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Martes, 17 de octubre de 2017

Nave

De Enciclopedia Católica

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Nave central de la Catedral de Lima, Perú
Arquitectónicamente es el espacio central abierto de una iglesia, al lado oeste del coro o presbiterio, y separado de éste por una pared baja o cancel. Está dividida de los pasillos laterales por columnas, postes o pilares; está techada con madera o abovedada en albañilería, y usualmente se eleva sobre el nivel de los techos de los pasillos para proveer ventanas para la iluminación. Coloquialmente, el término se usa para indicar la porción de la iglesia reservada para los fieles, e incluye los pasillos centrales y laterales, y el crucero. El nombre se deriva del latín navis, un barco, posiblemente en referencia a la "barca de San Pedro" o al Arca de Noé. La norma de todos los desarrollos subsecuentes, ya sea los cristianos primitivos, bizantinos, normandos, medievales o renacentistas, se ha de encontrar en la Basílica de Roma, con su amplia área central, y sus pasillos y galerías separados allí por columnas y arcos que apoyan las paredes superiores, atravesadas por ventanas y el techo de madera.
Nave central de la Catedral de México
Durante los siglos III y IV el ábside, el cual en los ejemplos clásicos terminaba inmediatamente el espacio central abierto, fue empujado hacia atrás y separado de la propia nave dicha por una nave transversal o crucero; más tarde la unión de la nave, crucero y ábside (ahora prolongados en un profundo coro o presbiterio) fue coronada por un domo, o torre, llamándosele al espacio de abajo el cruce, mientras que el sencillo sistema de apoyo igual espaciado igual fue abandonado por un tiempo por el sistema alterno. Simultáneamente se aumentó la altura de las paredes superiores, se abovedó los pasillos en mampostería y luego la nave misma; los sólidos se redujeron a un mínimo a favor de ventanas, que tendían cada vez a aumentar de tamaño, el espacio arriba de las bóvedas de los pasillos y sus techos inclinados fueron arqueados y abiertos a la nave, se desarrolló y perfeccionó un sistema completo de botareles, y toda la nave gótica entró en existencia (ver arquitectura gótica).

Excepto en las iglesias más pequeñas la nave estaba flanqueada por un pasillo a cada lado, algunas veces (por ejemplo en la catedral de Bourges) por doble pasillo. Ocasionalmente, como en las iglesias jacobeas del siglo XIII, había dos naves, una al lado de la otra, de iguales dimensiones y separadas por cortinas; ocasionalmente también, sobre todo en Alemania y Flandes, la nave y los pasillos eran de igual altura. El tipo estándar, sin embargo, fue el de una nave elevada con arcada, triforio y claraboya, flanqueada por un pasillo comparativamente bajo a cada lado. De vez en cuando, como en las iglesias jacobeas del siglo XIII, había dos naves lado a lado, de iguales dimensiones y separados por pantallas, en ocasiones, también, sobre todo en Alemania y Flandes, tres naves eran de la misma altura. El tipo estándar, sin embargo, fue el de la elevada nave con arquería, triforio y el claristorio, flanqueada por un pasillo relativamente bajo a cada lado.

En las primeras basílicas cristianas el santuario era poco más que un ábside semicircular, y el crucero o nave transversal servía para el coro y el clero: poco a poco el presbiterio fue profundizándose para dar cabida al creciente número de clérigos, pero el crucero y la nave transversal estaban todavía aislados de la nave de la gente. Conforme se desarrolló el monacato, esta porción de la iglesia se fue cerrando cada vez más, hasta que en muchas iglesias de las abadías cistercienses se reservaba todo el espacio central de este a oeste. En el sur de Europa, el coro cerrado todavía se proyecta frecuentemente hacia el oeste del cruce; pero en Francia, en las grandes catedrales de la Edad Media, la nave, los cruceros y la nave transversal quedaban abiertos, y la reja del coro se fijaba al lado este del cruce, y en los tiempos modernos este arreglo es casi universal.

En el sur de Europa, el coro cerrado todavía se proyecta frecuentemente más hacia el oeste del crucero; pero en Francia, en las grandes catedrales de la Edad Media, la nave, el crucero y la intersección se mantenían despejadas, y la reja del coro fijada al lado oriental del crucero, y en los tiempos modernos, este acuerdo es casi universal. Durante la Edad Media también, el gran desarrollo de la predicación requirió de un espacio aún mayor para la congregación, y como resultado la nave medieval aumentó a proporciones enormes y fue capaz de acoger a multitudes que con frecuencia eran de decenas de miles. Estos grandes auditorios tampoco estaban reservados para uso religioso exclusivamente; en muchos casos no estaban consagrados, y se usaban no sólo para los autos, sino para muchos propósitos estrictamente seculares. La línea entre el presbiterio y la nave siempre fue muy clara; en Inglaterra por ejemplo, el párroco tenía plena autoridad sobre el primero, mientras que la propia parroquia era responsable del cuidado y mantenimiento de la nave.


Fuente: Cram, Ralph Adams. "Nave." The Catholic Encyclopedia. Vol. 10. New York: Robert Appleton Company, 1911. 5 Feb. 2012 <http://www.newadvent.org/cathen/10724a.htm>.

Traducido al español por Alfonso Enríquez. rc