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Miércoles, 12 de agosto de 2020

Diferencia entre revisiones de «Studia Limensia Capítulo II: La Planta urbana de la Ciudad de los Reyes, y su emblemática política, moral y religiosa»

De Enciclopedia Católica

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[17] La Ciudad debía estar preparada para defenderse de dos tipos de ataques. Protegida por la muralla el duque de la Palta, se ejercitaba militarmente, para no ser sorprendida por los enemigos del Imperio, que eran los enemigos de la Santa Fe. Por otro lado, el corazón del limeño era un castillo interior, siempre sometido a asedio por el Maligno. Job atribulado y devorado por gusanos pregunta: ¿No es toda la vida humana una lucha?  La muralla indica que estamos en el campo de batalla, donde libra el combate espiritual.  La Ciudad de los Reyes tiene un Corazón Eucarístico, y su ciudadano un corazón hambriento del Pan del Cielo. Castillo exterior e interior, que son defendidos místicamente por el fuego de la Caridad, que encienden sus más calificados defensores: Los Santos Ángeles. Desarrollaremos esta idea, en el capítulo III.
 
[17] La Ciudad debía estar preparada para defenderse de dos tipos de ataques. Protegida por la muralla el duque de la Palta, se ejercitaba militarmente, para no ser sorprendida por los enemigos del Imperio, que eran los enemigos de la Santa Fe. Por otro lado, el corazón del limeño era un castillo interior, siempre sometido a asedio por el Maligno. Job atribulado y devorado por gusanos pregunta: ¿No es toda la vida humana una lucha?  La muralla indica que estamos en el campo de batalla, donde libra el combate espiritual.  La Ciudad de los Reyes tiene un Corazón Eucarístico, y su ciudadano un corazón hambriento del Pan del Cielo. Castillo exterior e interior, que son defendidos místicamente por el fuego de la Caridad, que encienden sus más calificados defensores: Los Santos Ángeles. Desarrollaremos esta idea, en el capítulo III.
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[18] La Fama es, emblema que más representativo que se conserva de la Ciudad. A pesar de su relevancia, y de que existen abundante fuentes primarias para exponer acertadamente su simbolismo, se han hecho afirmaciones que no tienen ningún fundamento, como lo veremos en el Capítulo IV

Revisión de 14:13 6 jul 2020

La Planta urbana de la Ciudad de los Reyes, y su emblemática política, moral y religiosa Hasta el día de hoy, no existe un estudio, o ensayo interpretativo, de la emblemática político-moral de la Ciudad de los Reyes. Vamos a proponer aquí, las ideas que nos sugiere el análisis de la planta urbana de la Ciudad de los Reyes, a partir de la planta “definitiva” del Barroco. Es decir, de los planos universalmente conocidos, merced a la imprenta. Entre ellos, sin duda alguna, el que expresa, simbólicamente, el carácter de Lima, es el publicado con motivo de la canonización de Santo Toribio de Mogrovejo [1]. Por lo tanto, no hablaremos de la Ciudad en gestación, ni en embrión de Pizarro, sino de la Ciudad de los Reyes, como la cabeza indiscutible de América del Sur. Es la ciudad de los tiempos de Peralta [2], y de Orejón y Aparicio [3]. Como veremos más adelante, todo lo que está en el grabado, es verificable en la pintura virreinal y en las publicaciones barrocas. A pesar de que todos estos asuntos son evidentes, nadie ha sido capaz de interpretarlos con sagacidad, y a la luz de su real significación. Al analizar cualquier asunto barroco, busquemos siempre la explicación más simple, vayamos al sentido radical. Si ubicamos la raíz, veremos el tronco; y una vez percibido este, veremos la ramificación y el follaje. La iconografía barroca del plano de Lima, es escenográfica y pedagógica. Es decir; “deleitando enseña” [4]. El plano de Lima que analizaremos no es adorno bibliográfico, y los elementos que lo conforman no son decorativos. Son emblemáticos y descriptivos. Para el ciudadano, la urbe es el emblema de sus ideas y creencias. El Barroco es enigma, pero no es Misterio. El Misterio es profundo, inasible e inabarcable. Por el contrario, el enigma barroco pide a gritos ser descubierto, lúdicamente. Por eso, transporta en sí mismo las claves de su interpretación. En el Barroco, el conocimiento de lo fundamental de “Lo Temporal” y de “Lo Eterno” fue universal. Se enseñaba en el púlpito, y se recordaba en los refranes y proverbios [5], “se” veía en las tablas del Teatro, en las Obras de Calderón, y se nutría de la llamada Filosofía Vulgar [6]. Cuando estemos frente a un grabado compuesto de varios elementos, debemos considerar, en primer lugar, que nos están transmitiendo un mensaje. Y que el contenido de ese mensaje es <<Theologia perennis [7]>>, << Philosophia perennis>> y <<Magna Moralia>> o <<Buen Gobierno [8]>>. Toda imagen que veamos, en el conjunto, Debe entenderse individualmente. Y luego, como el eslabón trabado en una cadena discursiva. Un problema, al parecer invencible, que enfrenta todo aquel que desea empezar a estudiar la Emblemática, es el cotejo de la imagen con el texto latino. El empleo de las lenguas clásicas, no era con el fin de volverlo un conocimiento arcano, sino todo lo contrario. Aseguraba su universal difusión, además de verificar el uso inveterado de la lengua, especialmente en la acepción que les daban los antiguos. Las ediciones latinas, eran luego, traducidas a lenguas vernáculas: Castellano, Inglés, Francés, Alemán, Holandés, Ruso etc. ¿Cómo llegaba, entonces, al rústico, al hombre del pueblo, la clave interpretativa, que le permitiera conocer el código propuesto? La respuesta es muy sencilla: Por medio de lo que se conocía como <<Filosofía Vulgar>>; los refranes. El refrán resume la sabiduría popular; son por lo general pareados, lo que permite su fácil aprendizaje y memorización. Aunque pueda mover a risa a cualquier académico de hoy, resumían, sentencias de la Biblia y los Clásicos Europeos. Porque, <<Los dichos de los viejitos, son Evangelios chiquitos>>.

