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Martes, 23 de abril de 2019

Nicolás de Cusa

De Enciclopedia Católica

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Cardenal alemán, filósofo, y administrador, n. en Cues en la Mosela, en la arquidiócesis de Trier, 1400 o 1401; m. en Umbría, el once de agosto de 1464. Su padre, Johann Cryfts (Krebs), un naviero rico (‘nauta’, no un “pobre pescador”), murió en 1450 o 1451, y su madre, Catarina Roemers, en 1427. La leyenda de que Nicolás huyó dónde el Conde Ulrich de Mandersheid del maltrato de su padre está dudosamente documentado por Hartzheim (Vita N. de Cusa, Trier, 1730), y nunca ha sido probado. De su educación temprana en una escuela en Deventer nada es sabido; pero en 1416 fue matriculado en la Universidad de Heidelberg, por el rector Nicolás de Bettenberg, como "Nicholaus Cancer de Coesze, clericus Treverensis diocesis". Un año más tarde, 1417, partió a Padua, donde se graduó, en 1423, como doctor en ley canónica (decretorum doctor) bajo el renombrado Giuliano Cesarini.

Se dice que en años posteriores, se le homenajeó con un doctorado en ley civil por la Universidad de Bolonia. En Padua se hizo amigo de Paolo Toscanelli, quien después sería un reconocido médico y científico. Nicolás estudió latín, griego, hebreo, y, años más tarde, árabe, aunque, como su amigo Juan Andreæ, obispo de Aleria, testifica, y como parece desde el estilo de sus escritos, no fue un amante de la retórica o la poética. Que la pérdida de un juicio en Mainz hubiera decidido su elección por el estado eclesiástico no se sostiene de su anterior carrera. Ayudado por el arzobispo de Trier, se matriculó en la Universidad de Colonia, para teología, bajo el rectorado de Petrus von Weiler, en 1425. Su identidad con el "Nicolaus Trevirensis", quien es mencionado como secretario del Cardenal Orsini, y delegado papal en Alemania en 1426, no es certera. Después de 1428, beneficios en Coblenz, Oberwesel, Münstermaifeld, Dypurgh, St. Wendel, y Liège descendieron sobre él, sucesiva o simultáneamente.

Su carrera pública empezó en 1421, en el Concilio de Basle, el cuál abrió bajo la presidencia de su otrora profesor, Giuliano Cesarini. La causa del Conde Ulrich de Manderscheid, que defendía, se perdió y las transacciones con los bohemios, en los cuales se representaba la nación alemana, resultaron sin fruto. Sus principales esfuerzos en el concilio eran por la reforma del calendario y por la unidad, política y religiosa, de la cristiandad. En 1437 la minoría ortodoxa lo mandó dónde Eugenio IV, a quién enormemente apoyó. El Papa le confió una misión a Constantinopla, donde, en el curso de dos meses, además de descubrir manuscritos griegos de San Basilio y San Juan Damasceno, se ganó para el Concilio de Florencia al emperador, al patriarca y a veintiocho arzobispos. Tras reportar el resultado de sus misiones al Papa en Ferrara, en 1438, fue instituido delegado papal para apoyar la causa de Eugenio IV. Así lo hizo ante la legislación de Mainz (1441), Frankfurt (1442), Nuremberg (1444), otra vez de Frankfurt (1446), e incluso ante la corte de Carlos VII de Francia, con tal fuerza que Æneas Sylvius lo llamó el Hércules de los eugenianos. Como recompensa, Eugenio IV lo nominó cardinal; pero Nicolás declinó a la dignidad. Se necesitó de una orden del siguiente Papa, Nicolás V, para traerlo a Roma para la aceptación de este honor. En 1449 fue proclamado sacerdote-cardenal por el título de San Pedro ad Vincula.

Su nueva dignidad estaba llena de labores y cruces. La diócesis de Brixen, la sede de la cual estaba vacante, necesitaba un reformador. El cardenal de Cusa fue elegido (1450), pero, dada la oposición de la división y de Sigmund, duque de Austria y conde de Tyrol, no pudo tomar posesión de la sede hasta dos años después. Mientras tanto el cardenal fue enviado por Nicolás V, como delegado papal, al norte de Alemania y los Países Bajos. Debía predicar la indulgencia del Júbilo y promover la cruzada contra los turcos; visitar, reformar y corregir parroquias, monasterios, hospitales; urgir a los husitas a reunirse con la Iglesia; acabar con las disensiones entre el duque de Cleve y el arzobispo de Colonia; y tratar con el duque de Burgundia con un enfoque de paz entre Inglaterra y Francia. Cruzó el Brenner en enero de 1451, sostuvo un sínodo provincial en Salzburgo, uno en Bamberg, visitó Viena, Munich, Ratisbon y Nuremberg, presidió sobre la división benedictino a en Würzburg, y reformó los monasterios en las diócesis de Erfurt, Thuringia, Magdeburg, Hildesheim, y Minden. A través de los Países Bajos fue acompañado por su amigo Daniel el Cartusano.

