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Martes, 23 de enero de 2018

Día de la Expiación

De Enciclopedia Católica

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(Hebreo Yom Hakkippurim. Vulgata, Dies Expiationum, y Dies Propitiationis – Levítico 23,27-28)

Los ritos a observarse en el Día de la Expiación están completamente descritos en el capítulo 16 del Libro de Levítico (cf. Éxodo 30,10; Lev. 23,27-31, 25,9; Núm. 29,7-11). Era un ayuno muy solemne, en el cual no se podía ingerir alimento durante todo el día, y se prohibían los trabajos serviles. Se celebraba el día 10 de Tischri, que cae en septiembre/octubre. Los sacrificios incluían un novillo, un carnero y siete corderos (Núm. 29,8-11). Pero la ceremonia distintiva del día era el ofrecimiento de dos machos cabríos.

“tomará Aarón los dos machos cabríos y los presentará ante Yahveh, a la entrada de la Tienda del Encuentro. Luego echará suertes sobre los dos machos cabríos, uno para Yahveh, y otro para Azazel. Presentará el macho cabrío sobre el cual haya caído la suerte para Yahveh ofreciéndolo como sacrificio por el pecado. El macho cabrío sobre el cual haya caído la suerte para Azazel, lo colocará vivo delante de Yahveh para hacer sobre él la expiación y echarlo al desierto, para Azazel. Acabada la expiación del santuario, de la Tienda del Encuentro y del altar, Aarón presentará el macho cabrío vivo. Imponiendo ambas manos sobre la cabeza del macho cabrío vivo hará confesión sobre él de todas las iniquidades de los israelitas y de todas las rebeldías en todos los pecados de ellos y cargándolas sobre la cabeza del macho cabrío, lo enviará al desierto por medio de un hombre dispuesto para ello. Así el macho cabrío llevará sobre sí todas las iniquidades de ellos, hacia una tierra árida; y soltará el macho cabrío en el desierto. Luego entrará Aarón en la Tienda del Encuentro.” (Lev. 16,7-10, 20-23).

El significado general de la ceremonia es suficientemente mostrado en el texto. Pero los detalles presentan alguna dificultad. La Vulgata caper emissarius, “cabro emisario”, representa el hebreo oscuro Azazel, que no aparece en ningún otro lugar de la Biblia. Se han hecho varios intentos por descifrar su significado. Algunos lo han tomado como el nombre de un lugar donde el hombre que llevaba el cabro lo arrojaba por un precipicio, pues pensaban que su regreso pronosticaba el mal. Otros, con mejor razón, lo toman por el nombre de un espíritu del mal; y de hecho un espíritu con este nombre se menciona en el apócrifo Libro de Enoc, posterior en la literatura judía. Sobre esta interpretación---la cual, aunque no es nueva de ningún modo, halla el favor de algunos críticos modernos---la idea de la ceremonia podría parecer que los pecados eran devueltos al demonio a cuya influencia debieron su origen. Se ha notado que ritos de expiación algo similares prevalecían entre naciones paganas. Y los críticos modernos, que remiten los pasajes anteriores al Código Sacerdotal y a una fecha post-exílica, están dispuestos a considerar el envío del macho cabrío a Azazel como una adaptación de un ceremonial pre-existente.

La importante ceremonia observada en este solemne Día de Expiación lo que hace es dar una prominencia mayor a la necesidad de satisfacción y expiación que estaba presente en todos los ofrecimientos por el pecado ordinarios. Todos estos sacrificios por el pecado, como sabemos por las enseñanzas de la Epístola a los Hebreos, eran figura del gran Sacrifico por venir. Del mismo modo estos ritos de expiación judíos nos hablan de la Cruz de Cristo, y del Sacrificio propiciatorio que diariamente se renueva de una manera incruenta en el Altar Eucarístico. Por esta razón debe ser interesante notar, con Preboste Maltzew, que las oraciones judías usadas en el Día de la Expiación auguraban la conmemoración común de los santos y los fieles difuntos en nuestra Liturgia (Die Liturgien der orthodox-katholischen Kirche des Morgenlandes, 252).


Fuente: Kent, William. "Day of Atonement." The Catholic Encyclopedia. Vol. 2. New York: Robert Appleton Company, 1907. <http://www.newadvent.org/cathen/02054a.htm>.

Traducido por Luz María Hernández Medina.