La iconografía religiosa se encuadra en un marco doctrinal fijo, universal y eterno. Expresa la verdad revelada. “De Muchas maneras habló Dios a los hombres””, dice la Escritura. Cristo es el Verbo Eterno de la Boca del Padre. Cristo es el Justo; y la boca del Justo derrama Sabiduría. Y la Sabiduría edificó una casa para sí. La Ciudad de los Reyes es Sabia y docta y Justa. Quien comprenda la ordenación racional de la ciudad, podrá decir, como el Salmista: “He conocido, Señor, el decoro de tu casa ” [9]. Toda persona con un mínimo conocimiento de la Historia de la Salvación, con una formación religiosa básica y con una capacidad intelectual media, debe darse cuenta de que, todo lo referido a la Ciudad de Los Reyes, es predicativo de la Vida, Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Sí: Lima, es una “Ciudad levítica” [10]. Yo diría, además, que es una Ciudad, penitente [11] nupcial, caritativa, telescópica, uranoscópica , y vigilante, eucarística [13], vigilante,militante, pugnante, vindicativa [14] y triunfante. Levítica por ser una ciudad de religiosos y de Santos, cuyo centro era - y es- el Trono del Santísimo Sacramento del Altar. Aquí se pelea bien la batalla contra el enemigo malo, y se le vence. No hay triunfo sin combate. Es Apocalíptica porque así lo señala el mapa escenográfico. Es Nupcial y Eucarística porque Cristo está desposado con Lima, en la persona de Santa Rosa. Isabel Flores de Oliva encabeza la procesión de todas la Vírgenes prudentes. Es Uranoscópica [15], porque escruta el Cielo y sus designios. Es Telescópica [16] porque ve de cerca, la Gloria que lo espera a lo lejos. Es Militante y Pugnante [17], porque es el Real donde se acantonan los Mílites Cristianos y sus Aliados los Arcángeles Arcabuceros, los más eficaces soldados de la Milicia Celeste. Finalmente es Cristícola, porque vive por, y para Cristo; vive en él en comunión eucarística. Y Cristo vive en medio de ellos, Sacramentado, en el Sagrario de la Plaza Mayor. ¿Es posible reconstruir el mensaje jeroglífico que transporta el plano de Lima? ¡Sin duda alguna! Y muy fidedignamente, además. La Ciudad de los Reyes tenía conciencia de sí, y tenía un elevado concepto de sí misma. Presumía de bella, fiel, noble, creyente, piadosa, sabia, justa, y fuerte. Reclamaba su lugar entre las potencias del mundo temporal y a la vez aspiraba a ser trasplantada a la Patria Celestial. Lima se define, ante mundo, mediante el lenguaje simbólico; es decir usaba un lenguaje común a Europa toda. Lima, quiere dar a entender que resultará triumphante porque es inexpugnable en lo material y en lo espiritual. La muralla la libra de enemigos, bandidos y salteadores. La Inquisición la mantiene a salvo del escándalo, de los herejes y de los judaizantes. Mantiene la pureza de la Fe. Al abrigo de los muros florecen con abundantes pimpollos, los perúbicos Parnaso, Minerva, Orfeo y Atenea: ¡La Fama lo pregona! [18] Las imágenes que se exhiben a continuación, demuestran que el plano de Lima, se ajusta plenamente a los patrones, y modelos del lenguaje iconográfico barroco, a los que agrega las cargas semánticas que se busca transmitir, distinguiéndolo de otros planos que ajustan al mismo modelo. ¿Cuál es el quid del mensaje? Todo indica, que es lo definitorio entre lo Temporal y lo Eterno; entre la Eterna Bienaventuranza y la Eterna condenación. Los Santos patronos de la ciudad en la parte superior, y los demonios, figurados en bestias feroces, coinciden, en su rol pedagógico, con el emblema “Me combaten y defienden”. En la Jerusalén figurativa, las murallas son asediadas por bestias fantásticas: Quimeras, dragones y Basiliscos. Seres de pesadilla que escupen fuego y veneno, porque se trata de un enemigo escabioso y mortal. Nada impide decir que la presencia de seres fantásticos en el modelo, permiten que, en la realidad se represente el mal, con fauna que es propia de cada lugar, o cuya existencia y características sea de conocimiento general. Y esto tiene una explicación. Se debe a que no solo se imprime para Lima, sino para el Imperio todo. ¿Qué enemigos puede tener Lima? Sus enemigos, son los enemigos del Imperio; y los enemigos del Imperio, son los enemigos de Dios.



