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Martes, 25 de enero de 2022

Santo Wolfgang

De Enciclopedia Católica

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Obispo de Ratisbon (972-994); nació aproximadamente en 934; murió en la villa de Pupping en la parte norte de Austria el 31 de octubre de 994. El nombre de Wolfgang tiene origen en el alemán. San Wolfgang fue una de las tres más brillantes estrellas en el Siglo X, junto a San Ulrich y San Conrad. Ellos iluminaron período inicial de la Edad Media de Alemania, a través del esplendor de sus actos y servicios.

San Wolfgang vino de una familia de swabiano, según lo indica Pfullingen (Mon. Germ. His.: Script., X, 53). Cuando tenía siete años, contó con un tutor eclesiástico en casa; más tarde asistió a la famosa escuela monástica de Reichenau. Aquí formó una fuerte amistad con Henry, hermano del Obispo Poppo de Würzburg, a quien siguió a esta localidad a fin de asistir a la escuela de la catedral. Allí pudo escuchar las conferencias de gramática del italiano de Esteban de Novara.

Luego de que Henry fue nombrado Arzobispo de Trier en 956, llamó a su amigo a esa ciudad. Allí, Wolfgang llegó a ser maestro en la escuela de la catedral y también trabajó en la reforma de la archidiócesis, no obstante la animadversión con la que se encontraron sus esfuerzos.

La residencia de Wolfgang en Trier, influyó notablemente en sus tendencias monásticas y ascéticas. Llegó a estar allí en relación con el gran reformador del monasterio del Siglo X, San Maximiniano de Trier. También conoció en ese lugar a Ramwold, el maestro de San Adalberto de Pragua. Luego de la muerte (964) del Arzobispo Henry de Trier, Wolfgang ingresó en la Orden Benedictina en la Abadía de María Einsiedeln, Suiza, y fue ordenado sacerdote por San Ulrich en 968.

Los grupos magiares fueron derrotados en la batalla de lechfeld (955), pero luego alcanzaron una victoria con la ayuda de San Ulrich, y se asentaron en la antigua Pannonia. En tanto no estaban convertidos al cristianismo, se mantuvieron como algo molesto al imperio. A requerimiento de San Ulrich, quien claramente vio el peligro, y ante el deseo del Emperador Otto el Grande, San Wolfgang, de acuerdo con lo que dicen los anales de la abadía, fue “enviado a los magiares” como el hombre más adecuado a fin de evangelizarlos.

Al él le siguieron otros misioneros enviados por el Obispo Piligrim de Nassau, bajo cuya jurisdicción llegó a estar la nueva misión. Después de la muerte del Obispo Miguel de Ratisbon (23 de septiembre de 972) el Obispo Pilgrim obtuvo del emperador una entrevista de Wolfgang como Obispo de Ratisbon (Navidad de 972). Los servicios de Wolfgang en la nueva posición fueron de gran importancia, no solamente para la diócesis, sino para la causa de la civilización.

Como Obispo de Ratisbon, Wolfgang llegó a ser el tutor del Emperador San Henry II, quien aprendió de nuestro personaje los principios que gobiernan la santidad y la vida energética. Poppe, hijo de Margrave Luitpold, Arzobispo de Trier (1016) y Tagino, Arzobispo de Magdeburg (1004-1012) también le tuvo como maestro.

San Wolfgang merece crédito por las disciplinadas labores que realizó en su diócesis. Su trabajo principal a este respecto, está relacionado con la famosa Abadía de San Emmeram, a la que llegó a reformar, al proveerle más abades, provenientes del grupo del santo. Los dejó fuera del control de los obispos de Ratisbon, los que durante muchos años habían sido abades, una condición que no había sido benéfica para la abadía ni para la vida monástica.

Al monje benedictino Ramwold, Wolfgang le llamó de San Maximiniano en Trier. Con ello, San Emmeram recibió a un abad muy capaz (975). El santo también reformó los conventos de Obermunster y Niedermunster en Ratisbon, fundamentalmente por medio de mostrarles como un ejemplo respecto al convento de San Pablo, Mittelmunster, en Ratisbon, el que había fundado en 983.

También cooperó en la reforma de la antigua y famosa abadía benedictina de Altach (Nieder-Altach) lo que puede ser encontrado con la dinastía de Agilolf. Desde ese tiempo hubo una nueva vida en la abadía. Wolfgang mostró una generosidad genuinamente episcopal en la forma liberal con la cual completó las visiones del Emperador Otto II, en cuanto a reducir el tamaño de su diócesis para beneficio de la nueva Diócesis de Pragua (975). En esta última, San Adalberto fue nombrado como el primer Obispo.

