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Miércoles, 29 de enero de 2020

Claude Judde

De Enciclopedia Católica

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Ingresó en la Sociedad de Jesús el 18 de septiembre de 1677, e hizo sus votos definitivos el 2 de febrero de 1695. Primero fue empleado como predicador, y se desempeñó con éxito en las provincias y la capital. Pronto fue evidente que poseía dones en oratoria que igualaban a los de Bourdaloue, quien, de hecho, deseó que él se convirtiera en su sucesor, inclusive sugiriendo heredarle sus escritos. Sin embargo, sus superiores le pidieron que sacrificara su éxito en el púlpito y se dedicara a la más humilde pero muy importante labor de entrenar a sus hermanos en las virtudes religiosas. El orador aceptó esta labor inconspicua, y fue instructor del tercer año de noviciado (la tercera probación) en Ruán y rector del noviciado de París de 1704 a 1721. Quienes atendían sus retiros y exhortaciones se sentían maravillados ante su sólida y convincente elocuencia, tanto vigorosa como patética, y buscaron mantenerla al ponerlos por escrito. De aquí la gran cantidad de copias que fueron preservadas por los Jesuitas o hechas para el uso de otras comunidades religiosas, de las cuales se conservan aún muchas en bibliotecas públicas o privadas. El Padre Judde no publicó ninguna de sus obras, pero después de su muerte, gracias a las transcripciones ya mencionadas, aparecieron varias colecciones sucesivas.

El Padre Lallemant, S.J., había impreso la “Retraite Spirituelle Pour les Personnes Religieuses" (Paris, 1746), que había sido traducida anteriormente al Latín por el Padre J. B. Cachet, S.J. (Augsburg y Freiburg im Br., 1752). El Abate Leascrier editó la obra "Réflexions Chrétiennes Sur les Grandes Vérités de la Foi et Sur les Principaux Mystères de la Passion de Notre Seigneur" (Paris, 1748). Estas meditaciones, especialmente adecuadas para la Semana Santa, fueron posteriormente traducidas al Castellano por el Padre de Isla, S.J. (Madrid, 1785). El Padre Chéron, un teatino, le dió al público las "Exhortations Sur les Principaux Devoirs de L'état Religieux" (Paris, 1772). Finalmente, el Abate Lenoir-DuParc, un ex-Jesuita y novicio bajo el Padre Judde, se dio a la tarea de sacar a luz una colección completa de “OEuvres Spirituelles" (Paris and Lyons, 1781-2). Existe un excelente desarrollo de los Ejercicios de San Ignacio al principio de estos siete volúmenes, que luego fueron reducidos a cinco y frecuentemente editados, especialmente de las partes que se conocen como la Primera y la Tercera Semana. También son dignos de notar los tratados sobre la forma catequética en la Confesión, la Oración y la Misa, y las muy instructivas “Exhortations”. A la fecha, se han publicado por separado y también traducido al Alemán varias partes de esta colección.

PAUL DEBUCHY

Transcrito por Emie Stefanik

Traducido por Juan Carlos Guzmán Sobalvarro