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Jueves, 26 de mayo de 2022

Diferencia entre revisiones de «Fe»

De Enciclopedia Católica

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(Significado de la palabra)
(El significado de la palabra)
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(Pistis, fides). En el [[Antiguo Testamento]] la palabra [[Lengua y literatura hebreas|hebrea]] significa esencialmente firmeza, inmutabilidad, cf. [[Éxodo]] 17,12, donde se usa para describir la fuerza de las manos de [[Moisés]]; por lo tanto viene a significar fidelidad, lealtad, ya sea de [[Dios]] hacia el [[hombre]] ([[Deuteronomio|Deut.]] 32,4) o del hombre hacia Dios ([[Salmos|Sal.]] 119(118),30).  En la medida que denota la actitud del hombre hacia Dios significa confianza o “fiducia”.  Sin embargo, sería ilógico concluir que en el Antiguo Testamento la palabra no puede y no significa [[creencia]] o fe, pues está claro que uno no puede confiar en las promesas de una [[persona]] sin previamente afirmar o creer en la pretensión de esa persona a tal confianza.  Por lo tanto aun si no se puede [[prueba|probar]] que el hebreo no contiene en sí mismo la noción de creencia, necesariamente lo debe presuponer.  Pero la palabra contiene en sí misma la noción de creencia, lo cual se deduce del uso del radical, el cual en la conjugación causal, o Hiph'il, significa “creer”, por ejemplo en Gén. 15,6 y Deut. 1,32, en cuyo último pasaje se combinan los dos significados:  creer y confiar.  Que el nombre en sí mismo significa fe o creer es claro por [[Habacuc]] 2,4, donde el contexto lo demanda.  El testimonio de la [[Versión de los Setenta]] es decisivo;  ellos traducen el verbo por “pisteuo”, y el nombre por “pistis”; y aquí de nuevo se denotan con el mismo término los dos factores, fe y confianza.  Pero a partir de Eurípides (Helena, 710) es claro que incluso en el griego clásico “pisteuo” se usaba para significar “creer” “logois d’emoisi pisteuson tade”; y el “theon d’ouketi pistis arage” (Medea, 414; cf. Hip., 1007) del mismo dramaturgo demuestra que el “pistis” podía significar “creencia”
 
(Pistis, fides). En el [[Antiguo Testamento]] la palabra [[Lengua y literatura hebreas|hebrea]] significa esencialmente firmeza, inmutabilidad, cf. [[Éxodo]] 17,12, donde se usa para describir la fuerza de las manos de [[Moisés]]; por lo tanto viene a significar fidelidad, lealtad, ya sea de [[Dios]] hacia el [[hombre]] ([[Deuteronomio|Deut.]] 32,4) o del hombre hacia Dios ([[Salmos|Sal.]] 119(118),30).  En la medida que denota la actitud del hombre hacia Dios significa confianza o “fiducia”.  Sin embargo, sería ilógico concluir que en el Antiguo Testamento la palabra no puede y no significa [[creencia]] o fe, pues está claro que uno no puede confiar en las promesas de una [[persona]] sin previamente afirmar o creer en la pretensión de esa persona a tal confianza.  Por lo tanto aun si no se puede [[prueba|probar]] que el hebreo no contiene en sí mismo la noción de creencia, necesariamente lo debe presuponer.  Pero la palabra contiene en sí misma la noción de creencia, lo cual se deduce del uso del radical, el cual en la conjugación causal, o Hiph'il, significa “creer”, por ejemplo en Gén. 15,6 y Deut. 1,32, en cuyo último pasaje se combinan los dos significados:  creer y confiar.  Que el nombre en sí mismo significa fe o creer es claro por [[Habacuc]] 2,4, donde el contexto lo demanda.  El testimonio de la [[Versión de los Setenta]] es decisivo;  ellos traducen el verbo por “pisteuo”, y el nombre por “pistis”; y aquí de nuevo se denotan con el mismo término los dos factores, fe y confianza.  Pero a partir de Eurípides (Helena, 710) es claro que incluso en el griego clásico “pisteuo” se usaba para significar “creer” “logois d’emoisi pisteuson tade”; y el “theon d’ouketi pistis arage” (Medea, 414; cf. Hip., 1007) del mismo dramaturgo demuestra que el “pistis” podía significar “creencia”
  
