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Lunes, 23 de octubre de 2017

Valentiniano I

De Enciclopedia Católica

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(FLAVIUS VALENTINIANUS) Emperador de Occidente, de 364 a 375. Nació en Cibalis (probablemente Mikanovici), Pannonia, Hungría, nacido de humildes padres en 321. Murió en Bregetio, cerca de Pressburgo, el 17 de noviembre de 375. A temprana edad entró al ejército y llegó a ser tribuno en 360, y acompañó a Julián el Apóstata a Antioquía, de allí fue al exilio a Gaul, por rechazar el rendir honores a los ídolos.

A la muerte de Joviano, Valentiniano fue proclamado emperador (26 de febrero de 364). Nombró a su hermano Valens, como gobernador de Oriente. En 365, fue nuevamente a Gaul para detener las incursiones de Alammani y de los burgundianos. Estos últimos fueron derrotados en Charpeigne y Chalons-sur-Marne, pero en 367 capturaron Mainz.

Un poco más tarde, ellos fueron destronados por Valentiniano en Solicinium, pero con grandes pérdidas por parte de los romanos. En 374, Valentiniano concluyó un tratado con el rey Macrianus. En 368, los Pics y los Scots, fueron puestos en retirada hacia Bretaña, y se formó la provincia Valencia.

Mientras tanto en Gaul, Valentiniano repudió a su primera esposa Valeria Severa, y se casó con la siciliana Justina, quién llegó a ser la madre de Valentiniano II. En junio de 374, el emperador fue llamado a Illyricum, debido a las incursiones de Quadi y de los sarmatianos. Estableció sus cuarteles generales en Bregetio, fue allí durante negociaciones con los Quadi, que murió de apoplejía. Fue enterrado en Constantinopla.

Aunque fue un sincero cristiano, Valentiniano generalmente se abstuvo de interferir en asuntos religiosos, a menos que el interés público lo forzara a actuar. Probablemente en las tareas que emprendió y con el fin de observar imparcialidad, llegó a favorecer en algunos casos a los arianos, su conducta contrastó muy fuertemente con la de Valens, quien ardientemente apoyó a los arianos.

Valentiniano revocó el edicto juliano que prohibía enseñar a los cristianos. Prohibió prácticas de sacrificios nocturnas y mágicas, probablemente porque ellas fueron causa en varios casos de desórdenes públicos. Se estima que a requerimiento de Praextatus, procónsul de Achaia, toleró los misterios de Eleusis, y en el año 371 declaró como legal la “haruspicia”.

Constantius había anteriormente aplicado la propiedad de templos paganos a las iglesias católicas, y Juliano le había dado a la iglesia, la propiedad de muchos otros templos, pero Valentiniano estableció una transferencia completa de la propiedad, posiblemente por un deseo de riqueza. Quizá influyó también el deseo de ser imparcial hacia todas las religiones, y de tratar de reducir los impuestos.

Restauró la cruz y el nombre de Cristo en el “labarum”, algo que había sido eliminado por Juliano. Además apoyó al Papa Damasus contra Ursinus en la disputa concerniente a la elección papal, prohibió los procedimientos judiciales de los domingos, exceptuando para los soldados cristianos que guardaban templos paganos, o cristianos que eran gladiadores.

Por otra parte incrementó los privilegios de los padres provincianos del paganismo (tal y como la vieja religión romana los llamó), restringió el derecho de asilo, prohibió que clérigos cristianos recibieran legados de mujeres cristianas, a menos que fueran sus parientes, aún cuando no se tuvo una restricción correspondiente respecto a sacerdotes paganos. Más aún, permitió que los poderosos económicamente, pudieran llegar a ser clérigos para poder disfrutar de la inmunidad clerical, les prohibió a ellos recibir órdenes a menos que hubieran renunciado a su patrimonio. Ordenó a los obispos a ser tratados como sus compañeros.

Consideró que los maniqueos creaban disturbios políticos y en 372 prohibió sus reuniones en Roma, confiscó sus casas y llegó a castigar a sus maestros. Apoyó al Obispo Ariano de Milán, Auxentius, cuando lo se le ex comunicó, sin embargo confirmó los decretos del Sínodo de Illyria (375) los pneumatomaquianos, y dirigió una carta a los obispos de Asia ordenando que fuera enseñada la doctrina de la Trinidad. No obstante, la práctica de Valens obstaculizó el reforzamiento de instrucciones en este punto.

Valentiniano fue amable, pero vano. Fue valiente y un soldado muy diestro, y estuvo listo para profesar su fe de manera abierta. Deseó restaurar los asuntos a las condiciones en las cuales las había dejado Constantino, pero al hacer eso omitió establecer sus propios puntos de vista. Su actividad legislativa fue muy grande, tanto como sus edictos, por ejemplo en uno de ellos, en el año 368, nombró catorce médicos en Roma para que cuidaran de los pobres utilizando para ello recursos públicos.

ALLARD, Le christianisme et l'empire romain (Paris, 1897); DE BROGLIE, L'eglise et l'empire romain; TILLEMONT, Hist. des empereurs, V; HODGKIN, Italy and Her Invaders, I (London, 1880); SOCRATES, Hist. eccl., IV.

A. A. MACERLEAN

Transcripción de Michael T. Barrett

Traducción al castellano de Giovanni E. Reyes

Dedicado a las pobres almas en el Purgatorio.