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Lunes, 19 de octubre de 2020

Studia Limensia Capítulo V: La Plaza Mayor, y las tres plazas ceremoniales de Ciudad de los Reyes

De Enciclopedia Católica

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Capítulo V studia limensia No compartimos la opinión de quienes afirman que la pintura que a continuación examinaremos, es una pintura paisajista. En nuestra opinión no lo es. Es aplicación emblemática, hecha con un propósito. El emblema <<Otia Sacra>>, y el libro <<Arquitectura civil, recta y oblicua, considerada en el Templo de Jerusalén>> , explican el trazo urbano de Lima, en función de una Jerusalén modélica. Esta Pintura está referida a las obligaciones personales y de estado de cada limeño: Es decir, servir a Dios, obedecer al Rey, y amar al prójimo. Como miembros del La Iglesia -Cuerpo Místico de Cristo- el limeño, debía trabajar por la Gloria de Dios y bien de las almas. Como miembro del Imperio, debía obedecer y servir al Rey. Y como miembro del Cuerpo de República, debía trabajar por el bien común material y espiritual. Es decir, es la santificación mediante la perfección de la cotidianeidad. Las placeras exhiben productos agrícolas. Ciertamente lo son y son productos locales. Lo importante es que remiten a la agricultura espiritual y a los emblemas que la representan. De este asunto nos ocuparemos en un capítulo posterior. Ahí trataremos de reconstruir el imaginario conjunto de flores, frutos, jardines y huertos a la luz de la pedagogía catequética barroca. Por el momento bastará decir que son productos negociables. No hay mayor negocio que la Salvación del Alma. Quien a este negocio se dedica, amontona tesoros en Cielo, donde no roba el nadrón, ni corroe el orín. Por tanto, esas flores, y esos frutos, tienen un significado que trasciende lo material. En el negocio espiritual se lucra con la Gracia que perfuma como el < <<nardo puro>> puesto a los pies de Cristo De la examinación de la pintura se infiere, que la inspira un tema político, y un tema teológico: El Buen Pastor (Arzobispado y la Catedral), y el Buen Gobierno (Palacio de los Virreyes). La lateralidad del Palacio sugiere que la política es un medio adaptado a los Fines y Planes de Dios. El escudo resume la personalidad, la intimidad, los fueros y obligaciones de Lima y los limeños. Su colocación encumbrada, en lo alto de la torre, da a entender que el corazón de la urbe, tiende a lo infinito; a lo Eterno. La divisa de la Ciudad de los Reyes, ostenta las torres de Hércules. El escudo puesto entre las dos columnas, alude al Triunfo final de Lima cristiana, y a su incolumidad. Está firmemente anclada en la Fe de Cristo, y en la Doctrina de Su Iglesia. Tiene por Ley, la Caridad Evangélica, que ha sido rubricada con la Sangre de Cristo. Lima superará a todas las tempestades y vencerá en todas las pruebas si persevera en la Fe.