Plano escenográfico Si el cristiano es peregrino en la tierra, el limeño hace ese peregrinaje dentro de las lindes de su ciudad. El plano de Lima materia de comentario, es simbólico de la vida de fe del ciudadano. Señalaremos -primero- los elementos esenciales, para verlos desde la óptica del barroco. El emblema barroco es moralizante, pedagógico, alegórico y ambivalente, porque a la vez exalta el Bien, y vitupera el Mal. Salgamos, idealmente de la Ciudad, para entrar, y poder ir explicando sucesivamente los elementos emblemáticos que nos salgan al paso. Los emblemas que despliega de grabado de Echave y Asu, incluido en la “Estrella de Lima convertida en Sol” nos indican claramente dos cosas: El peligro de vivir en el páramo, en el desierto -donde moran los demonios-donde se perece de hambre y de sed, como ocurre con los que viven en “estado de naturaleza” y “apartados de razón”. Y la bendición, que supone vivir al abrigo de sus murallas. Sólo en la Ciudad Santa, se está finalmente a salvo. Es bendición poder vivir en <<policía>>, al abrigo de la Cristianopolis. <<Ubi homo ibi societas, ubi societas, ibi Ius>>, decían los romanos. Donde está el hombre hay la Sociedad, y donde hay Sociedad reina el Derecho. En la Sociedad Cristiana, todo es caridad, todo es solidaridad, todo es asistencia, porque Reina Cristo Legislador, que con su Sangre rubicunda, firmó y promulgó la Nueva Ley. El plano de Echave es un emblema, lo repetiremos frecuentemente. Lo que nadie parece haber reparado, es que es tributario de dos grabados muy conocidos. De la combinación de ambos, sale la explicación gráfica del carácter cristológico [19] y mariológico [20] de la Ciudad de los Reyes. Todo tiene un fundamento en la Ciudad de los Reyes, respecto de su planta [21], y respecto de sus trazos rectos [22] y oblícuos [23]. Abundaremos en esto más adelante.



