Herramientas personales
En la EC encontrarás artículos autorizados
sobre la fe católica
Miércoles, 24 de abril de 2019

John Bacon

De Enciclopedia Católica

Saltar a: navegación, buscar

(Johannes Anglicus, Johannes De Baconthorpe).

Carmelita y teólogo ingles, nacido hacia finales del siglo XIII en el lugar del condado de Norfolk del cual deriva su nombre, murió en Londres en el 1346. No debe de ser confundido con Francisco de Bachone, el Carmelita español, lector de divinidad en Paris para el 1362, Procurador General en 1366, Doctor 1369, Provincial de Cataluña (cerca del 1390), doctor sublime. Juan Bacon, llamado el doctor resoluto, entró en la orden en Snitterley, Norfolk, estudió en Oxford y Paris, completó el bachiller previo al 1321 y maestría en el 1325. Del 1329 al 1333 fue Provincial de Inglaterra; el resto de su vida fue consagrada al estudio. Poseía una mente penetrante y escribió sobre todos los temas pertenecientes al curso ordinario de estudios. Sus escritos comprendían más de ciento veinte volúmenes, pero en su mayoría están perdidos. Los más celebrados de ellos fueron aquellos sobre los Evangelios, especialmente San Mateo, sobre San Pablo y el comentario sobre las “Sentencias”, impreso para el 1510 en Milán y que por un tiempo se convirtió en el libro de texto de la Orden Carmelita. Bacon sigue a Averroes en preferencia sobre Santo Tomas con quien difiere en muchos puntos. Él adoptó un sistema de Realismo según el cual lo universal no sigue sino que precede el acto del intelecto. La verdad está material y causalmente en el objeto externo, formalmente en el intelecto; en el orden de generación y perfección lo primero es la substancia individual; aunque el objeto externo es por si mismo comprensible, el intelecto activo es necesario para hacerlo finalmente comprensible; la conformidad de lo pensado con el objeto externo constituye la verdad. La causa final de todas las cosas es Dios; pero aunque el primer objeto de nuestro conocimiento es la esencia divina, Bacon no admite que este conocimiento venga a nosotros a través de nuestra razón natural; es, en su opinión, un regalo sobrenatural de gracia.

B. ZIMMERMAN Transcrito por Dick Meissner Traducido por Anónimo de Borinquen