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Domingo, 16 de junio de 2019

Diferencia entre revisiones de «Absalón»

De Enciclopedia Católica

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(Sin diferencias)

Revisión de 17:38 14 dic 2006

Abhshalom en hebreo; Abessalom, Apsalomos en griego).

Se refiere al nombre de varias personas distinguidas mencionadas en el Antiguo Testamento (Reyes, Par., Mac.), interpretado como "El Padre de Paz."

(1) Absalón, Hijo de David,

Es el tercero en orden de mención seguido por el cronista (II Reyes, iii, 2, 3) de los hijos nacido en Hebrón durante los primeros años turbulentos de David, rey de Juda, cuando Isboseth, el hijo de Saúl, aún clamaba por el derecho herencia para gobernar sobre Israel. Su madre era Maacha, la hija de Tholmai, Rey de Gessur. El sagrado escritor que esboza para nosotros la carrera de Absalom (II Reyes, xiii-xviii) pone énfasis en la belleza sin defecto que tenía en la juventud, y menciona el lujo de su pelo que cuando fue cortado, pesó más de diez onzas.

La importancia de esta última nota se pone de manifiesto cuando recordamos la importancias que la cultura del pelo tuvo en las devociones de los orientales (incluso notables hasta este día en las oraciones ceremoniales del Dervishes). Así como afeitar la cabeza constituía señal de luto, el ofrecer el pelo al sacerdote era considerado un sacrificio personal, semejante a la ofrenda anual de las primeras frutas en el santuario. Probablemente el cronista también tenía en mente que se trataba de un regalo de la naturaleza que se tuvo con ocasión de la muerte fatal de Absalón.

A un agradable exterior juvenil de Absalón, se unía un temperamento reservado, notable, y pensativo. Estas calificaciones fueron calculadamente fortalecidas en función de un deseo natural de ser un día el representante de ese poder magnífico creado por su padre, del goce probable de que su minoría de nacimiento parecía reservale.

A pesar de su ambición, hay evidencia de que en su juventud, el instinto generoso de honor, que inspira impulsos nobles, no se contradecía con intereses más intensamente egoístas. En tales condiciones, no es extraño que Absalón, fuera idolatrado por aquéllos que estaban alrededor de él, aunque su sentido natural de gratitud y el deber filial se embotó gradualmente, se fue generando una especie de egoísmo que crece en notable proporción cuando se tiene en el afecto ciego de los amigos.

Hubo otras causas que alienaron la relación entre Absalón y su padre. El mayor hijo de David, Amnon, nacido de una madre de Jezrahelite, y heredero probable al trono por causa de su antigüedad, había concebido una pasión violenta por Thamar, la hermosa hermana de Absalón. Incapaz para controlar su afecto, y prevenido de tener acceso a ella dados los convencionalismos de la corte real que separó las esposas del Rey, y Thamar guardado en la casa de su madre, Amnon, con el consejo de su primo Jonadab, finge enfermedad, y al ser visitado por el Rey, su padre, pide que sea Thamar quien lo alimente.

Fue así que Amnon encontró la oportunidad de hacer el mal en relación con la inocencia de su hermanastra. Una vez dañado el objeto de su pasión, él empieza a odiarla inmediatamente, y hace que él sea un recordatorio constante de su mal, para la afligida doncella. Thamar, en la amargura de su dolor, se encuentra con Absalón. Este último hace que ella indique el porque de la violencia de Thamar hacia ella. David está informado, pero, aparentemente no tiene la disposición de hacer que la desgracia de su heredero se haga pública, y no castiga el crimen.

Esto le da el pretexto a Absalón para vengar el mal, respecto al cual ahora no sólo Amnon, sino también su padre David, aparecen como responsables para él. Lleva a Thamar a su casa y callada, pero determinantemente pone en ejecución su plan. El sagrado escritor señala que Absalón nunca habló a Amnon, pero lo odió a muerte.

Durante dos años Absalón llevó su resentimiento en silencio, cuando encontró ocasión para actuar abiertamente. Desde los días de los patriarcas había sido la costumbre entre los príncipes pastorales de Israel, celebrar una fiesta pública de acción de gracias mediante el esquileo anual de la oveja. La primera de las bandadas fue ordenada por los sacerdotes (Deut., xviii, 4), y la santidad de la fiesta hizo difícil que cualquier miembro de la familia tribal se ausentara.

El sagrado escritor no declara que había en la mente de David una sospecha secreta sobre lo que Absalón meditaba. La referencia a eventos pasados podía dar una pista. En tiempos de Jacob, otro Thamar (General, xxxviii, 6) aprovechó un esquileo de oveja para encontrar medios de vengar un mal similar, aunque de una manera menos sangrienta que lo contemplado por Absalón en la presente ocasión.

Aunque David se excusa de asistir al gran esquileo de las ovejas, atiende el pedido de Absalón, en cuanto a enviar allí a Amnon para representarlo. La reunión festiva de la casa real tiene lugar a Baalhasor, al este del valle del camino que lleva a Sichem, cerca de Ephraim. Cuando el banquete está en su altura, y Amnon se ha entregado a los placeres de vino, se imponen sobre él los fieles sirvientes de Absalón y lo matan con cuchillos.

El resto de la concurrencia huye. El propio Absalón escapa del enojo inevitable de su padre buscando refugio en la casa de su abuelo maternal en Gessur. Aquí él espera permanecer hasta que el pesar de su padre cesara. El podría perdonarse y podría revocarse a la corte real. Pero David no cede tan rápidamente. Después de tres años de destierro, Absalón, a través de la intervención de Joab, el sobrino de David y el general designado se permite volver a la ciudad, sin embargo, permitiéndose entrar en la presencia del Rey. En esta condición Absalón vive durante dos años, buscando recobrar el favor de su padre a través del Joab.

