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Viernes, 26 de abril de 2019

Tribu Zuñi

De Enciclopedia Católica

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Una tribu Pueblo, con domicilio en Zuñi en la orilla del Río Zuñi cerca de la frontera de Nuevo México y en los pueblos cercanos de Nutria, Ojo Caliente y Pescado. El nombre Zuñi es una corrupción en español del Keres Sunifisti, y fue utilizado por primera vez por Antonio de Espajo en 1583, los nativos, sin embargo, se llamaban a sí mismos Ashiwi (de Shiwi, carne) y a su territorio Shiwona. Fueron descubiertos en 1539 por Fray Marcos de Niza, un misionero franciscano. Fray Marcos, acompañado de un negro Estavánico y algunos guías indígenas habían fijado ese año para preparar el camino para sus compañeros misioneros en las regiones inexploradas. Estavánico había sido enviado adelante para inspeccionar las tierras desconocidas, cuando Fray Marcos llegó a Arizona después de pasar por Sonora se enteró de que Estavánico había sido asesinado. Sin embargo, continuó su viaje y avistó a Hawikuh, una de las siete aldeas o pueblos Zuñi. Debido a la hostilidad de los habitantes, se vio obligado a regresar a México, donde publicó un relato de su viaje, contando lo que había oído sobre el Reino de Civola. Esta brillante descripción de la región llevó a la expedición de De Coronado en 1540, y el pequeño ejército fue acompañado por Fray Juan de Padilla.

Luego que Coronado asaltó a Hawikuh, descubrió que fray Marcos había sido engañado por los informes de los indígenas, y que las ciudades ricas de Cívola eran sólo siete pueblos indígenas ordinarios, que ninguno contenía más de 500 casas. En 1598 fray Andrés Corchado fue enviado a predicar a los zuñis y tribus vecinas. Esta primera misión permanente entre ellos fue comenzada en Hawikuh en 1629 por los franciscanos. El 22 de febrero de 1632 fray Francisco Letrado, y cinco días después fray Martín de Arvice, fueron martirizados por los zuñis. Cuando los apaches invadieron Hawikuj el 7 de agosto de 1670 y destruyeron la iglesia zuñi, otro franciscano, fray Pedro de Ávila y Ayala, ganó la corona del martirio. En 1680 los zuñis se unieron a una insurrección de Pueblo, mataron a los misioneros y huyeron, como hacían siempre que tenían miedo, a su fortaleza en Taaiyalone. La misión fue continuada hasta el siglo XIX, cuando decayó por falta de sacerdotes y recursos.

En el siglo XIX, bajo el cuidado del gobierno de los Estados Unidos, que entonces contaban con 1640 almas, se comenzaron a civilizar y a aprender inglés. Los misioneros católicos volvieron a trabajar entre ellos. De los veintiún pueblos zuñi mencionados en los tiempos históricos, sólo Nutria, Ojo Caliente, Pesaco y zuñi existen todavía. Los zuñi fueron la primera de tribu Pueblo que encontraron los españoles, y su carácter ha cambiado poco desde ese tiempo. En general eran pacíficos a menos que se les provocaran, tenaces en sus prácticas tradicionales y creencias, intelectuales y serios, aunque a veces muy ocurrentes. Sus rasgos estaban claramente definidos, narices aquilinas y labios finos; contrario a la mayoría de las tribus Pueblo, muchos de ellos tenían cabezas alargadas. Albinos, con pelo claro dorado y ojos azules o rosado grisáceo eran frecuentes entre ellos.

El término indios Pueblo (llamados así por el español pueblo, una aldea) se aplicó para denotar aquellas tribus indígenas que vivían permanentemente en grupos de casas de adobe o piedra en Arizona, Nuevo México y partes cercanas a México, y en tiempos prehistóricos en Utah y Colorado. A fines del siglo XIX incluía cinco tribus de queresanos, 6 de shoshoneanos, 15 de la rama tanoana, y los zuñi. La primera gran exploración del país Pueblo fue la de De Coronado en 1540-42. En 1581 Francisco Sánchez Chamuscado y tres franciscanos, Agustín Rodríguez, Francisco López y Juan de Santa María fueron asesinados por los indios tigua cerca del Río Grande. Diecisiete años más tarde Juan de Onate visitó esta región, la dividió en distritos, y confió cada distrito al cuidado de un misionero, trayendo así definitivamente al Pueblo en contacto con la civilización; pero la escasez de sacerdotes disponibles retrasó la expansión de la verdad católica. En 1630, en respuesta a una apelación, vinieron a la misión treinta franciscanos más y trabajaron con gran éxito, hasta agosto de 1680, cuando surgieron disputas entre la autoridad civil y la eclesiástica, los indios se rebelaron, destruyeron las misiones y los archivos religiosos, y asesinaron a veintiún de los veintitrés franciscanos así como a cientos de colonizadores. De nuevo en 1696 ocurrió una insurrección y muchos otros frailes perdieron sus vidas, pero desde entonces los indios en general permanecieron tranquilos, aunque en 1847 el gobernador Bent fue asesinado por los Taos, incitado por mejicanos; por otro lado los zuñi en particular han sido muy amigables y fieles a los americanos, y los ayudaron en la Guerra Mejicana.