En 1452 concluyó sus visitas sosteniendo un sínodo provincial en Colonia. En todos lados, de acuerdo con Abbot Trithemius, hubo aparecido como un ángel de luz y paz, pero no lo habría de ser en su propia diócesis. Los problemas empezaron con las clarisas mendicantes de Brixen y las monjas benedictinas de Sonnenburgo, quienes necesitaban reformarse, pero fueron protegidas por el duque Sigmund. El cardenal tuvo que tomar refugió en el fuerte de Andraz, en Buchenstein, y finalmente, mediante una autoridad especial recibirá por Pío II, pronunció un interdicto contra la nobleza del condado de Tyrol. En 1460 el duque lo hizo prisionero en Burneck y extorsionó desde él un tratado infavorable contra el obispado.

Nicolás huyó adonde el Papa Pío II, quien excomulgó al duque y promulgó un interdicto en la diócesis, para ser aplicado por el arzobispo de Salzburgo. Pero el duque, hombre inmoral, y, más allá, instigado por el humanista antipapal Heimburg, desafió al Papa y apeló a un concilio general. Fue necesaria las fuerte influencia del emperador, Federico III, para hacerlo finalmente (1464) someterse a la Iglesia. Esto ocurrió algunos días después de la muerte del cardenal. El arrojo de los doce años de lucha documentado por Jäger y, después de él por Prantl, es injusto para el "reformador extranjero" (ver Pastor, op. cit. infra, II). El cardenal, quien había acompañado a Pío II a la flota veneciana en Ancona, fue enviado por el Papa a Leghorn para animar a los cruzados genoeses, pero en el camino sucumbió a una enfermedad, resultado de su maltrato en manos de Sigmund, de la cual nunca se hubo de recuperar completamente. Murió en Todi, en presencia de sus amigos, el médico Toscanelli y el obispo Juan Andreæ.

El cuerpo del cardenal de Cusa descansa en su propia iglesia titular en Roma, debajo de una efigie su labrada en relieve, pero su corazón está depositado ante un altar en el hospital de Cues. Este hospital fue la propia fundación del cardenal. Mediante arreglo mutuo con su hermana clara y su hermano Juan, toda su herencia fue la base de esta fundación, y por la última voluntad del cardenal su servicio de altar, su librería de manuscritos, y aparatos científicos fueron añadidos a ella. Los masivos edificios con capilla, claustro, y refectorio, los cuales fueron erigidos entre 1451-56, sobreviven al día de hoy, y sirven para su propósito original como hogar para treinta y tres hombres ancianos, el honor de los treinta y tres años de vida terrenal de Cristo. Otra ahora del cardenal fue una residencia en Deventer, llamada la Bursa Cusana, donde veinte estudiantes clérigos pobres por debían ser mantenidos. Entre la herencia, una suma de doscientos sesenta ducados fueron dejados para Santa María dell' Anima en Roma, para una enfermería. En los archivos de esta institución se encuentran los originales documentos de la última voluntad del cardenal.