El trazado urbano, los planos arquitectónicos de los conventos de Lima, las perspectivas artísticas de edificios, iglesias, huertos y jardines, obedecen al criterio señalado líneas arriba, de las líneas rectas y oblícuas. Se ve con claridad en los grabados de Santo Domingo y San Francisco. Este cuadro resume el quid de la Ciudad de los Reyes, como ciudad ideal, como fortaleza concéntrica, que comienza en Baluarte del sagrario. Lima es una Ciudad Baluarte, defendida por murallas exteriores (Las del duque de la Palata), por iglesias-baluartes, y por una torre Davídica que es la Merced. El cuadrilátero sumado a la torre, configura el pentágono modélico de los emblemas defensivos. Estos conjuntos religiosos, contados en número de 5, forman la Pentápolis limana, formada por ciudades de santidad y virtud. A diferencia de la Pentápolis bíblica, formada por ciudades de viciosas y pecadoras. Y que reducida a polvo y ceniza. Las Iglesias baluartes, San Francisco, Santo Domingo San Agustín y San Pablo (Hoy san Pedro), se defienden con armas espirituales. Imitación de Cristo y María en la humildad, y en la obediencia : distinguirían a Franciscanos y dominicos; la Caridad Ardiente, a los Agustinos; la Misión y la Oración a los jesuitas. Lo decimos así, no por capricho, sino a la luz de las obras pictóricas que han llegado hasta nosotros. Nos ocuparemos de tres elementos pasibles de interpretación: La Plaza del Mercado, y la simbología del templo cristiano y la simbología de la Fuente del Conde de Salvatierra, que trataremos en capítulo aparte. La escena mercantil de la Plaza Mayor, no ofrece mayor inconveniente: El hombre gana su sustento con el sudor de su frente. Quien se enriquece con su NEGOCIO, podrá dedicarse al OCIO. El dinero es el estiércol de demonio y se constriñe al negocio material. Por eso la plaza es un pademonium, en el que la gente va sin orden, ni concierto. En medio de inmundicias, irregularidades, charcos pestilenciales, y deyecciones humanas, y animales. Sin embargo, destaca claramente, que los espacios sagrados han sido delimitados y separados de los espacios profanos. Las cinco fuentes, circundadas por postes bolardos encadenados, nos indican que esos elementos, tienen que ser predicados como una unidad. La Iglesia Catedral de Lima, sobre un escabel escalonado merece especial atención. La arquitectura, mediante planos, líneas, curvas, escalas y proporciones expresa, volumétricamente, Misterios Sagrados, y Verdades de Fe. Entramos de lleno en el ámbito del “cristianismo sensibilizado, que mediante cultos externos, y ceremonias, nos hace sensibles los efectos invisibles de la Gracia . Es cosa muy conocida y averiguada que debemos a San Carlos Borromeo , la apariencia y simbolismo de los templos católicos barrocos. Aplicó escrupulosamente las disposiciones del Concilio de Trento, a la arquitectura sacra. En el Perú, Santo Toribio de Mogrovejo, aplicó está disposciones, en todo orden de cosas, como explica Rafael Sánchez-Concha, en su libro <<Santos y Santidad en el Perú Virreinal>> . Insuperable punto de partida la comprensión de este asunto es la consulta del libro de Emile Mâle, <<El Arte religioso después del Concilio de Trento . Igualmente imprescindibles son, para este asunto: El Pintor cristiano erudito , de Interián Ayala, el Arte de la Pintura, de Pacheco , y el Porqué de las ceremonias de la Iglesia, de Lobera y Abio. Debe entenderse que hablamos de artes que prefiguran la Gloria Celestial, excitando los sentidos. Mediante los vistoso, lo oloroso y fragancioso, lo sonoroso, lo sabroso, lo enjundioso, lo hermoso y lo espantoso, el file cristiano imaginaba la dulzura eucarística. La fragancia de las virtudes. El olor a santidad. El incienso de la oración que los Ángeles elevan hasta los pies de Dios. La suavidad del yugo de la Ley de Dios. El canto de los coros celestiales, La amenidad del Paraíso y las penas del Purgatorio, y los tormentos eternos del Infierno. La Arquitectura barroca es <<Prefiguración celestial>>. El Altar Mayor, es alegoría de la Gloria de Dios Tres veces Santo, y Trono del Sagrado Corazón Eucarístico. Los altares laterales tienen una función pedagógica y catequética referida a los Misterios de Nuestra Salvación, y a la Iglesia Miliante. Los altares menores, o ,laterales, están referido, siempre, a un contexto determinado (dedicación del altar). El contexto retablístico se adivina o se deduce a partir de los elementos que lo vertebran, y le da. plenitud. Lo dicho vale tanto para la arquitectura perpetua, como para la efímera. La observancia de estos principios generales, nos facilitará la interpretación de cada elemento, nos permitirá insertarlo dentro de una "rueda de asuntos predicables", y nos evitará caer en la tentación de la atribución equivocada, caprichosa e inadecuada. En la que, por lo general incurren los antropólogos. Ellos, a la manera del Coloso de Rodas, asientan un pie en el Barroco y otro en el pensamiento andino. En la Iglesia todo habla de Dios, todo remite a Dios, todo celebra y bendice Su Misericordia, pero también proclama su Justicia.

La Iglesia material presenta escenográficamente la <<Prefiguración celestial>>. Nos invita a entrever. e imaginar, las delicias de la Gloria que nos espera, y que debemos alcanzar. Estamos en el ámbito de la "composición de lugar ignaciana".

