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Viernes, 18 de octubre de 2019

Santa Catalina de Boloña

De Enciclopedia Católica

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Clarisa pobre y escritora mística, nacida en Boloña el 8 de septiembre de 1413; murió allí el 9 de marzo de 1463. Cuando tenía 10 años de edad, su padre la envió a la cortte del Marqués de Ferrara, en Nicolr del Este, como compañía de la Princesa Margarita. Aquí Catalina hizo estudios de literatura y de bellas artes, y un manuscrito de ella, el cual una vez perteneció a Pío IX, es reconocido hoy en día entre los tesoros de Oxford.

Luego del matrimonio de la Princesa Margarita con Roberto Malatesta, Príncipe de Rimini, Catalina regresó a casa y tuvo la determinación de unirse a un pequeño grupo de devotas que vivían en comunidad, y seguían las normas de la Tercera Orden de San Agustín, en el vecino pueblo de Ferrara.

Más tarde en la comunidad, y relacionado con la incorporación de Catalina, se adoptó la Norma de Santa Clara, y en 1432 llegaron a contar con los hábitos de la Segunda Orden de San Francisco, por el Provincial de los Frailes Menores. El gran número de vocacioens, sin embargo, hizo necesario que se establecieran otros monasterios de las Clarisas Pobres en Italia. Producto de ello, Calixto III con base en “Ad ea que in omnipotentis Dei Gloriam”, hizo posible la fundación de conventos en Boloña y Cremona. Santa Catalina fue selecionada como abadesa de la comunidad en su pueblo natal. Ella ocupó esa posición hasta su muerte.

Las graves y persistentes tentaciones que tuvo que soportar en sus días iniciales en el camino de la religión, probaron su paciencia, humildad y fe, especialmente esta última virtud. Es por ello que durante los últimos años, fue capaz de dar abundantes consuelos espirituales y disfrutar de los frutos de la alta contemplación.

Una gran parte de los consejos e instrucciones de Santa Catalina acerca de la vida espiritual se encuentran en su “Treatise on the Seven Spiritual Weapons”, obra que contiene, además un recuento de las propias luchas de la santa en su camino a la perfección, y que ella compuso con la ayuda de su confesor poco antes de su muerte. El cuerpo de Santa Catalina, que permanece incorrupto, se preserva en la capilla de las Clarisas Pobres de Boloña. Santa Catalina fue canonizada por el Papa Benedicto XIII. Su festividad se observa el 9 de marzo en las ordenes de los Frailes Menores.

STEPHEN M. DONOVAN Transcripción de Paul T. Crowley Traducción al castellano de Giovanni E. Reyes Dedicado a Katherine Crowley