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Lunes, 23 de octubre de 2017

Franz Joseph Haydn

De Enciclopedia Católica

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Nació de padres católicos sólidos en Rohrau, Austria, el 1 de abril de 1732; murió en Gumpendorf, Viena, el 31 de mayo de 1809. Comenzó su gran carrera musical en el coro de la escuela de San Esteban en Viena. Fue corista allí durante nueve años y le cedió su lugar como solista a su hermano menor, Michael, cuando las inevitables señales de cambio aparecieron en su voz. Durante esos años manifestó una pasión extraordinaria por la música, se valió de todas las oportunidades para mejorar su conocimiento del arte, y se le permitió proseguir sus estudios musicales. En esa época estuvo bajo la influencia de Emanuel Bach, Dittersdorf y Porpora, de quienes se puede decir que fueron sus principales maestros, aunque el crédito por sus notables logros se le debe atribuir más bien a su propia incesante laboriosidad que a ninguna instrucción en particular.

El año 1756 encontró a Haydn tan bien informado sobre las diferentes ramas de su arte que comenzó a ser clasificado entre los primeros maestros de música de Viena. En 1759 aceptó el puesto de vice-director de orquesta para el Conde Morzín, un noble bohemio, que mantenía una orquesta en su casa de campo. Su contrato con este príncipe lo llevó a la necesidad diaria de componer “divertimenti" para la orquesta, lo que se proporcionó una espléndida oportunidad para el estudio de la instrumentación. Fue en esta época que Haydn cometió el error de contraer un matrimonio sin amor con María Ana Keller. Si hubiese sido más prudente en la elección de esposa, quizás su vida posterior habría estado libre de sospechas que sus relaciones con otras mujeres justificaron. Era de temperamento profundamente religioso y le devolvió a Dios Todopoderoso, en sus composiciones para los servicios de la Iglesia, el talento con el que fue tan ricamente dotado.

En 1761 se convirtió en vice-director de orquesta en Eisenstadt, y en 1766 se fue como director de orquesta con el príncipe Nicolás, en su nuevo palacio de Esterház. Durante estos años su vida tuvo una gran firmeza de propósito. Los deberes de su posición eran muy arduos, pues incluían la necesidad de proporcionar diariamente recitales de orquesta, dos representaciones de ópera y al menos un concierto por semana, tareas por las cuales recibía un salario de 100 libras anuales. En 1785 se unió a los masones para complacer a su amigo Mozart, quien era un ardiente miembro; no se sabe con certeza por cuánto [tiempo]] permaneció como miembro de esa sociedad. En la ocasión de sus dos visitas a Londres (1791 y 1794), fue aclamado como el más grande maestro de su época, y recibió marcada atención de la realeza. La Universidad de Oxford le confirió el grado de doctor en música. Su carrera en Londres fue brillante y la señal de sus éxitos. La orquesta de Salomón fue el vehículo que seleccionó para introducir sus composiciones al público británico, y las doces sinfonías que interpretó bajo su dirección crearon una profunda impresión. Salió de Londres en 1795, y en enero de 1797 se trasladó a Gumpendorf, Viena, donde murió.

Como compositor de Haydn siempre se hablará con reverencia. Fue el fundador de la escuela vienesa de composición. Su carrera comenzó cuando ya se habían abandonado las convenciones aceptadas de la escuela palestrinense de contrapunto como la última palabra en música. Entre los músicos de la escuela de Haydn se hacía sentir un deseo de mayor libertad de estilo y una mayor amplitud de concepción, y, para satisfacer el creciente gusto, él construyó una escuela de composición que se hizo tan popular, a través de sus composiciones y las de Mozart y Beethoven, que la historia la ha hecho el punto de partida de la composición moderna. Ha sido aclamado como el "padre de la instrumentación", el "inventor de la sinfonía", el "creador de la música de cámara moderna". Sus composiciones instrumentales incluyen 125 sinfonías, 31 conciertos, 77 cuartetos, 30 tríos y más de 300 composiciones para instrumentos de cuerda y viento.

Sus contribuciones a la música eclesiástica constan de 14 Misas, 1 Stabat Mater, 2 Te Deums y 34 ofertorios e himnos. Sus misas han sido particularmente populares, especialmente en Alemania y tienen muchos rasgos que las recomiendan, pero la reforma de la música eclesiástica por Pío X las ha excluido igualmente de los servicios litúrgicos, en algunos casos debido a las alteraciones y repeticiones efectuadas en el texto, y en otros debido al carácter operístico de la música misma, a la que se dice que Mendelssohn llamó “ escandalosamente alegre".

En el campo de la escritura vocal Haydn no fue notablemente exitoso; sus solos no están al mismo nivel que sus otras obras, pero a sus canciones de tres y cuatro partes generalmente se les ha concedido la misma alta estima dada a sus más pretenciosos esfuerzos. No puede decirse que ha logrado algún éxito notable en cuanto a la ópera. A pesar de que contribuyó con más de veinte composiciones al repertorio operístico, ni una de ellas o todas juntas hicieron la impresión tan ampliamente sentida al oír sus oratorios. Sus óperas más conocidas son “Acide e Galatea” y “Orfeo”.

Las obras que han inmortalizado el nombre de Haydn son sus oratorios, no tanto por sus intrínsecos méritos musicales, sino por la apelación que han hecho al gusto popular. La composición de "La Creación", fue sugerida a Haydn por Salomón como la coronación de su gran carrera. Esa composición fue recibida con gran entusiasmo en Viena, Londres y París, y hasta fines del siglo XIX se dividía la popularidad con las obras maestras de Handel. Los otros oratorios bien conocidos de Haydn son "Las Estaciones", las "Últimas Siete Palabras de Cristo", y el "Regreso de Tobías".-


Bibliografía: POHL, Mozart and Haydn (Viena, 1867); HADOW, A Croatian composer (1897); MASON, Beethoven and his Forerunners (1904); HADOW, The Viennese Period in Oxford History of Music, V (1904); POHL in GROVE, Dictionary of Music and Musicians, s.v. (Nueva York, 1906).

Fuente: Finn, William. "Franz Joseph Haydn." The Catholic Encyclopedia. Vol. 7. New York: Robert Appleton Company, 1910. <http://www.newadvent.org/cathen/07158b.htm>.

Traducido por Giovanni E. Reyes. rc