Herramientas personales
En la EC encontrarás artículos autorizados
sobre la fe católica
Miércoles, 29 de enero de 2020

Sabbatarianismo Sabbatarianos

De Enciclopedia Católica

Saltar a: navegación, buscar

(Heb.Shabot, reposo)

El nombre, como aparece desde su origen, denota a individuos o facciones que se distinguen por alguna opinión o práctica peculiar respecto a la observancia del Sabát o Día de Reposo. En primer lugar se aplica a aquellos rigoristas, que al parecer confunden el Domingo cristiano con el Sabát judío, e insatisfechos con la prohibición de trabajo servil, tampoco consentirán otras ocupaciones ordinarias e inocentes en el Domingo. Esta forma del sabatarianismo ha prevalecido principalmente entre los protestantes escoceses e ingleses y ha sido en otros tiempos, muy común. Últimamente ha declinado sensiblemente; y ahora en el extremo opuesto hay tendencia a relajar la observancia de la ley del Reposo del Domingo.

Estos sabatarianos nunca formaron una secta distinta; sino fueron, meramente, una facción de rigoristas esparcida entre las muchas y variadas denominaciones protestantes. Al mismo tiempo, no sólo por su nombre tienen algo en común con las distintas sectas sabatarianas propiamente dichas, sino por su error inicial de descuidar la distinción entre la Festividad Cristiana Semanal y el Sabát judío, que es igualmente, punto de partida de las sectas sabatarianas que llevan su principio equivocado a la lógica conclusión. Esta lógica evolución del sabatarianismo judaizante está ilustrada, curiosamente, en la historia de una secta de Sabatarianos Socinianos fundada en Transilvania, Hungría, hacia el fin del decimosexto siglo.

La primer creencia, que los llevó a separarse del resto del cuerpo de Unidad, fue que el día de reposo debía observarse entre los judíos en el séptimo día de la semana y no en el Domingo cristiano. Y tal como nos informamos por Schrodl, la fracción mayor de esta particular secta de sabatarianos se unió a los judíos ortodoxos en 1874, llevando a cabo en consecuencia, el principio judaizante de sus fundadores. A pesar que no pareciera haber conexión inmediata u obvia entre la observancia del séptimo día y el rechazo al bautismo infantil, estos dos errores en doctrina y disciplina, se encuentran juntos muchas veces. Así, el sabatarianismo reclutó a mucha gente entre los menonitas anabaptistas en Holanda y los bautistas ingleses, quiénes aunque difieran en muchos otros puntos de la doctrina, estan de acuerdo en rechazar el bautismo infantil. Probablemente, como resultado de este contacto con el anabaptismo, es que el sabatarianismo se asocia a consideraciones fanáticas sobre cuestiones políticas o sociales. El más conspicuo de los bautistas sabatarianos ingleses fue Francis Bampfield (muerto en 1683), hermano de un Barón de Devonshire y originalmente clérigo de la Iglesia inglesa. Fue autor de varios trabajos y ofició para una congregación de bautistas sabatarianos en Londres. Sufrió prisión por su heterodoxia y finalmente falleció en Newgate. En América, los bautistas que profesan el sabatarianismo, son conocidos como Bautistas del Séptimo Día. Pero si el mayor número de sabatarianos ha venido de los bautistas, lo más asombroso es que, alguna vez, se hayan asociado con los metodistas de Wesleyan. Ésta fue la profetisa Joanna Southcott (1750-1814), seguida en Bampfield y nativa de Devonshire, quien compuso muchos poemas espirituales y escritos proféticos, convirtiéndose en madre de una secta de sabatarianos, conocida como Southcottians o Joannas.

Los ingleses modernos, que se inclinan a sonreír a causa de la credulidad medieval, pueden raramente encontrar en países católicos, incluso en los "más oscuros" días de ignorancia, algún caso de credulidad más asombrosa que la de los discípulos de Joanna Southcott, quienes confiadamente aguardaban el nacimiento del Mesías prometido que la profetisa de sesenta y cuatro años daría al mundo. Y dieron prueba práctica de su fe preparando una costosa cuna. Tampoco abandonaron toda esperanza cuando la pobre y alucinada mujer murió de una enfermedad con falsa apariencia de embarazo. La secta sobreviviría durante muchos años y en 1874, cuando su lápida se astilló por una explosión accidental, el supuesto augurio reencendió la fe de sus seguidores.

La secta americana de los Adventistas del Séptimo Día, puede agregarse a la lista de comunidades sabatarianas, que ocupan un lugar notable por su gran número. La secta judía de sabatarianos puede añadirse también a ellos, aunque su nombre no derive del Sabát, sino de su fundador, Sabbatian Zebi o Zevi (1626-76). Si bien su enseñanza no se preocupaba por alguna especial observancia del Sabát, como una forma de falso mesianísmo, puede compararse con la misión de Joanna Southcott. Las dos historias muestran algunos extraños puntos de semejanza, especialmente en la invencible credulidad de los discípulos del pretendido mesías judío y de la alucinada profetisa de Devonshire.

Transcrita por John Looby Traducida por José Luis Anastasio