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Sábado, 24 de agosto de 2019

Antigua Sede de Upsala

De Enciclopedia Católica

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Cuando San Ansgar, el Apóstol del Norte, viajó a Suecia en el 829 los suecos aún eran paganos y el país contenía muchos bosques y templos de sacrificio para la adoración de ídolos. Uno de los más célebres era el templo de Upsala en lo que actualmente se conoce como Antigua Upsala, el centro de la adoración idólatra no sólo para Suecia, sino para toda Escandinavia. Incluso luego de que el cristianismo se difundiera en Suecia, se mantuvieron los sacrificios paganos en Upsala. La “Crónica de los Obispos”, escrita por Adam de Bremen en los años 1072-76, dice, “Los suecos tienen un conocido templo pagano llamado Upsala”, y añade, “Cada noveno año, además, se celebra una gran fiesta en Upsala, que es observada en común por todas las provincias de Suecia. Nadie está permitido de no participar en la fiesta... Más terrible que todos los castigos es que incluso aquellos que se han convertido al cristianismo deben comprar su excusa para evitar participar en la fiesta... Los sacrificios son hechos así: Nueve cabezas son ofrecidas por cada criatura viviente de sexo masculino. Por la sangre de éstos los dioses son apaciguados. Los cuerpos son colgados en un bosque no muy lejano al templo. Se pueden observar perros y caballos colgando cerca a seres humanos; un cristiano me contó haber visto sesenta y dos cuerpos colgados al mismo tiempo.”

Una sede episcopal fue establecida en la Antigua Upsala. Uno de los obispos fue San Enrique, quien participó en la Cruzada a Finlandia, dirigida por San Eric, y sufrió el martirio en ese lugar en 1157. Los obispos de Suecia fueron primero sufraganios de la Arquidiócesis de Hamburgo-Bremen, de la cual era arzobispo San Ansgar cuando murió. Luego los obispos suecos fueron sufraganios del Arzobispado de Lund, Primado de Escandinavia. En 1152 el Cardenal Nicolás de Albano, luego Papa Adrián IV, visitó Suevia y sostuvo un Sínodo Provincial en Suecia, pero el tema fue pospuesto, debido a que los suecos no se pusieron de acuerdo en cuanto a la sede del arzobispo.

Sin embargo, en 1164, el Papa Alejandro III estableció una provincia eclesiástica separada de Suecia con sede en Upsala. Las sufraganias de ésta eran los obispos de Skara, Linköping, Strengnäs, y Westerås; y en una fecha posterior fueron añadidas las diócesis de Wexiö y Åbo en Finlandia. El primer Arzobispo de Upsala fue Estéban, un monje cisterciense del célebre monasterio de Alwastra. El Cardenal William de Sabina llegó como legado papal a Suevia durante el arquiepiscopado de Jarler, monje dominico (1235-55). El legado había sido comisionado, entre otras cosas, de establecer los capítulos catedralicios en donde quiera que faltasen, y otorgarles el derecho exclusivo de elegir obispos. Otro asunto importante que el legado había sido encomendado era el refuerzo de la ley del celibato clerical. En un Sínodo Provincial llevado a cabo en Skenninge en 1248 bajo la presidencia del cardenal, las reglas concernientes al celibato fueron hechas más severas. El piadoso y enérgico Arzobispo Jarler y su sucesor Laurencio (1257-67), franciscano, constantemente se esforzaron por elevar al clero y reforzar la ley del celibato. Un siglo después la gran santa de Suecia, Santa Brígida (m. 1373), trabajó celosamente por el reforzamiento de la misma ley.