Las bestias feroces Las bestias feroces y sanguinarias [24] , son jeroglífico de los demonios; y por tanto de los pecados capitales [25] que anidan en el corazón del hombre , como se ha visto en Capítulo I. Basta su sola mención para recordar de inmediato, la sentencia del Apóstol san Pedro: “Sean prudentes y manténganse despiertos, porque su enemigo el diablo, como un león rugiente, anda buscando a quien devorar” [27]. El camello [28] es jeroglífico de los habitantes del desierto, concretamente remite a asesinos y bandoleros. La identificación de los moros con el demonio, el león, los tigres y las hienas [29], es automática. Mahoma [30] es falso profeta y ha venido para perder a muchos. ¿Quién puede ser después de Cristo-Profeta, sino el Falso Profeta, el lobo rapaz, el lobo disfrazado de cordero? A eso aluden las aves [31] en general y las de las Indias : Ellas prefieren morir antes que ver maculada la belleza de su plumaje. Son figurativas del cristiano, que dice “¡antes morir, que pecar!” En conclusión, se aplican al gobierno general, moral y político de la ciudad, virtudes y propiedades que se encuentran entre las fieras y bestias silvestres, como lo explica detalladamente Andrés Ferrer de Valdecebro. [33] El río y las riberas Hablando en concreto, estamos en presencia de terrenos bañados por las aguas. Vamos a distinguir, aquí, entre lo silvestre y lo artificial. Lo montuno, lo pantanoso y cenagoso, serán sinónimos del jardín de los deleites culpables. De la concupiscencia de todo lo nefasto y deletéreo. De la desobediencia y del fruto del árbol envenenado. Este escenario natural, es el telón de fondo, del escenario barroco, donde merodean las fieras, donde repta la culebra y sisea la serpiente. Es coto de caza de las aves de presa. Es cueva y palenque de bandidos y asesinos. El peligro acecha a cada instante. Si no mata la malaria, lo hace el tigre; si no mata el tigre, será el homicida quien clave la púa mortal. Queda delimitado, entonces, lo perteneciente a los “extramuros”. El jardín plantado, cultivado, y florecido, es propio y característico de la ciudad amurallada. Pertenece a “intramuros”. Lo mismo que toda clase de huertas y tierras de cultivo . Se entiende, como lugar de esparcimiento y recreo, como un Jardín Paradisíaco de artificio. Escenario de santa seducción, inocente romance, y tálamo nupcial, de casto desposorio. El primer tópico lo veremos en esta sección. El segundo lo asociaremos a la sección dedicada a la Agricultura Espiritual, a los cenobios, a los molinos, los huertos, campos de labranza, frutos, semillas, cosecha y recolección oportunas. Y los beneficios ulteriores. Los campos floridos, y las especies florales, serán oportunamente y convenientemente asociadas a las profesiones religiosas de las monjas de clausura. Y a la dolorosa Pasión de Nuestro Señor Jesucristo. El río y las riberas pueden ser predicadas de varias maneras. Como sinónimo de deleites culpables, como una dipsomanía de vicios, que los cenagosos ríos del pecado no sacian nunca. O, por el contrario, es un ameno vergel, un monte nemoroso, “un prado de flores esmaltado florecido por la mano del amado [35]”. Esto, como ya se dijo, será visto más adelante. El río salido de madre, es alegoría del desbordamiento de vicios y concupiscencias nefandas, que conducen al pecador a la Eterna Condenación. El pecado es como un río torrentoso: arrastra, ahoga y mata a quien imprudentemente se entrega al arbitrio de su corriente. Hablamos del Nilo de Vicios, envenado y revuelto por el demonio. Pero hay, un Nilo de Gracias Sacramentales que Cristo ha hecho manar de Su Costado. Brota de la Fuente de la Plaza Mayor, que es el Corazón de la Jerusalén Perúbica, de la Sionia limana. El Río Salutífero, viene cargado de lo que arregla el proceder humano: Buenas obras, rectas intenciones, méritos y virtudes. Cuando desborda este limo santo, convierte a la ribera del alma sedienta, en buen campo donde se siembra la buena semilla. Ese campo se vuelve el jardín de las delicias, regado por ríos de agua viva, donde el ciervo busca la fuente en pos de su ventura [36]. En el coro de la Basílica del Rosario se constata la aplicación local de este paradigma universal. Bien puede ser llamado el “El Jardín de las delicias dominico”. En él se aprecian a Santa Rosa, San Juan Masías y San Martín de Porras, extasiados ante la contemplación del Amor de los Amores. El Rímac es motejado, en los sermonarios limenses, “Nuevo Jordán”. Todo Río tiene crecidas y vaciantes. Lima no es la excepción. Cuando su curso es regular, permite la alimentación de pozos y aljibes, y el regado de las huertas y tierras de cultivo. Las nocivas consecuencias que se experimentan cada vez que el Rímac sale de madre, solo permite alegorías nefastas, referidas a los ríos mitológicos de la Antigüedad: Aqueronte [37], Leteo [38] , Cocito [39] y Estigia [40]. Recapitulemos: Fuera de la Ciudad de los Reyes, está el peligro de muerte. Quien quiera vivir, deberá transitar la vía del Puente, y entrar por la Puerta del Perdón, que Cristo tiene abierta en su Templo Santo. Templo humano, y urbano. Su Corazón abierto, y el Arco sin puerta de la Ciudad Santa, Lima, en la que reina desde el Sagrario de la Catedral. El converso entra la Ciudad de los Reyes; el perverso sale, y se pierde para siempre. El mapa de Echave y Asu, materia de análisis y comentarios, tiene que ser entendido según el mensaje de los grabados presentados, y a la luz de los Salmos.

