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Domingo, 17 de noviembre de 2019

La Última Cena en el Arte virreinal peruano, y su correcta interpretación

De Enciclopedia Católica

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<<Alimentaré a los sacerdotes con manjares sustanciosos, y mi pueblo se saciará de mis bienes>>


A pesar de que el relato evangélico nos indica con precisión que lo acontecido en el Cenáculo fue un encuentro muy privado entre Cristo y los que amaba, sin embargo, vemos una gran cantidad de personas y curiosos. Además, el pintor sugiere que van a ocurrir otros sucesos cercanos en el tiempo inmediato. Separemos, entonces, los elementos que por motivos pedagógicos juntó el pintor, y que nosotros separaremos para mejor comprensión. Comencemos fijando la vista únicamente en los protagonistas del relato evangélico: Cristo y los Doce. A) Vemos ahí celabración de la Pascua figurativa representada en el cordero de la bandeja) B) Los tres candelabros significan la Conglorificación Trinitaria .[1] C) La Celebración de la Pascua Eterna, indicada por el ofrecimiento que Cristo hace de su Cuerpo y de su Sangre en los accidentes de pan y vino. D) El brazo de Cristo levantado al cielo nos indica que la Sagrada Eucaritía ha sido instituida, y que el Sacrificio ha sido aceptado por Dios Padre. [2] E) Cristo, Luz del mundo, está colocado en medio , entre la Lámpara de los Profetas y el Faro de los Doctores de la Iglesia: hablando litúrgicamente, alegorizan “el Lado de la Epístola” y el “Lado de la Evangelio”. Completan el sentido de la Mesa conformados por el <<Pan de Vida>> y el <<Pan de la Palabra>>. F) Hasta las angustias del Sagrado Corazón de Jesús han sido representadas ahí: cuando anuncia que uno de ellos lo va a entregar, Juan se reclina sobre su pecho, y es el único que pudo escuchar los latidos de su angustiado corazón. Mientras tanto, un taimado Judas se lleva la mano al pecho para burlarse de Cristo: ¿Acaso seré yo Señor? La maldad ya inspira y mueve todos los actos de Judas; los demonios, como ladrones a la espera del momento, observan por las ventanas para tentar al resto de los apóstoles. Por que esa noche, todos serían tentados, cada cual a su tiempo.




Vírgenes puras con blancos lirios El árbol cercarán de tu victoria; Y entre espantosos rígidos martirios Varones dignos de inmortal memoria, Y confesores, cual ardientes cirios Abrazados en celo de tu gloria Honrarán tu Pasión, con frutos suaves, Y otros crucificafos que tu sabes” (L. II) Diego de Hojeda.


No puede ser un cuy por varios motivos: el primero y más importante, porque sería un elemento disturbador de la finalidad pedagógica, que era modélica; es decir, no se dejaba al arbitrio o capricho del artista; en segundo lugar porque la censura inquisitorial las hubiese destruido; y en tercer lugar por iconografía universal comparada. Es un corderito lechal.

José Gálvez Krüger