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Viernes, 20 de octubre de 2017

Liga de Esmalcalda

De Enciclopedia Católica

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Alianza político-religiosa que se cerró formalmente el 27 de febrero de 1531, en Esmalcalda, Hessen-Nassau, entre príncipes protestantes alemanes y ciudades para la mutua defensa. Se firmó por seis años y se estipuló que cualquier ataque militar a cualquiera de los confederados por cuestiones de religión o bajo otro pretexto cualquiera debía considerarse perpetrado contra todos ellos y se había de resistir en común. Formaban parte: el landgrave Felipe de Hesse; el elector Juan de Sajonia y su hijo Juan Federico, los duques Felipe de Brunswick-Grubenhagen y Otto, Ernest, y Francisco de Brunswick-Lünenburg, el príncipe Wolfgang de Anhalt, los condes de Gebhard y Albrecht de Mansfeld y las ciudades de Strasburgo, Ulm, Constanza, Reutlingen, Memmingen, Lindau, Biberach, Isny, Magdeburgo y Bremen. La ciudad de Lübeck se unió a la liga el 3 de mayo y Baviera el 24 de octubre de 1531. Potencias extranjeras pidieron ser incluidas, sobre todo Inglaterra y Francia; ésta aseguró su entrada en 1532. Los príncipes de Sajonia y Hesse fueron nombrados comandantes militares de la confederación y su fuerza militar quedó fijada en 10,000 infantes y 2,000 de caballería.

En una reunión en Esmalcalda en diciembre de 1535 se renovó la alianza por diez años y se decretó el mantenimiento de la fuerza militar con la condición de que en caso de emergencia fuera doblada. En abril de 1536 los duques Ulrich de Würtemberg y Barnim y Philip de Pomerania, las ciudades de Frankfort, Augsburgo, Hamburgo y Hanover se unieron a la liga con muchos otros nuevos confederados. En 1538 se concluyó una alianza con Dinamarca, mientras que los estados alemanes que aceptaban la Reforma se unían también reforzando la organización. Confiados en todo este apoyo, los príncipes protestantes introdujeron la nueva religión en numerosos distritos, suprimieron obispados, confiscaron propiedades eclesiásticas, se resistieron a las ordenanzas imperiales hasta el extremo de rehusar cooperan contra los turcos y despreciaron las decisiones de la corte de justicia imperial.

Para defenderse de estas maquinaciones traicioneras de la confederación, se formó la Liga Católica en 1538 en Nüremberg bajo el liderazgo del emperador. Ambas partes preparaban activamente el conflicto armado, que parecía inminente. Pero las negociaciones de la Dieta de Frankfort de 1539 resultaron en una paz temporal, en parte por la enfermedad del landgrave de Hesse. Durante este respiro el emperador renovó inútilmente sus sinceros pero infructuosos esfuerzos para que se llegase a una solución religiosa, mientras los confederados de Esmalcalda continuaron con sus procedimientos violentos contra los católicos, particularmente en el territorio de Brunswick-Wolfenbüttel, donde el duque Enrique fue injustamente expulsado y se introdujo la nueva religión (1542). Parecía más y más evidente a medida que pasaba el tiempo que el conflicto era inevitable.

La guerra de Esmalcalda comenzó en 1546 cuando el emperador adoptó fuertes medidas contra algunos confederados. Aunque era principalmente un conflicto religioso entre católicos y protestantes, las líneas no se trazaron con precisión. El Papa Pablo III ofreció asistencia militar y financiera y algunos príncipes protestantes, el principal de ellos el duque Maurico de Sajonia, defendieron la causa imperial y católica. El comienzo de las hostilidades fue acompañado por un éxito de los aliados de Esmalcalda; pero sus divisiones e irresolución los debilitó causando su ruina en el sur de Alemania donde príncipes y ciudades se sometieron en rápida sucesión. La Batalla de Mühlberg (24 de abril de 1547) decidió el asunto a favor del emperador en el norte. El elector Juan Federico de Sajonia fue capturado y poco después el landgrave Felipe de Hesse fue obligado a someterse. Las condiciones de paz incluían la transferencia de la dignidad electoral del primero a su primo Mauricio, la reinstalación del duque Enrique de Wolfenbütte en sus dominios, la restauración del obispo Julius Von Pflug a su sede de Naumburg-Zeitz, y una promesa arrancada a los vencidos a reconocer y asistir al Concilio de Trento. Ocurrió la disolución de la Liga de Esmalcalda y el éxito imperial fue completo pero temporal. Unos pocos años después estalló de nuevo el conflicto que terminó con el triunfo del protestantismo.


Bibliografía: WINCKELMANN, Der Schmalkald. Bund (1530-32) u. der Nürnberger Religionsfriede (Strasburg, 1892); HASENCLEVER, Die Politik der Schmalkaldener vor Ausbruch des Schmalkald. Krieges (Marburg, 1903); BERENTELG, Der Schmalkald. Krieg in Norddeutschland (Münster, 1908); JANSSEN, Historia del Pueblo Alemán, tr. CHRISTIE, V (San Luis, 1903), passim; PASTOR, Historia de los Papas, tr. KERR, X (St. Louis, 1910), 166 ss.

Fuente: Weber, Nicholas. "Smalkaldic League." The Catholic Encyclopedia. Vol. 14. New York: Robert Appleton Company, 1912. <http://www.newadvent.org/cathen/14058b.htm>.

Traducido por Pedro Royo. L H M.