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Domingo, 19 de mayo de 2019

O Filii et Filiæ

De Enciclopedia Católica

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Es la primera línea de un himno que celebra el misterio de la Pascua. Como normalmente se encuentra hoy en los himnarios, comprende doce estrofas de este modo:

O filii et filiæ Rex Cælestis , gloriæ del Rex, Morte surrexit hodie. Alleluia.

Fue escrito por Jean Tisserand, O.F.M. (fallecido en 1494), un elocuente predicador. Originalmente contenía solo nueve estrofas (aquéllas que comienzan con " Discipulis adstantibus", " Postquam audivit Didymus", "Beati qui non viderunt" fueron antiguamente añadidas al himno). " L'aleluya du jour de Pasques" es un tropo (vuelta) sobre el versículo y contestación (cerrando Alabanzas y Vísperas) y envolviéndolo hermosamente en las últimas dos estrofas:

In hoc festo sanctissimo Sit laus et jubilatio: BENEDICAMUS DOMINO.-Alleluia. De quibus nos humillimas Devotas atque debitas DEO dicamus GRATIAS.-Alleluia.

El himno todavía es muy popular en Francia, desde donde se ha extendido a otros países. El Año Litúrgico de Guéranger (Paschal Time, Part I, tr., Dublín, 1871, pp. 190-192) lo titula "The Joyful Canticle" (El Canto Jubiloso) presentando el texto latino con traducción en prosa inglesa, con un triple Aleluya precediendo y continuando el himno. Como aparece en los himnarios, sin embargo, este triple Aleluya también se canta entre las estrofas (ver "Roman Hymnal", New York, 1884, pág. 200). En Lalanne, "Recueil d'anciens et de nouveaux cantiques notés" (París, 1886, pág. 223) la particularidad más importante se nota en la distribución de las estrofas y de los Aleluya. El Aleluya triple es cantado a través de una voz, es repetido por el coro, y el solo, eleva la primer estrofa con su Aleluya. El coro canta el triple Aleluya, la segunda estrofa con su Aleluya y repite el Aleluya triple. La alternancia de solo y coro continúa así, hasta la última estrofa con su Aleluya, seguido por el Aleluya triple, que es cantado por una voz. Es improbable para cualquiera, no familiarizado con la melodía, imaginar el efecto jubiloso del Aleluya triunfante agregado a la circunstancia, no menos importante, de la Resurrección ,: ver San Pedro sorprendido en falta por San Juan. Parece hablar de la majestad de ese evento, los fragmentos más pequeños que merecieron, ser contados (Neale, "Medieval Hymns and Sequences", 3 ed., pág. 163). El ritmo del himno es variado, no de acento o cadencia clásica. La melodía cantada, difícilmente puede divorciarse del ritmo moderno de tiempo triple. Como resultado, para los oídos ingleses, hay un conflicto muy frecuente entre el acento de las palabras latinas y el real, involuntariamente dado por la fuerza de la melodía: ver: Et Máriá Magdálená, Sed Jóannés Apóstolús, Anuncio sépulchrúm venít priús, etc. En varios himnarios aparece la melodía en notación de canción llana, y (teóricamente, por lo menos) esto permitiría a las sílabas del texto latino recibir una acentuación apropiada de la voz. Normalmente, sin embargo, los himnarios adoptan el tiempo triple moderno ( ver el "Roman Hymnal", 1884,; "Hymns Ancient adn Modern", rev. ed.). Quizás fue este conflicto entre ritmo y palabras acentuadas que llevó a Neale a hablar de la "tosca simpleza" del poema (ver N. del T.) y atribuir el himno al duodécimo siglo en la página de Contenido de su volumen (aunque la nota antepuesta a su propia traducción, asigne el himno al siglo XIII). Migne, "Dict. de Liturgie" (s. v. Pâques, 959) también manifiesta que es muy antiguo. Sólo muy recientemente, se ha descubierto su paternidad literaria, el "Dict. de Hymnology" (2nd ed., 1907) lo remonta al año 1659, aunque Shipley ("Annus Sanctus", Londres, 1884, el xxiii de la pág.) lo encontró en un Procesional Romano del decimosexto siglo.

El himno se asigna en diversas Parroquias francesas a la Bendición del Santo Sacramento, en Domingo de Pascua. Hay varias traducciones, por no-católicos, del verso en inglés. Las traducciones católicas incluyen, una de autor anónimo en el “Evening Office”(Oficio de la Tarde), 1748 (" Jóvenes y doncellas, regocíjense y canten"), del Padre Caswall "vosotros, hijos e hijas del Señor" y Charles Kent "Oh, doncellas y jovencitos, oigan la historia de Amor", las tres aparecen en Shipley, "Annus Sanctus". Los versiones latinas varían tanto en el arreglo como en el texto de las estrofas; y la canción llana, interpretada modernamente, varía también, bastante.

GASTOUÉ, L'O filii, ses origines, son auteur in Tribune de Saint-Gervais, Abril, 1907, pp. 82-90, discute el origen, paternidad literaria, texto, melodía,; Hymns Ancient and Modern, historical edition (London, 1909), Nº. 146, Latin and English cento, comment.; MARCH, Latin Hymns with English Notes (New York, 1875) presenta (pág. 206) el texto latino con el mismo arreglo de estrofas que lo encontró en OULD, The Book of Hymns (Edimburgo, 1910), 33, y en el Liber Usualis (No. 700, Tournai, 1908), 67; un arreglo diferente es seguido por The Roman Hymnal (pág. 201); GUÉRANGER, Liturgical Year, Paschal Time, part I (Dublín, 1871), 190; Offices de l'Eglise ( Reims-Cambrai ed., París, 1887), 202; LALANNE, Recueil (París, 1886), 223;Les principaux chants liturgiques conformes au chant publié par Pierre Valfray en 1669, en anotación moderna (París, 1875), 114; el Paroissien Noté (Quebec, 1903), 128, contiene otro arreglo. Donde el mismo arreglo de estrofas se encuentra, los textos tienen diferentes lecturas; los trabajos mencionados exhiben muchas variaciones en la melodía.

H.T. HENRY Transcripto por WGKofron Con agradecimiento al Padre John Hilkert y a la Iglesia St. Mary's, Akron, Ohio. Traducido por José Luis Anastasio