Los escritos del cardenal Nicolás puede ser clasificados bajo cuatro encabezados: (1) escritos jurídicos: "De concordantia catholica" y "De auctoritate præsidendi in concilio generali" (1432-35), ambos escritos con ocasión del concilio de Basle. La superioridad de los concilios generales sobre el Papa se mantiene, aunque, cuando la mayoría de la asamblea arrastrada por estos escritos elaboró conclusiones poco favorables al Papa Eugenio, el autor parece haber cambiado su perspectiva, como parece por su acción después de 1437. Las reformas políticas propuestas fueron hábilmente utilizadas por Görres en 1814. (2) En sus escritos filosóficos, compuestos después de 1439, hace a un lado la definición y los métodos de la "secta aristotélica" y los replaza por profundas especulaciones y formas místicas propias. El mejor conocido es su primer tratado, "De docta ignorantia" (1439- 40), acerca de la infinitud y finitud. La teoría del conocimiento es críticamente examinada en su tratado "De conjecturis" (1440-44) y especialmente en el "Compendium" (1464). En su cosmología llama al creador el Possest (posse-est, el posible-actual), aludiendo al argumento: Dios es posible, por lo tanto es actual. Su microcosmos en las cosas creadas a venido a ser similar con las monadas y la emanación de Leibniz. (3) los tratados teológicos son dogmáticos, ascéticos y místicos. "De cribratione alchorani" (1460) fue resultado de su visita a Constantinopla, y fue escrito para la conversión de los mahometanos. Para los fieles fueron escritos: "De quærendo Deum" (1445), "De filiatione Dei" (1445), "De visione Dei" (1453), "Excitationum libri X" (1431-64), y otros. El tema favorito de su especulación mística fue la Trinidad. Su concepto de Dios ha sido muy discutido, e incluso ha sido llamado panteísta. El contexto de sus escritos prueba, sin embargo, que todos ellos son estrictamente cristianos. Scharpff llama a esta teología Tomás de Kempis en términos filosóficos. (4) Los escritos científicos consisten en una docena de tratados, mayormente cortos, entre los cuales el "Reparatio Calendarii" (1436), con una corrección de las tablas alfonsinas, es el más importante. (Con respecto a su contenido y resultados, véase LILIUS, ALOISIOS.) Los tratados matemáticos cortos son examinados por Kästner en su "Historia de las matemáticas", II. Entre ellos hay un clamor por la exacta cuadratura del círculo, que fue refutada por Regiomontanus. (véase MÜLLER (REGIOMONTANUS), JOHANN)

Los puntos de vista astronómicos del cardenal están esparcidos a lo largo de sus tratados filosóficos. Evidencian completa independencia de las doctrinas tradicionales, aunque están basados en simbolismo de los números, en combinaciones de letras, y en especulaciones abstractas en vez de observación. La tiene su estrella como otras estrellas, no es el centro del universo, no está en descanso, ni están sus polos fijos. Los cuerpos celestiales no son estrictamente esféricos, ni son sus órbitas circulares. La diferencia entre la teoría y la apariencia es explicada por el movimiento relativo. Si Copérnico hubiera estado al tanto de estas aseveraciones probablemente habría sido animado por ellas para publicar su propio trabajo. Las ediciones completas de las obras de Nicolás de cosa son: Incunabula (antes de 1476) en dos volúmenes, incompleta; París (1514) en tres volúmenes; Basle (1565), en tres volúmenes.

DÜX, Der deutsche Kardinal Nikolaus von Cusa und die Kirche seiner Zeit (Ratisbon, 1847); CLEMENS, Giordano Bruno u. Nikolaus von Cusa (Bonn, 1847); ZIMMERMANN, Der Kardinal N. C. als Vorläufer Leibnizens in Sitzungsber. Phil. Kl., VIII (Vienna, 1852); JÄGER, Der Streit des Kardinals N. v. C. (Innsbruck, 1861); HEFELE, Conciliengeschichte, VII (Freiburg, 1869); SCHARPFF, Der Kardinal u. Bischof N. v. C. (Tübingen, 1871); GRUBE in Hist. Jahrb. d. Görres-Gesellschaft, I (1880), Die Legationsreise ; UEBINGER, Philosophie d. N. C. (Würzburg, 1880), dissert.; IDEM, in Hist. Jahrb. d. Görres-Ges., VIII (1887), Kardinallegat N. v. C.; IDEM, ibid., XIV (1893), Zur Lebensgesch. des N. C.; IDEM, Die Gotteslehre des N. C. (Münster and Paderborn, 1888); BIRK in Theol. Quartalschr., LXXIV (Tübingen, 1892); JANSSEN, Geschichte des deutschen Volkes, I (Freiburg, 1897), 3-6, tr. CHRISTIE (London and St. Louis, 1908); PASTOR, Geschichte der Päpste, II (Freiburg, 1904), tr. ANTROBUS (St. Louis, 1902); MARX, Verzeichniss der Handschr. des Hospitals zu Cues (Trier, 1905); IDEM, Geschichte des Armen-Hospitale … zu Cues (Trier, 1907); VALOIS, Le Crise religieuse du XVe siècle (Paris, 1909).

J.G. HAGEN Transcrito por WGKofron Con agradecimiento al Fr. John Hilkert y a la iglesia de St. Mary, Akron, Ohio Traducido por Mauricio Villaseñor Terán