El propio Joab es renuente a presionar sobre el asunto, hasta que Absalom, poniendo fuego a las cosechas de su pariente, Joab obliga a venir a él con una vista a fin de buscar reparación de lo hecho. Absalón transforma esta oportunidad de altercado con Joab a fin de suplicar sobre su propio abandono y condición humillada: Yo me moriría más bien ignominiosamente, él se defiende, que tener que poseer contra mí este rencor del Rey contra mí todos los días de mi vida. Como resultado Absalón es recibido por el Rey.

Restaurado a su magnífica dignidad anterior y la confianza de su padre, Absalón entra ahora en ese curso de secreto que traza su ambición insistente y la oportunidad que le brinda el que su nombre tiene como un sinónimo de revuelta antinatural. Congraciándose con el testamento bueno de las personas, y al mismo tiempo criando descontento respecto a las condiciones del reino de su padre, él tiene éxito preparando las mentes de los se indispusieron para un levantamiento general.

Después de cuatro años la Septuagésima indica "cuarenta" que son evidentemente una lectura errónea, como aparece del hebreo (Keri), Syriac, y las versiones árabes] de actividad confidencial y enérgica, Absalón pide a la licencia del Rey reparar a Hebron. Él puede llenar un voto auto-impuesto, haciéndolo mientras está en cautividad en Gessur. Ya se habían consumado preparaciones para un levantamiento simultáneo de los adherentes confidenciales de Absalón en diferentes partes del país, y los emisarios estaban listos proclamar al nuevo rey. Achitofel, uno del consejeros más antiguos de David, había unido a los conspiradores, y por medio de su plan una corriente fuerte estaba dirigiéndose contra David.

Cuando, en medio del sonido de trompetas y los gritos del ejército, la proclamación del nuevo rey es del conocimiento de David, él congrega a sus seguidores confiados y rápidamente va hacia la cuesta de olivos, esperando cruzar Jordania a tiempo para escapar de la ambiciosa furia. De esta manera, él se encuentra a su fiel funcionario Chusai fiel a quien le aconseja unirse a Absalón.

"Serás inútil para mí si usted vas con nosotros. Pero si te unes a Absalón, y le dices: Yo soy tu seguidor, oh Rey, como una vez lo fue mí padre, él te recibirá, y tendrás el poder de para frustrar los planes de Achitofel que me ha traicionado." Chusai actúa conforme lo dicho, y tiene éxito ganando la confianza de Absalón.

Tan hábilmente él juega su papel como adherente a la rebelión que, mediante su sugerencia, fingiendo la inutilidad de seguir a David, llega a prevalecer contra el señalamiento urgente de Achitofel que le insta a Absalón a que ataque al Rey. El objetivo era no dar tiempo para la organización de la guardia personal, últimamente fortalecida por el asentamiento de seiscientos soldados en Gethaean. El evento demuestra la exactitud de la previsión de Achitofel.

David se informa secretamente del retraso de Absalón, e inmediatamente envía a sus tres generales, Joab, Abisai, y Ethai, atacar a los organizadores rebeldes en el lado oriental de la colina. Escudados por un bosque, los hombres de David proceden y encuentran a las indefensas fuerzas de Absalón en el borde de los bosques que rodean la llanura redonda. Lo hacen en un punto en el que (probablemente) hoy día es Mukaah. Allí ocurre una matanza espantosa, y los rebeldes desorganizados, son derrotados rápidamente.

Absalón huye alocadamente. De pronto se encuentra que él aturdido por un golpe, mientras su cabeza se ve atrapada en las ramas bajas de un árbol de terebinth. Al mismo tiempo su largo pelo suelto se enreda en el espeso follaje espeso, mientras que su asustado animal huye, dejándolo suspendido sobre la tierra. Antes de que él pueda desprenderse, es espiado por uno de los soldados que, está atento a de las palabras del Rey, "Quíta la vida de Absalom", dice en atención a Joab respecto a la condición de la juventud desgraciada. El viejo general, menos escrupuloso, y ávido para librar a su amo de tan peligroso un enemigo, perfora tres veces el cuerpo de Absalón con su jabalina. Cuando se lleva la noticia de la muerte de Absalón a David, él se pone inconsolable. "Mi hijo Absalón, Absalón mi hijo: haría que Dios me hiciera morir por ti, Absalón mi hijo, mi hijo Absalón".

Los sagrados textos establecen que Absalón se enterró bajo un gran montón de piedras (II Reyes, xviii, 17) cerca de la escena de su desastre. El viajero hoy puede ver una tumba de estilo Greco-judío, al este del Kidrón que se designa como el sepulcro de Absalón, pero que es evidentemente de construcción mucho más tardía y que probablemente pertenece a uno de los reyes judíos del período de Asmonean (Josephus, De Bello Jud., V, xii, 2).

Absalón tenía tres hijos que se murieron ante él. Él dejó un hija Maaca (Thamar), quién se casó después a Roboam, hijo de Solomón (II Par., xi, 20), aunque hay alguna duda acerca de la identidad de este nombre mencionada en el Libro de Reyes y en Paralipomenon.

(2) Absalón, padre de Matatías, (II Mach., xi, 70). Quizás idéntico con Absalón, padre de Jonatán (II Mach., xiii, 11).

(3) Absalón, padre de Jonatán, Uno de los dos embajadores a quienes Judas Macabeo envió a Lisias, procurador de Antiocos (II Mach., xi, 17), idéntico con el antes mencionado.


H.J. HEUSER Traducción al castellano de Giovanni E. Reyes