La planta en forma de cruz latina remite al concepto corporal: Cristo es la Cabeza, el Corazón de María es el corazón de la Iglesia, y nosotros, los miembros de ese Cuerpo Místico.

Las iglesias Barrocas nos hablan de la Iglesia Triumphante. El Triunfo de la Iglesia y de la Sagrada Eucaristía se percibe: a) En Trono del Santísimo Sacramento, en Altar; los retablos y altares laterales que sirven de asiento los Campeones de la Santidad, del Martirio y de la Caridad). También nos habla de la Iglesia Purgante (Purgatorio), simbolizada en los sepulcros, que están debajo de los altares, desde los cuales se derrama la Misericordia que las purifica. Los sepulcros abovedados no son figura de la bóveda celeste, como se ha afirmado. Figuras de la bóveda celeste, son las bóvedas de las naves, especialmente los artesonados mudéjares . Las bóvedas son figura del edículo del Santo Sepulcro de Cristo, del Pozo de Daniel , y del horno de los jóvenes israelitas . Los dos últimos son figuras del Purgatorio; y en ambos están presente los ángeles. Cerrando la boca a los leones y refrigerando a los jóvenes que estaban en oración. Como el lector se habrá dado cuenta ya, la explicación simbólica de la Ciudad de Lima, no puede llevarse a cabo sin considerar el Misterio de los Ángeles, su misión, y el designio de amor respecto de los limeños. En el capítulo VII, nos ocuparemos del amor de esta ciudad, para con los Santos Ángeles

La fábrica de la Iglesia, predica también, a la Iglesia Militante, que asiste al Sacrificio a comer el Pan Eucarístico y Pan Evangélico, alimentos que dan la vida: <<Tu palabra me da vida, confío en ti Señor >>; <<El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día>> . <<Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él >>. Hasta aquí la Misericordia. Pero ¿que nos habla de la Justicia? Siempre despierta curiosidad la monumentalidad, el lujo y el emplazamiento de los órganos. Por lo general, los órganos están opuestos al Altar Mayor, pero en alto. En Los coros catedralicios estaban igualmente opuestos, pero con simbolismo distinto, y al ras del suelo. El coro, situado en el plano ideal del cuerpo -que tiene a Cristo como cabeza-, representa a la Creación toda, que es el escabel de los pies de Dios. Se congrega para Cantarle Gloria y Alabanza. El filósofo español Donoso Cortés dice en el Ensayo sobre el Catolicismo <<Todo en Dios es razonable: su justicia como su bondad, y su bondad como su misericordia; como quiera que si es infinitamente justo, e infinitamente bueno, e infinitamente misericordioso, es razonable también infinitamente. De donde se sigue que no es posible atribuir a Dios, sin blasfemia, ni una bondad, ni una misericordia, ni una justicia, que no tenga sus fundamentos en la soberana razón, la cual solamente hace que la bondad sea verdadera bondad, y la misericordia verdadera misericordia, y la justicia verdadera>>. Por tanto si arquitectónicamente la iglesia material proclama la Misericordia de Dios, y a Cristo que perdona 70 veces 7, simbolizados en el Altar y las Criptas de enterramiento, por fuerza no puede estar ausente el rigor de su Justicia, en alguna parte de la edificación. La altura de los retablos antiguos, proclaman la Grandeza de la Gloria de Dios, la Grandeza de su Misericordia y la Bienaventuranza eterna para los buenos. Sabemos que hasta en los infiernos, se doblan las rodillas ante el nombre de Cristo. Sabemos que los demonios también creen, pero tiemblan ; y sabemos que Satanás tentó a Cristo para que se postrara ante Él y lo adorara. Sabemos, también, que Satanás encadena al mundo con las cadenas del pecado. Las grandes dimensiones y belleza exterior del mueble que cobija al instrumento, deben ser entendidas como predicativas de la Justicia; o sea, Perfecta, Hermosa y Terrible. Es predicativa, también, de los júbilos de la Iglesia en Triumpho, de las alabanzas de todos los coros angélicos. Por tanto: inevitablemente supone la derrota y la prisión del demonio, y de sus servidores. Los tubos, y las cañuterías, dispuestas como están, parecen, los barrotes de una prisión. El demonio y los suyos odian a Dios, se odian a sí mismos; se odian entre ellos y blasfeman.


