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Viernes, 15 de noviembre de 2019

Denifle, Heinrich Seuse

De Enciclopedia Católica

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Denifle, Heinrich Seuse (Bautizado José.)

Paleógrafo e historiador nacido en el Tirol austriaco el 16 de enero de 1844 y muerto en Munich el 10 de junio de 1905. Su padre, maestro de escuelas de un pueblo y organista de la iglesia, hizo que le educaran en el seminario episcopal de Brixen. Al entrar en la orden dominicana en Gratz, el 22 de sept. 1861 tomó el nombre de Heinrich. Sus estudios de Aristóteles y Sto. Tomás fueron comenzados en Gratz y continuaron en Roma y Marsella. Vuelto a Gratz, el P. Denifle enseñó filosofía por diez años ( 1870-1880) y durante este período fue uno de los mejores predicadores de Austria. En 1872 se imprimió un curso de sermones apologéticos que dio en la catedral de Gratz ( "Die katholische Kirche und das Ziel der Menschheit" ). Denifle, amante de la música desde su infancia y que había compuesto piezas a los 15 años publicó también en 1872 un artículo sobre el Canto Gregoriano: "Schönheit und Würde des Chorals". Que ya entonces su mente estaba ocupada con un tema que llegó a ser su última y quizás más grande obra a la que estaba destinado a escribir, es evidente por una serie de artículos titulados "Tetzel und Luther", que aparecieron en 1873, Desde entonces en adelante, aunque predicaba de vez en cuando, la biografía de Denifle es la descripción de sus logros literarios. Su vida, por consiguiente puede dividirse en cuatro períodos caracterizados respectivamente por la obra sobre teología y misticismo, universidades medievales, la Guerra de los Cien Años entre Francia e Inglaterra con sus consecuencias para la Iglesia y Lutero y el Luteranismo. Un tema al que dedicó mucha atención en sus primeros años era la relación existente entre la teología escolástica y el misticismo medieval. Era comparativamente desconocido y de hacho había sido muy mal representado por escritores superficiales según los cuales los místicos alemanes fueron los precursores de los reformadores alemanes. Las investigaciones de Denifle pusieron las cosas en su lugar. Descubrió en varias bibliotecas de Austria, Alemania y Suiza copiosos materiales en manuscritos del siglo catorce y una selección de 2500 textos se publicó en su libro Das geistliche Leben. Eine Blumenlese aus den deutschen Mystikern des 14. Jahrhunderts" (Graz, 1873). Comenzó tambien una edición crítica de las obras de del Beato H Suso ( el primero y único volumen de la edición de Denifle apareció en 1888 – había otra edición en marcha en 1908) y escribió algunos artículos sobre Suso y otros místicos ( 15 en total, con apéndices) aparecieron en varias publicaciones periódicas de 1873 a 1889. Su fma como paleógrafo , filólogo germánico y crítico textual surgió sobre todo de estas investigaciones y especialmente de sus estudios sobre Tauler , Eckhart y Suso. Hasta 1875 el más disputado problema en la historia del misticismo alemán era el de "Gottesfreund" y su maravillosa influencia. Denifle lo solucionó simplemente mostrando que "Gottesfreund" era un mito. Este descubrimiento que causó mucha sensación, y otros, le arrastraron a la controversia con Prager y Schmidt, que hasta entonces habían sido las autoridades en la historia del misticismo y también le llevó a controversias con Jundt. Probó y demostró que el misticismo católico se apoya sobre teología científica. Las observaciones de Denifle, eran con frecuencia afiladas, pero no podía haber duda que sus argumentos y su criticismo destructivo no tenían respuesta. Los sabios católicos y no católicos, Schrörs, Kirsch, Müller, Schönbach, etc., han reconocido que era inmensamente superior a sus adversarios. Esto era debido a su intimo conocimiento de los Padres, de la teología – escolástica y mística - de la historia medieval, y del alemán medio y alto con sus dialectos. En 1880 Denifle fue nombrado socius o asistente del general de su orden y llamado a Roma, conde un nuevo campo de investigación le esperaba. León XIII había ordenado que se hiciera una edición crítica de las obras de Sto. Tomás de Aquino y Denifle fue encargado de buscar los mejores manuscritos. Visitó las bibliotecas de Italia, Austria, Alemania, Baviera, Holanda Inglaterra, Francia, España y Portugal. Nada escapó a su vista de