Herramientas personales
En la EC encontrarás artículos autorizados
sobre la fe católica
Viernes, 6 de diciembre de 2019

Thomas de Strasburg

De Enciclopedia Católica

Saltar a: navegación, buscar


Escolástico del siglo catorce de la orden de S. Agustín, nacido, según algunos escritores, en Hagenau en Alsacia, según otros en Estrasburgo. Murió en 1357. P0obrablemente entró en los agustinos en Estrasburgo, donde comenzó su carrera como maestro. Hacia el año 1341 fue a París y se hizo famoso como profesor en la universidad. En 1345 fue elegido general de la orden, puesto que conservó hasta su muerte. Como general comenzó la revisión de las Constitución de la orden y publicó unos estatutos revisados bajo el título "Constitutiones Ordinis Sui".

Se interesó en la promoción del estudio entre los miembros de su orden y fue decisivo en la fundación en Verona en 1351 de un studium generale o universidad para el estudio de la lógica, filosofía y teología. Su obra más conocida es un comentario al Libro de las Sentencias de Pedro Lombardo, publicado en Estrasburgo en 1490 (otras ediciones: Venecia, 1564 y 1588; Génova, 1585; Génova, 1635). También escribió sermones, meditaciones ,cartas aún sin publicar.

Como maestro y comentador siguió de cerca las doctrinas de Egidio Romano (Gil de Roma o Colonna) que desde 1287 había sido reconocido como doctor ordinis de los agustinos. Se opuso a las innovaciones de Enrique de Gante y a las abstrusas distinciones de los escotistas. Por ejemplo en la cuestión de la distinción entre la naturaleza de Dios y los atributos divinos enseñó que no puede haber distinción formal, ni distinción de clase alguna excepto por comparación por los efectos externos de esos atributos. De forma semejante, mantuvo que no había distinción entre Dios y las ideas divinas; cualquier distinción que exista entre las ideas mismas o entre ideas y la divina esencia el es obra del intelecto divino.

Respecto al origen del universo mantuvo que la doctrina de la creación se puede probar con demostraciones estrictos, comenzando la prueba en el hecho del poder sin límite de Dios, no necesita ningún material como condición necesaria de su acción: así como la existencia de Dios no exija la de nadie más, la acción divina no necesita material alguno en el que actuar. Esto ser refiere, sin embargo, a la creación en general. Pero si el material del universo fue creado en el tiempo o con el tiempo o por el contrario, fue cread ab aeterno, es una cuestión, creía él, que la mente humana no puede resolver sin la ayuda de la revelación.


Bibliografía

STÖCKL, Gesch. der Phil. des Mittelalters, II (Mainz, 1865), 1045 ss.; FABRICIUS, Biblioth. lat. med. et infimae latin., V (Florence, 1858), 537 ss. OSSINGER, Bibl. augustiniana, (Ingolstadt, 1768), 71, ss. DE WULF, tr. COFFEY, Hist. of Med. Phil. (New York, 1909), 437, 438, tiene un párrafo sobre la escuela Egidiana.


William Turner.

Transcrito por Thomas M. Barrett. Dedicada los filósofos de la Iglesia.

Traducido por Pedro Royo