Un elemento notable y controvertido, es el empleo de cariátides y atlantes en la retabística. En la retablística barroca del Perú verificamos su empleo. El uso que se hace estos elementos arquitectónicos confirma, en primer lugar, el carácter punitivo del relato histórico y mitológico, pero además le agrega una significado opuesto alegórico de contenido cristiano, que es esperanzador, redentor y remunerador. Puede resumirse así: Quien supo llevar las cargas y penurias terrestres con lealtad y paciencia, será honrado, premiado y exaltado en la Gloria celestial. La carga que sirvió como instrumento de santificación se convertirá en corona de gloria . <<Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana>>. Los ejemplo referidos a los los Santos Ángeles son claros y numerosos: Los vemos como tenantes, portantes (torcheros), vindicantes, tonantes, danzantes, volantes, laudantes, sedentes, yacentes, orantes, triunfantes, pugnantes, turiferarios, ceroferarios, etc. Todas estas actividades, son para los Ángeles altamente honrosas. En su función, se descubren sus nombres. También hay ángeles lucígeros, que sostienen espejos ustores. Volveremos a ellos en el Capítulo VI, que interpreta la alegoría cristológica del Convento e Iglesia de San Francisco de Lima

La forma del Atlante sugiere que nos encontramos en el ámbito de lo sobrenatural. La carga y la fuerza para soportar son sobrehumanas. La dignidad y fuerza del representado como Atlante corresponden a la Profundidad, Majestad y elevación del Misterio que se alegoriza. También sugiere el grado de recompensa y dignidad que alcanzará el tenante cuando llegue el momento de la remuneración Estamos en el ámbito de la libertad personal humana y angélica. La creatura desea servir al creador. Su carga no es oprobiosa, sino honrosa. Proclama a voces la humildad, la paciencia, la mansedumbre y la santidad del servidor. Al demonio lo vemos siempre como atlante o cariátide, pero aplastado, humillado y vejado por todo lo que odia: La Regeneración de la Vida (pila bautismal). La Palabra que da Vida (como soporte de los púlpitos) y el Canto de alabanza (en las paredes de los coros y en la cañutería de los órganos). Es culpable de falsificar la Palabra que da Vida, condenando así a la muerte al hombre. Es reo de tormento eterno por haber dicho NON SERVIAM, y por haberse negado a adorar a Dios. Un tipo de vejamen distinto es servir de bestia de tiro de los carros triunfales de la Iglesia: según los modelos típicos del <<Aereoplastes theo-sophicus>> . Los enemigos de Cristo y de su iglesia o son aplastados por las ruedas de los carros que desfilan en el Apoteosis del Triunfo escatológico, o bien los tiran de ellos. El Carro de la Iglesia es conducido por Cristo Auriga . .



confeso COONFESONARIO Al demonio lo vemos siempre como atlante o cariátide, pero aplastado, humillado y vejado por todo lo que odia: La Regeneración de la Vida (pila bautismal). La Palabra que da Vida (como soporte de los púlpitos) y el Canto de alabanza (en las paredes de los coros y en la cañutería de los órganos). Es culpable de falsificar la Palabra que da Vida, condenando así a la muerte al hombre. Es reo de tormento eterno por haber dicho NON SERVIAM, y por haberse negado a adorar a Dios. Un tipo de vejamen distinto es servir de bestia de tiro de los carros triunfales de la Iglesia: según los modelos típicos del <<Aereoplastes theo-sophicus>> . Los enemigos de Cristo y de su iglesia o son aplastados por las ruedas de los carros que desfilan en el Apoteosis del Triunfo escatológico, o bien los tiran de ellos. El Carro de la Iglesia es conducido por Cristo Auriga .