En la parte norte de la región Pueblo las residencias en la villa estaban generalmente construidas de piedra arenisca o bloques de lava; en el sur la mayoría de las casas eran de adobe. Generalmente las casas eran de muchos pisos, con escaleras o graderías en el exterior, el techo de un piso servía como baranda para el piso de arriba. El piso de abajo, evidentemente por razones de defensa, no tenía puerta, y la entrada se hacía por medio de escaleras movibles. Las mujeres eran quienes construían las casas, y sus dueñas, y los hombre suplían los materiales. La alfarería y tejidos de los indios Pueblo son de los más finos en el presente territorio de los Estados Unidos; mientras que el trabajo en canastas de los Hopi en particular es altamente estimado. Los Pueblo del norte eran expertos agricultores, y hacían uso de un sistema de riego; cosechaban extensamente el maíz y el algodón. Luego cultivaban cuidadosamente habichuelas, chile, melones y calabazas. Nunca comían pescado, y tenían pocos animales domésticos, excepto el pavo y el perro. Los hombres Pueblo usualmente usaban una chaqueta y pantalones de piel de venado, aunque luego usaron tejidos de lana; las mujeres usaban una falda de algodón y una manta de lana que pasaban sobre el hombre derecho y bajo el izquierdo, y amarrado a la cintura con un ceñidor largo de colores.

Cada tribu estaba formada por cierto número de clanes, y la descendencia era por línea materna; anteriormente el clan era presidido por un sacerdote. Los zuñis tenían muchas sociedades secretas que trataban con la agricultura, magia, religión, guerra, etc. Sólo se podía entra a dichas sociedades luego de haber sobrellevado exitosamente una serie de pruebas rigurosas. Como parte de una ceremonia de iniciación de esta tribu los hombres escogidos, vestidos sólo con un taparrabos, tenían que caminar hasta un lago a cuarenta y cinco millas de distancia, bajo el ardiente sol, para depositar una pluma y orar por lluvia; mientra que un candidato a ser admitido al sacerdocio del Arco, una de las pruebas a ser experimentadas era sentarse desnudo por horas sobre un gran hormiguero. Los rituales de los Pueblo contenían muchas oraciones; así tenían oraciones para la comida, la salud y la lluvia.

Varas de oración, esto es varas con plumas pegadas como ofrendas rogativas a los espíritus, fueron muy utilizadas por los Pueblo. Estos palos eran generalmente de álamo de unos siete centímetros de largo, y varían en forma, color, y la pluma adjunta, según la naturaleza de las peticiones y la persona que ora. La vara está destinada a representar al dios al que se dirigen las plumas que transmiten las oraciones que se respiraba en el espíritu de las plumas. Los Hopi tenían una vara de oración especial a la que se adjuntaba una pequeña bolsa de comida sagrada. A menudo se hallan varas de oración azules y verdes en las tumbas Pueblo y sobre todo en las tumbas ceremoniales de Arizona. La poligamia entre los indios era desconocida, la mujer era el elemento más importante en la vida de casados, ella tenía el poder del divorcio por razones triviales, y el marido regresaba a la casa de sus padres; los niños, si alguno, pertenecían a la madre. En épocas anteriores el gobierno estaba en manos de los sacerdotes indígenas, desde la conquista española, sin embargo, los asuntos puramente civiles eran controlados por un órgano elegido


Bibliografía: HODGE in Handbook of American Indians, II (Washington, 1910), s.v.v. Pueblos, Tigua, Zuñ; HOUGH, Ibidem, s.v. Prayer sticks; JOHNSON, Pioneer Spaniards in North America (Boston, 1903); BANDELIER, Discovery of New Mexico by Fray Marcos of Nizza in Magazine of Western History (Cleveland, 1886); IDEM, Documentary History of the Zuñi tribe in Journal of Amer. Ethnol. and Archaeol., III (Boston, 1892); CUSHING, Zuñi Creation Myths in 13th Ann. Rept. of U.S. Bureau of Ethnology (Washington, 1892), 321-447; IDEM, A Study of Zuñi pottery as illustrative of Zuñi culture in 4th Ann. Rept. of U.S. Bureau of Ethnology (Washington, 1886), 467-521; IDEM, Zuñi Fetiches (Washington, 1883); SITGREAVES, Rept. of an Expedition down the Zuñi and Colorado Rivers (Washington, 1854); STEVENSON, Zuñi ancestral gods and masks in American anthropologist, V (Washington, 1898), 33-40; IDEM, Zuñi Indians (Washington, 1905); FEWKES, A few summer ceremonies at Zuñi Pueblo in Journal of Amer. Ethnol. and Archaeol., I (Boston, 1891); CUSHING, Zuñi Folk Tales (1901); KRAUSE, Die Pueblo-Indianer in Abhandl. Kais. Cop.-carol. deutsche Akad. d. Naturforscher., LXXXVII (Halle, 1907), 1-226; FEWKES, Tuscayan Katcinas in 15th Ann. Rept. of U.S. Bureau of Ethnology (Washington, 1894), 245-313.

Fuente: MacErlean, Andrew. "Zuñi Indians." The Catholic Encyclopedia. Vol. 15. New York: Robert Appleton Company, 1912. <http://www.newadvent.org/cathen/15768a.htm>.

Traducido por Luz María Hernández Medina