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Viernes, 21 de septiembre de 2018

Salterio

De Enciclopedia Católica

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El Salterio, o Libro de los Salmos, sólo nos interesa aquí en la medida en que fue transcrito y usado con propósitos litúrgicos. Como manual de devociones privadas, ya ha sido suficientemente discutido en el artículo devocionarios. En su uso litúrgico el Salterio contenía la mayor parte del Oficio Divino. Los otros libros asociados con él eran el Leccionario, el Antifonario, el Responsorial y el Himnario. El Salterio contenía principalmente todos los textos de los Salmos, y debe notarse que por algunos siglos la Iglesia Latina usó dos diferentes versiones latinas, ambas debidas a San Jerónimo. La primera de ellas fue una mera revisión de la traducción latina pre-existente la cual fue seguida cercanamente por la Versión de los Setenta. San Jerónimo emprendió esta revisión en 383 a pedidos del Papa San Dámaso I, y el texto así corregido se usó en Roma por muchos siglos después.

Sin embargo, en 392 en Belén el santo inició la misma tarea mucho más seriamente con la ayuda de la Hexapla. Produjo lo que fue casi una nueva versión, y ésta al ser circulada en Galia, a través de una copia enviada a Tours en el siglo VI, se volvió conocida comúnmente como el “Salterio Galicano”, y al final suplantó completamente al romano. Un precioso manuscrito en el Vaticano (Regin. 11), del siglo VI o VII, contiene el “Salterio Galicano” en la página de la izquierda, y una versión hecha del hebreo en la página derecha del frente. El Salterio propiamente dicho se sigue aquí, como casi siempre en los libros litúrgicos, por los principales cánticos, es decir, el Cantar de los Tres Muchachos, el Cántico de Moisés, etc. y, lo que no es un rasgo general aunque se halla a veces, por una colección de himnos o “Hymnarium”. Estos últimos comúnmente eran escritos en un libro aparte. El Salterio más antiguo en el Museo Británico, que viene de San Agustín de Canterbury, y que por largo tiempo se supuso que era uno de los libros que trajo San Agustín a Inglaterra, también contenía los Cánticos con dos o tres himnos.

En otros libros similares hallamos el Gloria, Credo, Quicumque vult, y la Letanía de los Santos, al principio usualmente hay un calendario. Muchos de los más antiguos salterios existentes, como por ejemplo el “Salterio Aureo”, de San Gall y el “Salterio Utrecht”, ambos probablemente del siglo IX, están ricamente iluminados o ilustrados---un hecho que probablemente tuvo mucho que ver con su conservación. Cierta tradición tendía a establecerlos en una fecha anterior respecto a los temas y posición de estos adornos. En particular se extendió ampliamente la costumbre de dividir el Salterio en tres partes de cincuenta salmos cada una. De ahí que el primer Salmo, el Salmo 51 y el Salmo 101 eran usualmente introducidos por una miniatura de una página completa o por una letra inicial ricamente iluminada. Así también en los códices penitenciales y en los documentos monásticos de Inglaterra e Irlanda durante la Edad Media, es común hallar alusiones a la recitación de los “dos cincuentas” o los “tres cincuentas”, denotando dos o tres de las divisiones del Salterio.

Respecto al Oficio Divino, la recitación de los Salmos estaba tan organizada en los tiempos primitivos que el Salterio se recitaba completo en el curso del domingo y el Oficio ferial cada semana. En muchos “psalteria” había notas marginales que indicaban qué Salmos pertenecían a cada día y hora. Menos comúnmente los Salmos se organizaban en orden numérico, pero, como en el Breviario moderno, según el orden de su ocurrencia en el oficio ferial. Ambas clases de libros se llamaban “psalteria feriata”. En los capítulos catedrales medievales era común asignar dos o tres salmos a cada prebendado para la recitación diaria; los Salmos se distribuían de modo que el obispo y los canónigos iban a través de todo el Salterio con ellos. La repetición del Salterio completo era, como muestran muchas necrologías y documentos monásticos, una forma favorita de sufragio por los difuntos.


Bibliografía: BRAMBACH, Psalterium, Bibliographischer Versuch über die liturgischen Bücher des christ. Abendlander (Berlín, 1887); RAHN, Das "Psalterium Aureum" von Sanct Gallen (St. Gall, 1878); WORDSWORTH Y LITTLEHALES, Los Antiguos Libros de Servicio de la Iglesia Inglesa (Londres, 1905); SWANSON en Dict. Christ. Antiq., s.v. Psalter; BEISSEL in Stimmen aus Maria-Laach (julio, 1909), 28-41; GASQUET Y BISHOP, El Salterio Bosworth (Londres, 1908); BIRCH, El Salterio Utrecht (Londres, 1876); HARDY, Informes sobre el Salterio Utrecht (Londres, 1872-74).

Fuente: Thurston, Herbert. "Psalterium." The Catholic Encyclopedia. Vol. 12. New York: Robert Appleton Company, 1911. <http://www.newadvent.org/cathen/12543b.htm>.

Traducido por Luz María Hernández Medina.

Selección de imágenes: José Gálvez Krüger

Fuente: Comenatario de los Salmos [1]