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Domingo, 22 de octubre de 2017

Ricardo de San Víctor

De Enciclopedia Católica

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Teólogo, nativo de Escocia, pero se desconocen la fecha y lugar de su nacimiento; murió en 1173; se conmemoraba el 10 de marzo en la necrología de la abadía. Profesó en la Abadía de San Víctor bajo el primer abad, Gilduin (m.1155) y fue discípulo del gran místico Hugo, cuyos principios y métodos adoptó y elaboró. Su carrera fue estrictamente monástica y sus relaciones con el mundo exterior fueron pocas y superficiales. En 1159 era sub-prior del monasterio y luego se convirtió en prior. Mientras lo fue, surgieron serias dificultades en la comunidad de San Víctor debido a la mala conducta del abad inglés Ervisius, cuya vida irregular le ganó una admonición personal por parte del Papa Alejandro III, quien luego lo refirió a una comisión de investigación bajo la autoridad real; después de retrasos y resistencias por parte del abad tuvo que dimitir y se retiró del monasterio. En 1170 el Papa le envió una carta de exhortación a "Ricardo, el Prior” y a la comunidad. Parece que Ricardo no tomó parte en estos asuntos, pero la situación extraña vivida en su entorno pudo muy bien acentuar su deseo de retiro místico y de contemplación interior. La renuncia de Ervisio tuvo lugar en 1172. En 1165 San Víctor había sido visitada por Santo Tomás de Canterbury, después de su huida de Northhampton; y sin duda Ricardo fue uno de los asistentes al discurso que pronunció el arzobispo en esa ocasión. Existe todavía una carta, publicada por Migne, sobre los asuntos del arzobispo dirigida a Alejandro III y firmada por Ricardo.

Como su maestro Hugo, es muy probable que Ricardo tuviera algún contacto con San Bernardo, ya que se piensa que es el Bernardo al que se dedica el tratado "De tribus appropriatis personis in Trinitate". Su reputación como teólogo se extendió mucho más allá de los muros de su monasterio y otras casas religiosas buscaban con interés copias de sus obras. Parece que, al contrario que Hugo, Ricardo era solamente teólogo, sin interés por la filosofía y no tomó parte en las fuertes controversias filosóficas de su tiempo; pero como toda la escuela de San Víctor, no dudó en apoyarse en los métodos didácticos y constructivos en teología que habían sido introducidos por Pedro Abelardo. Sin embargo miraba con desconfianza los conocimientos seculares, y afirmaba que eran inútiles como fin en sí mismos y solamente una ocasión de orgullo mundano y búsqueda de sí mismo cuando se separaban del conocimiento de las cosas divinas. En el estilo antitético que caracteriza sus escritos, llama a esos conocimientos "Sapientia insipida et doctrina indocta"; y quien enseña esas cosas es "Captator famae, neglector conscientiae". Esas personas de mentalidad mundana debieran estimular al estudiante de las cosas sagradas a mayores esfuerzos en su propia más elevada esfera---“Cuando consideramos cuánto han trabajado los filósofos de este mundo, deberíamos estar avergonzados de ser inferiores a ellos”; “Debemos intentar siempre comprender por la razón lo que sostenemos por la fe”.

Sus obras son de tres clases: dogmáticas, místicas y exegéticas. Entre las primeras, la más importante es el tratado en seis libros sobre la Santísima Trinidad con un suplemento sobre los atributos de las Tres Personas y el tratado sobre el Verbo Encarnado. Pero tiene el mayor interés su teología mística, que aparece mayormente en los dos libros sobre contemplación mística, titulados respectivamente "Benjamin Menor" y "Benjamin Mayor", además del tratado alegórico sobre el Tabernáculo. Prosiguió con la doctrina mística de Hugo, en un esquema algo más detallado, en el que se describen los sucesivos estados de la contemplación. Estos son seis, divididos igualmente entre las tres potencias del alma---la imaginación, la razón y la inteligencia y ascendiendo desde la contemplación de las cosas visibles de la creación al éxtasis al que es transportada el alma ”más allá de sí misma” hasta la “Presencia Divina”, por los tres estados finales "Dilatio, sublevatio, alienatio". Gerson acepta substancialmente este arreglo esquemático de los estados anímicos contemplativos en su más sistemático tratado sobre teológica mística, aunque hace, sin embargo, la importante reserva que la distinción entre razón e inteligencia que ha de ser entendida como funcional y no real. En sus tratados místicos se hace mucho uso de la interpretación alegórica de las Escrituras por la que la escuela de San Víctor muestra un afecto especial. Así, los títulos "Benjamin Mayor" y "Menor" se refieren al Sal. 68(67) "Benjamin in mentis excessu". Raquel representa la razón, Lía representa la caridad; el tabernáculo es el tipo del estado de perfección en el que el alma es el lugar donde Dios habita.

De igual manera, el punto de vista místico o devocional predomina en los tratados exegéticos, aunque también dedique atención a la exposición crítica y doctrinal del texto. Los cuatro libros titulados "Tractatus exceptionum" atribuidos a Ricardo, tratan de temas de conocimiento secular. Los ocho títulos de las obras que le atribuye Juan Tritemio (De Script. Eccl.) se refieren probablemente a fragmentos de manuscritos de sus obras conocidas. Montfauçon menciona un "Liber Penitentialis" como atribuido a "Ricardus Secundus a Sancto Victore", y probablemente puede ser idéntico al tratado "De potestate solvendi et ligandi" mencionado arriba. Por otra parte nada se sabe de un segundo Ricardo de San Víctor. Se dice que existen otros quince manuscritos de obras atribuidas a Ricardo, que no han aparecido en ninguna de las ediciones publicadas y probablemente sean falsos. Se han publicado ocho ediciones de sus obras: Venecia 1506 (incompleta) y 1592; París, 1518 y 1550; Lyons, 1534; Colonia, 1621; Rouen, 1650, por los canónigos de San Víctor; y la de Migne.


Bibliografía: HUGONIN, Notice sur R. de St. Victor en P.L., CXCVI; ENGELHARDT, R. von St. Victor u. J. Ruysbroek (Erlangen, 1838); VAUGHAN, Horas con los Místicos V (London, 1893); INGE, Misticismo Cristiano (Londres, 1898); DE WULF, Histoire de la philosophie medievale (Lovaina, 1905); BUONAMICI, R. di San Vittore saggi di studio sulla filosofia mistica del secolo XII (Alatri, 1898); VON HUGEL, El Elemento Místico en la Religión (Londres, 1909); UNDERHILL, Mysticism (London, 1911).

Fuente: Sharpe, Alfred. "Richard of St. Victor." The Catholic Encyclopedia. Vol. 13. New York: Robert Appleton Company, 1912. <http://www.newadvent.org/cathen/13045c.htm>.

Traducido por Pedro Royo. L H M