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Jueves, 24 de mayo de 2018

Cuarto Concilio de Letrán

De Enciclopedia Católica

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(1215). Desde el comienzo de su reinado, Inocencio III se había propuesto reunir un concilio ecuménico, pero sólo al final del del mismo pudo hacerlo, con la bula del 19 de abril de 1213. Debía comenzar en noviembre de 1215 y de hecho se reunió el 11 de noviembre prolongándose sus sesiones hasta final del mes.

El largo intervalo entre la convocatoria y la apertura del concilio así como el prestigio del pontífice reinante fueron responsables del gran número de obispos que asistieron. Normalmente se le cita en el derecho canónico como “El Concilio General de Letrán”, sin otra calificación o también como “El Gran Concilio”.

Inocencio III se encontró rodeado por 71 patriarcas y metropolitanos, incluyendo los patriarcas de Constantinopla y Jerusalén; 412 obispos y 900 abades y priores. Los Patriarcas de Antioquía y Alejandría fueron representados por delegados. Aparecieron enviados del emperador Federico II y de Enrique, emperador latino de Constantinopla, de los reyes de Francia, Inglaterra, Aragón, Hungría, Chipre , Jerusalén y otros príncipes.

El papa inauguró el concilio con una alocución cuyas visiones generales sobrepasaban el poder de expresión del orador. Dijo el papa que había deseado celebrar esta pascua antes de morir, se declaró listo para beber el cáliz de la pasión, por la defensa de la fe católica, por el socorro de Tierra Santa y para establecer la libertad de la iglesia. Tras el discurso, seguido por exhortaciones morales, el papa presentó al concilio 73 decretos o cánones, ya formulados, sobre los puntos más importantes de la teología moral y dogmática. Se definían dogmas, se decidían puntos de la disciplina, se tomaban medidas contra los herejes y finalmente se regulan las condiciones para la próxima cruzada.

Los padres del concilio hicieron poco más que aprobar los 73 decretos que se les presentaron a su aprobación, pero eso fue suficiente para darles, así formulados y promulgarlos, valor de concilio ecuménico.

La mayoría son largos y divididos en capítulos.

Los siguientes son los más importantes:

• Canon 1: Exposición de la Fe Católica y del Dogma de la Transubstanciación.

• Canon 2: Condena de las doctrinas de Joaquín de Fiore y de Amaury.

• Canon 3: Procedimiento y pena contra los herejes y sus protectores.

• Canon 4: Exhortación a los Griegos para que se vuelvan a unir a la Iglesia romana y capten su doctrina para según el evangelio, que hay sólo un pastor y un rebaño.

• Canon 5: Proclamación de la primacía papal reconocida por toda la antigüedad. Después del papa se atribuye la primacía a los patriarcas en el siguiente orden: Constantinopla, Alejandría, Antioquía, Jerusalén ( Baste recordar al lector la larga oposición que precedió en Roma a este reconocimiento de Constantinopla como segunda en rango entre las sedes patriarcales.

• Canon 6: Los concilios provinciales deben celebrarse anualmente para la reforma de las costumbres, especialmente las del clero.

• Canon 8: Procedimiento en casos de acusación contra eclesiásticos. Este canon fue de considerable importancia hasta la Revolución Francesa, en asuntos de ley criminal no solo eclesiásticos sino también civiles.

• Canon 9: Celebración de culto público en lugares donde los habitantes siguen distintos ritos.

• Canon 11: Renueva las ordenanzas del concilio de 1179 sobre las escuelas libres para clérigos en conexión con cada catedral.

• Canon 12: Los abades y priores han de celebra su capitulo general cada tres años.

• Canon 13: Prohíbe establecer nuevas órdenes religiosas, para que tanta diversidad no traiga confusión a la iglesia.

• Cánones 14-17: Contra las irregularidades del clero e.g., incontinencia, ebriedad, caza, asistencia a farsas y exhibiciones histriónicas.

• Canon 18: Prohíbe a sacerdotes diáconos y subdiáconos realizar operaciones quirúrgicas.

• Canon 19: Prohíbe bendecir el agua o el hierro ardiente empleado en los juicios de dios y ordalías.

• Canon 21, el famoso "Omnis utriusque sexus", que ordena a todos los cristianos que lleguen a la edad de la discreción, confesar todos sus pecados al menos una vez al año a su párroco. Este canon confirma legislación y costumbres anteriores y se ha citado con frecuencia equivocadamente como una orden que por primera vez ordena la confesión sacramental.

• Canon 22: Antes de recetar para los enfermos, los médicos estarán obligados bajo pena de exclusión de la Iglesia, exhortar a los pacientes a que llamen a un sacerdote para que se preparen para su bienestar espiritual.

• Cánones 23-30: Regulan las elecciones eclesiásticas y la colación de los beneficios.

• Cánones 26, 44 y 48: Procedimientos eclesiásticos.

• Cánones 50-52: Sobre el matrimonio, impedimentos a las relaciones, publicación de prohibiciones.

• Cánones 78, 79: Judíos y musulmanes llevaran vestidos especiales para poder distinguirlos de los cristianos. Los príncipes cristianos deben tomar medidas contra las blasfemia contra Jesucristo.

El concilio legisló sobre la proyectada cruzada, impuso una paz de cuatro años a todos los pueblos y príncipes, publicó unas indulgencias y animó a los obispos a reconciliar a los enemigos. El concilio confirmó la elevación de Federico II al trono alemán y tomó otras medidas importantes. Los decretos fueron ampliamente publicados en los concilios provinciales.


H. Leclercq.


Transcrito por Tomas Hancil.


Traducido por Pedro Royo.


The Catholic Encyclopedia, Volume IX. Published 1910. New York: Robert Appleton Company. Nihil Obstat, October 1, 1910. Remy Lafort, Censor. Imprimatur. +John M. Farley, Archbishop of New York