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Lunes, 9 de diciembre de 2019

Peter Talbot

De Enciclopedia Católica

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Arzobispo de Dublin, 1669-1680; nació en Malahide, Dublin, en 1620. A muy temprana edad ingresó a la Compañía e Jesús en Portugal, donde realizó sus estudios sagrados, distinguiéndose como alumno sobresaliente. Fue ordenado sacerdote en Roma y, después, durante algunos años, tuvo a su cargo la cátedra de teología en el Colegio de Amberes. Entre tanto, durante la usurpación de Cromwell, Carlos II y la Familia Real se vieron obligados a buscar asilo, primero en París y luego en Colonia. Durante todo el período del exilio del Rey, los cuatro hermanos del Dr. Talbot formaron parte de la Corte Real. Su hermano mayor, Sir Robert Talbot, había ocupado un alto cargo bajo Lord Ormond en el ejercito irlandés durante el periodo de la Federación y ahora era considerado uno de los asesores de mayor confianza del Rey. Uno de sus hermanos menores, el Coronel Richard Talbot, era conocido también por su devoción a la causa del monarca en exilio y gozaba del favor del Rey. Bajo Jacobo II fue nombrado Duque de Tyronnell y Teniente Lord de Irlanda. Por su parte, el Dr. Talbot prestaba sus servicios en forma continua al Rey y a su Corte. Gracias a su dominio de los idiomas continentales fue enviado en repetidas ocasiones a cumplir misiones de carácter privado a Lisboa, Madrid y París y en una de ellas demostró plenamente su habilidad y su fidelidad a la causa real. Parecer ser un hecho que, durante su exilio en Colonia, Carlos II recibió instrucción el la fe católica y fue admitido privadamente en la Iglesia por el Dr. Talbot. Del rey, solían decir sus amigos que siempre que su estado de ánimo era serio se comportaba como católico, pero que cuando se encontraba alegre se despedía de cualquier religión. Desafortunadamente, parece que este último estado de ánimo era el más frecuente, sobre todo después de la Restauración, lo que explica su necesidad de volver a ser admitido en la Iglesia, ya en su lecho de muerte, por el Padre Hudlestone, O.S.B. Cuando el Rey regresó a Londres, el Dr. Talbot fue nombrado Recolector de Diezmos de la Reina, pero la facción simpatizante de Clarendon y Ormond, que entonces predominaba, temía su influencia con el Rey. Se organizó un complot en su contra. Inclusive se le acusó de conspirar, con la ayuda de cuatro Jesuitas, para asesinar al Duque de Ormond; y fue tan encarnizada la persecución en su contra que, por su seguridad, se vio obligado a renunciar a su cargo en la Corte, y se retiró al Continente. El Rey le asignó una pensión de 300 libras al año. Antes de su regreso a Inglaterra, el Dr. Talbot, con la aprobación del General de los Jesuitas, se había desvinculado de la Compañía de Jesús. Fue nombrado arzobispo de Dublin el 11 de enero de 1669, y fue consagrado en Amberes, con la asistencia de los obispo de Ghent y Ferns. Era el momento adecuado para efectuar nombramientos a las sedes iralndesas. Lord Ormond había perdido su popularidad y muy pronto fue destituido del Virreinato; quienes lo sucedieron supuestamente no serían tan hostiles a los intereses religiosos de Irlanda; se decía inclusive que habían recibido instrucciones del Rey de ser tolerantes en su trato con los súbditos irlandeses católicos y de mostrarse especialmente partidarios del Dr. Talbot. El Arzobispo inició su trabajo en la administración de la diócesis con gran celo y se esforzó al máximo por defender los intereses de su grey, por tanto tiempo perseguida. En agosto de 1670, realizó su primer Sínodo Diocesano en Dublín. Fue un evento memorable, que causó gran alegría a la congregación católica. Se inauguró con una Misa Mayor, que muchos de los fieles no habían presenciado desde hacia 40 años. Para darle aún más solemnidad, se enviaron preciosos manteles bordados y otros ornamentos del Castillo del Virrey para adornar el altar. Uno de los abusos que exigía una pronta solución ilustra las dificultades que tenían que soportar los sacerdotes en aquellos días en su esfuerzo por satisfacer las necesidades de los fieles. Durante la semana cada uno celebraba habitualmente dos misas mientras que los domingos tenía que celebrar tres. En ese mismo año, tuvo lugar en Dublín una asamblea de arzobispos, obispos y representantes del clero, cuyo principal propósito era analizar una especie de Declaración de Lealtad redactada por el Padre Peter Walsh y sus Disidentes asociados, que el Partido Ormondista había instado a los obispos a aceptar en términos generales, para sembrar mayor disensión entre los católicos irlandeses. Los obispos y clérigos reunidos para este propósito rechazaron el documento; sin embargo, como prueba de que no lo habían hecho por deslealtad, redactaron otra Declaración en la que expresaban su debida lealtad pero omitían algunas frases ofensivas para los católicos que habían sido insidiosamente incluidas en la Declaración rechazada. Como consecuencia, con el respaldo del Partido Ormondista, los disidentes desataron una acalorada discusión, que distrajo al país por varios años. En esta asamblea, el aspecto de la precedencia de la autoridad primada fue objeto de una prolongada discusión entre el Arzobispo de Dublín y el Venerable Oliver Plunkett, Arzobispo