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Viernes, 25 de mayo de 2018

William George Ward

De Enciclopedia Católica

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Escritor inglés convertido al catolicismo, hijo mayor de William Ward; nació en Londres en 21 de marzo de 1812 y falleció el 6 de julio de 1882. Educado en el Colegio Winchester y en la Christ Church, Oxford, se matriculó en la universidad en 1830. Aunque confesaba no apreciar las bellas letras y la poesía tomó clases en ellas así como en matemáticas en 1834. Fue un notable músico y matemático y un profundo filósofo. Aunque sus escritos no carecen de una honesta y fuerte elegancia, sobre todo los últimos, siempre se reconoce superdisposición a la metafísica. En 1833 fue elegido para una beca en el Lincoln College; al año siguiente consiguió el grado de bachiller en artes (B.A) y se convirtió en “fellow” del College Baliol, ordenándose poco después.

Como tutor de matemáticas en el Baliol se encontraba en una posición en la que su fuerte influencia intelectual fue muy poderosa dentro de la universidad su aguda percepción y su predisposición lógica ejercitada ampliamente en los debates de la Oxford Union, daban gran peso a sus opiniones, mientras que su creciente autoridad en las ciencias metafísicas le estaban preparando para el papel único que jugó después. El Movimiento de los Tractarianos comenzó en 1833. En esto momento Ward era seguidor del Dr. Arnold, de amplísimos principios pero muy alejado de la nueva escuela. Pero en 1833 cambió definitivamente sus opiniones y de su alejada y suspicaz postura casi despreciativa, se convirtió en ferviente defensor del movimiento.

Se unió al grupo que lideraba el Dr. Newman (después cardenal) y cuando el famoso Tract XC apareció en 1844 se unió a la polémica contra el ejército de los que lo atacaban, escribiendo dos panfletos en defensa de los principios que se defendían allí. Lo que hacía lo hacía intensamente y habiéndose unido a los Tractarianos no perdía ocasión de defenderlos con su habilidad dialéctica. No solo entre los hombres de su posición sino también en sus clases de matemáticas que no rara vez terminaban en discusiones religiosas, y en las que se notaba la fuerza de su incisiva lógica. Esto asustó a las autoridades y después de la aparición del famoso “Tract” se le privó de la tutoría. En adelante su actitud respecto a la sumisión última a Roma pareció inevitable. Cuando Newman se retiró a Littlemore, Ward se convirtió en la figura más prominente de los Tractarianos. En sus contribuciones a la Crítica Inglesa (1841-3) defendía una política de asimilación gradual de la doctrina católica de manera que fuera como un camino pavimentado para una unión corporativa.

En 1844 publicó su obra titulada "The Ideal of a Christian Church considered in comparison with existing practice", en la que seguía elaborando sus puntos de vista. De esta obra salió el apodo de “Ideal” Ward. Poco después de la aparición de este libro, el 13 de febrero de 1845, se le privó de su grado universitario y viendo la desesperada e ilógica naturaleza de su posición y la imposibilidad de llevar a acabo su ideal dentro del “Establishment”, se sometió a la Iglesia Católica, en septiembre de 1845, un mes antes de que lo hiciera Newman. Ward se retiró a Old Hall, cerca de Ware (1846) y después de ocupar la cátedra de filosofía moral allí durante un año, fue profesor de teología dogmática en el College de San Edmundo, entre los años 1852-8. En éste último año publicó “Sobre la Naturaleza y la Gracia… un tratado teológico”, que contenía lo sustancial de su lectura teológicas.

Como editor de la “Dublin Review” de la que el cardenal Wiseman le ofreció en 1863 el puesto de editor, fue un defensor acérrimo de la autoridad papal, sobre todo contra Döllinger (1860-70) y un crítico sutil de las ideas de la “Escuela de la Experiencia”, ejemplarizada en los escritos de Stuart Mill y Alexandre Bail. Al morir el cardenal Wiseman, el Dr. Ward consciente de las necesidades de la jerarquía restaurada defendió con calor que se nombrara al Dr. Manning. Fue un miembro prominente y cofundador con James Knowles, de la Sociedad Metafísica (1869) de la que al año siguiente llegó a ser presidente. Esta sociedad incluía a representantes de las más distintas escuelas de pensamiento y posturas intelectuales. Los nombres de algunos miembros como Huxley, Tyndall, Martineau, Leslie Stephen, Frederic Harrison, Ruskin, John Morley y el cardenal Manning indican suficientemente, su heterogénea naturaleza. En 1878 su salud le obligó a renunciar al importante puesto como editor de la histórica "Dublin Review," .

Usó sus grandes dones en defensa de la Iglesia y de las bases filosóficas de la fe. Sus contribuciones a la filosofía del teísmo son valiosas y sólidas. Se le puede describir en su actitud como representante importante de la escuela demostrativa; él enfatiza la importancia de la distinción entre razón implícita y explicita. Sigue a Newman, y especialmente a Kleutgen en buscar la génesis de la certeza: pero es claro en su enseñanza de que toda razón implícita es capaz de ser formal y explícitamente expresada, de manera que toda la doctrina teística puede ser presentada para que reclame el asentimiento de todos los hombres que razonan.


Bibliografía: WARD, William George Ward and the Oxford Movement (Londres, 1889); IDEM, William George Ward and the Catholic Revival (Londres, 1893); CHURCH, The Oxford Movement (Londres, 1891); HARRY, in Dublin Review (julio de 1912).

Fuente: Aveling, Francis. "William George Ward." The Catholic Encyclopedia. Vol. 15. New York: Robert Appleton Company, 1912. <http://www.newadvent.org/cathen/15552c.htm>.

Traducido por Pedro Royo. L H M