonizo de Sutri, porque las vidas de Gelasio II (1118-19), a Alejandro III (1159-81), bajos los cuales Boso tuvo un empleo importante, son obras de valor independiente. Sin embargo, esta colección no fue completada como continuación del Liber Pontificalis y permaneció desconocida durante largo tiempo. Cencius Camerarius, después Honorio III, fue el primero en publicar, junto con su "Liber Censuum", el "Gesta Romanorum Pontificum" de Boso. Varios autores escribieron biografías individuales de Papas del siglo XIII, pero no se reunieron como continuación del Liber Pontificalis. A principios del siglo XIV, un autor desconocido siguió con la mencionada continuación de Petrus Guillermi y añadió biografías de Martín IV (m. 1285) a Juan XXII (1316-34); pero la información está tomada del "Chronicon Pontificum" de Bernardo Guidonis, y la narración llega solamente a 1328. Una continuación independiente apareció en el pontificado de Eugenio IV (1431-47).

Desde Urbano V (1362-70) a Martín V (1417-31), con el que terminaba esta continuación, las biografías tienen un valor histórico especial, ya que se trata mayormente de la época del gran Cisma de Occidente. Una recensión posterior de esta continuación, realizada bajo Eugenio IV, ofrece varias ediciones. Finalmente, pertenecen al siglo XV dos colecciones de biografías papales, se pensaba que eran una continuación del Liber Pontificalis, pero han permanecido separadas como colecciones independientes. La primera comprende desde Benedicto XII (1334-42) a Martín V (1417-31) y en otro manuscrito a Eugenio IV (1431-47); el segundo va desde Urbano VI (1378-89) a Pío II (1458-64). Para los últimos Papas ambos contienen material valioso históricamente. Como consecuencia del desarrollo peculiar del Libro Pontifical como un todo, se deduce que, para obtener todo el valor de las fuentes históricas usadas en él, cada vida particular o pequeño grupo de vidas, necesita tratamiento critico separado.

El Liber Pontificalis fue editado por primera vez por J. Busæus bajo el título "Anastasii bibliothecarii Vitæ seu Gesta. Romanorum Pontificum" (Mainz, 1602). Una nueva edición, con la "Historia ecclesiastica" de Anastasio, fue editada por Fabrotti (Paris, l647). La mejor de las ediciones antiguas del primitivo Liber Pontificalis (hasta Adriano II) con la edición de la vida de Esteban VI, fue realizada por Francesco Bianchini (4 vols., Roma, 1718-35; el proyectado quinto volumen no llegó a aparecer.). Muratori añadió a su reimpresión de esta edición las vidas de los últimos papas hasta Juan XXII (Scriptores rerum Italicarum, III). La edición de Bianchini con varios apéndices también se encuentra en Migne (P. L., CXXVII-VIII). La del incansable Louis Duchesne puede ser considerada una edición clásica del primitivo Liber Pontificalis con todas las continuaciones y añadiduras mencionadas arriba: "Liber Pontificalis. Texte, introduction et commentaire" (2 vols., Paris, 1886-92). Mommsen comenzó una nueva edición crítica de la misma obra bajo "Gestorum Pontificum Romanorum pars I: Liber Pontificalis" (Mon. Germ. hist.); el primer volumen se extiende hasta 715 (Berlín, 1898).

Imitando el plan del Liber Pontificalis romano, y en una obvia imitación Agnelo, un sacerdote de Rávena, escribió una historia de los obispos de esa ciudad y la llamó "Liber Pontificalis Ecclesiæ Revennatis". Comenzaba con San Apolinar y llegaba hasta el 485. Esta historia de los obispos de Rávena fue continuada en primer lugar por un desconocido a final del siglo XIII (1296), y más tarde hasta 1410 por Petrus Scordilli, preboste de Rávena. Otros cronistas medievales han dejado también colecciones de biografías de los obispos de sedes particulares siguiendo las líneas del Liber Pontificalis. Así, en 1071-2 por orden del obispo Gundecharus de Eichstätt, el "Liber Pontificalis Eichstettensis" (ed. Bethmann in "Mon. Germ. hist., script.", VII, 242-50). Muchas arquidiócesis y sedes episcopales medievales tienen, bajo el título de “Gesta”, historias de sus ocupantes. Muchas de ellas ofrecen material muy importante y original para la historia local de las diócesis (para ver una lista de estos escritos ver Potthast, "Bibliotheca historica medii ævi", 2nd ed., I,511, 514-6).


