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Lunes, 22 de julio de 2019

San Gregorio III

De Enciclopedia Católica

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(Gobernó de 731-741.)

El papa Gregorio III era el hijo de un sirio llamado Juan. No se conoce la fecha de su nacimiento. Su reputación por su virtud y erudición eran tan grandes que los romanos le eligieron Papa por aclamación cuando iba acompañando la procesión funeral de su antecesor (11 de febrero de 731). Puesto que no fue consagrado hasta un mes después de su elección, se presume que esperó por la confirmación de su elección por el exarca de Rávena. En asuntos de iconoclasia, siguió la política de su predecesor. Envió legados y cartas para protestar ante el emperador perseguidor, León III, y realizó dos sínodos en Roma (731) en los cuales se condenó la herejía destructora de imágenes. A modo de protesta práctica contra las acciones del emperador tuvo por regla rendir honor especial a las imágenes y reliquias, dando atención particular al tema de San Pedro. Hay fragmentos de inscripciones, que pueden verse en las criptas de la basílica vaticana, que atestiguan que él construyó allí un oratorio y que ordenó que allí se recitaran oraciones especiales.

León, cuya única contestación a los argumentos y defensas del culto a las imágenes que le llegaban de Oriente y Occidente era la fuerza, se apoderó de las propiedades papales de Calabria y Sicilia y en todos los lugares de Italia en los que tenía poder. Además transfirió al patriarca de Constantinopla la jurisdicción eclesiástica que los Papas habían ejercido antes tanto allí como en la antigua Prefectura del Ilírico. Gregorio III confirmó la decisión de sus predecesores en cuanto a los respectivos derechos de los patriarcas de Aquilea y Grado, y envió el palio a Antonino de Grado. Al concederlo también a Egberto, arzobispo de York no hacía otra cosa que seguir las directrices del Papa San Gregorio I que había establecido que York tendría los derechos metropolitanos en el norte de Inglaterra, como Canterbury los tendría en el sur. Tanto Tatwine como Nothelm de Canterbury recibieron el palio en sucesión de manos de Gregorio III (731 y 736). Atendiendo a su petición, Gregorio III le extendió a San Bonifacio el mismo apoyo y estímulo que Gregorio II le había dado a él. “Sumamente fortalecido por el afecto de la Sede Apostólica”, el santo continuó alegremente su glorioso trabajo en pro de la conversión de Alemania. Alrededor del año 737 Bonifacio vino a Roma por tercera vez para informar de sus trabajos y para disfrutar de la “conversación que da vida” con el Papa. Por orden de Gregorio, el monje y gran viajero San Wilibaldo fue a ayudar a su primo San Bonifacio en sus labores.

El fin del reinado de Gregorio fue perturbado por los lombardos. Sabiendo de la ambición que animaba de Luitprando, Gregorio completó la restauración de las murallas de Roma que habían comenzado sus predecesores y compró de nuevo a Transamundo, duque de Espoleto, una fortaleza en la Vía Flaminia, llamada Gallese, que mantenía abiertas las comunicaciones entre Roma y Rávena. En 739, Luitprando se levantó en armas de nuevo; sus tropas expoliaron el exarcado y él mismo marchó hacia el sur para someter a sus vasallos, los duques de Espoleto y Benevento y el ducado de Roma. Transamundo huyó a Roma y Gregorio imploró la ayuda del gran jefe de los francos, Carlos Martel. A la larga los embajadores del virrey (subregulus) de los francos aparecieron en Roma (739). Su llegada, o el calor del verano, trajeron una paz momentánea. Pero al año siguiente Liutprando de nuevo entró en campaña. Esta vez los romanos salieron de sus murallas y le ayudaron a Transamundo a recobrar Espoleto. Sin embargo, una vez recuperado su ducado, no quiso o no pudo cumplir el deseo de Gregorio y trató de recobrar para el Papa “las cuatro ciudades del ducado romano que se habían perdido por su causa”. En medio de todas estas guerras y rumores de guerra, murió Gregorio en 741, no se sabe si en noviembre o diciembre, y fue enterrado en el oratorio de Nuestra Señora que él mismo había mandado a construir en la Basílica de San Pedro. Sin embargo, en el Martirologio Romano se le conmemora el 28 de noviembre.


Bibliografía: Codex Carolinus en JAFFE, Monumenta Carolina (Berlín, 1867), o en Mon. Germ. Hist.; Epp., III (Berlín, 1892). Vea también la bibliografía en el artículo Papa San Gregorio II.

Fuente: Mann, Horace. "Pope St. Gregory III." The Catholic Encyclopedia. Vol. 6. New York: Robert Appleton Company, 1909. <http://www.newadvent.org/cathen/06789a.htm>.

Traducido por Pedro Royo. lmhm