águila y mientras preparaba la nueva edición, antes de volver a Italia en 1883, había reunido además abundante material para su propio estudio especial. En otoño de 1880, León XIII había abierto los archivos secretos del Vaticano a los estudiosos. En 1789 había nombrado archivero al cardenal Hergenröther, por cuya recomendación el papa hizo a Denifle sub-archivero ( dic. 1883) ,puesto que tuvo hasta su muerte. Desde el principio de su residencia en Roma, que no encontró nada para la obra que pensaba escribir sobre la historia de la mística, había estado investigando la carrera de un profeta muy celebrado al abad Joaquín y las razones de la condena de su "Evangelium Æternum" por la universidad de París. Esto le llevó a estudiar la controversia entre la universidad y las órdenes mendicantes y como encontró que la historia de la universidad de Boulay era inexacta, Denifle, que era enemigo de las afirmaciones aventureras y de las generalizaciones apresuradas, resolvió escribir una historia basándose en documentos originales y como introducción a ella, comenzar con un volumen sobre el origen del sistema universitario medieval, para lo cual había ya preparado copiosas transcripciones y notas. Su idea principal era que para apreciar lo místico se debía entender no sólo la teología que habían aprendido sino también el genio del lugar donde se enseñaba comúnmente. El primero y único volumen apareció en 1885 bajo el título "Die Universitäten des Mittelalters bis 1400" (xlv-814). La riqueza y erudición que contiene son extraordinarias. El libro fue aplaudido en todas partes pero de alguna manera llevo a otra controversia mayor. G Kaufmann lo atacó pero fue superado por el magnánimo autor. La más copiosa colección sobre el tema que se puede encontrar en cualquier archivo es la que tiene el Vaticano y Denifle fue el primero en usarla. Munich, Viena y otros centros proporcionaron el resto. Entre sus descubrimientos se pueden mencionar dos, es decir que las universidades, en general no debían todas su origen en las escuelas catedralicias y que en la mayoría de ellas no se enseñaba teología desde el principio. La universidad de París era un excepción. Denifle había planeado otros cuatro volúmenes: un segundo sobre el desarrollo de la organización de las universidades, un tercero sobre el origen de la universidad de París, un cuarto sobre su desarrollo hasta el final del siglo trece y un quinto sobre las controversias sobre las órdenes mendicantes. Pero el Conseil Général des Facultés de Paris, que había decidido en 1885 publicar el "Chartularium", o documentos sobre la universidad de París , resolvieron el 27 de de marzo de 1887, confiar el trabajo a Denifle con Emile Chatelain, bibliotecario de la Sorbona, como colaborador. A Denifle ésto le venía bien pues había resuelto no escribir hasta que recogieran los documentos relevantes, así que con Chatelain comenzó su gigantesca tarea. En menos de diez años aparecieron cuatro volúmenes en folio del "Chartularium" de la siguiente manera: 1889, vol. I 1200-1286 (xxxvi-714 pp.), 530 documentos originales, con 55 del período preparatorio 1163-1200; vol. II, 1286-1350 (xxiii-808 pp.), 661 documento; 1894, vol. III, 1350-1384 (xxxvii-777 pp.), 520 documentos 1897, vol. IV, 1384-1452 (xxxvi-835 pp.), 988 documentos y dos vols. del "Auctarium". Este monumental trabajo, el "Chartularium Universitatis Parisiensis", contiene valiosa información sobre su vida interior, organización, profesores famosos y estudiantes, relaciones con papas y reyes, controversias etc., durante el período en que esta universidad era el centro principal de la enseñanza de la teología. Con su ayuda, dice Kirsch, “ por fin es posible una historia de la teología medieval”. Nos puede dar idea del trabajo que suponía el hecho de que en la preparación se visitaron todas la grandes bibliotecas y archivos de Europa y que Denifle viajó desde Paris a Roma 40 veces y que en el Archivo Vaticano él solo examinó 200.000 cartas, de las que utilizó 80.000 en sus notas (ver II, p. 17), aunque, naturalmente se encontró más material en París que en Roma, para preservar la unidad del "Chartularium", toda referencia a las “naciones” , se relegó al “Auctarium”. Los dos volúmenes publicados contienen el "Liber Procuratorum Nationis Anglicanæ 1333-1446". Fournier, que se precipitó a criticar a Denifle hubo pronto de