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Sábado, 20 de septiembre de 2014

Natineos

De Enciclopedia Católica

O Natinitas, (Hebreo: hntynym, los donados; los LXX generalmente del griego: oi Natheinim, una vez (1 Crón. 9,2) de oi dedoménoi, una clase inferior de sirvientes del Templo.

Este nombre aparece en diecisiete pasajes del [[Antiguo Testamento, y la Vulgata lo traduce siempre mediante la transcripción adaptada Nathinæi. Josefo (Ant. of the Jews, XI, I, 6) traduce el hebreo Nathinim por el equivalente ’eródouloi, es decir, “servidores sagrados”. Los natineos aparecen bajo este título sólo en los escritos post exílicos, pero si hemos de acreditar la tradición judía reflejada en el Talmud, su origen se remonta al tiempo de Josué, es decir: que en la primera organización del ritual de mosaico no se había hecho provisión para los trabajos serviles regularmente delegados a los esclavos---todos eran realizados por los levitas. Pero después de la derrota de los madianitas, Moisés dio (en hebreo: Nathan NTN) uno de cada 50 de los 16,000 prisioneros (320 en total) a los levitas para el servicio del Tabernáculo en la noche (Núm. 31,47). Sin embargo, se afirma que Josué fue el primero en asignar oficialmente un número de esclavos para el servicio exclusivo del santuario. Por respeto a su juramento les perdonó la vida a los gabaonitas (Jos. 9,23.26-27), pero decretó que en adelante se convertirían en leñadores y aguadores en relación con el culto judío.

Después de la construcción del Templo y el consiguiente desarrollo del ritual , el número de estos esclavos se incrementó. Eran con toda probabilidad prisioneros de guerra, que en la creciente organización del culto en el Templo fueron condenados a ser siervos de los levitas, aun cuando estos últimos en el transcurso del tiempo se diferenciaron de los sacerdotes. Aunque no eran de la raza judía, es probable que los natineos aprendieran y practicaran la religión judía. Nehemías (Neh. 10,28) los clasifica con “los separados de las gentes del país para seguir la Ley de Dios”, pero según el Talmud, eran una clase despreciada y no podían contraer matrimonio con mujeres judías. Nabucodonosor se los llevó al cautiverio junto con los demás, y según Esdras, 612 de ellos (incluyendo aquellos llamados “los hijos de los siervos de Salomón” regresaron a Palestina: 392 con Zorobabel (Esd. 2,43-58; Neh. 7,47-60), y 220 con Esdras ochenta años después (Esd. 8,20).

Después del regreso, los natineos vivieron probablemente como lo habían hecho anteriormente bajo la monarquía, algunos en las ciudades levíticas (Esd. 2,70; Neh. 7,73), durante los períodos en los que no eran designados para el servicio en el Templo; los otros en Jerusalén, donde, como Nehemías nos informa (Neh. 3,26; 11,21), que habitaban el barrio de Ofel, es decir, en la parte sureste de la ciudad, y cerca de la puerta que conduce a la fuente que ahora se conoce como la Fuente de la Virgen. A partir de esto sacaban el agua de la cual se hacía uso abundante en los sacrificios y otras funciones sagradas. Tenían oficiales elegidos principalmente de entre sus propias filas (Neh. 11,21; cf. Esd. 2,43; Neh. 7,47). Los gobernantes persas los eximieron del pago de impuestos, al igual que a los sacerdotes y a los levitas (Esd. 7,24). No se mencionan ni hay rastro de los natineos en el Nuevo Testamento.


Bibliografía: VIGOUROUX in Dict. de la Bible, s.v., Nathiniens; HUMMELAUER, Commentarius in Librum primum Paralipomenon (Paris, 1905), 359 sqq.

Fuente: Driscoll, James F. "Nathinites." The Catholic Encyclopedia. Vol. 10. New York: Robert Appleton Company, 1911. <http://www.newadvent.org/cathen/10711c.htm>.

Traducido por Luz María Hernández Medina.