La Fe de Lima (y por lo tanto del reino), y sus murallas, quedarán incólumes, cuando ocurra el Apocalipsis. Porque, en lo espiritual y en lo hercotectónico, es Plaza Fuerte guardada por los Santos Ángeles. Es Baluarte de la Fe, y junto al Callao emblemático, es Puerto de Salvación. Además, es ciudad inexpugnable: Tiene murallas exteriores, castillos interiores y una torre davídica.

Dicho esto, se entiende el sentido de los Ángeles Arcabuceros, las capillas votivas, en la cabecera del puente, la Nave Mística de la Iglesia, y los diversos Triumphos y Apoteosis que abundan, como tema, en la pintura virreinal. Triunfa en lo militar sobre los moros (Lepanto paradigmático de las pinturas cuzqueñas y los Ángeles arcabuceros), y Triunfa en lo Espiritual y Doctrinal sobre herejes y judíos, que son enemigos y negadores de todo lo que Lima defiende: La Pura y Limpia Concepción, la Presencia Real en la Eucaristía y la Divinidad de Cristo .

Notas

[1] ECHAVE Y ASSU, Francisco de. La estrella de Lima convertida en Sol sobre sus tres coronas, el Beato Toribio Alfonso Mogrovejo, su segundo arzobispo: celebrado con epitalamios sacros y solemnes cultos, por su esposa la Santa Iglesia Metropolitana de Lima, al activo y soberano influjo del Exmo. e Illmo. señor Doct. D. Melchor de Liñan y Cisneros: descripción sacro política de las grandezas de la ciudad de Lima, y compendio histórico eclesiástico de su Santa Iglesia Metropolitana.1688.

[2]El 26 de noviembre de 1663, en la ciudad de Lima nacía Pedro Alejandrino José de Peralta y Barnuevo. Nacido en Lima el 26 de noviembre de 1663. Hijo de Don Francisco de Peralta y Barnuevo, natural de Guadalajara, y de y Magdalena Rocha y Benavides, natural de Lima. Fue el mayor de cinco hermanos. A ingresó a la Universidad de San Marcos, a los 17 años. Se graduó de doctor en Derecho Civil y Canónico, en 1686, y se recibió de abogado ante la Real Audiencia. Las obras temáticamente afines a este estudio son: <<Lima fundada o conquista del Perú>> (1732), <<Lima Triumphante>> (1708), <<Lima inexpugnable>> (1740). <<El Templo de la Fama Vindicado>>.

[3] Presbítero peruano, nacido en Huacho en 1706, y muerto en Lima en 1765. Compositor de inmensa importancia en siglo XVIII. Discípulo de Tomás de Torrejón y Velasco, y como él, fue Maestro de Capilla de la Catedral de Lima. Entre sus composiciones más conocidas podemos mencionar: <<A mecer de un Dios la cuna>>, <<Ah de la esfera de Apolo>>, <<Ah del agua y del aire>>, <<Ah del día>>, <<Ah del gozo>>, <<Ah del mundo>, <<Ah del safir del mundo>>, <<Contrapunto>>, <<De aquel globo>>, <<Despertad canoras avecillas>>, <<Dolores y Gozos de San José>>, <<En el día festivo>>, <<Enigma divino>>, <<Jilguerillo sonoro>>, <<Letanía>>, <<Mariposa>>, <<Pasión según San Juan>>, <<Por besar de este fénix>>, <<Salmos de vísperas>>, <<Tres racionales>>.

[4] Delectare docendo, según la expresión de Horacio.

