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Sábado, 15 de agosto de 2020

Doménico Zampieri

De Enciclopedia Católica

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Pintor italiano nacido Boloña, el 21 de octubre de 1581; murió en Nápoles el 16 de abril de 1641. Comenzó sus estudios de arte en la Escuela de Calvaert, pero dado que se enfermó en ese lugar, su padre que era un pobre zapatero, lo envió a la Academia de Carraci. En este lugar también eran estudiantes Guido Reni y Albani.

Domenichino fue un estudiante lento, aunque acucioso, a quien llamaban “Ox” como sobrenombre; entre sus maestros se tuvo también a Ludovico. Debido a su notable habilidad para el dibujo en la Academia Carraci, se hizo ganar fama y odio. Estimulado por el éxito, estudio con particular dedicación la expresión del rostro humano; fue tal su grado de consumación que Bellori llegó a decir que “él podía delinear el alma”.

Una vez terminados sus días de estudiante, visitó Parma y Modena, para estudiar con Correggio, y luego fue a Roma, donde su antiguo amigo y patrocinador, el Cardenal Agucchi, lo comisionó a fin de decorar su palacio. En Roma asistió a Carraci con sus frescos en el palacio del Cardenal Farnese, quien llegó a ser tan admirador de Domenichino que le pidió que ejecutar muchos de los cuadros de la Abadía Basiliana de Grotta Ferrata.

Los mejores frescos de Domenichino se encuentran en esta iglesia. Junto con Guido, pintó para el Cardenal Borghese, en San Gregorio; para el Cardenal Aldobrandini ejecutó diez frescos en la Villa Franscati; para el Cardenal Montalvo decoró San Andrea del Valle; y para el Cardenal Bandini pintó cuatro cuadros de San Silvestre, los cuales se encuentran entre sus mejores producciones.

Inmortalizó su nombre al pintar en 1614 el altar de San Girolamo de la Caridad, la “Comunión de San Jerónimo” una copia de la cual, en mosaicos, se encuentra en San Pedro. Es uno de los más grandes cuadros pintados en el mundo, y se considera sólo superado por la “Transfiguración” de Rafael. Recibió cerca de cincuenta dólares por esa pintura. Napoleón llevó el cuadro a París, pero los aliados lo retornaron a su antiguo lugar. Los celos contra Domenichino se fueron acumulando y desembocaron en que se le acusó de copiar a su maestro Agostino Carraci.

Con la carga de ataques, el maestro fue a Boloña, pero luego regresó a Roma, donde el Papa Gregorio XV le hizo pintor y arquitecto de la Cámara Apostólica (tesoro pontificio). En 1630 se estableció en Nápoles y allí abrió una escuela, pero tuvo que soportar acosos, tanto como en Roma por parte de artistas envidiosos, quienes llegaron a desfigurar sus cuadros. Sufriendo de daños mentales, quizá debido a envenenamiento, se fue debilitando su salud. Domenichino, aunque no fue un maestro con gran originalidad e inspiración, fue ciertamente una figura prominente en la Escuela de Boloña.

La fuerza de su pintura no sólo se expresó en frescos, sino también en paisajes decorativos; sus colores fueron cálidos y armoniosos, su estilo simple, su claroscuro tuvo un manejo impresionante, y los temas principales y subordinados llegaron a generar un gran interés. Entre sus más famosos trabajos se encuentran "Retrato del Cardenal Agucchi", Uffizi, Florencia; "Vida de San Nilus" (fresco) en Grotta Ferrata cerca de Roma; "Condena de Adán y Eva", Louvre, París; "San Jorge y el Dragón", Galería Nacional en Londres; "San Juan", Hermitage, St. Petersburgo.

RICHTER, Catalogue of the Dulwich Gallery (London, 1880); DOHMER, Kunst and Kunstler des Mittelalters und der Neuzeit (Leipzig, 1877); BRYAN, Dictionary of Painters and Engravers.


LEIGH HUNT

Transcripción de Tomas M. Barrett

Traducción al castellano de Giovanni E. Reyes

Dedicado a la memoria de Domenico Zampieri.