Herramientas personales
En la EC encontrarás artículos autorizados
sobre la fe católica
Martes, 20 de octubre de 2020

Portapaz

De Enciclopedia Católica

Saltar a: navegación, buscar

El portapaz (osculatorium, tabula pacis, lapis pacis) era una placa para ser besada. El uso primitivo en la Iglesia era que el "beso santo" se diese sin distinción. Posteriormente (Const. Apostol., VIII, XXIX) los laicos se saludaban besándose los hombres entre ellos y las mujeres entre ellas. Esta última forma de dar la paz entre los laicos parece haberse mantenido hasta el siglo XIII, cuando se introdujo un sustituto del beso en la forma de una pequeña tablilla de madera o placa de metal (osculatorium, deosculatorium, asser ad pacem etc.) que portaba una imagen de la Santísima Virgen, del titular de la iglesia u otro santo, o más frecuentemente de la Crucifixión.

La primera mención de este instrumento se encuentra en los registros de los concilios ingleses del siglo XIII (Scudamore, "Notit. Eucharist.", 438). El cardenal Bona (rer. Liturg., II, XVI, §7) le atribuye a los franciscanos esta desviación del uso predominante. Besada por el celebrante y limpiada con un lienzo, la tablilla o plato era llevada a otros para que también la besaran. Esta ceremonia todavía se da en Misas rezadas (Rubr. Mis., X, n. 3), cuando se da así la paz a los prelados y príncipes, no a otros, salvo en los raros casos establecidos por la costumbre. El acólito o servidor, arrodillado a la derecha, presenta la placa. El celebrante la besa y dice: “Pax tecum”; el servidor contesta: “Et cum spiritu tuo”. El servidor entonces carga el instrumento por turno a aquellos que han de recibir la paz, diciendo a cada uno: “Pax tecum”, y cada uno responde “Et cum spiritu tuo”, y luego hacía una genuflexión.


Bibliografía: Venables in Dict. Christ. Antiq., s.v., Kiss; Carp, Bibliotheca liturg., I, 204.

Fuente: Meehan, Andrew. "Pax." The Catholic Encyclopedia. Vol. 11, págs. 594-595. New York: Robert Appleton Company, 1911. 5 sept. 2020 <http://www.newadvent.org/cathen/11594b.htm>.

Traducido por Luz María Hernández Medina