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Lunes, 22 de octubre de 2018

San Ceolfrido

De Enciclopedia Católica

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Monje benedictino, abad de Wearmouth y Jarrow, nació en 642, no se conoce su lugar de nacimiento; murió el 29 de septiembre de 716 en Langres, en la frontera de Borgoña. Su familia perteneció al rango más alto de la nobleza anglosajona. El nombre Ceolfrido es la forma teutónica de Geoffrey. A la edad de dieciocho años se convirtió en monje en el monasterio de Ripon, gobernado en ese entonces por San Wilfrido. Luego de diez años de estudio y preparación, San Wilfrido lo ordenó sacerdote. Poco después visitó Canterbury y pasó algún tiempo con Botulfo, fundador y abad de Incanhoe, ahora el pueblo de Boston (pueblo de Botulfo) en Lincolnshire. A su regreso a Ripon realizó los deberes de maestro de novicios, en cuya capacidad se hizo famoso por su profunda humildad y amor al trabajo servil. Su fama llegó a oídos de San Benito Biscop, entonces en medio de su gran empresa monástica en las riveras del Wear. Este se lo reclamó a San Wilfrido, y al llegar a Wearmouth inmediatamente Ceolfrido fue hecho prior del monasterio y se quedaba a cargo cuando San Benito viajaba a Roma. Al hallarse en dificultades como superior, regresó a Ripon, pero pronto fue persuadido de regresar. Desde esta fecha en adelante se convirtió en el compañero habitual de Benito y fue con él a Roma en su quinto viaje a la Ciudad Santa.

Alrededor de 681 Benito comenzó la fundación de su segundo monasterio en Jarrow sobre las riveras del Tine, cerca de seis millas de Wearmouth. Ceolfrido fue nombrado el primer abad en actuar como diputado de Benito, quien en realidad era abad de ambas casas. Se llevó diecisiete monjes de Wearmouth, y por una inscripción que estaba antes en la pared de la iglesia sabemos que el monasterio fue terminado cerca de 684 ó 685. Benito murió el 12 de enero de 690, e instruyó a los hermanos a elegir a Ceolfrido como su sucesor. Ceolfrido probó ser un valioso discípulo de su maestro, ejecutando minuciosamente los ideales de Benito. Su discípulo, el Venerable Beda, ha descrito así su carácter y obra: “Este último (Ceolfrido) era un hombre de la más extraordinaria diligencia y una rapidez de aprehensión superior; listo para ejecutar pero prudente al hacer planes y sin par en la piedad. Durante su larga administración Ceolfrido trajo a una feliz conclusión todos los admirables planes para promover la piedad que su distinguido predecesor había comenzado. El tiempo también le sugirió y capacitó para realizar numerosas mejoras de su propia iniciativa. Entre un gran número de éstas, debemos notar particularmente que aumentó fácil y considerablemente el número de oratorios o capillas privados; añadió grandemente a la plata y vestimentas sagradas de la Iglesia, y con ardor que igualaba la pasada energía de fundación de Benito, casi redobló las bibliotecas de sus dos monasterios. Además de otras innumerables adquisiciones literarias mandó a hacer tres códices nuevos, añadidos a las antiguas traducciones de la Biblia que había traído de Roma. En sus últimos días, de camino a dicha ciudad, llevó consigo como regalo uno de estos tres valiosos volúmenes, dejando los otros dos a sus monasterios.” (Liber de Vitis Abbat. Wirim, Wilcock tr).

Este volumen, que Ceolfrido llevó consigo en su último viaje a Roma, fue el famoso Códice Amiatino, el cual hasta el siglo XIX se consideraba obra de Servando, abad de un monasterio cerca de Alatri en Italia (siglo VI). El nombre de Casiodoro también se relacionó con el nombre de este manuscrito, debido a su sorprendente parecido a su Biblia; pero Vigouroux concluyó que es independiente de Casiodoro, aunque su prólogo sobre divisiones de la Biblia quizás puede ser de origen casiodoriano. El famoso anticuario católico Giovanni Battista De Rossi (1888) descubrió su verdadero origen. Probó concluyentemente que fue escrito en Wearmouth o Jarrow entre los años 690 y 716; que era una de las tres copias de la Vulgata a la que Beda se refiere en el pasaje antes citado, y cuyo manuscrito Ceolfrido llevaba como presente para el Papa. Por muchos años se conservó en la Abadía de Monte Amiato cerca de Siena; ahora descansa en la Biblioteca Laurentina en Florencia, a donde fue transferido al suprimirse la abadía en 1786. Este códice provee el texto más antiguo de la Vulgata de San Jerónimo y ha jugado un papel muy importante en su historia; en la publicación de las ediciones Sixtina y Clementina de la Biblia lo prefirieron a todos los otros manuscritos. Samuel Berger dice de él: “fue de Northumberland que los textos correctos de la Vulgata fueron enviados no sólo a través de toda Italia, a la cual Inglaterra le estaba pagando una deuda, sino a través de toda Francia. Alcuino era de York y Carlomagno lo había escogido para corregir el texto de la Biblia.” Él fue instrumental en la extinción de los últimos remanentes del particularismo céltico en la celebración de la Pascua. (Vea Códice Amiatino).

Ceolfrido obtuvo del Papa San Sergio I cartas de inmunidad para sus dos monasterios, y los presentó ante un sínodo de obispos ingleses en presencia del rey Aelfrido, y obtuvo así tanto sanción real como episcopal. Con el correr del tiempo se volvió débil y enfermo, y renunció a su oficio con la intención de viajar a Roma, para terminar allí sus días. También deseaba dar a sus hermanos una oportunidad de “vivir bajo la dirección de un abad más joven, que el ejemplo de un líder más activo pudiera inspirarlos con gran ardor en la búsqueda de la virtud”. Murió en Langres en su ultimo viaje, y fue enterrado en la iglesia de los tres mártires, Santos Espeusipo, Eleusipo y Meleusipo. Sus reliquias fueron luego trasladadas a Jarrow, y de ahí, en tiempos de la invasión danesa, a Galstonbury.


Bibliografía: BEDE, "Historia Eclesiástica de Inglaterra" (Londres, 1840); 229, 317, 318, 342; IDEM, "Liber de vitis Abbat. Wirim."; MONTALEMBERT, "Monjes de Occidente", IV, XIII; BUTLER, "Vidas de los Santos", Septiembre 25; "Weremuth-Jarrow und Rom im 7. Jahrhundert " en "Der Katholik" para septiembre, 1901; CORNELY, "Introd. Gen. In S. Scripturas", I, 436; BERGER "De l'histoire de la Vulgate en France", 4; WHITE, "El Códice Amiatino y su Lugar de Origen" en 'Studia Biblica et Ecclesiastica", II, 273-308.

Fuente: Hind, George. "St. Ceolfrid." The Catholic Encyclopedia. Vol. 3. New York: Robert Appleton Company, 1908. <http://www.newadvent.org/cathen/03536a.htm>.

Traducido por Luz María Hernández Medina