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Jueves, 19 de octubre de 2017

San Pánfilo de Cesarea

De Enciclopedia Católica

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Martirizado en 309. La biografía de Pánfilo por Eusebio está perdida, pero de su “Mártires de Palestina” sabemos que Pánfilo pertenecía a una noble familia de Beirut (en Fenicia), donde recibió una buena educación, y que abandonó su tierra natal vendiendo todas sus propiedades y dando las ganancias a los pobres. Se adhirió a los “hombres perfectos”. Por Focio (cod. 118), quien tomó su información de la “Apología de Orígenes” de Pánfilo, nos enteramos que fue a Alejandría donde su maestro fue Pierius, entonces director de la famosa Escuela Catequística. Eventualmente se estableció en Cesarea donde fue ordenado sacerdote, coleccionó su famosa biblioteca, y estableció una escuela para el estudio teológico (Eusebio, “Hist. eccl.”, VII, xxxii, 25). Se dedicó principalmente a producir copias fieles de las Sagradas Escrituras. Testimonios de su celo y cuidado en este trabajo se encuentran en los colofones de MSS Bíblicos (para ejemplos ver EUSEBIO DE CESAREA). San Jerónimo (De Vir. III, lxxv) dice que Pánfilo “transcribió la mayor parte de las obras de Orígenes con su propia mano”, y que “éstas todavía se preservan en la biblioteca de Cesarea”. Él mismo era poseedor de “veinticinco volúmenes de comentarios de Orígenes”, copiados por Pánfilo, que consideraba como una reliquia muy preciosa del mártir. Eusebio (Hist. eccl., VI, xxxii) habla del catálogo de la biblioteca contenido en su biografía de Pánfilo. Un pasaje de la biografía perdida, citado por San Jerónimo (Adv. Rufin., I, ix), describe cómo Pánfilo proveía a los estudiantes pobres con lo necesario para vivir, y, no solamente les prestaba, sino que les daba copias de las Escrituras, de las cuales él guardaba una gran provisión. Así mismo otorgaba copias a mujeres devotas para estudiar. El gran tesoro de la biblioteca en Cesarea era copia exacta del Hexapla de Orígenes, probablemente la única copia completa jamás hecha. Esta fue consultada por San Jerónimo (“In Psalmos comm.”, ed. Morin, pp. 5, 21; “In Epist. Ad Tit.”). La biblioteca existía con seguridad en el siglo sexto, pero probablemente no sobrevivió mucho tiempo la captura de Cesarea por los Sarracenos en 638 (Swete, “Introd. to O.T. in Greek”, 74-5). La persecución de Diocleciano comenzó en el 303. En 306 un hombre joven de nombre Afiano –discípulo de Pánfilo “mientras nadie se daba cuenta; él lo ocultaba de nosotros que estábamos incluso en la misma casa” (Eusebio, “Mártyrs of Palestine”)- interrumpió al gobernador en el acto de ofrecer sacrificio, y pagó su osadía con un terrible martirio. Su hermano Edesio, también discípulo de Pánfilo, sufrió martirio más o menos al mismo tiempo en Alejandría bajo circunstancias semejantes (ibid.). El turno de Pánfilo llegó en Noviembre de 307. Fue llevado ante el gobernador y, rehusándose a sacrificar, fue cruelmente torturado, y luego enviado a prisión. En prisión continuó copiando y corrigiendo MSS. (ver EUSEBIO DE CESAREA). También compuso, en colaboración con Eusebio, una “Apología de Orígenes” en cinco libros (Eusebio después añadió un sexto). Pánfilo y otros miembros de su familia, hombres “en pleno vigor de mente y cuerpo”, fueron sin tortura adicional sentenciados a ser decapitados en Febrero de 309. Mientras se estaba dando la sentencia un joven llamado Porfirio –“el esclavo de Pánfilo”, “el discípulo amado de Pánfilo”, quien “había sido instruido en literatura y escritura” –reclamó los cuerpos de los confesores para sepultarlos. Fue cruelmente torturado y ejecutado, siendo llevadas a Pánfilo las noticias de su martirio antes de su propia ejecución.

De la “Apología de Orígenes” solo existe el primer libro, y eso en una versión en Latín hecha por Rufino. Comienza con la descripción de la exagerada saña de la opinión contra Orígenes. Él fue un hombre de profunda humildad, de gran autoridad en la Iglesia de su tiempo, y honrado con el sacerdocio. Por encima de todas las cosas estaba preocupado por guardar la regla de fe que había descendido de los Apóstoles. La firmeza de su doctrina concerniente a la Trinidad y la Encarnación es luego reivindicada por copiosos extractos de sus escritos. Luego nueve cargos contra su enseñanza son confrontados con pasajes de sus obras. San Jerónimo afirmaba en su “De Viris illustribus” que había dos apologías – una de Pánfilo y otra de Eusebio. Él descubrió su error cuando, en la cima de la controversia Origenística, apareció la traducción de Rufino, y precipitó la conclusión de que Eusebio era el único autor. Acusó a Rufino, entre otras cosas, por endilgar bajo el nombre del mártir lo que realmente era obra del heterodoxo Eusebio, y por suprimir pasajes heterodoxos. En cuanto a la primera acusación hay suficiente evidencia de que la “Apología” fue el trabajo conjunto de Pánfilo y Eusebio. Contra la segunda puede establecerse el testimonio negativo de Focio quien había leído el original; “Focio, quien era excesivamente severo hacia la más leve apariencia de Arrianismo, no observó tal empañamiento en la Apología de Orígenes la cual había leído en Griego” (Ceillier). Los Cánones del presunto Concilio de Los Apóstoles en Antioquía fueron atribuidos por su compilador (final del siglo cuarto) a Pánfilo (Harnack, “Spread of Christianity”, I, 86-101). La atribución a Pánfilo, por Gemmadius, de un tratado “Contra mathematicos” fue un error garrafal debido a un malentendido del prefacio de Rufino a la “Apología”. Entre los escritos asociados con Euthalius, un Resumen de los Hechos de los Apóstoles lleva en su inscripción el nombre de Pánfilo (P.G., LXXXIX, 619 sqq.)

BARDENHEWER, Gesch. Der altkirch. Lit., II, 242 sqq.; HARNACK, Altchrist. Lit., 543 sqq.; CEILLIER, Hist. Des aut., III, 435 sqq.; TILLRMONT, Hist. Ecclés., V, 418 sqq.; ROUTH, Relig. Sac., III, 258 sqq.; RUFINUS’s La Traducción de la Apología de Orígenes se encontrará en ediciones de las obras de Orígenes.

F.J. BACCHUS Transcrito por WGKofrom Con agradecimientos para Fr. John Hilkert y la Iglesia de Santa María en Akron, Ohio Traducido por Daniel Reyes V.