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Jueves, 19 de octubre de 2017

Benedictus

De Enciclopedia Católica

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El Benedictus, que aparece en Lucas 1,68-79, es uno de los tres grandes cánticos en los capítulos iniciales de este Evangelio, siendo los otros dos el Magníficat y el Nunc Dimittis. El Benedictus fue el canto de acción de gracias pronunciado por Zacarías con ocasión del nacimiento de su hijo, San Juan el Bautista. Es judío en su forma, pero cristiano por el sentimiento. La coloración local y el carácter nacionalista de la primera mitad son tan evidentes que Loisy ha conjeturado que existía previamente como un simple salmo, que Zacarías adaptó, siendo su añadidura, afirma, fácilmente discernible. (Revue d’hist. et de lit. relig., mayo-junio 1903, p.289). Sin embargo, hay graves objeciones a esta opinión, y se ha propuesto una teoría contraria según la cual el Benedictus fue compuesto con especial referencia a los nombres de Isabel, Zacarías y Juan; para Isabel, Jusjurandum quod juravit; para Zacarías, Memorari (testamenti sui sancti); y para Juan, Ad faciendam misericordiam.

El cántico se divide naturalmente en dos partes. La primera (versículos 68-75) es un canto de acción de gracias por la realización de las esperanzas mesiánicas de la nación judía; pero se da un tono característicamente cristiano a tal realización. Como antiguamente, en la familia de David, había poder de defender la nación contra sus enemigos, ahora de nuevo aquello de lo que habían estado privados tanto tiempo, y el cual anhelaban, iba a serle restaurado, pero en un sentido más elevado y espiritual. El cuerno es un signo de poder, y el “cuerno de salvación” (v. 69) significaba el poder de liberar o “una poderosa liberación”. Mientras los judíos habían llevado impacientemente el yugo de los romanos, habían suspirado impacientemente por el tiempo en que la casa de David fuese su liberadora. La liberación estaba ahora a la mano, y fue señalada por Zacarías como el cumplimiento del juramento de Dios a Abraham; pero el cumplimiento es descrito como una liberación en aras del poder mundano, sino para que “podamos servirle sin temor en santidad y justicia todos nuestros días”.

La segunda parte del cántico es un discurso de Zacarías a su propio hijo, quien desempeñaría un rol tan importante en el plan de la redención; pues iba a ser un profeta, y predicaría la remisión de los pecados antes de la venida del Oriente, o del Amanecer, desde lo alto. La profecía de que iba a “ir delante del Señor para preparar sus caminos” (v. 76) era por supuesto una alusión a las bien conocidas palabras de Isaías (40,3) que San Juan mismo aplicó luego a su propia misión (Juan 1,23), y que los tres Sinópticos adoptan (Mateo 3,3; Marcos 1,2; Lucas 3,4). Es debido probablemente a la primera parte del cántico, como canto de acción de gracias por la venida del Redentor, por lo que encuentra un sitio apropiado en el oficio de la Iglesia en los laudes cada mañana. Se cree que fue introducido por primera vez por San Benito (Beaume, I, 253). Según Durando, la alusión a la venida de Cristo bajo la figura del sol naciente tuvo también alguna influencia en su adopción. También se usa en varios otros oficios litúrgicos, notablemente en los funerales, en el momento del entierro, cuando las palabras de acción de gracias por la redención son especialmente adecuadas como expresión de la esperanza cristiana.


Fuente: Ward, Bernard. "The Benedictus (Canticle of Zachary)." The Catholic Encyclopedia. Vol. 2. New York: Robert Appleton Company, 1907. <http://www.newadvent.org/cathen/02473a.htm>.

Traducido por Francisco Vázquez. rc