En el [[Nuevo Testamento]] surgen a la vista los significados de “creer” y “creencia” para “pisteon” y “pistis”; en el lenguaje de [[Jesucristo|Cristo]], “pistis” frecuentemente significa “confiar”, pero también “creencia” (cf. [[Evangelio según San Mateo|Mt.]] 8,10).  En los [[Hechos de los Apóstoles|Hechos]] se refiere objetivamente a los principios de los cristianos, pero a menudo se interpreta como “creencia” (cf. 17,31; 20,21; 26,8).  En [[Epístola a los Romanos|Romanos]] 14,23, tiene el significado de “[[conciencia]]”---“porque todo lo que no procede de la [[buena fe]] es [[pecado]]”---pero el apóstol lo usa repetidamente en el sentido de “creencia” (cf. Rom. 4 y [[Epístola a los Gálatas|Gál.]] 3).  Para todos los que estén familiarizados con la literatura [[teología dogmática|teología]] moderna será evidente la gran [[necesidad]] de señalar esto; así, cuando un escritor en el “Diario Hibbert” (oct. 1907) dice “Desde un lado al otro de la [[Escritura]], la fe es confianza y sólo confianza”, es difícil ver cómo él explicaría el pasaje en 1 [[Epístolas a los Corintios|Corintios]] 13,13 y [[Epístola a los Hebreos|Hebreos]] 11,1.  La [[verdad]] es que muchos escritores teológicos se dan a un pensamiento muy laxo, y en nada es esto tan evidente como en su tratamiento de la fe.  En el articulo citado leemos:  “La confianza en [[Dios]] es fe, fe es creencia, creencia puede significar [[credo]], pero credo no es equivalente a confiar en Dios.”  Una vaguedad similar fue especialmente notable en la controversia “¿Creemos?”---un corresponsal dice---“Nosotros los no creyentes, si hemos perdido la fe, nos aferramos más fuertemente a la [[esperanza]] y, a la más grande de todas, la [[caridad]]” (“¿Creemos?, p. 180, ed. W. L. Courtney, 1905).  Los escritores no [[católico]]s han rechazado toda [[idea]] de la fe como una acquiescencia [[intelecto|intelectual]], y en consecuencia, fracasan en percibir que la fe necesariamente debe resultar en un cuerpo de creencias [[dogma|dogmáticas]].  “¿Cómo y mediante cuál influencia”, dice Harnack, “fue la fe viva transformada en un credo a creerse, el rendimiento a Cristo en una [[cristología]] [[filosofía|filosófica]]?” (citado en el Diario Hibbert, loc. Cit.).
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En el [[Nuevo Testamento]] surgen a la vista los significados de “creer” y “creencia” para “pisteon” y “pistis”; en el lenguaje de [[Jesucristo|Cristo]], “pistis” frecuentemente significa “confiar”, pero también “creencia” (cf. [[Evangelio según San Mateo|Mt.]] 8,10).  En los [[Hechos de los Apóstoles|Hechos]] se refiere objetivamente a los principios de los cristianos, pero a menudo se interpreta como “creencia” (cf. 17,31; 20,21; 26,8).  En [[Epístola a los Romanos|Romanos]] 14,23, tiene el significado de “[[conciencia]]”---“porque todo lo que no procede de la [[buena fe]] es [[pecado]]”---pero el apóstol lo usa repetidamente en el sentido de “creencia” (cf. Rom. 4 y [[Epístola a los Gálatas|Gál.]] 3).  Para todos los que estén familiarizados con la literatura [[teología dogmática|teológica]] moderna será evidente la gran [[necesidad]] de señalar esto; así, cuando un escritor en el “Diario Hibbert” (oct. 1907) dice “Desde un lado al otro de la [[Escritura]], la fe es confianza y sólo confianza”, es difícil ver cómo él explicaría el pasaje en 1 [[Epístolas a los Corintios|Corintios]] 13,13 y [[Epístola a los Hebreos|Hebreos]] 11,1.  La [[verdad]] es que muchos escritores teológicos se dan a un pensamiento muy laxo, y en nada es esto tan evidente como en su tratamiento de la fe.  En el articulo citado leemos:  “La confianza en [[Dios]] es fe, fe es creencia, creencia puede significar [[credo]], pero credo no es equivalente a confiar en Dios.”  Una vaguedad similar fue especialmente notable en la controversia “¿Creemos?”---un corresponsal dice---“Nosotros los no creyentes, si hemos perdido la fe, nos aferramos más fuertemente a la [[esperanza]] y, a la más grande de todas, la [[caridad]]” (“¿Creemos?, p. 180, ed. W. L. Courtney, 1905).  Los escritores no [[católico]]s han rechazado toda [[idea]] de la fe como una aquiescencia [[intelecto|intelectual]], y en consecuencia, fracasan en percibir que la fe necesariamente debe resultar en un cuerpo de creencias [[dogma|dogmáticas]].  “¿Cómo y mediante cuál influencia”, dice Harnack, “fue la fe viva transformada en un credo a creerse, el rendimiento a Cristo en una [[cristología]] [[filosofía|filosófica]]?” (citado en el Diario Hibbert, loc. Cit.).
  