Como príncipe del imperio, desempeñó sus deberes hacia el emperador con escrupulosidad y como San Ulrich, fue uno de los más influyentes personajes relacionados con las políticas otonianas. Tomó parte en varias Dietas imperiales, y en el otoño de 978, acompañó al Emperador Otto II en su campaña a París, y tomó parte en la Gran Dieta de Verona en junio de 983.

San Wolfgang se retiró como un ermitaño a un solitario lugar que ahora está cercano al lago de San Wolfgang, aparentemente esto estuvo relacionado con una disputa política, en el curso de un viaje de inspección al monasterio de Mendsee, que estaba bajo la dirección de los Obispos de Ratisbon.

Fue descubierto por un cazador y llevado de regreso a Ratisbon. Mientras viajaban en el Danubio, hacia Pöchlarn en la Baja Austria, cayó enfermo en la villa de Pupping, que se encuentra entre Efferding y el pueblo de Aschach cerca de Linz; con base en su requerimiento, fue llevado a la capilla de San Tomar en Pupping, donde murió.

Su cuerpo fue llevado por el Danubio por sus amigos el Conde Aribo de Andechs y el Arzobispo Hartwich de Salzburgo a Ratisbon, y fue solemnemente sepultado en la cripta de San Emmeram.

Muchos milagros fueron realizados en su tumba; en 1052 fue canonizado. Rápidamente, luego de su muerte, muchas iglesias lo seleccionaron como su santo patrono, y varios pueblos fueron nombrados en honor a él. En el arte cristiano ha sido especialmente honrado por el gran pintor medieval tirolese, Miguel Pacer (1430-1498) quien creo un imperecedero recuerdo a la memoria del santo, el gran altar de San Wolfgang.

En el panel de pinturas que ahora se exhiben en el Viejo Pinakothek de Munich, se muestran de manera artística, los eventos clave en la vida del santo. El más antiguo retrato de San Wolfgang es una miniatura, pintada aproximadamente en 1100 en el famoso evangelario de San Emmeram; que ahora se haya en la biblioteca de la catedral del castillo de Cracow. Una pintura moderna de Schwind se encuentra en la Galería Schak de Munich.

Esta pintura representa la leyenda de Wolfgang forcejando con el demonio a fin de construir una Iglesia. En las pinturas antiguas, por lo general se le presenta con vestimentas episcopales, con un hacha en su mano derecha, y un crucifijo en la izquierda, o como un ermitaño que es descubierto en un medio salvaje, por un cazador. El hacha está referida a un evento ocurrido en la vida del santo.

Después de haber seleccionado un lugar solitario entre el medio natural, él rezó y luego lanzó su hacha; el lugar donde el artefacto cayó sería el lugar donde Dios deseaba que construyera su celda de ermitaño. Esta hacha aún se muestra en el pueblo de San Wolfgang, encontrándose colocada con un pedazo de la vieja celda.

A requerimiento de la Abadía de San Emmeram, la vida de San Wolfgang fue escrita por Othlo, un monje benedictino de San Emmeram aproximadamente en 1050. Esta biografía es especialmente importante para la historia de la primera etapa de la Edad Media, tanto para la Iglesia, como para la civilización en Bavaria y Austria; eso forma parte de la base del recuento histórico de la vida del santo.

El más antiguo manuscrito de su “Vida” está en la biblioteca de la Abadía de María Einsiedeln en Suiza (MS. No. 322) y ha sido impresa con notas críticas en "Mon. Germ. His.: Script.", IV, 524-542. También impresa en "Acta SS.":, II November, (Bruselas, 1894), 529-537; "Acta SS. O. S. Ben.", V, 812-833; and in P.L., CXLVI, 395-422.

Der hl. Wolfgang, Bischof von Regensburg, hist. Festschrift z. jahr. Gedachtnisse seines Todes, ed., MEHLER (Ratisbon, 1894), BRAUNMULLER, RINGHOLZ (of Einsiedeln), y DANNERBAUER; KOLBE, Die Verdienste des Bischofs Wolfgang v. R. um das Bildungswesen Suddeutschlands. Beitrag z. Gesch. der Padogogik des X und XI Jahrhunderis (Breslau, 1894); WATTENBACH, Deutschlands Geschichtsquellen im Mittelalter, I (Berlin, 1904), 449-452; DETZEL, Christl. Iknographie, II (Freiburg, 1896), 683; POTTHAST, Bibl. medii aevi, II (Berlín, 1896), 1641.

ULRICH SCHMID

Transcripción de Thomas M. Barrett

Traducción al castellano de Giovanni E. Reyes

Dedicado a San Wolfgang