[5] Pérez de Herrera, Cristóbal. Proverbios morales, y consejos christianos : muy provechosos para concierto, y espejo de vida, adornados de lugares, y textos de las divinas, y humanas letras : y enigmas philosoficas, naturales, y morales, con sus comentos : adornadas con trece emblemas y sus estampas mui curiosas, apropriadas à sus asuntos. Madrid, 1733.

[6] Mal Lara, Juan de (1524-1571). La Philosophia vulgar Madrid, 1568. Además de los refranes contiene una útil tabla con adagios latinos.

[7] Se entiende que la Sagrada Teología es el fundamento y motor de las <<Empresas>> Espirituales, Morales y Políticas.

[8] Mendo, Andrés (1608-1684) Principe perfecto y ministros aiustados : documentos politicos, y morales en emblemas. 1662.

[9] Sal 26, 8. Los autores barrocos del Perú hacen encomio de la belleza de la ciudad, de sus edificios y sus monumentos; lo mismo que alaban su virtud. Santo Tomás de Aquino en la Suma Teológica (i, q 39 a 8) sentencia que el primer requisito de la belleza es la integridad (integritas). Además, se sabe desde la Antigüedad, que la belleza supone proporción y claridad. La integridad es perfección. Lo bello agrada porque es perfecto. El limeño ama a su ciudad porque es bella. Cristo la ama en la persona de Santa Rosa, y se desposa con ella, porque su belleza espiritual es perfecta. Hay identidad entre Cristo y santa Rosa, cuando la santa limana entraba en agonía mortal su rostro se transformaba por ratos en el rostro de Cristo en cruz. En la Ciudad de los Reyes, todo predica la perfección: El Urbanismo y la Geometría urbanas, la Música, la Pintura (como copia fiel del hypogrammon), la Armonía Musical, Métrica Poética, la planificación y distribución espacial de los edificios sagrados y los palacios domésticos. Las casas de Lima son palacios porque, como se comprueba por simple inspección, repitan el trazo de las casas romanas del monte Palatino. Sobre este último asunto Cfr.VELARDE, HÉCTOR. Historia de la Arquitectura. Fondo de Cultura Económica.

[10] Según la expresión de Brading.

[11] Como veremos en su debido momento, una de las plazuelas de la Ciudad de los Reyes, se llamaba de <<La Venturosa>>. Tomaba su nombre de la Iglesia de Santa María Magdalena la Penitente, que tenía anexo un convento de recolección de tres claustros. Santa María Magdalena tiene especial relevancia en la pedagogía del Calvario, y en la alegoría eucarística. Al amparo de los muros de este convento, Fray Diego de Ojeda, compuso un Poema Épico religioso, llamado la <<Cristiada>>.