Lima tiene Plaza Mayor, y tres plazuelas ceremoniales. A las que se suman las plazuelas parroquiales y conventuales. Las plazuelas ceremoniales son: La Merced, la Inquisición y Santa Ana. Postular una interpretación alegórica de las Plazas es un asunto controvertible, porque no está sujeto a canon emblemático. Cualquier propuesta que se haga está sujeta al leal saber y entender del intérprete. Nada impide decir que la Plaza Mayor, y las Plazuelas ceremoniales, representan hitos en la vida de Fe del ciudadano. El sagrario es Parroquial; es decir donde se recibe el don de la Fe, y los Sacramentos de iniciación. La fe de la infancia, que es catequética y básica. Debe madurar, y convertirse en catequesis superior. Y esta catequesis, debe ser lumbrera en el camino de la vida, luz de nuestros; sostén y fortaleza de la de la perseverancia. Como ya lo debe intuir el lector, estamos en los tres <<Estados de la Vida>>: La Niñez, la Juventud, y la Ancianidad. Es decir; Parroquia, Universidad-Inquisición, Hospital y Cementerio. Que otra idea no sugieren, el Sagrario, La Santa Inquisición, y Santa Ana. Considerados conjuntamente. La recepción de la Fe es una decisión heterónoma, pues es voluntad diligente de los padres y tutores. La maduración de la fe, por el contrario es un acto voluntario y autónomo, puesto que es decisión libre y personal del colegial o universitario. Universidad es "sinónino" de Doctrina, Y Doctrina es "sinónimo" de Ortodoxia. La Ortodoxia es vigilada por el Santo Oficio. Universidad e Inquisición son sinónimo de <<Obras de Misericordia>>: La primera enseña al que no sabe, y la segunda, corrige al que yerra y perdona al culpable arrepentido. Hospital es sinónimo de vejez y enfermedad. La cuadra del hospital, es la antesala de la bóveda sepulcral. En el momento de la muerte no seremos examinados, por el Catedrático, ni por el Inquisidor, ni por el físico, o galeno. Seremos examinados en el Amor, por el Amor de los Amores. Por Quien sondea y escruta los corazones., que Él creó. Conviene hacer aquí un primer y breve excurso. Cristo comenzó su vida pública curando enfermos, dando la vista a los ciegos, movilidad a los paralíticos y expulsando demonios. Cristo recurre a un fluido corporal para preparar la medicina de curó al sordomudo . Cristo es el médico que ciertamente curo nuestras enfermedades . Preparó el bálsamo de nuestra curación con todos sus fluidos corporales , al punto de quedarse vació. Cristo sudó, lloró y sangró. A tal punto, que él siendo la Piscina probática, y la Fuente de Agua Viva exclamó: ¡Tengo sed ! El demonio fue quien introdujo la enfermedad y la muerte. La enfermedad más grande, dice San Agustín, es no creerse pecador. El corazón humano debe ser como un espejo donde Cristo pueda verse. Si ese corazón es empañado por el pecado, o por humana flaqueza, cristo lo cubrirá con su aliento, y lo abrillantará con su mano. <<Me rociarás, Señor, con el hisopo y seré purificado. Me lavarás y seré más blanco que la nieve. Ten piedad de mí, Señor, según tu gran misericordia . Esa limpieza la obtiene el pecador arrepentido luego se hacer su examen de conciencia, y de ser examinado por el Cura Confesor. Hay una simbología y una emblemática propias, para el Confesor y el confesonario, como veremos en la parte final de este capítulo.



El día de la Muerte, es un día que el necio tema, el sabio espera, y el santo ansía. Ese día bendecido, seremos conducidos por el Santo Ángel Custodio, hacia la Luz, escoltados por Santa María y San José, nuestros valedores ante el Señor. La iconografía del Ángel de la Luz, tiene que ser entendida en secuencia con la iconografía de la Virgen de la Luz, y San José de la Luz. Lois tres, portan una canasta de corazones, que ofrecen a Dios-Niño. Cristo, dice san Juan de la Cruz, nos examinará en el Amor. Así, se entiende que Dios-Niño hace las veces de un <<catador>>: Prueba los corazones, para ver sin son tan dulces como el suyo, y el de sus padres. Dice el dicho popular que <<uno es lo que come>>. Cristo nos ofrece la Eucaristía, Nuevo y mejor Maná. El día en que Cristo pruebe y sondee nuestros corazones, vomitará lo que no "sepa" a Él, lo que no se parezca a Él . Lo que no hable de Él, será descartado. Narciso divino, debe verse reflejado, en el espejo de nuestros ojos; que son los espejos del alma. La formación la imagen de Cristo, en el niño, es responsabilidad de madre.