de Armagh. Ambos prelados consideraban que estaban reafirmando los derechos de sus respectivas sedes y cada uno publicó un erudito tratado sobre el tema. Mientras duró esta controversia, el Dr. Talbot escribió algunas censuras severas relacionadas con el Arzobispo de Armagh, aunque cuando estuvo en prisión por causa de su fe, durante sus últimos años, le dirigió al Arzobispo de Armagh, quien fuera entonces su compañero de prisión, una extensa carta disculpándose y pidiéndole perdón por las duras declaraciones que había escrito en su contra; y el Venerable Oliver Plunkett, como lo veremos más adelante, demostró de la forma más práctica el grado de sinceridad y afecto de su reconciliación con su antiguo adversario. El Dr. Talbot convocó otra reunión de prelados católicos en la que se tomó la decisión de enviar un representante a la Corte de Londres en busca de retribución de justicia por los agravios contra los católicos de Irlanda, lo que alarmó en gran medida a los reconciliadores Cromwellianos y a los Ormondistas. Según lo expresaron, era un intento por revertir la Ley de Reconciliación y promover una nueva rebelión. Se presentó al Rey una comunicación del Parlamento en donde se imploraba que, por edicto real, todos los prelados y clérigos de la Iglesia Católica y en especial “Peter Talbot, supuesto Arzobispo de Dublín”, fueran desterrados del reino y que, además, “se suprimieran todos los conventos, seminarios y escuelas públicas papistas; que a ningún papista irlandés se le permitiera habitar en ninguna corporación de ese Reino; que todos los papistas irlandeses entregaran las armas; y que ningún papista pudiera seguir siendo comandante o soldado de dicho Reino”. El Rey estaba muy consciente de lo absurdo de estas pretensiones y de la falta de bases para la expedición de semejante edicto real pero era demasiado débil como para ofrecer resistencia; como consecuencia, en 1673, se desató una incontrolada y fiera persecución contra todos los católicos de Irlanda y el Dr. Talbot se vio obligado a buscar seguridad en el exilio. Durante su destierro, vivió la mayor parte del tiempo en Paris, pero a través de cartas pastorales e instrucciones escritas continuó su esfuerzo por guiar y reconfortar a su grey. En 1675, agotado por múltiples enfermedades, obtuvo permiso de volver únicamente a Inglaterra y, durante dos años, vivió en Poole Hall en Cheshire con un amigo de su familia. Hacia fines de 1677, solicitó permiso a la Corona “de regresar a Irlanda para morir en su patria” y lo obtuvo, gracias a la influencia del Duque de York. Para ese entonces Lord Shaftesbury y Titus Oates estaban organizando el “Complot Papista” y muy pronto se envió información al Teniente Lord Duque de Ormond, informándole acerca de los planes de rebelión que se estaban fraguando en Irlanda, señalando a Peter Talbot, Arzobispo de Dublín, como uno de los cómplices y comunicándole que se habían contratado asesinos para matar al propio Duque. Ormond respondió que no temía para nada a estas altas personalidades y que, en cuanto a Perter Talbot, no había bases para semejante aseveración puesto que se encontraba a las puertas de la muerte. Sin embargo, por la necesidad de dar cierto colorido a la existencia de dicho complot, el 8 de octubre de 1678, firmó una orden para el arresto del Arzobispo y, en esa misma fecha escribió al Concejo de Londres en los siguientes términos: “He enviado un escuadrón de la Guardia Montada de su Majestad para arrestar a Peter Talbot, Arzobispo Titular de Dublín”. El Arzobispo fue arrestado en Cartown cerca de Maynooth, en la casa de su hermano, el Coronel Richard Talbot, y, según testimonio de Carte, fue llevado a Dublin "en una silla de ruedas y confinado en prisión en el Castillo con una persona para que lo atendiera debido a su lastimoso e indefenso estado de salud, como resultado de una severa infección gastrointestinal que apenas si podía soportar y que amenazaba con poner fin a su existencia en cualquier momento. Durante dos años, el Dr. Talbot soportó con heroica resistencia todos los sufrimientos de su dolorosa enfermedad y las vicisitudes de permanecer en tan insalubre y abominable mazmorra. Murió en prisión a comienzos de noviembre de1680. En una posdata a una carta escrita por Ormond a Lord Sutherland, fechada el 20 de noviembre de 1680, señala: “En mis pasadas dos o tres cartas he olvidado informar a Su Excelencia que Peter Talbot, Arzobispo Titular de Dublin, ha fallecido, y que nos cercioramos de que alguien que lo conocía se hiciera cargo de sus restos”. Según la tradición, fue enterrado en los predios de la Iglesia de St. Andeon, cerca de la tumba de Lord Portlester. El 12 de abril de 1679 el Dr. Talbot había escrito desde su celda solicitando que se le permitiera recibir la visita de un sacerdote dado que había estado confinado al lecho “durante los últimos seis meses” y ahora se encontraba en inminente peligro de muerte. La petición le fue negada, pero el Venerable Oliver Plunkett, Arzobispo de Armagh, también prisionero por la fe, en la celda contigua, al enterarse de que el Dr. Talbot estaba agonizando, se abrió paso por entre los guardias para administrar los últimos sacramentos al prelado moribundo. El Dr. Talbot se puede considerar como confesor de la Fe y un verdadero mártir de Cristo.

