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Lunes, 23 de octubre de 2017

Pretorio

De Enciclopedia Católica

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El nombre pretorio se deriva del latín prætorium, en griego posterior tò praitórion. Originalmente prætorium significaba la tienda del general o pretor en los campamentos romanos; luego se aplicó al consejo militar que tenía el derecho de juzgar, y más tarde a la residencia oficial del gobernador de la provincia, un palacio o un castillo. En el Evangelio (por ej., Mt. 27,27) denota el edificio que ocupaba Pilato al momento de la Pasión de Cristo.

Había dos castillos de este tipo, ambos construidos por Herodes. El primero se levantaba sobre el lugar de la torre de Birá, o torre de la Casa (Neh. 2,8; cf. 1 Mac. 13,53), llamado Baris por Josefo ("Ant. Jud.", XV, XI, 4; "Bell. Jud.", I, III, 3). La torre de Baris estaba sobre una masa rocosa de unos 350 pies (106.68 m.) de largo y 130 pies (39.62 m.), cortada perpendicularmente a una altura de 30 pies (9.14 m.) en el lado sur, a una distancia de unas cien yardas (91.44 m.) de la esquina noroeste del recinto del Templo, y a una altura de 15 pies (4.57 m.) al norte, donde una zanja de cerca de 200 pies (60.96 m.) de ancho la separaba de Monte Bezetha. Sobre esta piedra, ahora (1912) ocupada por el cuartel turco, Herodes construyó una nueva fortaleza. Entre la roca y el recinto del Templo hizo dos anchos patios rodeados de pórticos. El castillo, llamado Antonia en honor de Marco Antonio, es descrito por Josefo en términos elogiosos (Bell. Jud., V, V, 8). Algunos años más tarde, Herodes construyó un segundo palacio en la cima norte del Monte Sion, en el extremo occidental de la ciudad.

Apenas se puede dudar que Pilatos residiese en uno de estos dos castillos cuando Jesús fue llevado ante él; y la antigua tradición que localiza el pretorio en la fortaleza Antonia está bien apoyada por la historia y la arqueología. Durante las solemnidades pascuales, a menudo se desataban en los recintos del Templo disturbios y sedición entre los judíos; por lo tanto, se estacionaban soldados romanos armados en los diferentes pórticos, para vigilar al pueblo y para reprimir cualquier intento de insurrección, pues el Templo era la torre de vigilancia de la ciudad, como la Antonia lo era del Templo (Bell. Jud., V, v, 8). En caso de sedición el Templo sólo era accesible desde la Antonia (cf. Bell. Jud., II, XV, 5, 6; VI, I-III). Pilato salió de Cesarea a Jerusalén sólo para vigilar a los judíos reunidos en torno al santuario, y en tales circunstancias, es natural que haya residido en la Antonia.

San Juan (19,13) nos dice que el patio pavimentado, en griego Lithostrotos, donde fue condenado a muerte nuestro Señor, llevaba el significativo nombre de Gabattá, en siro-caldeo (del hebreo gaphiphta, es decir, el elevado). Los primeros cristianos no podían haber olvidado tan interesante lugar. En el año 340, San Cirilo de Jerusalén le recuerda a su rebaño, como un hecho bien conocido, que la casa de Caifás y el pretorio de Pilato habían permanecido "hasta ese día como un montón de ruinas por la fuerza de Aquél que colgaba de la Cruz "(Catech., XIII, XXXVIII, XXXIX). Ahora bien, Tito no le causó daño al palacio occidental de Herodes, y sirvió como ciudadela de la legión dejada como guarnición en la Ciudad Alta (Bell. Jud., VII, I, 1). Durante la rebelión de los judíos bajo el mando Bar-Cocheba, Julio Severo tomó por asalto, pero Adriano la reconstruyó e hizo de ella la ciudadela de Aelia Capitolina (Eutiquio de Alejandría, "Annales"). Mientras que la Antonia fue completamente destruida por Tito (Bell. Jud., VI, II, 7), y la historia no nos habla de ningún edificio levantado sobre sus ruinas antes del siglo V.

En 333 el peregrino de Burdeos dice que el Gólgota estaba a su izquierda mientras caminaba desde el Monte Sion hacia la Puerta del Norte: "A la derecha", dice, "percibimos, abajo en el valle, las paredes donde una vez estuvo la casa o pretorio de Pilato. Allí el Señor fue juzgado antes de su Pasión.” El breviario de Jerusalén (c. 436) menciona en el pretorio "una gran basílica llamada Santa Sofía, con una capilla (cubiculum), donde el Señor fue despojado de sus vestiduras y azotado". Pedro el Ibérico (c. 454) bajó del Gólgota "a la basílica llamada como Pilato", y de allí a la del Paralítico, y luego a Getsemaní. La tradición local se mantuvo constante, mostrando en todo momento hasta el día de hoy que el pretorio de Pilato estuvo en la Antonia.

De esta fortaleza todavía quedan tres pilares y dos arquivoltas de la triple puerta que daba acceso al castillo. El arco central, que cruza la calle, y que desde el siglo XVI sólo se le ha denominado Arco del Ecce Homo, mide 20 pies (6.10 m.). El más pequeño, al norte, está encerrado en la nueva iglesia del Ecce Homo (1), el arco pequeño del sur ha desaparecido. La vía de entrada se extiende 66 pies (20.12 m.). Al este del Arco del Ecce Homo hay un patio pavimentado con bloques de piedra rectangulares, de más de 15 pulgadas (38.1 cms.) de espesor. Mide unos 130 pies por 95 pies, y está bordeado en el extremo este por paredes de los cimientos de edificios antiguos. Este es el patio exterior del Lithostrotos. El día del juicio de Cristo, los judíos no podían penetrar más entre las viviendas de los paganos sin contraer impureza legal. En este pavimento se encuentra la capilla de la condena (2), restaurada en el siglo XII y reconstruida en 1904. La capilla de la flagelación (3) se eleva a unos 100 pies más al este; data probablemente del siglo V, pero ha sido reconstruida tres veces. Sobre la roca de Baris, el sitio natural del palacio real, estaba el tribunal, "el patio interior", llamado "el patio del pretorio" en la versión siríaca (Mc. 15,16). La capilla de la Coronación de Espinas (5), construida en el siglo XII, está todavía bien conservada. La basílica de Santa Sofía (6), reconstruida en el siglo XII, se encontraba hacia el este. Se transformó más tarde en un tribunal turco, y, finalmente arrasada en 1832, cuando se erigieron nuevos cuarteles.


Bibliografía: WILSON Y WARREN, The Recovery of Jerusalem (Londres, 1871); WARREN Y CONDER, Survey of Western Palestine: Jerusalem (Londres, 1884); GUÉRIN, Jerusalén (París, 1889); MEISTERMANN, Le prétoire de Pilate (París, 1902); IDEM, New Guide to the Holy Land (Londres, 1907).

Fuente: Meistermann, Barnabas. "Pretorium." The Catholic Encyclopedia. Vol. 12. New York: Robert Appleton Company, 1911. 27 Mar. 2012 <http://www.newadvent.org/cathen/12404a.htm>.

Traducido por Luz María Hernández Medina.