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Lunes, 24 de noviembre de 2014

Midrás

De Enciclopedia Católica

Contenido

Definición

Este término designa comúnmente unos comentarios rabínicos antiguos sobre las Escrituras Hebreas. Midrashim es la forma plural de la forma MDRSH Midrash, la cual se halla sólo dos veces en el Antiguo Testamento (2 Crón. 13,22 y 24,27), donde es traducida como liber (libro) en la Vulgata y por “comentario” en la Versión Revisada (B.J. midrás). En el lenguaje rabínico, Midrás tiene el sentido abstracto y general de estudio, exposición de la Escritura, mientras que Midrashim son principalmente las explicaciones libres y artificiales del texto sagrado dadas por los antiguos expositores, y en segundo lugar, las colecciones de tales explicaciones en forma de comentarios sobre la Sagrada Escritura.

Origen y clases de Midrás

Luego del regreso de Babilonia la Ley fue el centro de la vida de los judíos en casa y afuera. De ahí en adelante, la única ocupación de las autoridades judías era asegurarse de que todos cumplieran cabalmente los preceptos mosaicos, y bajo todas las circunstancias, y es desde este punto de vista práctico que los escribas, y luego de ellos los rabinos, estudiaron y expusieron el contenido de sus escritos sagrados. Parte de ese contenido, es decir, las aprobaciones y sanciones de la Legislación de Moisés, fueron hechas por supuesto con el propósito directo de promover la justicia legal en Israel; sin embargo, como estas leyes habían sido moldeadas en vista de circunstancias concretas del pasado, tenían que ser explicadas de un modo más o menos artificial para adecuarlas a las circunstancias alteradas de la vida judía, o para servir como base y apoyo de las diversas observancias tradicionales que componían la ley oral. Todas esas explicaciones artificiales de los términos de la Ley mosaica eran midrashim legales o halachic.

Distintos de esta clase general de Midrás están aquellos llamados homiléticos, o hagadic, que abarcan la interpretación, ilustración o expansión, de un modo moralizante o edificante, de las partes no legales de la Biblia Hebrea. Como el objetivo de esta última clase de Midrás no era determinar los requisitos exactos de la Ley, sino más bien confirmar de modo general a los oyentes judíos en su fe y su práctica, las explicaciones hagádicas de las partes no legales de la Escritura se caracterizan por una mayor libertad de exposición que el Midrás halachic. Se puede decir ciertamente que los expositores hagádicos se valieron de cualquier material---dichos de rabinos prominentes (por ejemplo, disquisiciones místicas o filosóficas sobre ángeles, demonios, el paraíso, el infierno, el Mesías, Satanás, fiestas y ayunos, parábolas, leyendas, asaltos satíricos a los paganos y sus ritos, etc.)---que pudiera su tratamiento de las porciones de los textos sagrados más instructivo o edificante. Al principio, ambos tipos de Midrás eran conservados sólo verbalmente, pero en el siglo II d.C. comenzaron a anotarlos, y ahora existen en la forma principalmente de obras exegéticas u homiléticas sobre la totalidad o partes de la Biblia hebrea.

Principales Midrás

Los primeras tres y en varios aspectos las más importantes colecciones de Midrás son:

  • (1) el Mechilta, sobre una parte del Éxodo, y que contiene principalmente la tradición de la Escuela del Rabí Ismael (siglo I);
  • (2) la Siphra, sobre el Levítico, contiene la tradición del rabino Aqiba con adiciones de la Escuela del rabino Ismael;
  • (3) la Siphre, sobre Números y Deuteronomio, que se remonta principalmente a las escuelas de los mismos dos rabinos. Estas tres obras se utilizan en la Gemaras.
  • (4) La Rabboth (grandes comentarios), una gran colección de diez Midrás sobre el Pentateuco y Megilloth, que llevan los nombres respectivos de:
    • (a) Bereshith Rabba, sobre el Génesis (sobre todo desde el siglo VI);
    • (b) Shemoth Rabba , sobre el Éxodo (siglos XI o XII);
    • (c) Wayyiqra Rabba, sobre el Levítico (mediados del siglo VII);
    • (d) Bamidbar Rabba, sobre Números (siglo XII);
    • (e) Debarim Rabba, sobre el Deuteronomio (siglo X);
    • (f) Shir Ashshirim Rabba, sobre el Cantar de los Cantares (probablemente antes de mediados del siglo IX);
    • (g) Ruth Rabba, sobre Ruth (misma fecha que el anterior);
    • (h) Echa Rabba, sobre Lamentaciones (siglo VII);
    • (i) Midrash Qoheleth, sobre el Eclesiastés (probablemente antes de mediados del siglo IX);
    • (j) Midrash Esther, sobre Ester (940 d.C.). De estos Rabboth, el Midrás sobre el Éxodo, Levítico, Nümeros y Deuteronomio están principalmente compuestos de homilías sobre las secciones de la Escritura para el Sabbath o festival, mientras que las demás son más bien de naturaleza exegética.
  • (5) La Pesiqta, una compilación de homilías sobre lecciones especiales del Pentateuco y proféticas (principios del siglo VIII);
  • (6) Pirqe Rabbi Eliezer (no antes del siglo VIII), una narrativa midrásica sobre los eventos más importantes del Pentateuco;
  • (7) Tanchuma o Yelammedenu (siglo IX) sobre todo el Pentateuco; sus homilías consisten de una introducción “haláchica”, seguida por varios poemas, exposición de los primeros versos, y la conclusión mesiánica;
  • (9) Midrash Tehillim, sobre los Salmos;
  • (11) Yalqut Shimeoni, una especie de catena que se extiende sobre todas las Escrituras Hebreas.

Importancia del Midrás

A primera vista, uno podría pensar que tal mezcla como la literatura midrásica podría ser de interés y valor sólo a un judío como judío, ya que el Midrás está completamente empapado en el espíritu del judaísmo, dan un testimonio claro de las leyes, costumbres, doctrinas, aspiraciones de la raza judía, y registran las más nobles ideas, dichos y enseñanzas de los sabios judíos de los primeros tiempos. Sin embargo, mientras más él examina el contenido de estas obras expositivas antiguas, más descubre que son una fuente inestimable de información para el apologista cristiano, el estudiante bíblico, y el estudioso en general. En este cuerpo de literatura antigua, hay mucho en la línea de ideas, expresiones, razonamientos y las descripciones, que pueden ser utilizadas para ilustrar y confirmar los registros inspirados del cristianismo y las enseñanzas tradicionales de la Iglesia, especialmente en relación con los pasajes del Antiguo Testamento para ser considerados como mesiánicos. El estudiante bíblico notará a veces en las partes más antiguas del Midrás, lecturas bíblicas anteriores a las contenidas en el texto masorético. Una vez más, "cuando se tiene en cuenta que los anotadores y correctores del texto hebreo, y los traductores de las versiones [más] antiguas, fueron judíos impregnados de las opiniones teológicas de la nación, y que ejecutaron sus trabajos bíblicos en armonía con estas opiniones… la importancia de la exégesis haláchica y hagádica para la crítica del texto hebreo, y para una recta comprensión de las versiones griega, caldea, siríaca y otras, difícilmente puede ser sobrevalorada” (Ginsburg, en el “Cyclop. Of Biblical Liter.” De Kitto, III, 173). Por último, el filólogo, historiador, filósofo, jurista y hombre de estado encontrará fácilmente que los comentarios y discusiones del Midrás tienen una incidencia directa en sus respectivas ramas de estudio.


Bibliografía: UGLINI, Thesaurus Antiquitatum Sacrarum, vols XIV-XVI (Venice, 1752-1754); JELLINECK, Bet Ha-Midrasch (Leipzig, and Vienna, 1853-1877); SCHURER, The Jewish People in the Time of Christ (New York, 18910; ZUNE, die gottesdienstlichen Vortrage d. Juden (Frankfort, 1892); WUNSCHE, Bibliotheca Rabbinica (Leipzig, 1880-1885); Trier, 1892, 1893); GRUNHUT, Sofer Ha Likkutim (Jerusalem, (1898-1901); STRACK, Einl. i. d. Talmud (Leipzig, 1900); OESTERLEY AND BOX, The Religion and Worship of the Synagogue (New York, 1907).

Fuente: Gigot, Francis. "Midrashim." The Catholic Encyclopedia. Vol. 10. New York: Robert Appleton Company, 1911. <http://www.newadvent.org/cathen/10286b.htm>.

Traducido por Luz María Hernández Medina