[12] La ciudad microscópica y telescópica. Es el epítome de la ciudad bien gobernada y pastoreada. Que sabe que es lo que ocurre al interior de la muralla y fuera de ella. Además de las explicaciones de lo balcones, como ciudades en el aire, o como atalaya de esposas enclaustradas por maridos celosos, quiero destacar que un observador espía emplazado en un balcón podía comunicarse con otros situados a distancias predeterminadas. Los Juicios Inquisitoriales demostraron que la delación como sistema de orden interno estaba muy bien organizado. Ciertamente mediante el espionaje auditivo, fue parte de esa cadena de información, junto a la confiscación de documentos. Pero, además, la Historia y el sentido común nos dicen que habían más eslabones en esa cadena: El <<cierra puertas>>, cuyo sonido característico era un código de alarma; los balcones de celosía, que permitían espiar sin ser visto, los campanarios y los alminares. Al campanero ningún detalle se le escapaba. Estaba siempre en su puesto, dado que tenía que marcar los cuartos de hora, y rendir honores a determinados funcionarios. Ricardo Palma, en la Tradición <<El campanero bellaco>> nos muestra qué incómoda, qué delatora y qué vocinglera era la visión panóptica de estos personajes. Finalmente; Si balcones y campanarios permitieron la visión microscópica, los alminares, al interior y al exterior de la ciudad, que se elevaban en todas direcciones, permitían la visión y comunicación telescópicas, que además contaban con el auxilio de tiros de salva, campanas tocadas a rebato, y el intercambio de notificaciones mediante postillones. y según se especula, mediante pasajes secretos. El vigía de las atalayas, y el centinela de las garitas, y el veloz mensajero, fueron y son parte fundamental de todo sistema de seguridad. El estribillo limeño <<Chitón (boca), chitón, la pared tiene agujero>> y el ojo de la <<Puerta del Secreto>>, nos han dado pie a esta necesaria explicación. El Tradicionista Ricardo Palma, afirma en sus <<Tradiciones>> que <<Los campaneros de los conventos ricos tenían por subalternos dos muchachos esclavos, que vestían el hábito de donados. El empleo no era, pues, tan despreciable, cuando el que lo ejercía, aparte de seis pesos de sueldo, casa, refectorio y manos sucias, tenía bajo su dependencia gente a quien mandar. En tiempo del virrey conde de Chinchón creose por el cabildo de Lima el empleo de campanero de la queda, destino que se abolió medio siglo después. El campanero de la queda era la categoría del gremio, y no tenía más obligación que la de hacer tocar a las nueve de la noche campanadas en la torre de la catedral. Era cargo honorífico y muy pretendido, y disfrutaba el sueldo de un peso diario. Tampoco era destino para dormir a pierna suelta; pues si hubo y hay en Lima oficio asendereado y que reclame actividad, es el de campanero; mucho más en los tiempos coloniales, en que abundaban las fiestas religiosas y se echaban a vuelo las campanas por tres días lo menos, siempre que llegaba el cajón de España con la plausible noticia de que al infantico real le había salido la última muela o librado con bien del sarampión y la alfombrilla. Que no era el de campanero oficio exento de riesgo, nos lo dice bien claro la crucecita de madera que hoy mismo puede contemplar el lector limeño incrustada en la pared de la plazuela de San Agustín. Fue el caso que, a fines del siglo pasado, cogido un campanero por las aspas de la Mónica o campana volteadora, voló por el espacio sin necesidad de alas, y no paró hasta estrellarse en la pared fronteriza a la torre>>. [...] Los campaneros y sus ayudantes, que vivían de perenne atalaya en las torres, tenían orden de repicar siempre que por la plazuela de sus conventos pasasen el virrey o el arzobispo, práctica que se conservó hasta los tiempos del marqués de Castel-dos-Ríus. Cfr. Palma, Ricardo. <<El Campanero bellaco>>. Finalmente, habría que recordar que el mirador del Mercado del Baratillo tiene un heraldo clarinero, la torre de Santo Domingo,un ángel, y una figura humana en actitud de correr. Es decir: Alarma, vigilia y presteza.

[13] Gálvez Krüger, Jose. Estudio alegórico de la Fuente de la Plaza Mayor, como Centro de la Cardiomorfosis Urbana de la Ciudad de los Reyes, en Recuperando la Memoria II. Municipalidad de Lima, Lima 2018. Págs.xxxx

[14] Vindicativa y defensora de los Privilegios de María. Lima fue Campeona de la Pura y Limpia Concepción

[15] Pona, Francesco. Francisci Ponae Cardiomorphoseos, siue, Ex corde desumpta emblemata. Lámina XX, Pág, 39. Vemos aquí un corazón que tiene los mil ojos de Argos. Es el corazón humano que medita de día y de noche en las Promesas y Misericordia del Señor. El libro de Pona muestra las disposiciones necesarias para pasar de la esclavitud del pecado a la libertad de los hijos de Dios. Dado el carácter corporativo, de la sociedad virreinal, de fundamento teológico paulino, lo que se predica del ciudadano, se predica de la Ciudad.

[16] Ibíd.

[17] La Ciudad debía estar preparada para defenderse de dos tipos de ataques. Protegida por la muralla el duque de la Palta, se ejercitaba militarmente, para no ser sorprendida por los enemigos del Imperio, que eran los enemigos de la Santa Fe. Por otro lado, el corazón del limeño era un castillo interior, siempre sometido a asedio por el Maligno. Job atribulado y devorado por gusanos pregunta: ¿No es toda la vida humana una lucha? La muralla indica que estamos en el campo de batalla, donde libra el combate espiritual. La Ciudad de los Reyes tiene un Corazón Eucarístico, y su ciudadano un corazón hambriento del Pan del Cielo. Castillo exterior e interior, que son defendidos místicamente por el fuego de la Caridad, que encienden sus más calificados defensores: Los Santos Ángeles. Desarrollaremos esta idea, en el capítulo III.

[18] La Fama es, emblema que más representativo que se conserva de la Ciudad. A pesar de su relevancia, y de que existen abundante fuentes primarias para exponer acertadamente su simbolismo, se han hecho afirmaciones que no tienen ningún fundamento, como lo veremos en el Capítulo IV