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Jueves, 22 de agosto de 2019

Ut Queant Laxis Resonare Fibris

De Enciclopedia Católica

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La primera línea de un himno en honor de San Juan Bautista. El Breviario Romano lo divide en tres partes y asigna la primera, "Tu queant laxis", etc. a Vísperas, la segunda, "Antra deserti teneris sub annis", a Maitines, la tercera, "O nimis felix, miritique celsi", a Laudes, de la fiesta de la Natividad de San Juan (24 de junio). Con los himnologistas en general, Dreves atribuye su autoría a Paulus Diaconus y expresa sorpresa ante la duda de Duemmler, a la que no le encuentra razón. El himno está escrito en estrofas sáficas, entre las cuales la primera es célebre en la historia de la música en razón de que las notas de la melodía correspondientes a las sílabas iniciales de los seis hemistiquios son las seis primeras notas de la escala diatónica de Do. Este hecho llevó a nombrar silábicamente a las notas como Ut, Re, Mi, Fa, Sol, La, como se ve al poner en mayúsculas las sílabas iniciales de los hemistiquios:


UT queant laxis REsonare fibris MIra gestorum FAmuli tuorum, SOLve polluti LAbii reatum, Sancte Ioannes.

Guido de Arezzo les enseñó a sus alumnos un método más fácil de determinar los sonidos de la escala que con el uso del monocordio. Su método era el de comparar una melodía conocida con la desconocida que había que aprender, y para este fin frecuentemente elegía la bien conocida melodía de "Tu queant laxis". Contra la opinión común de los escritores musicales, Dom Pothier sostiene que Guido no le daba realmente estos nombres silábicos a las notas, ni que haya inventado el sistema hexacorde, etc., sino que de forma insensible la comparación de las melodías condujo a la denominación silábica. Cuando hizo falta un nuevo nombre para la séptima nota, principal, de nuestra octava, Erich Van der Putten sugirió, en 1599, el silábico BI de "labii", pero una gran mayoría de los expertos en teoría musical defienden la idea más feliz de la sílaba SI, formada por las letras iniciales de las dos palabras de la última línea. UT se remplazó en general por DO, por el sonido abierto de ésta. Durandus dice que el himno fue compuesto por Pablo el Diácono en cierto Sábado Santo cuando, al tener que cantar el "Exsultet" para la bendición del cirio pascual, le atacó una insólita ronquera. Quizás acordándose de la recuperación de la voz del padre del Bautista, imploró una ayuda similar en la primera estrofa. La melodía se ha encontrado en un manuscrito del Siglo X, aplicada a las palabras de la Oda de Horacio a [Filis], "Est mihi nonum superantis annum". El himno ofrece dificultades exegéticas en la estrofa "Ventris obstruso", etc. En la versión de Littledale, usada en "El Breviario Romano" de Bute, refiere los "uterque parens" a María y a Isabel.

"Pent in the closet of the womb, thy Saviour Thou didst adore within His chamber shrined: Thus did each parent in their unborn offspring Mysteries find."

("Encerrado como en un armario en el vientre, tu Salvador Tú lo adoraste dentro de Su cámara como en un altar: De ese modo todo padre en sus retoños por nacer Misterios halla.")

Caswall traduce de forma similar: "Cuyo momento Isabel y María cantaron". Pauly refiere las dos palabras a Zacarías (por su cántico del Benedictus) y a Elizabeth (por su discurso a María: "Bendita tú entre todas las mujeres", etc.); y "uterque" respaldaría mejor esta opinión. También, "Mysteries find" ("Misterios hallan") es una versión pobre del "Abdita pandit", ya que esconde la alusión a la doble "expresión" de los padres. Mayor dificultad se encuentra en la interpretación de la estrofa "Serta ter denis", etc. Una versión suficientemente cercana sería:

"Some crowns with glory thirtyfold are shining; Others, a double flower and fruit combining: Thy trinal chaplet bears an intertwining Hundredfold fruitage."

("Algunas coronas brillan treinta veces de gloria; Otras, combinan una doble flor y fruta: Tu rosario trinitario trae entrelazada una cosecha a ciento.")

Esta es una alusión evidente a la parábola del sembrador (Mateo, XIII,8) cuyas semillas caen en buena tierra y dan fruto, "algunas a ciento, otras a sesenta, otras a treinta"; pero el compositor del himno añade claramente el pensamiento de una triple corona — quizás la de Precursor, Profeta, Mártir; quizás la de Profeta, Virgen, Mártir—.

H. T. HENRY Transcrito por Tomas Hancil y Joseph P. Thomas