Simbología del Templo Cristiano



En la periferia de la Universidad de San Marcos, funcionaban los Colegios. A pesar de haber sido desacrado, el Colegio de Teología Santo Tomás, es pasible de interpretación arquitectónico y vinculación iconográfica, especialmente con el llamado Niño-Dios Inca. El tema de Dios Niño, en las tres formas más notables que conocemos ha sido infelizmente analizado e interpretado por los estudiosos. Debido a la relevancia de este asunto, conviene hacer un segundo excurso. ¿Es atípico alegorizar o representar a Cristo como rey de la Gentilidad? Realmente no es atípico. Es típico, frecuente y conveniente. Veamos algunos ejemplos tomados del Clarín Evangélico : Alejandro Magno: <<Para conciliar a sí a los del Asia, se vistió de su traje. (Cfr. Con el Narcisco). Su imagen apreciaban mucho aquellos Antiguos, y supersticiosamente se persuadían que con ella no les sucedería ningún infortunio>>. <<Jamás estaba ocioso. Llevaba una campana delante de su ejército para avisar al enemigo. Díjole un Filósofo (buscador de la verdad), que parecía inmortal pues con tanta ansia buscaba la gloria de este mundo. Cuantas riquezas conseguía las daba contentándose con la esperanza de que las había de obtener>>.[hacer comentario] Augusto César <<Levantó un Altar en reverencia del Hijo de Dios, que había de nacer hombre>>. Calígula <<Doró todos los manjares en un convite>>. Falaris <<Con ser hombre tirano sintió mucho que tuviesen por hombre poco pío, y liberal con huérfanos, pobres y viudas>>. Julio César De lo que más se gloriaba era de perdonar injurias y agradecer finezas. Jamás estaba ocioso. <<Dióle un soldado una queja justificada y quedó sonrosado>>. Filipo, Rey de Macedonia <<Fue sediento a Conquistar la Ciudad de Macedonia, después de haberla visto dibujada>> (cfr. Con el Narciso divino) Padres de la República <<Delas condiciones que deben tener, como se han de portar, y cómo deben proceder>>. He aquí el quid de la cuestión. Además del sentido soteriológico de la imagen, existe una pedagogía de la Providencia de Dios que gobierna el mundo. En este caso, el recién ganado imperio de los Incas, ganado para Cristo, será gobernado por regentes cristianos, que deben ser más justos, más sabios, más magnánimos, más mansos que los incas de la gentilidad, porque los incas terrestres, son reflejo el Rey celeste. Planteado así, podemos engarzar sencillamente este concepto con aquellos postulados en el Ideal del Príncipe Christiano (Cfr). Zapa Inca Intipchuri Como acabamos de ver no debe repugnarnos ver una imagen de Cristo Infante con atavíos de Inca. Ante todo, el Nacimiento del Niño es la Buena, que es Rey de Reyes, Señor de Señores. El reinado de su Sagrado Corazón, no tendrá fin [++]. Cristo Vence, Cristo Impera [++].Si ponemos juntas las imagenes en las que aparece el Inca en la pintura cuzqueña, se entenderá que Cristo es <<Victor>> y el Inca <<Victus>>. El Inca deja de rendir vasallaje al sol material, para ofrecerlo a Cristo Sol de Justicia, Luminoso y Glorioso. Vimos cómo Alejandro, y otros grandes personajes de la Antigüedad, eran figura de Cristo, y Le servían de alegoría. Los atributos y vitudes que se podían predicar de ellos, se pueden predicar, en grado sumo y pefectísimo, de Nuestro Señor Jesúcristo. Hay dictados encomiásticos y gloriosos propios del Zapa Inca Intipchuri Huachacuchay. Es hijo del Sol. Es sacerdote. Es Legislador. Tiene por trono una sede de piedra. Es un rey guerrero. Es un pachacútec, que da nuevo ser al mundo. Como rey impone sanciones, impera con la sola mención de su nombre. El inca es un rey distante, que cuando quiere hacerse presente empuña un arma. Exhibe como señal de realeza el llauto imperial, la bola encarnada y las plumas de corequenque, porque es un príncipe guerrero, rapaz y sanguinario [+++]: Es rey despótico.Concede la paz luego de haber tundido a sus enemigos y haberlos desangrado y haberlo condenado a muerte. Incendia pueblos, y borra de la memoria, la existencia