 
==La fe puede ser considerada objetiva o subjetivamente==
 
==La fe puede ser considerada objetiva o subjetivamente==

Revisión de 21:33 18 sep 2009

El significado de la palabra

(Pistis, fides). En el Antiguo Testamento la palabra hebrea significa esencialmente firmeza, inmutabilidad, cf. Éxodo 17,12, donde se usa para describir la fuerza de las manos de Moisés; por lo tanto viene a significar fidelidad, lealtad, ya sea de Dios hacia el hombre (Deut. 32,4) o del hombre hacia Dios (Sal. 119(118),30). En la medida que denota la actitud del hombre hacia Dios significa confianza o “fiducia”. Sin embargo, sería ilógico concluir que en el Antiguo Testamento la palabra no puede y no significa creencia o fe, pues está claro que uno no puede confiar en las promesas de una persona sin previamente afirmar o creer en la pretensión de esa persona a tal confianza. Por lo tanto aun si no se puede probar que el hebreo no contiene en sí mismo la noción de creencia, necesariamente lo debe presuponer. Pero la palabra contiene en sí misma la noción de creencia, lo cual se deduce del uso del radical, el cual en la conjugación causal, o Hiph'il, significa “creer”, por ejemplo en Gén. 15,6 y Deut. 1,32, en cuyo último pasaje se combinan los dos significados: creer y confiar. Que el nombre en sí mismo significa fe o creer es claro por Habacuc 2,4, donde el contexto lo demanda. El testimonio de la Versión de los Setenta es decisivo; ellos traducen el verbo por “pisteuo”, y el nombre por “pistis”; y aquí de nuevo se denotan con el mismo término los dos factores, fe y confianza. Pero a partir de Eurípides (Helena, 710) es claro que incluso en el griego clásico “pisteuo” se usaba para significar “creer” “logois d’emoisi pisteuson tade”; y el “theon d’ouketi pistis arage” (Medea, 414; cf. Hip., 1007) del mismo dramaturgo demuestra que el “pistis” podía significar “creencia”

En el Nuevo Testamento surgen a la vista los significados de “creer” y “creencia” para “pisteon” y “pistis”; en el lenguaje de Cristo, “pistis” frecuentemente significa “confiar”, pero también “creencia” (cf. Mt. 8,10). En los Hechos se refiere objetivamente a los principios de los cristianos, pero a menudo se interpreta como “creencia” (cf. 17,31; 20,21; 26,8). En Romanos 14,23, tiene el significado de “conciencia”---“porque todo lo que no procede de la buena fe es pecado”---pero el apóstol lo usa repetidamente en el sentido de “creencia” (cf. Rom. 4 y Gál. 3). Para todos los que estén familiarizados con la literatura teológica moderna será evidente la gran necesidad de señalar esto; así, cuando un escritor en el “Diario Hibbert” (oct. 1907) dice “Desde un lado al otro de la Escritura, la fe es confianza y sólo confianza”, es difícil ver cómo él explicaría el pasaje en 1 Corintios 13,13 y Hebreos 11,1. La verdad es que muchos escritores teológicos se dan a un pensamiento muy laxo, y en nada es esto tan evidente como en su tratamiento de la fe. En el articulo citado leemos: “La confianza en Dios es fe, fe es creencia, creencia puede significar credo, pero credo no es equivalente a confiar en Dios.” Una vaguedad similar fue especialmente notable en la controversia “¿Creemos?”---un corresponsal dice---“Nosotros los no creyentes, si hemos perdido la fe, nos aferramos más fuertemente a la esperanza y, a la más grande de todas, la caridad” (“¿Creemos?, p. 180, ed. W. L. Courtney, 1905). Los escritores no católicos han rechazado toda idea de la fe como una aquiescencia intelectual, y en consecuencia, fracasan en percibir que la fe necesariamente debe resultar en un cuerpo de creencias dogmáticas. “¿Cómo y mediante cuál influencia”, dice Harnack, “fue la fe viva transformada en un credo a creerse, el rendimiento a Cristo en una cristología filosófica?” (citado en el Diario Hibbert, loc. Cit.).

La fe puede ser considerada objetiva o subjetivamente

Análisis del objeto o término en un acto de fe divina

Motivos de credibilidad

Análisis del acto de fe desde el punto de vista subjetivo

Definición de fe

El hábito de la fe y la vida de fe

La génesis de la fe en el alma individual

La fe en relación con las obras

Pérdida de la fe

La fe es razonable

La fe es necesaria

La unidad e inmutabilidad objetiva de la fe

Bibliografía

Fuente: Pope, Hugh. "Faith." The Catholic Encyclopedia. Vol. 5. New York: Robert Appleton Company, 1909. <http://www.newadvent.org/cathen/05752c.htm>.

Está siendo traducido por Luz María Hernández Medina.