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Martes, 24 de octubre de 2017

Santos Aquileo y Nereo

De Enciclopedia Católica

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La Iglesia conmemora juntos a estos cuatro santos el 12 de Mayo y a los cuatro se les menciona como mártires en el Propio de la Misa. Las antiguas listas Romanas, del siglo quinto, y que formaron parte del Martyrologium Hiernoymianum, contienen los nombres de los dos mártires Nereo y Aquileo, cuya tumba estaba en la Catacumba de Domitila en la Vía Ardeatina; en el mismo calendario se halló el nombre de San Pancracio, cuyo cuerpo descansaba en una catacumba en Vía Aurelia.

La nota en la versión más completa que da el Berne Codex, dice lo siguiente: "IIII id. Maii, Romae in coemeterio Praetextati natale Nerei et Achillei fratrum, et natale sci. Pancrati via Aurelia miliario secundo" (El 12 de Mayo en Roma en el cementerio de Praetextatus [un error evidente por Domitila] el día natal de Nereo y Aquileo, y el día natal de San Pancracio, en la Vía Aurelia en el segundo hito"; ed. de Rossi-Duchesne, Acta SS., Nov., II, [59]). En la invocación de la Misa por la fiesta de ambos, en the "Sacramentarium Gelasianum", únicamente se mencionan los nombres de Nereo y Aquileo, y esto se debe a que sólo se incluyó la invocación por ellos en la Misa. La fiesta de San Pancracio se celebra en la iglesia construida sobre su tumba en la Vía Aurelia. En la Misa de su fiesta, cuya fórmula nos es desconocida, sin duda alguna que sólo se mencionaba su nombre. Desde el siglo cuarto en adelante, el 12 de Mayo se celebraba en ambos lugares, en la tumba de los Santos Nereo y Aquileo en la Vía Ardeatina, y en la de San. Pancracio en la Vía Aurelia, una Misa votiva especial. Hay unanimidad en los Itinerarios de las tumbas de los mártires Romanos, escritos en el siglo sétimo, en cuanto a su indicación del lugar de descanso de estos santos (de Rossi, "Roma sotterranea", I, 180-83). La iglesia que fue erigida en el siglo cuarto sobre la tumba de San Pancracio, permanece hoy con un estilo algo modificado. La leyenda que describe el martirio del santo tiene un origen posterior y no es confiable en términos históricos; es probable que fuera muerto durante la persecución de Valeriano (257-58) o en la de Diocleciano (304-06).

La iglesia construida sobre la tumba de los Santos Nereo y Aquileo en la Vía Ardeatina, es de fines del siglo cuarto; es una basílica de tres naves y fue descubierta por de Rossi en la Catacumba de Domitila. Entre los numerosos objetos hallados en las ruinas estaban dos pilares sobre los que se asentaba el giborium adornados con esculturas representando la muerte por decapitación de los dos santos; uno de dichos pilares está perfectamente conservado, y tiene grabado el nombre de Aquileo. También se encontró un fragmento grande de una losa de mármol, con una inscripción compuesta por el Papa Dámaso, cuyo texto es muy conocido a partir de una antigua copia. Esta es la mención histórica más antigua acerca de los dos santos (Weyman, "Vier Epigramme des h. Papstes Damasus", Munich, 1905; de Rossi, "Inscriptiones christianae", II, 31; Ihm, "Damasi epigrammata", Leipzig, 1895, 12, no. 8) y cuenta cómo Nereo y Aquileo en su calidad de soldados obedecían al tirano, pero al convertirse repentinamente al Cristianismo, alegremente renunciaron a sus cargos, y tomaron la muerte por el martirio; no podemos inferir nada respecto a la fecha de su gloriosa confesión. Los actos de estos mártires, legendarios hasta un grado romántico, carecen de valor histórico para su vida y muerte; hacen referencia a no menos de trece diferentes mártires romanos, entre ellos inclusive Simon Magus, según las Actas Petrine apócrifas, y ubican la muerte de ellos entre fines del primer siglo y comienzos del segundo siglo. Estas Actas estaban escritas en Griego y Latín; según Achelis (ver abajo) el Griego era el texto original, y escrito en Roma en el siglo sexto; Schaefer (ver abajo) de otro lado afirma que la versión Latina es la más antigua, y trata de probar que se originó en la primera mitad del siglo quinto; es improbable una fecha tan remota y debe preferirse el siglo sexto como el origen de las Actas. Según tales leyendas Nereo y Aquileo eran eunucos y chambelanes de Flavia Domitila, una sobrina del Emperador Domiciano; con la virgen Cristiana habían sido desterrados a la isla de Pontia, y más adelante decapitados en Terracina. Las tumbas de estos dos mártires estaban en una propiedad de Lady Domitila cerca de la Vía Ardeatina, junto a la de Santa Petronila.

