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sobre la fe católica
Martes, 17 de octubre de 2017

Henry James Anderson

De Enciclopedia Católica

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Científico y educador, nació en Nueva York el 6 de febrero de 1779; falleció en Lahore, India, el 19 de octubre de 1875. Se graduó en el Columbia College en 1818, luego estudió medicina en el Colegio de Médicos y Cirujanos de Nueva York. No ejerció la profesión mucho tiempo, sino que se dedicó a intereses científicos y literarios. A los veintiséis años lo nombraron profesor de matemáticas y astronomía en el Columbia College. Durante veinticinco años conservó esta cátedra, y en 1866 pasó a ser profesor emérito. En 1848, integró como geólogo la expedición norteamericana al Mar Muerto comandada por el Capitán William F. Lynch, de la Armada de Estados Unidos. Al año siguiente, mientras seguía en el extranjero, se convirtió a la fe católica y, en adelante, fue uno de sus más fervientes adherentes. Entró en la sociedad de San Vicente de Paul y, cuando en 1856, se creó el Consejo Particular de Nueva York, fue nombrado presidente de éste. Cuando en 1860 se organizó el Consejo Supremo, se lo eligió para que lo encabezara. La Sociedad de la Ciudad de Nueva York debe sus éxitos subsiguientes a su ejemplo, influencia y trabajos. El Protectorado Católico de Nueva York fue fundado y construido según su inspiración. El Papa Pío IX lo recibió en Roma varias veces y lo hizo Caballero Comendador de la orden de San Gregorio el Grande en reconocimiento de sus méritos y celo por la religión. Fue organizador y presidente de la Unión Católica que se dedica, especialmente, a la defensa de los derechos de la Santa Sede y a la promoción de la fe. En la primavera de 1876, peregrinó a Lourdes y a Roma, y más tarde viajó a Australia, a sus expensas, para observar el tránsito de Venus. En su viaje de regreso, vía India, ascendió a una de las cimas del Himalaya, pero al llegar de regreso a Lahore, cayó enfermo con un mal maligno que le resultó fatal. Su cuerpo fue llevado a Nueva York donde recibió sepultura el 19 de marzo de 1876, en una bóveda debajo de la iglesia de la Madonna, que él había ayudado económicamente a edificar, en Fort Lee, Nueva Jersey. En la catedral de San Patricio se le cantó una misa de réquiem y el Cardenal McCloskey, en su sermón, expresó: “Recuerdo haber oído de labios de un distinguido especialista de Oxford que nunca había conocido a nadie tan sabio pero atemperado por tanta humildad”. Sus escritos más importantes fueron artículos publicados en la primera época del “Quarterly Review” de Nueva York, así como en revistas de matemáticas. En 1848 y 1849 el gobierno de Estados Unidos publicó dos informes geológicos suyos sobre la Expedición al Mar Muerto: “Reconocimiento Geológico de una Parte de Tierra Santa”.

Transcripción: Thomas J. Bress

Traducción: Estela Sánchez Viamonte