Herramientas personales
En la EC encontrarás artículos autorizados
sobre la fe católica
Miércoles, 18 de octubre de 2017

Papa Alejandro VIII

De Enciclopedia Católica

Saltar a: navegación, buscar

Pietro Ottoboni, nació en Venecia en Abril de 1610; fue elegido [Papa] el 5 Octubre de 1689 y murió en Roma el 1 de febrero de 1691. Era hijo de Marco Ottoboni, canciller de la República de Venecia, descendía de una familia noble de esa ciudad. El futuro Papa disfrutaba de una riqueza y posición social que le ayudó a tener una educación perfecta. Sus primeros estudios los hizo con marcada brillantez en la Universidad de Padua (vide), dónde en 1627 se doctoró en derecho canónico y civil. Durante el pontificado de Urbano VIII estuvo en Roma (1623-44), y fue nombrado gobernador de Terni, Rieti, y Spoleto. Durante catorce años sirvió en la Rota (vide) como auditor. A instancia de la República [de Venecia] este hijo predilecto fue ordenado Cardenal por Inocencio X (19 febrero, 1652), quien más tarde le concedió el Obispado de Brescia en territorio de Venecia, allí pasó los mejores años de su madurez tranquilamente. Clemente IX lo hizo Cardenal de la Curia. Ya era octogenario cuando accedió al Papado, aunque tan sólo vivió por dieciséis meses más y en tan breve tiempo pocas cosas de importancia se hicieron. Luis XIV de Francia, cuya situación política era entonces crítica, se benefició de las disposiciones pacíficas del nuevo Papa; le restauró Aviñón y renunció a los abusivos derechos de asilo en las Embajadas francesas. (Ver ALEJANDRO VII.) Pero el espíritu conciliatorio del rey no disuadió al decidido Papa para proclamar (4 agosto 1690) que la Declaración de las Libertades Galicanas (vide), redactado en 1682, era nulo e inválido. Ayudó a su Venecia natal con subsidios generosos en la guerra contra los turcos, y compró para la Biblioteca Vaticana los libros y manuscritos que pertenecieron a la Reina Cristina de Suecia.

Condenó un número de doctrinas diversas con proposiciones erróneas, entre ellas (24 agosto, 1690), la doctrina del “pecado filosófico" (ver PECADO); cf. Denzinger, "Enchiridion Symb. et Defin." (9th. ed., Friburgo, 1900), 274-278; y Libre "Dict. del théol. cath." (París, 1903), I, 748-763.

Fue Alejandro un hombre recto, generoso, amante de la paz, e indulgente. Compasivo con los pobres de la casi paupérrima Italia, buscó socorrerles reduciendo los impuestos. Pero esta misma naturaleza generosa lo llevó a relacionarse y conceder riquezas para aquellos que las codiciaban; en su nombre, y en descrédito de su pontificado, restableció oficios que habían sido suprimidas por su predecesor.

J. B. PETERSON Transcrito por Gerard Haffner Traducido por Juan Miguel Rodríguez Sánchez, España.