Una nueva era se inició en la historia de la arquidiócesis cuando el Arzobispo Folke (1274-77) transfirió la sede de la Antigua Upsala a Aros, pueblo cercano al Fyris que obtuvo el nombre de Upsala. Este cambio fue aprobado por el Papa, el rey, y los obispos. Las reliquias del santo nacional, San Eric, fueron también llevadas a la nueva sede. La catedral de Upsala, la más importante iglesia de Suecia y la más grande en Escandinavia fue construida por el arquitecto francés Etienne de Bonnuille en 1287. Fue una obra maestra del estilo gótico, y es un monumento de lo que eran capaces de crear el arte católico y el sacrificio católico de uno mismo bajo el liderazgo de celosos obispos y prelados. Las labores de los obispos se extendieron en todas direcciones. Algunos eran celosos pastores de sus rebaños, como Jarler y muchos otros; algunos eran distinguidos canónigos, como Birger Gregerson (1367-83) y Olof Larsson (1435-8); otros eran estadistas como Jöns Bengtsson Oxenstjerna (m. 1467), o administradores capaces como Jacob Ulfsson Örnfot, quien fue distinguido como príncipe de la Iglesia, canciller real, patrono del arte y del aprendizaje, fundador de la Universidad de Upsala, y eficiente colaborador en la introducción de la imprenta en Suecia. Murió en el Monasterio Cartujo de Mariefred (Paz de María) en 1522. También habían intelectuales, como Johannes Magnus (m. 1544), quien escribió la "Historia de omnibus gothorum sueonumque regibus" y la "Historia metropolitanae ecclesiae upsaliensis", y su hermano Olaus Magnus (m. 1588), quien escribió la "Historia de gentibus septentrionalibus" y quien fue el último obispo de Upsala.

Los arzobispos y clero secular fundaron activos co-trabajadores entre los regulares. Entre las órdenes representadas en Suecia estaban los Benedictinos, los Cistercienses, los Dominicos, los Franciscanos, las Brígidas (con su casa madre en Wadstena), Cartujos, etc. Los monjes no sólo trabajaban en las cosas espirituales, sino también eran maestros de las personas en agricultura y jardinería. Aún el gran crédito se le debe a los miembros de las órdenes, ambos, hombres y mujeres, por sus servicios en el entrenamiento intelectual de las personas de Suecia. Un investigador sueco protestante, Carl Silfverstolpe, escribe: "Los monjes eran casi el único lazo de unión en la Edad Media entre la civilización del norte y la del sur de Europa, y puede decirse que las relaciones activas entre nuestros monasterios y aquellos de tierras sureñas fueron las arterias a través de las cuales la rica civilización llegó a nuestro país." Las labores benéficas de la Iglesia Católica fueron olvidadas en los tormentosos tiempos de la Reforma (mejor Revuelta) protestante, pero a principios del siglo XX han sido reconocidas por investigadores con mayor objetividad. Dr. Claes Annerstedt, historiador de la Universidad de Upsala, dijo: "Uno de los mejores resultados de la investigación moderna es que las destacadas labores de la Iglesia Romana han recibido un reconocimiento adecuado por su servicio en la preservación y la difusión de la civilización."

HERGENRÖTHER, Handbuch der allgemeinen Kirchengeschichte, II (Freiburg, 1879), 720; Adami Gesta Hammaburgensium Episcoporum, IV (Hanover, 1876), 174; FLAVIGNY, Ste. Brigitte de Suède, IV (Paris, 1910), 148-151; XVI, 714-717; REUTERDAHL, Svenska Kyrkans historia, II, pt. II (Lund, 1838-1866), 413; HILDEBRAND, Sveriges Medeltid, III (Stockholm, 1898-1903), 839; SILFVERSTOLPE, Klostret i Wadstena in Historiskt Bibliotek, I (Stockholm, 1875), 2; ANNERSTEDT, Upsala, Universitets historia, I, pt. I (Upsala, 1877), 2; KROGH TONNING, Die hl. Birgitta von Schweden (Kempten and Munich, 1907); PERGER, Jesuiterpateren Lauritz Nielsen, saakaldt "Klosterlasse" (Christiania, 1896); BAUMGARTNER, Nordische Fahrten.

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GUSTAF ARMFELT Transcrito por Vivek Gilbert John Fernández Dedicado a los Obispos, Sacerdotes y Personas de todas las Antiguas Sedes de la Iglesia Católica. Traducido por Armando Llaza Corrales