arrepentirse. Tras la muerte de Denifle se confiaron a Chatelain los materiales que había recogido para otro volumen, para que se pudiera continuar su obra. Debido a la vastedad y amplitud de su investigación y a su sorprendente erudición, lo que Denifle entregó al mundo, aunque para él era sólo un estudio preliminar, ha sido suficiente para hacer de él la gran autoridad en las universidades medievales ( ver Merkle, Dreves, etc., o Rashdall: "Universities of Europe in the Middle Ages", Oxford, 1895.). Para publicar valiosos textos que había conseguido descifrar y los resultados de sus estudios sobre varios temas, fundó en 1885 junto con el P.Ehrle S.J., sub-bibliotercario del Vaticano, el "Archiv für Literatur und Kirchengeschichte des Mittelalters". Los dos amigos fueron los únicos colaboradores. Los primeros cinco años de esta serie contienen artículos salidos de su pluma sobre varias universidades, sobre Abelardo y otros escolásticos, sobre las órdenes religiosas, los papas etc. El extenso conocimiento de Denifle de los manuscritos y su habilidad en paleografía se pusieron también al servicio de los principiantes en el arte de descifrar con obra anotada "Specimina palæographica Regestorum Pontificum ab Innocentio III ad Urbanum V" (Rome, 1888). Entres las 64 placas la que representa la trascripción de la “Unam sanctam” resulta especialmente valiosa. El trabajo fue el regalo de los archiveros papales a León XIII en su jubileo de oro. Mientras recogía datos en los archivos vaticanos para su anotaciones en el "Chartularium' Denifé se topó con los trescientos volúmenes de “Registros de Peticiones” dirigidas a Clemente VI y Urbano V entre 1342 y 1393, que venían de Francia durante la Guerra de los Cien Años entre Francia e Inglaterra y se le ocurrió otra clase de obra: así, para cambiar de ocupación o como él decía, "un travail accessoire", Denifle revisó esos volúmenes (cada uno de unas 600 páginas en folio). En 1897 publicó "La désolation des églises, monasteres, hôpitaux, en France vers le milieu du XVe siècle ", que contiene una aterradora descripción del estado de Francia, basada en 1063 documentos contemporáneos, la mayoría de los cuales fueron descubiertos en el Vaticano. Y para explicar las causas de estas calamidades, publicó en 1889 "La guerre de cent ans et la désolation des églises, monastères, et hôpitaux, tom. I, jusqu'à la mort de Charles V" (1385). Aunque el trabajo no se continuó, la enorme cantidad de información recóndita reunida e ilustrada por primera vez hace ese volumen indispensable para los historiadores ( ver e.g la narración de la batalla de Crécy y el Principe Negro). Denifle había estado estudiando durante años la historia de la teología y mística medievales, así como las vidas de los santos e intelectuales por los que en ambos campos se había conseguido progresos y por otra parte sus investigaciones habían revelado la decadencia de la vida eclesiástica durante la Guerra de los Cien Años lo que le llevó a reunir documentos (cerca de 1200) mostrando los muchos abusos que entonces solía cometer el clero tanto secular como regular. Es contraste estaba bien marcado, así que resolvió con obstinación solucionar el problema que emergía de cuales habían sido las causas de tal corrupción moral. Estas nuevas investigaciones no se limitaron a Francia, sino que gradualmente se extendieron a Alemania. Denifle encontró pruebas de que en ambos países, con loables excepciones, las cosas fueron de mal en peor durante el siglo catorce y que no se había terminado aún. Trazó el curso decadente de la corrupción hasta la tercera década del siglo dieciséis y allí se detuvo porque había encontrado el abismo. Crímenes de los que los eclesiásticos y religiosos se habían avergonzado en la era precedente eran ahora motivo de orgullo y presunción y hasta considerados milagros y signo de santidad. Al principio de esta penosa investigación Denifle no había pensado en Lutero, pero ahora vio que no podía evitarlo. Para estimar el nuevo punto de partida era necesario entenderle, porque era la personificación de la terrible depravación y al mismo tiempo su defensor. Denifle dedicó muchos años a la tarea de asegurarse por si mismo de cómo y porqué y cuando Lutero cayó. Los archivos vaticanos y varias bibliotecas, particularmente las de Rosctock y Kiel, lwe proporcionaron los documentos originales a los que se limitó