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Viernes, 20 de octubre de 2017

Líbano

De Enciclopedia Católica

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Columnas romanas en Balbeek
El Líbano (Labn nu, en asirio; Lebanôn en hebreo; posiblemente Ramunu en egipcio; Libanos en griego), hoy día Jebel Libnân, o "Montaña Blanca" (raíz semítica laban), llamado así por la nieve que cubre las cumbres más altas durante casi el año entero, o por la piedra caliza cuya blancura resplandece en la distancia.
La hermosa geografía del Líbano
El centro de la gran cordillera de Asiria Central, que se extiende desde el N.N.E. al S.S.O. casi paralelamente al mar por alrededor de 95 millas, de 33°20' a 34°40', se separa en el sur por el Qâsimiye desde las colinas rurales de Galilea; en el norte por Nahr el-Keb r de Jebel el-Ansarieh. Consiste de dos cadenas montañosas paralelas de la misma formación: la occidental, o propiamente el Líbano, llamado Jebel el-gharbi; la oriental, conocida como Jebel el-sharqi (el Antilíbano de los griegos). La masa principal fue dividida hacia el final de la formación Terciaria (Plioceno), formando la parte norte de la fisura del Jordán, la cual se extiende hacia el sur al Mar Rojo. Geológicamente hay cuatro estratos, los cuales son fácilmente distinguibles en los barrancos profundamente hendidos.
Fortaleza en Sidón
El primer estrato, que consiste de una capa de roca caliza (de Araya) de alrededor de 980 pies de grosor, escasamente contiene fósiles (cidaris glandaria, corales y esponjas) y pertenece al Cenomaniano, el más antiguo del Jurásico superior.
Iglesia de San Juan, Biblos
Sobre este yace un compuesto ricamente fosilizado (cefalópodos) de arenisca, que varía de 650 a 1630 pies de grosor, y marga arcillosa, dividido por capas de un depósito calcáreo (Trigonia o arenisca de Nubia). Masas basálticas de lava aparecen en la arenisca. Turba, mineral de hierro y rastros de cobre también están presentes, así como resina fosilizada en los esquistos de carbón. La tercer capa de piedra caliza del Líbano (de alrededor de 3580 pies de grosor) se caracteriza en la base por los abundantes bancos de ostras o por piedra caliza de hipurita (Cenomaniano-Turon). Una peculiaridad es la pizarra de Hakel, que contiene peces fósiles, encontrados también en la piedra caliza margosa de Sâhil Alma. En el Antilíbano (el Beqâ'a), y en las orillas externas del Líbano, un cuarto estrato de Senoniano (de no más de 300 pies de grosor) aparece en un pedernal de creta y piedra caliza.
Anfiteatro en la necrópolis de Biblos
Las cumbres más altas de estas montañas estan en la cadena occidental. Se levantan en el Arz Libnân a una altura de más de 9,800 pies, como Dahr el-Qodib; Jebel Makmal; Dahr el-Dubab (Qarn Sauda), alrededor de 10,000 pies. No se tienen medidas exactas. Hacia el sur la elevación no es tan grande: Jebel-el-Muneitira, 9,130; Jebel Sannin, 8,500 pies. En el Antilíbano el Tala' at Mûsa tiene 8,710 pies de altura; Hermon, 9,300. Se pueden observar en las cimas depósitos debidos a las formaciones glaciares, pero nadie aún ha llegado a la cota de nieve. Entre el Líbano y el Antilíbano se extiende la meseta de Beqâ'a, de 5 a 9 millas de anchura, alrededor de 70 millas de longitud, sin elevación, considerada por varios el verdadero Coelig; lesiria. La llanura del Líbano (D.V. Líbano) mencionada en Josué 11, 17 y 12, 7 probablemente es Merj 'Aiyun.
Gradas deñ hipódromo de Tiro
Las partes del sur y centro son muy fértiles hoy en día. Cerca de Baalbek está la cuenca (de alrededor de 3,800 pies) entre el sur y el norte, entre el Nahr el-'Asi (Orontes) y el Nahr el-Lîtâni (no el Leontes), la cual, como Nahr el-Qâsimiye, se vacía al mar un poco al norte de Tiro. La ladera occidental del Líbano tiene muchos manantiales y ríos que atraviesan la piedra caliza después de un curso parcialmente subterráneo, por ejemplo el Nahr el-Kelb. Del sur al norte venimos en sucesión hacia el Nahr el-Zaherâni; Nahr el-'Awali; Nahr Dâmûr (Tamyras); Nahr Beirut (Magoras); Nahr el-Kelb (Lykus), en cuya embocadura se encuentran inscripciones en egipcio, asirio, griego y latín; Nahr Ibrâhîm (Adonis), en cuya fuente estaba Afga (Apheka), el célebre templo de Venus con su obsceno y sangriento culto, destruido por Constantino; finalmente el Nahr el-Joz y Nahr Qadîsha. La ladera oriental y el Antilíbano son menos favorecidos. En el norte y el este del Antilíbano hay gran escacez de agua. Hacia el sur hay unos pocos afluentes del Lîtâni, sobre todo el célebre Baradâ, el río de Damasco (con 'Ain Fîje), el Abana de las Sagradas Escrituras (2 Reyes 5, 12).
El Papa recibe a la delegación libanesa que fue a Roma para l ainauguración de la estatua de San Marón
Hermon alimenta las tres fuentes del Jordán.

