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Domingo, 17 de noviembre de 2019

Diferencia entre revisiones de «El Señor de los Milagros, Patrón y Guarda de la Ciudad de los Reyes (Lima)»

De Enciclopedia Católica

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En la tarde del 13 de noviembre de 1655, la ciudad fue azotada por un fuerte teremoto [2] que derrumbó gran parte de ella. Poco quedó en pie: un paño del muro del Cristo de Pachacamilla se mantuvo milagrosamente intacto, mientras que, en sus alrededores, reinaba la desolación.  
 
En la tarde del 13 de noviembre de 1655, la ciudad fue azotada por un fuerte teremoto [2] que derrumbó gran parte de ella. Poco quedó en pie: un paño del muro del Cristo de Pachacamilla se mantuvo milagrosamente intacto, mientras que, en sus alrededores, reinaba la desolación.  
  
Éste suceso fue el primer milagro reconocido. Años después, se da un paulatino abandono del muro, tal como consta en la documentación coetánea.
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Éste suceso fue el primer milagro reconocido [2]. Años después, se da un paulatino abandono del muro, tal como consta en la documentación coetánea.
  
En 1671, Andrés de León, vecino de la Parroquia de san Sebastián, se conmueve al pasar frente al muro del Señor y de inmediato, asume la responsabilidad de su cuidado. Le construye una peana de adobe a modo de altar y lo cubre con una ramada de mangles. Andrés sufría de un tumor maligno que había sido tratado sin éxito. En el transcurso de ese año, de devota oración y de llevarle flores y ceras al Cristo de la Pared - otro de los nombres por el que era conocido en esa época - se le concede el milagro de curación - que llamamos el primer milagro concedido-. La noticia se esparce por el vecindario y aquel rincón de Pachacamilla
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En 1671, Andrés de León, vecino de la Parroquia de san Sebastián, se conmueve al pasar frente al muro del Señor y de inmediato, asume la responsabilidad de su cuidado. Mandó construir una peana de adobe, a modo de altar, que tenía por toda protección, una ramada de mangles.  
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Andrés sufría de un tumor maligno que había sido tratado sin éxito. En el transcurso de ese año, se entregó a oración devota, a la vez que obsequiaba flores y ceras, al "Cristo de la Pared". En pago, Cristo le concedió el milagro de curación, que se conoce como "el primer milagro concedido"-. La noticia se difunde por el vecindario, y por todo Pachacamilla.

Revisión de 10:36 19 oct 2019

Cuenta la Historia que, por el año 1651, fue pintada la imagen de un Cristo crucificado. flanqueado en la parte superior por el sol y la luna. La imagen de Cristo fue pintada al temple, por un artista anónimo, sobre la pared rudimentaria de un galpón. En dicho galpón, se reunía una cofradía de negros angoleños. Todo esto ocurió en la zona llamada "Pachacamilla", en las afueras de la Lima. [1]

Pachacamilla recibe este el nombre, por ser uno de los lugares donde - en los años posteriores a la fundación de Lima -, fueron reubicados los habitantes de Pachacámac, sitio y templo del oráculo más importante del Perú prehispánico. [1]

En la tarde del 13 de noviembre de 1655, la ciudad fue azotada por un fuerte teremoto [2] que derrumbó gran parte de ella. Poco quedó en pie: un paño del muro del Cristo de Pachacamilla se mantuvo milagrosamente intacto, mientras que, en sus alrededores, reinaba la desolación.

Éste suceso fue el primer milagro reconocido [2]. Años después, se da un paulatino abandono del muro, tal como consta en la documentación coetánea.

En 1671, Andrés de León, vecino de la Parroquia de san Sebastián, se conmueve al pasar frente al muro del Señor y de inmediato, asume la responsabilidad de su cuidado. Mandó construir una peana de adobe, a modo de altar, que tenía por toda protección, una ramada de mangles.

Andrés sufría de un tumor maligno que había sido tratado sin éxito. En el transcurso de ese año, se entregó a oración devota, a la vez que obsequiaba flores y ceras, al "Cristo de la Pared". En pago, Cristo le concedió el milagro de curación, que se conoce como "el primer milagro concedido"-. La noticia se difunde por el vecindario, y por todo Pachacamilla.