de las naciones que se le han opuesto. Cristo Rey Jesús es El Cristo, el Deseado de las Naciones. Es Sumo y Eterno Sacerdote. Es Hijo de Dios Omnipotente y Eterno. Es el Legislador del Amor, que proclama la Ley Nueva. Tiene por trono un madero, por divisa un INRI infamante, y reina desde la Cruz. Es el Príncipe de Paz anunciado por las Escrituras. Es el Nuevo Adán que genera la Nueva Creación. Es Rey de Perdón y Misericordia, ante cuyo Nombre se inca toda rodillas en el Cielo, en la Tierra y en los Infiernos . Este Rey, es un Rey cercano, cuyas delicias son estar en medio de su pueblo . Perdona siete veces siete a quien le ofende, porque es un Abismo de Misericordia. Su señal de realeza es la Corona de Espinas , que es indicativa de haber tenido en sus pensamientos a la Humanidad toda, en su Oración Sacerdotal; Humanidad a la que envió el Espíritu Santo, que se alegoriza en blanca paloma. Este Infante Glorioso concede Mercedes, como Rey Poderoso . Rey Victorioso reconido como tal por los niños hebreos (Pueri hebraerum), que le alaban diciendo <<¡Hosana, Bendito el que viene en Nombre del Señor!>>. Este Rey convierte sus Santas LLagas, en Asilo seguro para quien se hace su Aliado. Y hace de su Madre, mediadora de todas gracias. Es Rey Filantrópico que viene a perdonar y no a fustigar a su Heredad. Rey, que exige como único tributo -a difeferencia del César Monetario- que se pague el Amor, con amor: <<Dad a Dios lo que es de Dios>> . <<Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento>> . Es Rey Redentor que se vende a precio de esclavo, se convierte en Moneda de Harina, y se hace Pan de perro y Alfalfa espiritual, para sus borregos . Así rescata a su pueblo esclavizado, para darle para darle pan al hambriento de Dios, y pastura espiritual a su Rebaño.Cristo Rey Sacerdote, es Altar y Ofrenda; es Oferente y Ofrecido; Verbo y Víctima de Reconciliación. No hay que confundir el sol de los incas prehispánicos, con el Sol del Niño, y el sol de los <<Incas españoles>>. Porque los incas hispánicos amaban con todo el Corazón la Justicia. Es decir, a Cristo, Sol de Justica. Que es la Verdad. La Verdad es Filia Dei. En cambio, el Inca prehispánico amaba de corazón al sol material, al sol idolátrico. No amaba al Creador, sino a la creatura.El emblema solar en las imágenes religiosas: En el pecho de Cristo, indica que Él es la Verdad, y que ha venido a incendiar el mundo con el fuego de la Verdad y de su amor. En el Caso de San José, Dios lo ha constituido Custodio de ese Tesoro En Santo Tomás de Aquino, colgado de una cadena, indica que la Verdad ha sido concedida como don, y que se le ha confiado la misión de ser Doctor, Guarda, Maestro y Pedagogo. Lo mismo se puede decir de san Agustín, porque viéndolos juntos, recordamos la Teología Eucarística y Teología del Corazón, temas que enhebran todo el arte religioso del Virreinato. Fin del excurso Retomemos el discurso: La Plazuela de Santa y los edificios que alberga, y albergaba en sus inmediaciones, son predicativos de las Obras de Misericordia. Hospitales y Cementerio suponen curar a los enfermos y enterrar a los difuntos. Veamos algunos elementos del imaginario de la Muerte. Para tal fin, Se impone el conocimiento una serie de conceptos, formas, rituales y ceremonias relacionadas con la muerte del cristiano. Todo en forma de gran aparato. Se entiende el <<aparato>> a toda prevención de lo que se necesita para algún objeto, para su pompa, y ostentación. En cuanto a los primeros -los conceptos - debemos mencionar el sentido de la muerte cristiana, el <<Memento Mori >>, el <<Despertador cristiano >>, el <<Reloj de la vida >>, el <<Arte de buen morir >> y el recuerdo de los Novísimos. En cuanto cuantos a los segundos – los rituales – mencionaremos: La Administración de Extremaunción . La devoción a la Virgen del Carmen, el amortajamiento con los hábitos del Carmelo y de la religión seráfica; los catafalcos, los túmulos funerarios, la procesión fúnebre y las misas de San