ESCRITOS

Mientras vivió en el Continente, el Dr. Talbot publicó varias obras, tanto antes de su nombramiento a la Sede de Dublin, como durante sus años de exilio. Sus principales escritos son: "A Treatise on the Nature of Catholic Faith and Heresy with Reflexions upon the Nullity of the English Protestant Church and Clergy" (8 vols., Ruan, 1657); "The Politician's Catechism", por N. N., impreso en Amberes en el año1658; "The Nullity of the Prelatique Clergy" (Bruselas, 1659); "The Duty and Comfort of Suffering Subjects" (carta pastoral a los católicos de Irlanda), Paris, 1674; "Blackloanæ Hæresis, Historia et Confutatio, Auctore M. Lomino Theologo, Gandavi anno 1675" (principalmente dirigida contra el Dr. Sargent; en el apéndice aparece una carta del nuncio en París, fechada el 26 de julio de 1676, en la que felicita al Dr. Talbot por su excelente trabajo y en la que le confía que Sargent se ha retractado de sus declaraciones erróneas); "Primatus Dublinensis, vel summa rationum quibus innititur ecclesia Dublinensis in possessione et prosecutione sui juris ad primatum Hyberniæ. Insulis, Ex Officina Nicolai de Rache, sub Bibliis aureis, 1674" (una obra extremadamente rara; se puede encontrar una copia en la biblioteca del Colegio de Propaganda de Roma con la inscripción, "Ex libris Jacobi Eustachii, Dublinensis, 1683").

PATRICK FRANCIS CARDINAL MORAN. Transcrito por WG Kofron Agradecimientos al Padre John Hilker, de Akron, Ohio Traducido por Rosario Camacho-Koppel www.catholicmedia.net