La proximidad con el mar causa humedad y calor proporcionado en el lado occidental. Las montañas son frecuentadas como lugares de veraneo por su clima agradable. En el Beqâ'a el invierno tiende a ser agudo. Durante los duros inviernos la nieve desciende hasta las cordilleras más estrechas del Líbano. A lo largo de la costa las heladas son inusuales. En octubre la temporada de lluvia se inaugura con chubascos repentinos y violentos. Desde diciembre hasta febrero hay, en promedio, doce días de lluvia. En mayo la lluvia es poco frecuente. Los efectos de las tormentas, que frecuentemente son de violencia tropical y acompañadas de truenos y relámpagos, son vistos en la excesiva erosión de los valles.

Los puentes naturales son también el resultado de la erosión, por ejemplo los de Âqûra y Jisr el-Hajar (con una amplitud de alrededor de 130 pies, más de 65 sobre el Neba' el-Leben). En la región occidental, donde el agua es copiosa, la flora es abundante y de gran variedad. En tiempos prehistóricos toda la cadena montañosa, hasta la costa, estaba cubierta de bosques. Según el Antiguo Testamento y la literatura profana, el Líbano era conocido por su abundancia de madera. El cedro, pino, arce, tilo y roble hicieron lucrativa la posesión las montañas. Salomón e Hiram, egipcio y asirio, sacaron provecho de estos recursos. Hoy en día, por el saqueo absurdo y el progreso del cultivo, el Líbano ha sido en gran parte despojado de su antiguo esplendor. Se encuentra cedro en algunos pocos lugares, aunque todas las condiciones climáticas condiciones para su próspero crecimiento están presentes.

Grandes extensiones se utilizan actualmente para el cultivo de plantas; olivos, higueras y moreras constituyen el riqueza de hoy. Granada, durazno y chabacano (en Damasco y alrededores), almendra, nuez, membrillo y otras variedades de frutas florecen. La uva madura a una altitud de casi 5,000 pies. El cultivo de la vid se ha desarrollado ventajosamente. El grano florece a una altitud de 6,200 pies, pero es poco cultivado. Un número de arbustos de aroma dulce merecen mención: mirto, adelfa, salvia, lavanda, etc., a cuyas fragrancias el Antiguo Testamento atribuye parte de la fama del Líbano. En el oeste, en general, se encuentra la flora del Mediterráneo, y, en las alturas, la flora alpina. En la ladera oriental, en Beqâ'a del norte y en el Antilíbano, con su clima seco y severo, la flora es la de las estepas.

La fauna prehistórica era muy diferente de la de hoy en día; ciervos, bisontes, caballos salvajes, jabalíes, linces, leones, osos y cabras salvajes habitaban los bosques. Tan remotamente como los tiempos asirios y babilonios el Líbano fue célebre como un territorio acotado de cacería. Hoy día el número de ciervos disminuye en gran medida. Son raros los osos, lobos y panteras. Hienas, chacales y jabalíes son más comunes. La aves no están bien representadas. Las cantantes son inusuales. Palomas silvestres, lagópodos alpinos, águilas y halcones se encuentran con mayor frecuencia. Los reptiles son bastante numerosos. Serpientes, usualmente venenosas, abundan, y lagartos también (camaleones, lagartijas).

Se encuentran rastros de ocupación humana que datan de tiempos prehistóricos. No sólo de la boca de la Qâsimiye a Trípoli, sino también en las montañas y en un Beq a han sido descubiertos restos genuinos del neolítico y paleolítico. Huesos humanos rotos sugieren canibalismo de los aborígenes. En tiempos históricos los amorreos aparecieron, mientras que en el período de los reyes israelitas los fenicios ejercieron dominio sobre el Líbano, y Salomón levantó edificios ahí (1 Reyes 5, 6 ss.; 9,19 ). Más tarde los itureanos ocuparon el Líbano, y en la era cristiana los maronitas . Las sangrientas persecuciones de 1860 provocaron una ligera mejoría de las condiciones en parte del país, especialmente por la interferencia de Francia . La provincia independiente del Líbano tiene un gobernador cristiano nombrado por el sultán y aprobado por las potencias. Beteddîn, cerca de Deir-el-Qamar, es la sede del gobierno.

Los habitantes en 1900 eran alrededor de 400,000; la mayor parte son católicos maronitas; aproximadamente el 8 por ciento griegos uniatos; el 13 por ciento ortodoxos griegos; el 12 por ciento drusos; un 4 por ciento chiitas metawiles; 3 por ciento sunnitas. El espíritu del viaje se ha apoderado de la maronitas, quienes buscan ganancias en Egipto, los Estados Unidos o en Latinoamérica, regresando posteriormente a sus montañas. Eclesiásticamente los maronitas están sujetos a un patriarca que vive en el monasterio de Qannobin. Numerosos conventos, algunos de ellos opulentos, se encuentran dispersos por las colinas. Mantienen las escuelas y han establecido imprentas. La educación superior se da principalmente por sacerdotes europeos, pero los nativos también participan activamente. Las misiones protestantes americanas desde hace mucho tiempo han entrado en competencia. Para la educación de las niñas, hermanas nativas instructoras (mariametas) son empleadas conjuntamente con europeos.

En tiempos de paz la administración cristiana ha obtenido buenos resultados. La seguridad y el orden se han establecido, y mucho se ha hecho en favor del comercio. La carretera de Beirut a Damasco (de unas 70 millas) fue construida en 1862, y otros caminos posteriormente, como el que sigue la costa, el de Beirut a Jezzîn, de Jezzîn a Saida, etc. En 1895 el primer ferrocarril se abrió desde Beirut a Damasco (90 millas), el cual en el Líbano alcanza una altitud de 4,850 pies, y en el Antilíbano 4,570 pies. El ramal ferroviario que va de Rayâq a Haleb fue inaugurado en 1906. Más planes están puestos en consideración, principalmente para una mejor conección con Beqâ'a.

Traducido por Juan Carlos Salinas.