Gregorio , y los sepulcros y entierros cristianos . El cristiano, mediante el bautismo, se hace miembro de la Iglesia que es Cuerpo Místico de Cristo. Si vive y muere con Él, resucitará con Él. Siendo la vida del cristiano una lucha sin tregua contra los tronos, potestades y principados del Infierno, el cristiano ha de recordar que hay, Muerte, Sepultura; Juicio, Gloria y condenación eterna, Purgatorio e infierno. La iconografía de la muerte nos dice que la sentencia general de la muerte era recordada de muchas maneras, y que estaba presente por doquier. El esqueleto alude al cadáver y la guadaña es alegoría del dios del tiempo, que clepsidra en mano llamará a la puerta cuando llegue la hora, y cuando toque en suerte. Envejecer, enfermar y morir es Ley de la Vida: Ese era el mensaje. De ahí viene la costumbre de acercarnos a ver los cadáveres, en la Capilla Ardien tal como reza el dicho: <<Hombre que viéndome estás, nunca te olvides de mi/que como te ves me vi/y como estoy te verás.>> El <<Despertador Cristiano>> urgía a lector a aprestarse a <<buen morir>> y tener la <<conciencia limpia>>. En ambos casos le avisa que tiene el tiempo en contra. Este dramático grabado explica que, mientras haya vida, Cristo será nuestro Salvador y Amparador. Pero una vez muertos, vendrá como Juez Airado: En ese día terrible, el demonio será Fiscal de nuestra propia acusación. De ahí la benévola divisa; ALMA DORMIDA, DESPIERTA – DE UN MOMENTO ESTÁ PENDIENTE – LA ETERNIDAD QUE TE ESPERA – DE ETERNA GLORIA O TORMENTO. No se le pide, al cristiano, otra cosa que observar los Mandamientos de la Ley de Dios, los Mandamientos de la Iglesia, el acceso frecuente a los Sacramentos que dan la Vida, a practicar las devociones que sugiere la Iglesia, en especial la del Sagrado Corazón de Jesús y la vía de Cardiomorfosis, la Devoción a la Virgen del Carmen, a Pasión de Cristo y a la Muerte de San José. Dicho de otra manera, tener siempre en cuenta de que Dios es Amor y nada más que amor, y que perdona 7 veces 7; que hay que tener desapego por las cosas terrestres, que hay que ser obedientes, perseverantes y resignados, mientras llega la hora de la hora de la muerte en que se tiene por certeza el auxilio de Cristo mismo, de La Virgen Gloriosa y bendita, de San José y del ángel de la Guarde, frente a los cuales nada podrá la última tentación de desesperanza del demonio maldito. Las pompas fúnebres, que suponían túmulos y catafalcos tenían una vocación pedagógica respecto de los vivos perseverantes, pero especialmente pensada en los tibios e impenitente. En primer lugar se levantaban: Eran síntesis pictórica de la caducidad de la vida, del fin de todo poder temporal y religioso; no se ahorraba detalles para sugerir los horrores y pestilencias de la hedionda sepultura. Era el despeñadero de todo poder, de toda lindeza, de toda fortaleza, que toda riqueza y de todo vigor humano ya que era monumento que proclamaba el aparente triunfo de la muerte, que era seguido por una cabalgata luctuosa hasta las puertas del camposanto. Y digo aparente porque en medio de tantas angustias están colocadas las imágenes de la Virgen, de los Santos y de los Ángeles. La victoria de la muerte supone la Victoria Mayor que es la de Cristo Muerto y Resucitado, que pisotea a la muerte con su muerte; abre las Puertas de los Cielos a las Almas de esclarecida santidad y las del Purgatorio a quienes habiendo muerto en amistad con él, no estaban limpios del todo. Por encima de la estatua de la muerte está la Fe y la Esperanza; por encima de los demonios está Virgen y su Casto Esposo y los Ángeles de Dios. La Procesión fúnebre es marcha triunfal que proclama la perseverancia del difunto y la esperanza de su resurrección. De otra manera sería imposible su inhumación en un campo santo . El sufragio a las almas en Purificación se hace mediante la Misa de Sufragio, llamada de ánimas, el Voto Heroico, y la oblación de limosnas. Las Misas más populares eran las llamadas de San Gregorio.