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Domingo, 22 de octubre de 2017

Gottschalk de Orbais

De Enciclopedia Católica

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Gotescalco de Orbais o de Fulda. Teólogo medieval, nacido hacia el 800, y probablemente muerto el 30 de octubre de 868 ( u 869 )en el monasterio de Hautvilliers cerca de Reims. Era hijo de un conde sajón llamado Berno que lo presentó, siendo aún un niño, como oblato en el monasterio benedictino de Fulda. Cuando tuvo la edad y no sintiendo la vocación al estado religioso, pidió abandonar el monasterio, pero el abad, Rábano Mauro, siguiendo la opinión que prevalecía por entonces de que un niño ofrecido como oblato por sus padres estaba obligado a hacerse religioso, le obligó contra su voluntad. Huyó de Fulda antes de recibir las órdenes mayores y obtuvo la dispensa de sus votos en un concilio en Maguncia, en junio de 829, pero Rábano Mauro apeló al emperador y defendió su postura en un tratado especial "De oblatione puerorum" (P.L., CVII, 419-440), por lo que Gostescalco fue obligado a vivir la vida de monje aunque se le permitió marcharse al monasterio de Orbais, en la diócesis de Soissons.

Para hacer más soportable su forzada vida, Gotescalco, que tenía brillantes talentos, se dio al estudio de la teología, encontrando gran placer en las obras de S. Agustín cuya doctrina de la gracia y de la predestinación le atrajeron de manera especial.Si creemos a sus oponentes, Gotescalco malinterpretó algunos pasajes difíciles de los escritos de S. Agustín y desarrolló la falsa doctrina de una predestinación doble y completa para la salvación eterna y la eterna reprobación.

Abandonó su monasterio sin permiso y bajo el pretexto de un peregrinaje a Roma, viajó por Italia, extendiendo su doctrina por todas las partes a las que iba.

En 840, el futuro obispo de Brescia, Noting, informó a Rábano Mauro de la rápida extensión de las doctrinas de Gotescalco por la Italia Superior y le pidió que escribiera un tratado contra él. El tratado se halla en P.L., CIXII, 1530-53.

Tras su vuelta de Italia, Gotescalco se hizo ordenar sacerdote, no por el Obispo de Soissons, a cuya diócesis pertenecía, sino por Richbold de Reims, obispo auxiliar, retornando después a Italia.

En 846 Rábano Mauro avisó al conde Eberhard de Friuli contra Gotescalco, que estaba disfrutando de la hospitalidad del conde. Volvió entonces a Alemania por Dalmacia, Panonia y Noricum. El 1 de octubre de 848 apareció en el concilio de Maguncia, donde se condenó como herética su doctrina de la predestinación y él fue entregado a su metropolitano, Hincmaro de Reims, para que se le castigara.

En un sínodo en Quierzy en la primavera de 849 fue obligado a quemar sus escritos, fue depuesto de su oficio de presbítero por haber sido ordenado por un obispo auxiliar sin el consentimiento ni el conocimiento de su propio obispo y se le azotó según la regla de S. Benito que prescribe ese castigo para los monjes desobedientes. Se le recluyó de por vida en el monasterio de Hautvilliers donde murió obstinado y mentalmente enfermo, después de veinte años de reclusión.

Se han perdido la mayor parte de los escritos de Gotescalco. Permanecen unos pocos tratados cortos en defensa de su doctrina de la predestinación, en forma de dos confesiones de fe (P.L., CXXI, 347-366); algunos fragmentos de una obra contra Rábano Mauro (P.L. loc.cit. 365-368); y algunos poemas bien escritos (Traube, loc. cit. Abajo).

Es dudoso que la doctrina de Gotescalco sobre la predestinación sea herética. Nada en los escritos que nos han llegado impide que se interpreten en sentido católico. De hecho enseña que Dios no quiere que todos los hombres se salven y que Cristo murió sólo por aquellos que estaban predestinados a la salvación, pero estas doctrina no son necesariamente heréticas. Pudo haber querido decir (como parece garantizar lo que ha sobrevivido de sus obras) que como consecuencia del conocimiento previo de Dios de que algunos hombres mueren en pecado, El no quiere que se salven; y que la muerte de Cristo no sirvió a los que se condenarán por sus pecados. Sus doctrinas sobre la Trinidad apenas admite una interpretación católica. Parece mantener que la única y común naturaleza de las Tres personas es unicamente un abstrato universal que se individualiza y recibe existencia concreta en las Tres personas y que cada persona tiene su propia y separada deidad (ver Hincmaro "De una et non trina deitate" in P.L., CXXV, 473-618).

Michael T. Ott.


Transcrito por Joseph P. Thomas.


Traducido por Pedro Royo


The Catholic Encyclopedia, Volume VI. Published 1909. New York: Robert Appleton Company. Nihil Obstat, September 1, 1909. Remy Lafort, Censor. Imprimatur. +John M. Farley, Archbishop of New York. Copyright © 2007 by Kevin Knight. All rights reserved