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Viernes, 21 de septiembre de 2018

Gabriel Biel

De Enciclopedia Católica

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Gabriel Biel, llamado “el último de los escolásticos; nació en Espira, Alemania, cerca del año 1425; murió en Tubinga en 1495. Cursó estudios en Heidelberg y Erfurt. Cuando todavía era un joven, se distinguió como predicador en la catedral de Maguncia, de la que fue vicario. Más tarde llegó a ser superior de los "Hermanos de la Vida en Común" en Butzbach, y en 1479 fue nombrado preboste de la iglesia en Urach. En este período cooperó con el conde Eberhard de Wurtemberg en la fundación de la Universidad de Tubinga. Nombrado en 1484 el primer profesor de teología en la nueva institución, continuó como el miembro más célebre de su facultad hasta su muerte.

Aunque tenía casi sesenta años de edad cuando comenzó a enseñar, la obra de Biel, tanto como profesor y como escritor, reflejó el más alto honor en la joven universidad. Su primera publicación, sobre el canon de la Misa, es de interés y valor permanentes. Su segunda y más importante obra es un comentario sobre las "Sentencias" de Pedro Lombardo. En esta llama a Occam su maestro, pero los tres últimos libros lo muestran más escotista que nominalista. Scheeben lo describe como “uno de los mejores nominalistas, claro, exacto y más positivo así como más fiel a la Iglesia que ninguno de los otros” (Dogmatik, no. 1073). El historiador Janssen declara que él fue uno de los pocos nominalistas que erigió un sistema teológico sin incurrir en el cargo de heterodoxia. (Cf. Geschichte des deutschen Volkes, I, 127, 15ta ed.). No era ni riguroso ni demasiado especulativo. Aunque nominalista, era tolerante hacia el realismo, que también floreció en Tubinga bajo el liderazgo de Konrad Summenhart. Citando a Janssen, él era un escolástico "libre de especulaciones vacías y malabarismo intelectual ingenioso, que se ocupaba de cuestiones y necesidades de la vida real" (ibidem), estaba interesado en los movimientos sociales de su tiempo, y mantenía relaciones amistosas con los humanistas. Uno de estos últimos, Heinrich Bebel, le dio el título de "monarca entre los teólogos". Sus escritos teológicos fueron llevados en varias ocasiones a los debates del Concilio de Trento.

Viviendo como lo hizo en un período de transición, Biel exhibe características de dos épocas intelectuales. Según algunos, era un escolástico que expuso a Aristóteles en lugar de las Escrituras; según otros, defendía la enseñanza teológica más libre, y se oponía a la antigua constitución de la Iglesia y a la autoridad del Papa. Como cuestión de hecho, reconocía la primacía y el poder supremo del Romano Pontífice, pero, en común con muchos otros teólogos de su tiempo, afirmaba la superioridad de los concilios generales, al menos hasta el punto que podían obligar a la renuncia del Papa. Y desplegó no más libertad teológica que la que se ha reclamado y ejercido por algunos de los teólogos más estrictos.

Entre las opiniones defendidas por Biel respecto a asuntos controvertidos en su día, los siguientes son dignos de mención:

Todas estas opiniones se han convertido desde entonces en la doctrina teología prevalente.

El tema sobre el que Biel mantuvo las opiniones más progresistas es la economía política. Roscher, quien con Schmoller lo presentó a los estudiantes modernos de economía, declara que la comprensión de la economía de Biel le permitió no sólo entender la obra de sus predecesores, sino avanzar más allá de ellos (Cf. Geschicte der Nationalokonomik in Deutschland, 21 ss.) Según Biel, el precio justo de una mercancía es determinado principalmente por las necesidades humanas, por su escasez y por la dificultad de producirla. Su enumeración incluye todos los factores que gobiernan el precio de mercado, y es más completa y razonable que cualquiera hecha por sus predecesores (Cf. Garnier, L'idée du just prix, 77). El mismo autor sostiene que en relación con la ocupación del mercader o comerciante, Biel es más avanzado que Santo Tomás, ya que no le atribuye ningún estigma a ella, sino que sostiene que es buena en sí misma, y que el comerciante tiene derecho a una remuneración por su trabajo, los riesgos y gastos. La discusión de Biel sobre estos temas aparece en el libro IV de su comentario sobre las "Sentencias".

Escribió una obra especial sobre la moneda, ein wahrhaft goldenes Buch, en la que estigmatiza el envilecimiento de la moneda por los príncipes como una explotación deshonesta de la gente. En esa misma obra condena severamente esos gobernantes que restringían los derechos populares a los bosques, las praderas y el agua, y que imponían cargas arbitrarias de impuestos, así como a los deportistas ricos que invaden las tierras de los campesinos. Sus obras son: "Sacri canonis Missae expositio resolutissima literalis et mystica" (Brixen, 1576); un compendio de esta obra titulado "Epitome expositionis canonis Missae" (Amberes, 1565); "Sermones" (Brixen, 1585), sobre los domingos y festivals del año cristiano, con una disquisición sobre la plaga y una defensa de la autoridad del Papa; "Collectorium sive epitome in magistri sententiarum libros IV" (Brixen, 1574); "Tractatus de potestate et utilitate monetarum".


Bibliografía: Moser, Vitae professorum Tübingensium ord. Theolog. dec. 1 (Tübingen, 1718); Winkelmann, Beschreibung von Hessen und Hersfeld (Bremen, 1711); Linsenmann, Gabriel Biel, in Theologische Quartalschrift (Tübingen, 1865), passim; Plitt, Gabriel Biel als Prediger (Erlangen, 1879); Garnier, De l'idee du juste prix (París, 1900), 74-83; Linsenmann in Kirchenlex., s.v.; Hurter, Nomenclator; Schwane, Dogmengeschichte (Friburgo, 1882), III, passim; Turner, Hist. of Philosophy (Boston, 1903) 409; Ashley, English Economic History (Nueva York, 1893), II, 332, 441-46.

Fuente: Ryan, John Augustine. "Gabriel Biel." The Catholic Encyclopedia. Vol. 2, p. 559. New York: Robert Appleton Company, 1907. 10 Oct. 2016 <http://www.newadvent.org/cathen/02559a.htm>.

Traducido por Luz María Hernández Medina