El autor de esta leyenda ubica a los dos santos de modo muy diferente al del Papa Dámaso, en su poema: ya que Nereo y Aquileo fueron enterrados en una sección muy antigua de la catacumba de Domitila, construida a comienzos del segundo siglo, podríamos concluir que ellos estuvieron entre los mártires más antiguos de la Iglesia Romana, y tienen una relación muy cercana a la familia de los Flavios, de la cual era integrante Domitila, la fundadora de la catacumba. En la Epístola a los Romanos, San Pablo menciona a un Nereo con su hermana, a quienes envía sus saludos (Rom., xvi, 15), tal vez incluso el mártir era un descendiente de este discípulo del Apóstol de los Gentiles. Debido al carácter puramente legendario de estas Actas, no podemos utilizarlas como argumento para resolver la controversia en cuanto a si hubo dos Cristianas con el nombre de Domitila en la familia de Christian Flavian, o sólo una, la esposa del Cónsul Flavius Clemens (ver FLAVIA DOMITILA). En cuanto a otros mártires con el nombre Nereo, notables sobre todo en los martirologios antiguos como mártires de la fe en África, o como nativos de ese lugar (por ejemplo, en el Martyrologium Hieronymianum, 11 de Mayo, 15 ó 16 de Octubre, 16 de Noviembre) y hay uno con tal nombre en el actual Martirologio Romano bajo la fecha del 16 de Octubre, nada más se conoce.

On Sts. Nereo and Aquileo; Acta SS., May, III, 6-13; MOMBRITIUS, Sanctuarium, I, 238-40; II, 159 sqq., 201; Bibliotheca hagiographica latina, II, 883 sqq.; Bibliotheca hag. graeca, 2nd ed., 185; WIRTH, Acta SS. Nerei et Achillei (Leipzig, 1890); ACHELIS, Acta SS. Nerei et Achellei in Texte und Untersuchungen, XI, 2 (Leipzig, 1892); SCHAEFER, Die Akten der hl. Nereo und Aquileo in Romische Quartalschrift (1894), 89-119; DUFOURCQ, Les Gesta Martyrum Romains, I (Paris, 1900), 251-55, 305-07; URBAIN, Ein Martyrologium der christl. Gemeinde zu Rom (Leipzig, 1901), 143-44; ALLARD, Histoire des persecutions, I (2nd ed., Paris, 1892), 168 sq.; DE ROSSI in Bulletino di archeologia cristiana (874), 5 sqq., 68 sqq. (1875), 5 sqq.; MARUCCHI, Guide des catacombes romaines (Rome, 1903), 97 sq. On St. Pancracio: Acta SS., May, III, 21; Analecta Bollandiana, X, 53-56; DUFOURCQ, Gesta Martyrum Romains, I, 235- 57; MARUCCHI, Guide des catacombes romaines, 43-46.

J.P. KIRSCH Transcrito por Michael T. Barrett Dedicado a la memoria de los mártires de Roma

Traducido al español por Manuel Guevara



The Catholic Encyclopedia, Volume I Copyright © 1907 by Robert Appleton Company Online Edition Copyright © 1999 by Kevin Knight Enciclopedia Católica Copyright © ACI-PRENSA Nihil Obstat, March 1, 1907. Remy Lafort, S.T.D., Censor Imprimatur +John Cardinal Farley, Archbishop of New York


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