su estudio independiente. Como siempre, Denifle hizo una serie de descubrimientos. Su trabajo, dividido en tres partes, si tomamos su segunda edición, no es en absoluto una biografía. La primera parte es una crítica del tratado de Lutero sobre los votos monásticos. Examina detalladamente sus puntos de vista sobre el voto de castidad y le acusa de ignorancia y mendacidad etc. La segunda parte titulada “una contribución a la la historia de la exégesis, literatura y teología dogmática en la Edad media” refuta la afirmación de Lutero de que su doctrina de la justificación por la fe, i.e., su interpretación de Rom., i, 17, era la tradicional, al aportar los pasajes relevantes de no menos de 65 comentadores. De estas obras muchas existen sólo en manuscrito. Para descubrirla fue necesario atravesar Europa. Esta parte que apareció tras su muerte es una obra maestra de la erudición crítica. La tercera parte muestra que el año 1515 fue el momento decisivo de cambio de la carretera de Lutero, y que su propio relato de su vida no merece confianza en absoluto y quie su moralidad fue la fuente real de su doctrina, etc. Nunca se había entregado a los eruditos, para los que lo escribió, un análisis semejante sobre la teología y exégesis de Lutero. Durante algún tiempo antes se sabía que Denifle estaba ocupado en tal obra, pero cuando en 1904 apareció el primer volumen de 806 páginas de "Luther und Luthertum in der ersten Entwicklung quellenmässig darstellt" cayó como una bomba en medio de los admiradores del reformador. Los principales protestantes y racionalistas de Alemania, Seeberg, Harnack, otros siete profesores, además de un ejército de periodistas intentaron defender a Lutero, aunque en vano. La respuesta aplastante de Denifle a Harnack y Seeberg "Luther in rationalistischer und christlicher Beleuchtung", apareció en marzo de 1904 y dos meses después sacó la edición revisada del primer volumen, la segunda salió en 1905, y la tercera en 1906 por A. Weiss, O.P., que en 1908 tenía lista para la prensa el segundo volumen sobre el luteranismo, con los materiales que dejó el autor. Denifle ha sido censurado por unos y alabado por el tono de su trabajo. Quizá si la sorprendente erudicón desplegada fuera menos indignante produciría un efecto mayor. No era necesario trabajo tan duro en una obra, por usar las palabras de la Universidad de Cambridge al honrar a Denifle sobre "Lutherum ab eodem ad fidem documentorum depictum". Ha arrojado más luz sobre la carrera y carácter de de Lutero que todos los editores de las obras de Lutero y todos los biógrafos juntos. Denifle no quería ofender a nadie, pero resolvió presentar de una vez por siempre al Reformador en todos sus matices. Hace que Lutero se muestre a si mismo. Los escritores protestantes, dice, se traicionan al mostrar una máxima carencia de método histórico al tratar del asunto y los nociones comúnmente aceptadas están todas basadas en fábulas. Como observa acertadamente “Los críticos Harnack y Ritschl más que otros, pueden decir lo que quieran acerca de Dios Encarnado, pero no permiten que se diga una palabra de desaprobación sobre Lutero antes de 1521”. La acusación de Denifle es terrible sin duda, pero aparte de alguna insignificante inexactitud en algunos puntos inmateriales, se sustenta en pruebas irrefragables. Denifle, muy estimado por León XIII y Pío X , fue le director de la Comisión de Estudios Cardenalicios, miembro de la Academia Imperial de Ciencias (Viena) y de la de París , Praga, Berlín, Göttingen, doctor honorario de las universidades de Münster e Innsbruck, miembro de la legión de Honor, de la orden de la Corona de Hierro etc. Iba de camino a Cambridge donde iba a ser hecho doctor honorario de esa universidad con su amigo el Padre Ehrle, cuando fue golpeado por la mano de la muerte. Las obras de Denifle en Acta Cap. Gen. Ord. Praed. 1907 ( nota oficial de su obituario); KIRCH, Le P. Henri Suso Denifle O.P. (reimpreso en Lovaina 1905); GRABMANN, P. Heinrich Denifle, O.P., Eine Würdigung seiner Forschungearbeit (Mainz, 1905); GRAUERT, P. Heinrich Denifle, O.P., Ein Wort zum Gedächtniss und zum Frieden. Ein Beitrag auch zum Luther-Streit (Freiburg 1906); WEISS, Lutherpsychologie als Schlüssel zur Lutherlegende -- Denifle's Untersuchungen kritisch nachgeprüft (Mainz, 1906). REGINALD WALSH Transcrito por Albert Judy, O.P. Traducido por Pedro Royo