Bibliografía: Además de los eruditos prolegómenos a las ediciones de DUCHESNE y MOMMSEN, ver DUCHESNE. Etude sur le Liber Pontificalis in Bibl. des Ecoles françaises d'Athènes et de Rome (1st series, Paris, 1877); IDEM. La date et les récensions du Liber Pont. in Revue de quest. hist., XXVI (1879), 493-530; IDEM, Le premier Liber Pont., Ibid., XXIX (1881), 246-62; IDEM, La nouvelle édition du Liber Pont. in Mélanges d'archéoal. et d'hist., XVIII (1898), 381-417; GRISAR, Der Liber Pontif. in Zeitschr. für kath. Theol., XI (1887), 417-46; IDEM, Analecta Romana, I (Rome, 1899). 1 sqq.; WAITZ, Ueber die italienischen Handschriften des Liber Pont. in Neues Archiv. X (1885), 455-65 IDEM, Ueber den sogennanten Catalogus Felicianus der Päpste, ibid., XI (1886), 217-99: IDEM, Ueber die verschiedenen Texte des Liber Pont., ibid., IV (1879), 216-73; BRACKMANN, Reise nach Italien, ibid., XXVI (1901), 299-347; GIORGI, Appunti intorno ad alcuni manorcritti del Liber Pont. in Archivio della Soc. romana di storia patria, XX (1897), 247 sqq.; WATTERICH, Vitæ Pontif. Roman. (2 vols. Leipzig, 1862); LIGHTFOOT, The Apostolic Fathers. Part I: S. Clement of Rome, I (London, 1890). 303-25; FABRE: Etude sur le Liber Censuum de l'Eglise romaine in BIBL. des Ecoles françaises d'Athènes et de Rome, n. lxii (1st series, Paris, 1899); GLASSCHRÖDER, Des Lucas Holstenius Sammlung von Papstleben in Römische Quartalschr., IV (1890), 125 sqq.; IDEM. Vitæ aliquot Ponticum Sæc. XV, ibid., V (1891), 178 sqq.; IDEM, Zur Quellenkunde der Papstgesch. des XIV. Jahrhunderts in Historiches Jahrbuch, XI (1890), 240 sqq.; HARNACK. Ueber die Ordinationes im Papstbuch in Sitzungsber. der Akad. der Wiss. Zu Berlin (1897), 761 sqq.; MOMMSEN. Ordo et spatia episcoporum Romanorum in Libro Pontificali in Neues Archiv., XXI (1894), 333 sqq.; SÄ;GMÜLLER. Dietrich von Niem und der Liber Pontificalis in Hist. Jahrbuch. XV (1894), 802 sqq.; ROSENFELD, Ueber die Komposition des Liber Pontificalis bis zu Konstantin. Dissert. (Marburg. 1896); SCHNÜRER, Der Verfasser der Vita Stephani II 752-757) im Liber Pontificalis in Histor. Jahrbuch. XI (1890). 425 sqq.; POTTHAST, Bibl. hist. medii ævi, I, 737-9; DE SMEDT, Introductio generalis ad historiam eccl. critice tractandam (Ghent, 1876), 220 sqq.

Fuente: Kirsch, Johann Peter. "Liber Pontificalis." The Catholic Encyclopedia. Vol. 9. New York: Robert Appleton Company, 1910. <http://www.newadvent.org/cathen/09224a.htm>.

Traducido por Pedro Royo. L H M